martes, 28 de octubre de 2008

MI PRIMERA VEZ

Todos nos acordamos de nuestra primera vez, o por lo menos dependiendo de a qué nos estamos refiriendo cuando mencionamos lo de la primera vez, algunos sí lo recuerdan. En este caso yo, como escritor novel que busca la complicidad de los posibles lectores de este blog, os voy a contar la primera vez que me enfrenté al pánico de la hoja en blanco. No tendría más de 11 años, creo recordar que cursaba 6º de la ya extinta y olvidada EGB. A nuestros queridos profesores se les ocurrió la genial idea de organizar un concurso de cuentos por equipos.

Y allá que nos lanzamos nosotros, un grupo formado por 2 chicos y una chica, sin saber muy bien a lo que nos enfrentábamos. Nos reunimos en casa de un compañero y repartimos las tareas. El anfitrión se dedicó a los dibujos que iban a ilustrar el cuento, ya que se le daban muy bien las artes plásticas. Nuestra compañera se dedicó a labores de intendencia: preparar y cortar las hojas del supuesto cuento, elaborar su correspondiente portada y contraportada con cartulinas azules y lo más importante: escribir con letra pulcra y armoniosa la historia que yo me había inventado, dada mi horrenda caligrafía que no ha hecho más que empeorar con los años. La verdad es que no recuerdo el título de la magna obra pero si puedo contar sobre qué trataba. Escribimos una historia sobre unos exploradores ingleses que llegaban al África negra y encontraban una civilización perdida, una tribu de la que nadie había oído hablar. Vivían en los árboles, pero tenían montada toda una infraestructura súper organizada en torno a su vida arborícola: casas, puentes levadizos, escaleras, despensas y almacenes y otras menudencias. Algo inaudito para un crío de once años, pero que nos llevó a ganar el premio de nuestro curso. Un brillante comienzo, cómo no podía ser de otro modo.

Pero ya se sabe que el destino nos lleva por caminos inescrutables o no, nunca se sabe. Así que tuve que esperar otros nueve años para verme de nuevo abocado a esa hoja yerma, vacía de todo contenido, que parecía burlarse de mí diciendo: "No te atreves conmigo". Nada más lejos de la realidad. En un horrendo trabajo temporal nocturno, donde disponía de mucho tiempo libre para pensar, se me ocurrió la peregrina idea de comenzar una novela. Cierto es que en mis años de secundaria y comienzos universitarios había escrito algún ripio sin orden ni concierto, creyéndome el nuevo Garcilaso. Craso error, lo mío era la narrativa. Así que apoyado en los autores que por aquel entonces devoraba, como Stephen King o Ken Follet, pergeñé la idea principal de una novela mitad terror, mitad intriga internacional. Hice algo que no he vuelto a realizar nunca más, tener el trabajo más o menos planificado. Me preparé los personajes, les di nombre, atributos tanto físicos como emocionales y obtuve un maravilloso y contundente título que aún hoy me niego a abandonar, so pena de que algún día vuelva con esta obra maestra. Por supuesto, sólo escribí unas cinco páginas, pero la semilla ya estaba plantada. Corría el año 1993 y no tenía ni la más ligera idea de los derroteros por los que me llevaría la vida. Ya estaba en el camino correcto, la senda se abría ante mí, pero yo no la veía…

6 comentarios:

Eriana dijo...

Holaa!
Ya te he afiliado tu blog al mio, espero que tu también nos agregues :)
Muy interesante lo que he visto por aqui ;)
Besos

Armando Rodera dijo...

¡Hola, Eriana! Muchas gracias por visitar mi blog y dejar tu comentario. Me agrada saber que te ha parecido interesante. Espero que los lectores de vuestra revista me visiten, tanto aqui como en la web sobre mi obra que acabo de finalizar: www.elenigmadelosvencidos.es.
Gracias por enlazarme con vuestra página, yo acabo de hacer lo mismo.
Saludos.

B. Miosi dijo...

Hola Armando, es mi primera visita a tu blog y espero hacerlo de vez en cuando. Interesante la historia que cuentas sobre tus comienzos. Once años es una edad donde nos atrevemos a todo sin medir las consecuencias, pero creo que es el crisol de donde salen nuestras futuras aptitudes. No me extraña que hayas sentido innclinación por la esritura o por el arte de la narrativa desde tan temprano, casi todos los que estamos en esto la hemos sentido también.
Te agradezco el interés en mi novela, ojalá la puedas leer y comentar tu opinión. Pero tienes que seguir relatando qué sucedió después de 1993, por dónde te empujó la vida, qué hiciste, qué sucedió con esa obra maestra mitad terror mitad intriga, ¿Pasaste de las cinco páginas?
Veo que tienes mucho que contar.
Hasta la próxima, amigo, enlazaré este blog desde el mío.

Saludos!
Blanca

Armando Rodera dijo...

Hola, Blanca, es un placer saludarte desde aquí. Y por supuesto un verdadero honor que se lea mi blog desde el otro lado del charco.

Por supuesto que quedan muchísimas cosas que contar e iré desgranándolas en sucesivas entradas, hoy ya he escrito la siguiente. Estaré encantado de que nos visites cuando quieras y dejes tus interesantes comentarios. Yo haré lo propio con tu página, que ya está conveniente enlazada en la mía. Te animo también a que visites la web sobre la obra en sí, la verás en mis enlaces principales.

Muchas gracias por tu participación y hasta muy pronto. Un saludo.

gandalin dijo...

Hola Flaco
Es un placer y un honor escribirte unas palabrillas en tu nuevo blog. las primeras de ellas son para felicitarte por la sencillez de su diseño. a veces lo rebuscado satura y es muy agradable y de fácil y limplia presentación. Lo segundo es mandarte este ÁNIMO !!! por escrito, que aunque bien sabes que lo pienso igual nunca está de más escribirlo.
La descripción de tus comienzos hacen que casi me sienta identificado con sensaciones que describes muy parecidas a mi primera vez. Sabes que yo he caminado más por el filo de esa navaja mellada que es la poesía, y que nunca fui muy constante aunque sí prolífico en alguna etapa. Ahora tengo un no se qué picor que me está animando a escribir alguna narración o al menos intentarlo con la prosa, pero aún no he tenido los bemoles que tú si has demostrado con tu ya segunda novela de la que te prometo terminar antes de fin de año para que perdones mi indecencia de no haberla leído todavía, no por desinterés si ni por dejadez
Enhorabuena por el blogo nuevamente y ójala pueda algún día compartir contigo algun que otro taco de negro sobre blanco.
Un abrazo.JC

Armando Rodera dijo...

Bienvenido a este humilde blog, querido Gandalín. Estoy encantado de que te hayas pasado por aquí a dejar tus sentidas palabras. Me alegra mucho ver tus impresiones escritas y espero que hayas llegado para quedarte, visitándonos asiduamente.
Muchas gracias de nuevo por tus halagos, me voy a poner casi colorado, aunque sabes que es difícil. Ya sabes que yo te animo también a escribir, que sé de buena tinta que tienes madera y seguro que lo harías muy bien. Todo es cuestión de ponerse, aunque sé que las obligaciones y quehaceres diarios no nos permiten dedicar todo el tiempo que quisieramos a según que actividades.
Ya sabes donde encontrarme, aparte de los cauces habituales y ojalá se cumpla eso que dices al final. No estaría mal que ese sueño se hiciera realidad algún día.
Un abrazo, viejo amigo.