lunes, 28 de diciembre de 2009

UN AÑO QUE SE ACABA

Después de estos días de celebraciones y adelantándome a las señaladas fechas que todavía aparecen en el horizonte de nuestro calendario, quería hacer una última entrada en este 2009 en el que han ocurrido tantas cosas.

En el primer trimestre del año, una vez que este blog ya navegaba a toda vela por los mares del ciberespacio, asumí la ingrata tarea de reestructurar y revisar a conciencia mi opera prima, "El enigma de los vencidos". Gracias a los valiosos consejos de amig@s escritores pude por fin entender aquello tan famoso del estilo literario, aunque al principio no lo comprendía y estuve a punto de arrojar la toalla. Sí, para los profanos mis textos se leían bien, enganchaban al posible lector y contaban una historia potencialmente buena, pero me fallaba lo primordial si quería entrar en el complicado mundo editorial. Debía transformar dichas obras para poder traspasar los exigentes filtros de agencias y editoriales.

Allá por el mes de marzo se me ocurrió participar en un concurso organizado por la editorial Maeva, preludio de grandes momentos que he vivido en los últimos 365 días. Finalmente fui uno de los ganadores y participé como copresentador en la premiere en Madrid de Mari Jungstedt, una escritora sueca de novela negra que está teniendo una gran aceptación en nuestro país.

Gracias a esta iniciativa comencé a colaborar para diversos medios digitales, realizando distintas tareas que me reportaron una gran satisfacción personal: entrevistas con autores, reseñas de libros, asistencia a eventos y fiestas literarias, etc. Pude entonces conocer desde dentro el mundo editorial, al empezar a tratar cara a cara con gente metida en el sector. Charlar de tú a tú con escritores, editores, agentes o periodistas relacionados con el mundo de las letras me abrió aún más los ojos, posibilitándome el acceso a un restringido mundo que desde fuera se ve completamente distinto.

También llegó a mis manos, de una forma curiosa que seguro recordais, el fruto de un precioso proyecto llamado "Atmósferas". Un fantástico libro de relatos escritos de forma solidaria por un centenar de escritores, muchos de los cuales forman parte de esta comunidad bloguera. Ver por primera vez en letra impresa un relato escrito por mí fue algo que no olvidaré en la vida.

A partir de la segunda mitad del año decidí entonces acometer otra ardua tarea: corregir como un verdadero profesional de las letras mi segundo manuscrito, terminado el año anterior y que no había vuelto a tocar en meses. Se trataba de una novela negra titulada "El color de la maldad". Abrí mi mente de una manera totalmente distinta, siendo mucho más permeable a las críticas que lo único que querían era hacerme mejor escritor. Asumí que la perfección que yo buscaba estaba muy lejos de lo que realmente me traía entre manos. Sólo cuando me di cuenta verdaderamente de mis errores pude enfrentarme a la dura prueba que se mostraba ante mí.

Lo ya aprendido en la anterior revisión me sirvió de acicate y, parafraseando al gran Stephen King, mi lectora ideal fue la primera gran piedra del edificio que quería construir con mis palabras gracias a sus acertadas críticas. Las ideas aportadas por amigos y familiares en su primera lectura del manuscrito me dieron otro punto de vista y por último, el profundo análisis que hicieron algunos amig@s escritores sobre determinados capítulos cerró el círculo mágico. Toda esa amalgama de ideas fue agitada en mi interior, buscando la receta ideal. Y después de mucho esfuerzo, creo que alcancé el grado suficiente para que mis obras empiecen a ser tenidas en cuenta, por lo que estoy muy satisfecho con el resultado final.

Mientras tanto seguía con mis colaboraciones, y sobre todo con el blog. Sin vosotros nada de esto hubiera sido posible, y con vuestros consejos y comentarios me animabais a no cejar en el empeño, a seguir luchando sabiendo que la meta no está tan lejos: nuestros sueños están ahí, al alcance de la mano. Sólo tenemos que saber estirar el brazo de la forma adecuada para poder tocarlos y disfrutar de ellos. Y esto sólo lo lograremos con trabajo y esfuerzo, paciencia y saber estar, y por qué no, con un poquito de suerte. Todo llegará, tened fe en vuestras posibilidades.

En un año tan cargado de emociones se sumaron temas personales que hicieron que el 2009 siempre permanezca en mi memoria. Entre unas cosas y otras me reconcomía no haber escrito nada nuevo, aparte de algún relato y los temas periodísticos, por lo que quise ponerle remedio. Ya en el último trimestre del año comencé con mi tercera novela, quedándose durante unas pocas semanas en estado de letargo debido a otros temas profesionales. Pero tengo intención de retomarla en un mes aproximadamente, aparte de las nuevas ideas que bullen en mi mente pugnando por ver la luz.

Mientras estoy a la espera de alguna noticia sobre mi segunda obra, y ya en la última semana del año, he tenido dos agradables sorpresas. En el fantástico concurso de blogs organizado por Elena, nuestra joven amiga conocida por su bitácora "Proyecto de escritora", he resultado agraciado con el segundo puesto en la categoría de blog de autor. Sinceramente no me esperaba quedar en tan buena posición entre tantos y tan buenos compañeros de aventuras, por lo que el número de votos alcanzado me ha alegrado este día tan gris.

También hoy ha salido a la luz mi última colaboración, de la que estoy muy orgulloso. En el último número de Punto 38, revista digital patrocinada por la Balacera, blog de referencia para los amantes del género negro, aparece la reseña escrita por un servidor sobre una gran novela de la que ya hemos hablado: "La fiesta de Orfeo". No dejéis de descargaros tan magnífica revista, ya sea en pdf o formato ebook; seguro que el contenido de la edición os sabe a poco.

Sólo me queda despedir este agitado año, el 2009, sabiendo que la primera década del siglo XXI está a punto de abandonarnos. Deseo de todo corazón que el próximo año, ese tan redondo llamado 2010, nos traiga a todos fantásticas noticias. ¡Feliz salida y entrada de año a todos vosotros! Que en el próximo año se cumplan todos vuestros deseos y podamos compartirlos todos juntos, mientras nuestra comunidad de amantes de la literatura sigue creciendo hasta el infinito...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA BELLA ITALIA (I)

Como lo prometido es deuda, en un día frío y desapacible como el de hoy en Madrid, donde incluso ha llegado a nevar muy de mañana, quiero volver la vista atrás sólo unos días para relataros brevemente nuestra "luna de miel". No, tranquilos, no nos hemos casado!! Simplemente nos hemos inscrito como pareja de hecho en el registro apropiado de Madrid. De este modo Arantza y yo damos un paso adelante en nuestra relación y además tenemos un papel legal que siempre viene bien ante determinadas circunstancias.

Decidimos entonces darnos el gustazo de celebrarlo realizando un viaje por Italia en este otoño tan cálido hasta hace pocas fechas. De hecho, allí hemos disfrutado de sol y buen tiempo durante casi todo el viaje, con temperaturas en torno a los 15-18º C, que no están nada mal.


Salimos de madrugada de casa, puesto que el vuelo partía a las 7 de la mañana de Barajas. Llegamos a Roma y desde allí nos encaminamos directamente a Florencia, cogiendo un tren de alta velocidad en la estación de Termini, que te deja en la ciudad toscana en hora y media. Un trayecto corto y apacible en un medio de locomoción que os recomiendo encarecidamente, pudiendo además disfrutar del paisaje. Salir de la capital italiana y poder contemplar como varía nuestra visión a través de los ventanales, hasta alcanzar la extensa gama de colores que caracteriza la campiña toscana, unido a la frondosidad de los bosques más importantes de Italia, nos alegró el día y nos hizo olvidarnos del madrugón.

Nos alojamos en un hotel muy confortable al lado del río Arno, dispuestos a disfrutar de cuatro días en aquella ciudad. Nada más dejar las maletas dimos un paseo hasta el centro histórico, divisando en lontananza el famoso Ponte Vecchio. Callejeando aparecimos en la zona más conocida y concurrida de Firenze, mientras caminábamos sobre adoquines con siglos de historia y nos quedábamos embobados ante tanta belleza.

Como al doblar una esquina y encontrarnos de bruces con la magnificencia de la Piazza de la Signoria, dominada por la esbelta silueta del Palazzo Vechio y acompañada por la profusión de estatuas que jalonan una plaza única en el mundo. Luego subimos por la calle donde están algunas de las tiendas más exclusivas de la ciudad, en un camino plagado durante todo el día por multitud de turistas y gente de todo tipo. No hay que andar más que unos metros para encontrarnos con otra maravilla arquitectónica que puede llegar a deslumbrar, literalmente, si tienes la suerte de verlo con luz del sol.

Quizás es una plaza muy pequeña para albergar algo tan grande y bello. La famosísima catedral, el Duomo de Florencia, flanqueado por los casi 90 metros del Campanile (os aseguro que subir sus 414 escalones a pie te dejan sin aliento, físico y emocional). Y enfrente el Baptisterio, con las hermosas puertas de bronce talladas por Ghiberti.


En esos días soleados disfrutamos como niños en una ciudad mágica, saboreando cada rincón de historia que nos salía a cada paso. Era como volver al Renacimiento mientras recorríamos extasiados las maravillas que se mostraban ante nosotros. Una mañana nos sumergimos en el arte reunido en las galerías de los Uffizi, donde pudimos contemplar cuadros famosísimos de Botticelli, Miguel Ángel o Rafael, o recrearnos en la belleza de su colección escultórica.

O cruzar el antiquísimo Ponte Vecchio, trufado de puestos de orfebres y joyeros, para pasar al otro lado de la ciudad y poder admirar el Palacio Pitti y los jardines del Boboli. Y que decir de poder degustar la rica comida italiana en una tratoria familiar donde te dispensan el mejor trato, después de haber contemplado en plenitud el icono de la ciudad y una de las mayores obras de arte de la historia: el David de Michelangelo, en su jaula de oro en la galería de la Academia.

Iglesias como Santa María Novella, la Santa Croce o San Lorenzo y su capilla de los Médici son otras joyas que no hay que perderse. Pero es que todo en esta ciudad te llama la atención y parece que el tiempo se ha detenido, por lo que los días se alargan a gusto del visitante. Una ciudad encantadora que hay que visitar por lo menos una vez en la vida. Podría estar horas contando cosas, pero tampoco quiero aburriros demasiado.

Y de Roma, ¿qué os voy a contar? Pues lo iré pensando tranquilamente y os lo cuento en una próxima entrada para no alargarme demasiado...

martes, 8 de diciembre de 2009

ENTREVISTA CON MARI JUNGSTEDT

Antes de la crónica viajera prometida, os dejo con una entrada especial para mí. Es la entrevista que le realicé a Mari Jungstedt, con motivo de la presentación de su último libro, “Nadie lo ha oído”, en el festival ya conocido de Getafe Negro. Gracias a esta autora, desconocida para mí hasta no hace demasiado tiempo, pude sumergirme de lleno en el fascinante mundo editorial, como os relaté en entradas antiguas.

Mari habla un español muy fluido y me llenó de orgullo que se alegrara de volver a verme después de aquella "premiere" en Madrid en la que tuve el honor de participar como copresentador. Pudimos charlar sobre sus novelas, altamente recomendables para el que quiera introducirse en la literatura negra sueca, y sobre el Festival en el que la autora tuvo un protagonismo destacable en diversos actos.

P: En esta segunda novela de la saga comenzada con “Nadie lo ha visto” nos encontramos de nuevo como personaje principal de la trama al comisario Ander Knutas y su equipo de la Brigada de Homicidios de Gotland. ¿Qué evolución ha tenido Knutas y sus colaboradores a lo largo de estas novelas?

R: Es muy difícil contestar a esta pregunta. Knutas es una persona real y entonces podremos ver sus problemas, en particular tendrá dificultades en su matrimonio y con su hijo adolescente. Es un personaje que adquirirá aún más seguridad.

P: En la novela describes con maestría la vida en Gotland, al igual que en tu anterior trabajo, ayudada por tu gran conocimiento del escenario en el que tienen lugar las tramas. ¿Qué significa Gotland para ti como escritora? ¿Es Gotland un personaje más de las novelas o quizás sólo el entorno propicio para desarrollar una historia?

R: Gotland es efectivamente un personaje más en la novela porque tengo una relación muy fuerte con esta isla. Mi marido es de allí y gracias a él pasamos mucho tiempo allí con su familia. Estoy enamorada de su paisaje.

P: En la primera novela de la saga apareció el periodista Johan Berg como uno de los personajes principales. En algunos momentos, con su labor, averiguaba detalles significativos para el esclarecimiento de los hechos que le restaban protagonismo al mismísimo comisario Knutas. En esta segunda obra, Johan también investiga los crímenes, pero está más pendiente de las complicaciones que surgen en su relación con Emma y su entorno. ¿Será éste otro hilo fundamental en las tramas de las siguientes novelas por publicar en España? Cuéntanos lo que puedas sobre la evolución de dichos personajes.

R: En mis novelas hay una galería de personajes que en cada libro revelan un poco más sobre sus vidas. Karin por ejemplo revelará un secreto que nos hará entender muchas cosas de su actitud. La relación de amor entre Johan y Emma también evolucionará mucho pero no puedo desvelar los detalles porque creo que esta historia es muy importante en la serie y me gusta dejar siempre una puerta abierta para su desarrollo.


P: Ya sea para esta novela en particular, o bien en tu obra en general, podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes. ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes como te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Mi día empieza a las 6:30 de la mañana, desayuno con mi familia y luego voy a dar un paseo. Trabajo a partir de las 9 y durante 6 meses escribo, desde septiembre a marzo. Luego tengo una reunión con la editorial y en verano se publica la novela.
En cuanto a la trama, cuando empiezo a escribir tengo ya toda la idea de la historia en la cabeza pero es normal que a medida que vaya avanzando los personajes cobran vida propia y surgen acontecimientos que no estaban previstos.

P: Tanto en las investigaciones criminales, detalles judiciales o en temas periodísticos se nota el exhaustivo trabajo de documentación que realizas antes de escribir una novela. ¿Cuánto tiempo aproximado te puede llevar documentarte para una obra de estas características? ¿Y para escribir la obra propiamente dicha?

R: La documentación me lleva un 50% del trabajo pero al final uso sólo un mínimo porcentaje para la obra. Me gusta documentarme para que los libros sean más creíbles.

P: En los últimos meses se ha disparado el interés mundial por la novela negra sueca. Aparte de Stieg Larsson, a nuestro país han llegado tus obras junto a las de otras escritoras como Asa Larsson y Camila Läckberg. ¿Cuál crees que puede ser el motivo de semejante éxito?

R: Fuera de Suecia mucha gente tiene una imagen de este país como una sociedad idílica y con un sistema perfecto y creo que, cuando hay escritores que describen los fallos de esta sociedad, se despierta la curiosidad y el interés hacia nuestro país y este género literario. Además, Suecia tiene una tradición muy fuerte de este género, gracias a Maj Sjöwall y Per Wahlöö.

P: Para terminar, ¿qué te ha parecido el recibimiento del lector español a tus obras? ¿Te ha sorprendido en algo? Nos gustaría conocer también si, aparte de la saga policíaca comenzada con estas dos obras, tienes algún otro proyecto importante a la vista.

R: Me alegro muchísimo de haber sido publicada en España. Veo que la gente aquí ha y sigue teniendo una reacción fantástica. Me alegro que los lectores españoles puedan sentir lo que quiero transmitir.

Muchas gracias por todo, Mari. Un placer haber charlado contigo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

DE VUELTA A LA NORMALIDAD

Llevaba unos días sin pasarme por aquí, sin escribir ninguna entrada y lo que es peor, sin poder disfrutar de los blogs de amigos que sigo y comento. Es lo que tiene el estar de viaje y atareado por motivos personales, que no le dejan tiempo a uno para otros menesteres. Eso sí, os prometo contar en otro post los maravillosos ocho días que he pasado en Italia y el motivo de dicho viaje. Tendré primero que descargar las numerosas fotos que hemos hecho allí...

Es cierto que he echado de menos el poder conectarme tranquilamente desde casa, ver mi correo, mi blog y demás páginas que visito habitualmente. Leer las bitácoras que frecuento, los periódicos online y todas esas cosas a las que estamos acostumbrados. Y sobre todo, ponerme delante de la página en blanco para aporrear un poco este teclado, que ya cuenta con algunas letras semiborradas de tanto apretarlas en mi afán escribidor.

En este viaje he podido reflexionar sobre lo que verdaderamente importa en la vida. Asumí que necesito realizar algo tan simple como ponerme delante de una pantalla para escribir lo que pienso. El otro día en una conversación muy interesante llegué a la triste conclusión de que no me había gustado ninguno de los numerosos trabajos que he realizado en mi vida. Ninguno me ha llenado, ninguno me ha emocionado, no me he sentido plenamente satisfecho con ninguno. Soy una persona responsable y trabajadora, de eso no pueden tener queja ninguno de mis jefes, pero es cierto que nunca le he puesto a ninguno de esos desempeños la chispa adecuada, la pasión que te crece desde el corazón y te hace disfrutar de lo que haces.

Hasta ahora. No es la primera vez que alguno de vosotros me comenta que en mis crónicas se me nota que disfruto, tanto si voy a un acto como después al contarlo. Y es cierto, aunque yo no veía que fuera tan aparente. Pero tantos comentarios de amigos, familiares y conocidos no pueden estar equivocados. Es la pura realidad. Esto es lo que realmente me hace disfrutar y a lo que realmente me quiero dedicar: A ESCRIBIR.

Las ideas me bullen a toda velocidad en la cabeza y sólo siento no poder dedicarle a la escritura todo el tiempo que desearía. Mi tercera novela se ha quedado en suspenso, por lo menos hasta el mes de febrero, ya que estoy preparando una oposición y todo el tiempo es oro. Aunque ya he contactado con la persona que me va a enseñar los entresijos de su trabajo, con la esperanza de que me ayude en la construcción de mi trama. Sin perder de vista el desarrollo de la misma, que ha ido tomando forma en mi mente.

Pero como el cerebro va por libre, en estos días de maravillosa estancia en Florencia y Roma, me ha surgido, casi sin querer, una idea primigenia para una novela original. Sólo os puedo adelantar que se trataría de una trama histórica, con parte detectivesca y de misterio. Siempre he querido escribir una novela histórica, pero me da muchísimo miedo no ser capaz de estar a la altura, ya que yo admiro profundamente a todos los que lo habéis conseguido. Me parece algo muy difícil, hay que ser muy exhaustivo con el proceso documental y además narrar de una forma que enganche al lector sobre épocas lejanas que desconocemos. Pero me siento con fuerzas, ilusionado, y en cuanto pueda empezaré a documentarme con libros de los que ya tengo una pequeña relación en la cabeza.

Imagino que a muchos os pasará. ¡¡¡No he terminado con la tercera novela y ya quiero empezar la cuarta!!! Otras muchas ideas se amontonan en mi mente, pero habrá que ir sacándolas poco a poco y dosificando, ya sabéis a que me refiero. Por lo menos sé que ideas no me faltan. Ahora sólo queda encontrar la manera de hacerlas llegar al gran público.

Hoy ha sido un día de reflexiones, será quizás la tardía llegada del invierno. Un día frío y desapacible en Madrid que me ha hecho escribir esta entrada para compartir mis pensamientos con todos vosotros, porque lo necesitaba. Y mientras, a esperar que nuestros sueños vean la luz en un futuro próximo...

martes, 17 de noviembre de 2009

LA FIESTA DE ORFEO

El otro día tuve la suerte de asistir a la presentación en Madrid de la obra titulada "La fiesta de Orfeo", primera novela de ficción del periodista y escritor Javier Márquez. El acto tuvo lugar en la conocida librería madrileña "Estudio en Escarlata", lugar que el autor eligió por poderosas razones que explicaré más tarde.


La presentación estuvo a cargo del escritor Pedro de Paz, autor con el que ya he coincidido en algún otro acto y que siempre nos regala intervenciones muy amenas y didácticas. Presentó en primer lugar al autor, Javier Márquez, joven escritor sevillano que después de publicar con bastante éxito obras de carácter cuasi biográfico sobre grandes leyendas de la música, decidió lanzarse al abismo de la novela de ficción. Y nada mejor que hacerlo con esta obra sugerente, una entretenida novela de misterio con cierto aire detectivesco a lo Conan Doyle, con lo que el presentarla en una librería llamada como una de las grandes obras del escritor británico le venía como anillo al dedo.

Después de hacernos una breve sinopsis sobre la obra, el maestro de ceremonias cedió la palabra al autor. Javier Márquez nos deleitó durante más de una hora hablando sobre el proceso de creación de esta magnífica novela. Nos comentó algo muy curioso que, según él, no debía mencionar en público: comenzó a escribir dicha obra sólo por el placer de terminar una novela con los ingredientes que más le atraían, por ver si era capaz de lograr su objetivo. Un mero acto de entretenimiento con el presumible final de acabar guardado bajo siete llaves en un cajón de su escritorio. Afortunadamente no fue así y todos podemos disfrutar ahora de dicha historia.

Javier Márquez no quiere ser catalogado de gran literato. Se considera un narrador, un contador de historias y sólo quiere entretener. Aunque eso conlleve que algún lector le haya comentado, casi echándole en cara y muy sorprendido, que ciertos pasajes de su obra son "demasiado literarios". Escribe de una manera muy cinematográfica, sin darle pausa al lector, y haciendo que nos veamos abocados a seguir a los protagonistas de su obra en una trama con ritmo trepidante, pero sin descuidar un estilo propio muy bien trazado.

Nos contó cual fue el origen, el germen del que salió su opera prima. La manera en que se documentó para la novela, de una forma casi exhaustiva, aunque luego no llegara a utilizar toda esa documentación para la trama. Sus viajes a Inglaterra, buscando detalles que le ayudaran a crear la atmósfera perfecta para esta historia con mayúsculas. Y a fe que lo consiguió.

El autor, mitómano reconocido y convencido, nos habló de los numerosos guiños que aparecen en su novela, sobre todo cinematográficos, aunque también alguno literario o musical. Entre el público asistente se mencionaron algunos de esos guiños, sin dar demasiadas pistas para el que no hubiera leído la novela. Incluso nos sorprendió con comentarios que le habían hecho algunos lectores sobre posibles guiños que, sin él saberlo, pensaban dichas personas que estaban incluidos en la trama, refiriéndose a determinados personajes conocidos.

Luego llegó el turno de preguntas de los allí reunidos y la presentación, casi convertida en una charla entre amigos, derivó hacia jugosísimas anécdotas con las que todos los allí presentes disfrutamos como enanos en aquel microcosmos cargado de historia literaria. El consabido turno de la firma de libros puso el punto y final al evento en sí.

Aunque quedaba casi lo mejor. Después del acto casi todos los asistentes al mismo nos dirigimos hacia un bar cercano, donde poder seguir charlando informalmente sobre nuestra pasión común: la literatura. Allí disfrutamos de unas cañas en grata compañía, acompañados por Pedro de Paz, Javier Márquez o el también escritor Jorge Magano, mientras hablábamos del porvenir de la literatura, de proyectos presentes y futuros, y de la marcha del sector editorial en general. Unas lecciones impagables que, como todo escritor novel que se precie, intenté absorber al máximo para seguir aprendiendo a moverme en este difícil mundo.

martes, 10 de noviembre de 2009

PRIMER ANIVERSARIO DEL BLOG

Después de unos días aislado del ciberespacio gracias a mi querida compañía telefónica, que no arreglaba los problemas con la línea y me impedía acceder a Internet (no sé que hacíamos antes sin este maravilloso invento), puedo volver hoy a reunirme con vosotros y celebrar entre todos un pequeño acontecimiento que para mí es importante.

Sí, queridos amigos, mi blog ya ha soplado su primera vela de cumpleaños. Hace poco más de un año me encontraba yo en casa, convaleciente de unas complicaciones surgidas días después de una operación de apendicitis, y decidí que iba a lanzarme a la aventura. Me causaba auténtico pánico, no lo voy a negar. No sabía de qué iba a escribir, si me iba a leer alguien, si tendría algún comentario escrito en la bitácora y que tipo de comentarios serían. Esas y otras muchas tonterías pasaban por mi cabeza antes de escribir las primeras líneas.

Aquel lejano día del otoño de 2008 yo escribí una entrada que se titulaba: "Mi primera vez". En ella os hablaba de la primera vez que me había enfrentado a la hoja en blanco, siendo un tierno infante. Pero realmente me di cuenta de que también era la primera vez que desnudaba mi alma en público, ante la inmensidad del ciberespacio. Quizás por eso me tiraba para atrás semejante aventura, aunque el tiempo me quitó la razón.

Yo llevaba tiempo entrando en foros y blogs literarios. Por aquella época empecé a escribir comentarios en algunos y me llevé una grata sorpresa cuando diferentes personas comenzaron a escribir en mi blog. La sorpresa fue en aumento al comprobar que a vosotros os gustaban mis entradas y que este pequeño proyecto iba tomando forma.

A lo largo de todo este tiempo os he ido conociendo a todos vosotros. Multitud de personas llegadas desde diferentes partes del mundo que forman parte ya de este blog, porque sin vosotros esto no hubiera crecido y no tendría sentido. Yo también he crecido y madurado, como persona y como escritor, y eso os lo tengo que agradecer también a todos vosotros, que con vuestros valiosos consejos y comentarios me habéis ido allanando el camino.

Un blog modesto que nunca pensé que tuviera tantas visitas, llegadas de más de 60 países repartidos en los cinco continentes. Un blog leído en 37 idiomas diferentes, algo realmente sorprendente y que sólo podemos entender gracias a la tecnología de traducción online que existe en la Red. En definitiva, un blog que ha superado su primer año y espera seguir en la brecha durante mucho más tiempo. Seguiré hablando sobre mis vivencias literarias y sobre cualquier otro tema que me parezca adecuado para este blog, compartiendo con vosotros mis sueños e ilusiones.

Sólo quería agradeceros a todos y cada uno de vosotros los maravillosos momentos compartidos en este tiempo que para mí ha pasado volando. Y como no, brindar por este día y por todos los momentos felices que estoy seguro llegarán en un futuro.

viernes, 30 de octubre de 2009

A PIE DE CALLE: CUANDO EL POLICÍA ESCRIBE

Siguiendo con el interesantísimo Festival de novela policíaca que se celebró en Getafe en días pasados, hoy quería hablaros de la jornada tan estimulante que vivimos en su penúltimo día de eventos, ya durante el fin de semana.

Esta vez deje el maravilloso transporte público madrileño para agarrar el coche y plantarnos en la ciudad getafense a la hora del vermut, en un día radiante más primaveral que otoñal (espectacular tiempo prolongado hasta este fin de semana, con unas temperaturas que ríanse ustedes del cambio climático). La razón de llegar tan pronto era poder visitar en horario matutino una de las atracciones de la semana negra: un camión de la Guardia Civil.

No penséis nada raro, todo tiene su explicación. Aparcado en la explanada de la estación de trenes se encontraba el inmenso camión de Criminalística del cuerpo castrense. Para ser más exactos, el perteneciente a la Brigada de Grandes Catástrofes. El mismo que ha acudido a tragedias como la del avión de Spanair, o a países tan conflictivos como Irak o Afganistán, ante desastres en los que había víctimas españolas. En pocas palabras, el CSI español en versión cañí.

Se visitaba en pequeños grupos las zonas diferenciadas de dicho camión. En la primera parte se nos contaban detalles acerca de la toma de huellas, ADN y demás, sobre todo aplicado al trabajo que tiene asignado esta Unidad. Con gran diligencia y profesionalidad los miembros de la Benemérita contestaron de forma amabilísima cuantas preguntas quisimos hacerles sobre el particular.

Lo que más nos gustó fue el despliegue de medios que tenían en la segunda parte de la visita. Fuera del camión tenían ante los ojos del público los diferentes aparatos, instrumentos y herramientas que utiliza el equipo de Inspecciones Oculares. Fascinante, os lo puedo asegurar. Lámparas de infrarrojos, equipos de dactiloscopia, medidores, maletines con todo lo necesario para recogida de pruebas. Nos dieron una auténtica clase magistral, recreándose por ejemplo con la diferencia entre obtener una huella de calzado en suelo blando o duro por medios electrostáticos.

Aproveché la coyuntura y hablando sobre la novela negra les hice varias preguntas que me servirían para algunos detalles de mi obra recién terminada: diferencias en el estudio de marcadores de ADN en España y el resto de Europa (aquí son más fiables), cómo se recogen y manipulan las pruebas para la posterior cadena de custodia, etc. Los miembros de la Unidad fueron encantadores y estuvieron charlando con nosotros largo y tendido. Desde luego fue una mañana muy entretenida.

Por la tarde era el turno de la esperada mesa redonda "A pie de calle: cuando el policía escribe". En la anterior edición de Getafe Negro dieron la palabra a antiguos delincuentes y en esta ocasión sé que hubo una charla con jueces y esta mesa redonda con miembros de las Fuerzas de Seguridad que además son escritores de valía, con libros exitosos recientemente publicados: el mosso d' esquadra Eduard Pascual, autor de "Codex 10"; el miembro de la Guardia Urbana de Barcelona José Luis Romero, autor de "Siempre quise bailar como el negro de Boney M." y el ex-guardia civil Juan Carlos Córdoba, autor de "Ni pies ni cabeza", con Alejandro M. Gallo como moderador.


Tras las preguntas del moderador, los tres escritores contestaban por turnos. Nos contaron sus inquietudes profesionales y humanas, preocupados por la imagen de la policía en la sociedad. Ellos están al servicio del ciudadano y se encuentran en el día a día, trabajando en la calle, la verdadera realidad de la sociedad en la que vivimos.

Aunque les han repetido hasta la saciedad la coletilla de, ¿qué hace un policía como tú metido a escritor?, defienden su postura a capa y espada. Están orgullosos de su trabajo, creen conveniente que las nuevas generaciones de policía estén más formadas para que las cosas funcionen mucho mejor, aunque haya determinados poderes a los que no les interese demasiado que un colectivo en concreto o el pueblo en general aumente su nivel intelectual, piense por sí mismo y no se deje amedrentar.

Nos hablaron de la interminable burocracia, tanto policial como después el caos judicial que tenemos en España. Confesaron que en las escalas más bajas, a pie de calle, la colaboración entre los distintos cuerpos es fabulosa. Que incluso tiran de contactos y móviles de compañeros de otros Cuerpos a la hora de un operativo o detención, porque si lo tienen que mover por los conductos legales, se les va un tiempo precioso. Eso, asegurando que se juegan sanciones, arrestos o suspensiones por saltarse el reglamento. Y es que, según sus palabras, las relaciones a nivel político no son tan ideales como se suele creer, habiendo innumerables trabas.

Como escritores narran lo que conocen, el trabajo policial en el que llevan un montón de años inmersos. Conocen de primera mano esos entresijos, por lo que la parte de documentación que todo escritor debe realizar sobre un tema se la pueden saltar en su caso. Y creen que la sociedad es más negra de lo que presuponemos. No quisieron asustarnos demasiado, pero sólo con algunos pequeños detalles que se nos dieron sobre la ciudad de Barcelona en el caso de la guardia urbana o la comarca de Figueras en el caso de los Mossos d' Esquadra se te ponía la piel de gallina: un puñado de delincuentes multireincidentes cargan a sus espaldas con casi 500 detenciones en el centro de la capital catalana y sólo seis están en prisión; en el Alt Empordá cuentan sólo con dos efectivos para proteger a 200 mujeres en el programa especial contra la violencia de género. O el hecho de que haya más de 9 millones de atestados judiciales al año y eso que no se denuncian ni la mitad de los delitos. Sin mencionar las peligrosas mafias extranjeras que se están instalando en nuestro país. Verdaderamente demoledor.

Se mencionaron otros muchos temas, ayudados también por la intervención del público, entre el que se encontraba el ilustre comisario del evento, el escritor Lorenzo Silva. Se habló de los clásicos de la novela negra, de los próximos proyectos de estos autores y la tarde se nos pasó en un suspiro con un debate intenso, interesante e incluso aderezado por unas divertidas anécdotas policiales que nos hicieron sonreír.

Y para redondear el día, a la salida del acto, tuvimos el placer de poder charlar tranquilamente sobre literatura en general y los entresijos del mundillo editorial en particular, con dos de los escritores participantes en el acto. Relajados y tranquilos delante de unas cervezas, disfrutamos una barbaridad departiendo animadamente con Eduard Pascual y José Luis Romero. Desde aquí quería volver a agradecerles la animada velada que nos hicieron pasar, siempre con la literatura como fondo, oyendo de primera mano como funciona desde dentro el mercado literario. Unas lecciones que seguro tendré en cuenta a la hora de enfrentarme con este difícil mundo.

sábado, 24 de octubre de 2009

SUECIA: ESTADO DEL MALESTAR

En una semana bastante agitada quise relajarme un poco asistiendo a algún evento literario de esos que tanto nos gustan, y que hacía tiempo no frecuentaba. Y nada más fácil esta semana, puesto que se está celebrando en Getafe, una ciudad al sur de Madrid, su segundo festival de novela policíaca: Getafe Negro.

Me llamaron la atención varios de los actos programados, pero muchos eran por la mañana. Decidí acudir una de las tardes al coqueto y remozado Centro Municipal de Cultura de la ciudad getafense, con motivo de una mesa redonda con un título particular. Suecia: estado del malestar. Según el programa del acto, la nueva hornada de jóvenes escritores suecos, moderados por Lorenzo Silva, hablarían sobre el gran éxito de la literatura negra sueca, incidiendo en la debacle del estado del bienestar en su país, aparentemente uno de los más avanzados del mundo.


A simple vista parecía un acto muy interesante y os puedo asegurar que no me equivoqué. Finalmente estuvieron en la mesa el escritor Jens Lapidus, la escritora Asa Larsson y la también escritora, ya conocida por muchos de vosotros, Mari Jungstedt. Los dos primeros hicieron sus intervenciones en inglés, y aunque se les entendía bastante bien, la presencia de sus dos traductoras nos sacó de algunas dudas. Mari Jungstedt habla un muy correcto castellano, así que por ese lado no hubo problemas.

Al acto acudieron unas cien personas aproximadamente y fue muy ameno. Yo pensé que el tema de la traducción simultánea le restaría fluidez y vistosidad, pero nada más alejado de la realidad. Las traductoras hicieron un trabajo impecable y los autores se relajaron, con constantes bromas que entusiasmaron al público asistente.

Lorenzo Silva les lanzaba una pregunta y después iba contestando cada uno, después de hacer una breve presentación de cada autor. En sus contestaciones ahondaron en el punto de vista que cada uno utiliza en sus narraciones, apoyándose en sus respectivas profesiones. Lapidus es abogado criminalista y escribe metiéndose en el papel de los supuestos "malos" de la película: los criminales.

Mari Jungsted es periodista y eso le sirve para documentarse muy bien y desarrollar a uno de los personajes principales de sus novelas, el reportero Johan Berg. Nos comentó que ella estaba interesada en la niñez, en los problemas que surgen en esa época tan difícil y las repercusiones que tienen más tarde: acoso escolar, violencia contra los niños, alcoholismo y problemas familiares diversos, pederastia, etc. En su infancia ella misma sufrió alguno de estos inconvenientes y por todo ello quiere tratarlo en sus obras para ayudar de alguna forma a erradicar esta lacra.

Asa Larsson es también abogada, pero en su caso fiscal, y confesó que era el trabajo más aburrido del mundo. De forma espontánea nos contó también como de joven fue captada por una iglesia un poco especial, más cercana a una secta. Uno de esos sitios donde anulan la personalidad y te dicen lo que tienes que hacer. Por eso no le tiene mucho aprecio a las estructuras piramidales donde los de arriba, gracias a su poder, machacan a los de abajo, los más débiles: Iglesia, Ejército o cualquier estructura parecida. Dice que quizás es la razón de que en sus novelas aparezca muertos muchos clérigos y policías, llevándose la reprimenda de familiares metidos en esos ámbitos.

Cada uno tiene su propio microclima para hablar de la sociedad sueca en sus novelas: Estocolmo, una ciudad norteña, cercana al Circulo Polar Ártico o la supuestamente tranquila isla de Gotland. En esos espacios tejen sus tramas, tratadas desde diferentes puntos de vista. Y en ellas reflejan, casi como en un espejo, los diferentes horrores a los que se enfrenta la sociedad sueca: corrupción, crimen organizado, asesinos en serie o mafias delictivas. Nos aseguraron que Suecia, en la vida real, no es el paraíso que se supone. No sólo en España, confirmaron que sobre todo en el sur de Europa (Francia o Italia, por ejemplo), tenemos una visión idílica de los suecos, cuando tienen una de las tasas de criminalidad más altas del viejo continente.


Por supuesto, salió el tema del famoso Stieg Larsson. Y aunque a Mankel no le parezca bien, estos jóvenes escritores paisanos suyos defendieron a capa y espada la labor del fallecido autor de la saga Millenium. Debatieron sobre las causas de su éxito en particular y el resto de novela negra sueca en general, en una charla amena y distendida.

El acto terminó con un turno de preguntas desde el público, donde muchos de los asistentes intervinieron con cuestiones muy incisivas. El tiempo se echaba encima, tenían otros actos previstos y hubo que abreviar, aunque el debate se había animado muchísimo y podíamos haber estado allí durante horas. A mí se me hizo muy corto, y eso que duró hora y media. Al final, hasta yo me reía de las intervenciones en inglés sin esperar a las traducciones, cuando mi duro oído se fue amoldando a escuchar en un idioma que no es el mío y con el que no estoy muy acostumbrado a tratar desde hace bastante tiempo.

En definitiva, una tarde muy entretenida, en la que aprendí bastante de escritores jóvenes y exitosos, quedándome con ganas de seguir asistiendo a actos de esta semana negra tan bien organizada. Pero de eso os hablaré en siguientes entradas.

lunes, 12 de octubre de 2009

NUEVOS PROYECTOS

En este comienzo de otoño tan caluroso que estamos viviendo, con temperaturas que siguen rondando los 28 º, a uno le cuesta desperezarse del sopor veraniego y meterse de lleno en la nueva temporada. Aunque poco a poco lo voy consiguiendo.

De momento me he puesto, más o menos en serio, con la primera parte de mi tercera novela. Se trata de una obra de intriga, con ingredientes científicos que quiero documentar muy bien para no caer en errores que hagan poco creíble la trama. Y ese es uno de los mayores problemas que me estoy encontrando a la hora de ir avanzando con la historia.

Por otro lado, estuve muchos meses enfrascado con las correcciones de "El color de la maldad", narrada como ya os conté en tercera persona, pero desde el punto de vista de narrador múltiple, con la visión de cada uno de los personajes. Y al pasar a escribir los capítulos iniciales en primera persona me salen automatismos de la anterior forma de narrar, de los que me doy cuenta enseguida, pero que no me ayudan a coger el ritmo.

Además, el problema de documentación me plantea otro reto. En mi primera obra la trama se desarrollaba casi toda en Madrid, que aunque es mi ciudad tuve que investigar sobre muchos aspectos pasados y presentes que desconocía. Pero podía acercarme in situ a estudiar esos lugares, empaparme de su esencia, intentar descubrir lo que mis personajes podrían sentir en determinadas circunstancias de la trama.

La segunda novela trascurre por toda España, pero también con mayoría de escenarios que conozco o personajes cuya existencia está unida a la imaginería española. Y en esta tercera novela me he decidido por comenzar la trama en Estados Unidos, país que no conozco personalmente, aparte de darles a los protagonistas principales profesiones con las que no estoy familiarizado e involucrarlos en un entorno desconocido para mí. Esto supone un desafío y al principio no supe calibrar bien las dificultades, pero poco a poco creo que le voy cogiendo el tranquillo y conseguiré que salga adelante.

Por otro lado, como muchos de vosotros, estoy a la espera de noticias con respecto a mis anteriores obras. Sabéis que en estas semanas los editores y agentes están muy atareados con el LIBER y la Feria de Franckfort, así que sólo queda armarse de paciencia y esperar. Mientras, no hay que permanecer quieto, eso nunca. Los dedos deben seguir moviéndose en torno a las teclas, trabajando sin descanso. Creo que fue Stephen King el que dijo que quizás el talento abunde, pero sólo se conseguirá algo positivo trabajando muy duro. Y en eso estamos.

Y en este mes de octubre ya empiezan a surgir, como las famosas setas en el bosque, los eventos literarios. La semana que viene tendrá lugar en una población cercana a Madrid una pequeña Semana Negra en nuestra zona: Getafe Negro. Un festival de novela policíaca con un comisario de alto copete, el conocido escritor Lorenzo Silva. Podéis entrar en su web para echar un vistazo.

Espero poder acercarme a esta ciudad al sur de Madrid en esos días y poder disfrutar de alguna de las actividades programadas. Naturalmente, después intentaré hacer una pequeña crónica, ya me conocéis. Hasta entonces seguiremos investigando para mi nueva novela y escribiendo, poco a poco, hasta coger de nuevo el ritmo que me permita ver crecer fuerte y robusto a mi nuevo retoño literario.

lunes, 5 de octubre de 2009

EL SECRETO DE SUS OJOS

Después de las dos últimas entradas en este blog, recibidas con buena aceptación de crítica y público, me apetecía cambiar de registro por un día. En otras ocasiones he hablado de libros, autores o eventos literarios, pero en esta ocasión quería comentar mis impresiones sobre la última película que he visto en el cine.

Se trata de la maravillosa obra "El secreto de sus ojos", de Juan José Campanella. El aclamado director argentino, autor de ese film que llegó al corazón de tanta gente titulado "El hijo de la novia", nos sorprende en esta ocasión con una mezcla de thriller, cine negro y drama romántico todo en uno, con unos puntos de humor que te hacen carcajear sin remedio.


En ella se nos narra las vidas entrelazadas de unos personajes en Argentina a lo largo de los últimos 25 años. El protagonista, Benjamín Espósito, interpretado por el genial Ricardo Darín, es un oficial de Justicia que acaba de jubilarse. En sus largas horas libres, llenas de tedio y pensamientos hacia lo que podía haber sido su vida, decide emprender una doble aventura: escribir una novela basada en unos hechos reales y a la vez escarbar en ese pasado de frustraciones personales y profesionales.

La violación y asesinato de una joven recién casada es el punto de inflexión a partir del cual configurar la trama. Con unos flashbacks magníficamente ambientados, Campanella nos introduce en la investigación que tuvo lugar para atrapar al asesino. Espósito, acompañado del impagable Sandoval (el personaje más tierno, más irónico, pero a la vez con la vida más triste), se recorren el país intentando cumplir la promesa dada a Morales, marido de la fallecida: atrapar al sanguinario criminal.

En una época convulsa de la historia argentina, los protagonistas se enfrentarán a numerosas trabas. El personaje interpretado por Darín deberá hacer frente no sólo a la soledad de su vejez, sino a los errores del pasado que le vienen en oleadas a su mente al recordar los acontecimientos vividos con la excusa de escribir la novela. La búsqueda inacabada en su día le obliga a plantearse muchas cosas, entre otras su propia vida, su presente y el amor que no pudo llegar a alcanzar, aún teniéndolo delante de sus ojos durante tanto tiempo.

Una impecable fotografía, acompañada de una fabulosa puesta en escena (no se pierdan la recreación de un partido de fútbol del Racing de Avellaneda) y el excelente trabajo de todos los actores dan lustre a un guión muy bien escrito por Campanella y Eduardo Sacheri, autor de la novela "La pregunta de sus ojos", en la que está basado el film.

En definitiva, una película que te llega directamente al corazón, haciéndonos reflexionar sobre la verdadera importancia de las cosas que nos rodean: el amor, la amistad, la ética en el trabajo, la palabra dada a otra persona. Y sobre todo, el no dejar escapar las oportunidades que se te presentan en la vida, ya que ese tren que se pierde es posible que nunca vuelva a pasar ante ti.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

UNA ENTREVISTA DIFERENTE: PASEANDO CON BLANCA MIOSI

La imaginación es una cualidad inherente al ser humano. Un don especial otorgado por la Madre Naturaleza que permite a los escritores crear imágenes sólo presentes en sus mentes, ayudando también a los lectores a sumergirse en esa realidad fabricada expresamente para ellos.

Aprovechando este hecho, le he propuesto a nuestra amiga Blanca Miosi un ejercicio diferente, una entrevista que se salga de los cánones habituales por todos conocidos. Olvidándonos de los convencionalismos, y recordando el aniversario del fabuloso descubrimiento de Einstein, usaremos la teoría de la relatividad a nuestro libre albedrío, dejándonos llevar por el tiempo y el espacio. Subid con nosotros a este viaje, seguro que no os arrepentiréis. Espero que os guste.

Blanca Miosi es una mujer muy atareada, entre sus obligaciones como empresaria en su taller de alta costura, su familia y los minutos que le roba al reloj para dedicarse a su gran pasión: la literatura. Esta escritora peruana, afincada en Caracas desde hace muchos años, nos hace un hueco en su apretada agenda permitiéndonos colarnos en su mundo privado. Es mi primera oportunidad de probar las excelencias de los viajes virtuales, donde el tiempo y la distancia son relativos. De ese modo me planto en la capital de Venezuela en un abrir y cerrar de ojos. Blanca me está esperando en el Restaurante Laserre, un lugar tranquilo, ubicado en una urbanización al este de Caracas.



P: En tu primera novela publicada en España, “La búsqueda”, nos relatas la experiencia de tu esposo como superviviente de los campos de concentración nazis. En esta ocasión, en la obra “El legado. La hija de Hitler”, vuelves a sumergirte en esa oscura época, pero esta vez narrada desde un punto de vista diferente. Imagino que para ambas obras habrás tenido que documentarte exhaustivamente; creo recordar que has comentado en otras ocasiones que incluso llegaste a leer “Mein Kampf”, del mismísimo Adolf Hitler. ¿Cómo te llegaste a plantear el utilizar el ocultismo como hilo conductor de la trama? ¿En qué fuentes bebiste para adentrarnos de ese modo en el poder que puede ejercer la mente?

R: Mucho se ha hablado del esoterismo que rodeaba a Hitler y sus seguidores más cercanos, pero no fue el motivo por el cual El legado tiene como hilo conductor el ocultismo. El personaje Hanussen es todo un misterio. Se sabe poco de sus antecedentes, sin embargo queda la pregunta: ¿cómo pudo un mago de circo obtener tal ascendencia sobre el Führer? Fue la pregunta que me hice y empecé a trabajar en torno a ella. No he pretendido hacer de la novela un simple recuento de pasajes mágicos o esotéricos. He tratado de hacer comprender cómo personas con mentes poderosas pueden llegar a dominar a las masas, basándose en la utilización de las técnicas mentales como el hipnotismo, y el poder de persuasión. Las consecuencias se pueden ver aún hoy en cualquier parte del mundo, si se saben utilizar estos dones.

Mientras conversamos, el camarero ha anotado nuestras bebidas y se ha retirado al interior del local. Disfruto de las palabras de la autora, pero noto una sensación extraña, como si alguien estuviera mirándonos por encima del hombro. Escruto a mi alrededor y diviso en la última mesa a un hombre que parece fuera de lugar. Viste un abrigo largo, de color negro, camisa blanca inmaculada y porte aristocrático. Nuestras miradas se cruzan, mientras el desconocido juguetea con el mango de su bastón.

P: Tu novela arranca con muchísima fuerza, llamándonos poderosamente la atención por la aparición de un personaje secundario, pero con enorme magnetismo, que será determinante en el devenir de la trama: el señor de Welldone. Un personaje etéreo e intangible, que puede llevar a equívocos, aunque también puede evocar al famoso mito de Fausto. Nos gustaría conocer de qué modo entró este personaje en la historia y cómo llegaste a construir a un secundario de lujo con tanto juego.

R: Tú sabes tan bien como yo, que una novela requiere de elementos que la hagan creíbles. Es raro que diga esto tratándose de un personaje como el señor de Welldone. Pero al leer una novela el lector se confabula con el autor para que lo convenza de que todo puede ser realidad, siempre y cuando el esquema esté bien planteado. A lo largo de la historia se ha hablado de ciertos personajes, como el Fausto que mencionas. Uno de ellos es el Conde de Saint Germain, que, dicen algunos, aún se le ha visto en esta época. Leí en una oportunidad que un hombre en Francia decía serlo, y no pocos lo creyeron. Un personaje de esas características era indispensable en la trama de El legado. Una de sus personalidades, según los estudiosos del tema fue precisamente la de “El señor de Welldone”.

En ese momento llega el camarero de nuevo, dispuesto a servirnos las consumiciones pedidas. Cuando hago amago de pagar, el joven me dice que la cuenta ya ha sido satisfecha. Me señala al caballero sentado al fondo del salón, que con un imperceptible gesto con la cabeza, me da a entender que es cosa suya. Además, le ha dado una nota al camarero para que me la haga llegar personalmente. Desdoblo el papel y una sombra de duda atraviesa mi rostro. Blanca se percata de la situación y me mira extrañada. Se da la vuelta y contempla a nuestro benefactor, cambiándole entonces el gesto, relajado al fin.

—No entiendo, Blanca, ¿sabes qué significa esto?—pregunto intrigado.
—Lee la nota, querido amigo, y así saldremos de dudas.
—De acuerdo, pero esto es muy extraño. Veamos…, dice simplemente: “En ocasiones, nuestros deseos también se cumplen”. Sigo sin entender…

Oigo a lo lejos un endiablado trueno. El cielo se oscurece de repente y una espesa niebla nos envuelve por momentos. La escasa luz que se filtra casi no me deja ver el rostro de mi acompañante. Siento cómo mi cabeza me da vueltas y todo lo conocido hasta ahora desaparece… El escenario ha cambiado completamente ante mis ojos asombrados.

— ¿Dónde estamos, Blanca? —pregunto de nuevo, cada vez más nervioso—. Esto es muy extraño, no entiendo qué ha sucedido. ¿Quién era ese hombre?
—Creo que ya lo sabes, aunque tu mente no lo ha digerido todavía. Era… El señor de Welldone, y nos ha ofrecido la oportunidad única de disfrutar de un viaje muy especial.

Totalmente fuera de sitio, sin comprender todavía el inesperado giro de los acontecimientos, me fijo en lo que me rodea. O me he vuelto loco, o nos encontramos en una ciudad imperial centroeuropea, inconfundible ante la vista de un neófito, aunque nunca haya visitado esa parte del mundo. Por los ropajes de los transeúntes y los vehículos que circulan en derredor nuestro, comprendo que la época puede estar situada en el período de entreguerras. No salgo de mi ensimismamiento hasta que Blanca me coge del brazo, antes de que me atropelle un carruaje que ha parado a nuestro lado. Con un guiño me hace entender que no lo piense más, sólo debo dejarme llevar para poder disfrutar en plenitud de la experiencia. Será lo mejor.

P: Vale, mejor no pregunto como hemos llegado hasta aquí. Pero, ¿se puede saber dónde nos encontramos?

R: Creo que ya lo has imaginado, pero te lo confirmo. Nos encontramos en Praga, uno de los lugares donde arranca la historia de El legado. Más concretamente, a principios de los años veinte, cuando el joven Hanussen llegó a esta ciudad. Anda, no pongas esa cara y sube conmigo al carruaje. Nos dejaremos guiar por esta preciosa ciudad.

Desisto de mi primera intención de rebelarme contra lo inexplicable y subo al carruaje. Las palabras de Blanca me hacen reflexionar e intento relajarme mientras contemplo las maravillas de la capital checa. Paseamos por el centro histórico de la ciudad, atravesando uno de los famosos puentes sobre el Danubio. La atmósfera ya no está enrarecida y me permite seguir con las preguntas que tenía previstas.

P: En tu novela, el joven Hanussen se instala en Praga siguiendo un plan preestablecido, antes de encaminarse a Alemania. Un judío austriaco, que malvivía como mago e hipnotizador, ve como de repente cambia su fortuna, dándole un giro radical a su vida. Un personaje de novela, basado en alguien real, pero cuya historia has amoldado como patrón principal de la novela. Se ha escrito mucho sobre el período nazi, pero Hanussen no era uno de los personajes principales, más bien era alguien desconocido para el gran público. ¿Qué te llevó a indagar sobre él y otorgarle el protagonismo de tu libro? Nos gustaría saber algo sobre ese proceso de creación que ha desembocado en una vida de película.

R: Como dije antes, Hanussen es un personaje enigmático, misterioso. De algún modo tuvo que obtener sus poderes. ¿Qué mejor que Welldone le otorgase lo que él más deseaba? Pero como sabes, nada en la vida es gratuito. Hanussen debía pagar un precio. Lo que Welldone pedía era ni más ni menos: cambiar el destino. Es cierto que Hanussen siempre se mantuvo en segundo plano durante el ascenso de Hitler al poder. En cierta forma, trataba de no figurar, y claro, era más conocido por su actuación en el Teatro La Scala, en Berlín, que como consejero de Hitler.

El paisaje ha cambiado sin apenas darme cuenta. Nuestro vehículo ha adquirido velocidad y aunque la ciudad es semejante a la anterior, encuentro notables diferencias. De pronto, aparecen carteles en alemán, que corroboran mis pensamientos. Sigo sin acostumbrarme a estos cambios tan inesperados, y necesito saber más.

P: Y ahora, ¿dónde estamos? Parece que hemos llegado a Alemania casi sin querer…

R: No, todavía no. Estamos en Austria, y ese es el magnífico Palacio Hofburg, antigua morada de los Habsburgo en su época de esplendor. Y uno de los lugares donde un joven Hitler empezó a obsesionarse con el poder del ocultismo, al encontrar ante sí la lanza de Longino. ¿Quieres entrar a conocerla? Aunque me temo que si así fuese, tal vez tendrías deparado un destino especial. Welldone no suele presentarse ante nadie sin medir las consecuencias...

Siento que un escalofrío recorre mi espalda. Prefiero pasar de largo. Aclaro mi garganta y prosigo con las preguntas.

P: Hablando de Hitler, en tu obra se nos cuenta cómo supuestamente el dictador nazi pudo llegar a tener descendencia. Nos describes magistralmente su ascenso al poder, en esa época de histeria colectiva que fue la Alemania de entreguerras. Pero también nos hablas de la dualidad del monstruo, de su otro yo. Nos presentas a un Adolf más humano, capaz de sentir emociones inherentes al resto de los mortales. ¿Te fue difícil adentrarte en la compleja psique de este personaje para destriparnos su doble personalidad? Coméntanos brevemente tus experiencias a la hora de construir esa complicada visión.

R: Todo ser humano tiene dos caras. Algunas veces más. Cuando nos comunicamos a través de Internet, por ejemplo, mostramos una faceta diferente a la que conoce nuestra familia. Se podría decir que nos transformamos, ¿es nuestro verdadero yo? ¿O el verdadero yo es el que trabaja, conduce, toma el metro y cuenta chistes que la novia tiene que soportar una vez más? Estoy segura de que la personalidad que adoptamos para comunicarnos virtualmente es la que quisiéramos tener. Hitler también tenía esa dualidad, es más que probable que por un lado era el frío estratega, inflexible, duro, inexorable, y por el otro, un hombre sensible, enamorado, que soñaba con ser un gran pintor, que amaba a su perro, vaya, un hombre que ama a su perro debe tener sentimientos.

El carruaje circula ahora a toda velocidad y, sin aviso ninguno, se transforma en un potente coche ante mis castigadas pupilas. Nos encontramos en el interior de un fastuoso Mercedes negro, casi seguramente un modelo de los años treinta, que nos adentra entonces en una ciudad nueva para mí. Esta vez no tengo que preguntar, ya sé donde me encuentro: Berlín. Tengo que cerrar y abrir de nuevo los ojos, debido a mi estupor. Pasamos por delante de un cabaret típico de la época y me parece reconocer a una jovencísima Marlene Dietrich. Eso, o el viaje me está afectando demasiado…

P: Hemos atravesado Voss Strasse y dejado a un lado Postdamer Platz. Ante nosotros se encuentra el famoso Parque Tiergarten, eje central de la capital alemana. Al lado se encuentra la Cancillería de Hitler y su famoso Fürherbunker. Esto me recuerda las descripciones que haces en la novela, cuando el dictador discute con sus generales durante los últimos días de la guerra. Yo me sentí casi un personaje más de la historia, involucrado al lado de los mandamases del III Reich mientras escuchaba sus conversaciones, en ese bunker a muchos metros bajo tierra ¿Cómo conseguiste tal grado de verosimilitud en algo tantas veces visto o leído?

R: Creo que es cuestión de colocarse en el lugar de los personajes: ¿cómo hubieran reaccionado al saber que todo estaba perdido? ¿En qué pensaría un hombre que lo tuvo todo y de pronto ve su mundo reducido a un agujero, con ciertas comodidades y mucha seguridad, eso sí, pero un agujero al fin?

P: Hemos leído en otras ocasiones que las últimas batallas perdidas por los nazis, o el éxito del desembarco de Normandía, se debieron a la desinformación suministrada por los aliados, al increíble trabajo de sus espías. En tu novela nos cuentas que estos hechos pudieron tener un componente esotérico. ¿Existen pruebas fehacientes sobre ello? Desde tu punto de vista, ¿cuál fue el verdadero motivo para que el ejército nazi perdiera una guerra que tenía prácticamente ganada a mitad de contienda?

R: En la novela doy a entender que Hanussen tuvo algo que ver con la caída de Hitler, es cierto, pero al mismo tiempo doy información cierta de lo mal que andaban las cosas para los nazis. La invasión alemana de la Unión Soviética fue el detonante. Hitler incumplió el pacto que había hecho con Stalin y envió millones de soldados alemanes al frente ruso. Todos sabemos en qué terminó aquello. Perdieron tiempo, equipos y soldados. Por otro lado, en África, Montgomery derrotó a Rommel, mientras que los italianos, como aliados de Hitler no aportaban mucho. El desembarco de Normandía fue consecuencia de la entrada de Estados Unidos en la guerra. Se habían mantenido reticentes después de lo ocurrido en la Gran Guerra, pero después del ataque a Pearl Harbor no les quedó otro camino que declararle la guerra a Alemania y al eje formado por Italia y principalmente Japón. Ahora, dime: ¿no te parece sospechosa la cadena de desaciertos que se produjeron por parte de Hitler? ¿Por qué tenía él que mantener a sus tropas en Rusia, sabiendo los antecedentes de las guerras napoleónicas? ¿Y por qué los japoneses tenían que atacar Pearl Harbor? Todos estos acontecimientos me dieron motivo para pensar que de alguna manera Hitler había perdido “su toque”.

P: Ya sea para esta novela en particular, o bien en tu obra en general, ¿podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes? ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes cómo te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Como dije en otra entrevista, es algo muy complicado de explicar, pues cuando escribes te encuentras en un estado alterado de conciencia. Es como si los personajes te llevasen por los caminos y los vas adaptando a la historia que está en tu cabeza. De un momento a otro te encuentras en el frente ruso y te preguntas: ¿y en qué parte estoy exactamente? Empiezas a buscar en la historia y ves que los soldados que están a tu lado están frente al Volga, o a punto de atacar Stalingrado, o que Rommel se encuentra abatido porque no halla qué dar de comer a sus soldados. Es como vivir la novela, y eso sucede a lo largo de cada momento, cada encuentro, cada diálogo. No sé cómo escriban otros, pero para mí es un proceso apasionante y al mismo tiempo agotador.

Veo complacido que estamos otra vez en el Laserre, en Caracas. Lo primero que hago es buscar con la mirada al señor de Welldone, pero obviamente, ya no está. Me dirijo a Blanca, quien me mira con una sonrisa en su expresivo rostro.

P: ¿En qué proyectos trabajas actualmente? ¿Puedes adelantarnos algo sobre tu próxima novela?

R: Estoy corrigiendo “La última portada”, una novela que aún no he presentado a mi agente. El personaje principal es una hermafrodita. Supongo que si llegase a interesarle saldría después del 2011, pues la próxima será Dimitri Galunov.

P: Quería darte las gracias por tan fantástica experiencia, Blanca. Y por supuesto, dejarte la última palabra para que te dirijas a tus lectores de la manera que creas más conveniente.

R: A tus lectores, Armando. Agradecerles la paciencia de seguir mis pasos, de conocer mi opinión y de acompañarnos en esta mágica travesía. Fue una verdadera delicia viajar en tu máquina del tiempo.

P: Muchas gracias de nuevo por todo, Blanca. Ha sido un verdadero placer.

Otra vez en Madrid, de vuelta a la tranquilidad, lejos de influencias extrañas, me dispongo a pasar en limpio mis notas. Ha sido una experiencia inolvidable…

lunes, 14 de septiembre de 2009

EL COLOR DE LA MALDAD

Tendréis que disculparme por haber tenido el blog un poco abandonado en estos últimos días, pero ha sido por dos poderosas razones. Una, el trajín habitual en mi trabajo los días inmediatamente siguientes a la vuelta de las vacaciones de verano, como en los últimos años. Y otra, más interesante, la férrea disciplina que me he marcado en las últimas semanas para avanzar en las últimas correcciones de mi segunda novela.

Y como recompensa a vuestra fidelidad, os traigo en rigurosa exclusiva, (a excepción de las escasas cinco o seis personas, entre amigos y familiares, que han leído mi novela), el título de mi nueva obra y un adelanto de su trama. Efectivamente, como ya habréis adivinado muchos, la novela se llamará "El color de la maldad".

Me costó incluso más que con la primera llegar a encontrar un nombre apropiado. Al principio no me convenció el elegido, aunque el nombre se hubiera alzado como ganador en la terna de aspirantes con los que le enfrenté. Pero con el paso de los meses ese título ha ido calando en mí y ahora estoy mucho más satisfecho con él, y tiene más que ver con el intríngulis de la historia.

Se trata de una novela de género policiaco, narrada en forma de thriller para aumentar el interés. En ella un imaginativo asesino en serie trae en jaque a los Cuerpos de Seguridad del Estado español, dejando un reguero de crímenes por todo el país. La Policía Judicial, en una operación conjunta con la UCO de la Guardia Civil, tendrá que poner todo su empeño para desentrañar los diferentes retos que les plantea el psicópata, antes de que consiga ultimar su maléfico plan.

Una trama que me ha tenido muy ocupado durante los últimos meses. La novela la escribí el año pasado, pero no ha sido hasta el 2009 cuando la he retomado con otros ánimos, con mucha más experiencia en mi bagaje, y con el nuevo punto de vista que le acompaña a uno cuando se ha alejado de su retoño por un tiempo. El resultado me ha dejado muy satisfecho.

Es una novela de 130.000 palabras, escrita en tercera persona, pero de diferente modo al que había planeado en un principio. Como "El enigma de los vencidos" está contado en primera persona, quise cambiar en esta ocasión y utilizar la tercera persona, en forma de narrador omnisciente. Pero gracias a la inestimable ayuda y a los sabios consejos de algunos amigos, vi que el planteamiento alcanzado no era del todo correcto. Y entonces llegó la transformación, dotando a la trama de una nueva perspectiva.

Cambié el narrador, contando la historia desde una perspectiva múltiple. Es decir, seguí escribiendo en tercera persona, pero la novela se desarrollaría desde el punto de vista de los diferentes personajes de la misma. Sobre todo fijándonos en los cuatro protagonistas principales, aunque también tendrían sus quince minutos de fama otros secundarios del plantel.

De este modo he conseguido plasmar en el papel lo que realmente quería trasladar al posible lector de esta novela. Y creo que el sublime esfuerzo ha merecido la pena. Sólo me quedan unos pequeños retoques que espero finiquitar en unos días. A partir de entonces prepararé una pequeña presentación y una sinopsis para enviarlas a las agencias editoriales, junto a la obra en sí cuando sea solicitada. Después de eso, ya sabéis cómo funciona este mundillo, sólo me quedará esperar.

Como postre os dejo también unas fotografías reales de los escenarios naturales donde se desarrollan los primeros capítulos de esta historia ficticia. Espero que os gusten...




















lunes, 31 de agosto de 2009

POR TIERRAS DE ESPAÑA Y PORTUGAL (II)

Como lo prometido es deuda, aquí estoy de nuevo para seguir con la narración de mis vacaciones, y para comentaros alguna otra cosilla. El verano llega a su fin y hay que volver a la rutina diaria, aunque os aseguro que no me apetece demasiado.

Seguimos recorriendo el sur de Portugal, una zona desconocida para muchos, tan cercana y a la vez tan lejana. Aunque me han comentado que últimamente se está poniendo de moda y no me extraña, por muchos y diferentes motivos.

Una visita que no hay que perderse es la ciudad de Lagos. Mezclando lo antiguo y lo moderno, conviven en dicha villa vestigios del pasado como murallas de la época cartaginesa y romana, fortificaciones árabes y reedificaciones cristianas. Paseamos por el centro del pueblo, disfrutando de la arquitectura del lugar y, como no, de unos suculentos refrigerios.

Aparcamos el coche al otro lado de la ría que atraviesa la ciudad casi de parte a parte. Para ir a la zona más concurrida teníamos dos opciones: una buena pateada hasta dar con el único puente que nos dejaba en el otro lado u optar por la opción B. Coger una especie de lanzadera acuática, que por un módico precio cruza la ría en un permanente viaje de ida y vuelta. Optamos por esta última para recorrer la zona descrita e ir después a una de sus muchas playas, la conocida por Meia Praia. Un extenso arenal en la desembocadura del Alvor donde, según la leyenda, naufragaron los galeones que traían del Nuevo Mundo el tesoro de Moctezuma.

En las afueras de la ciudad pudimos disfrutar de una de las maravillas más conocidas del Algarve: Ponta Da Piedade. Se trata de formaciones rocosas de grandes dimensiones, excavadas por el mar con formas inimaginables. Sus fuertes colores, amarillo, ocre o rojo, contrastan con el azul verdoso del mar en un espectáculo visual sin precedentes. A partir de allí se puede también disfrutar de viajes en barco para admirar las numerosas grutas y cavernas marinas de la zona, todas de inusual belleza. Igual que las playas de Doña Ana y Don Camilo, pequeñas calas encantadoras con cuevas que unen las diferentes zonas de baño y relax.

Otro día quisimos acercarnos a Portimao, uno de los emblemas mundiales de la zona, repleta de turistas alemanes y anglosajones. Cuentan con la fantástica y famosa Praia Da Rocha, una playa de arena fina y dorada que contrasta con el azul turquesa de su mar. La playa más concurrida por la juventud, situada junto a la zona más marchosa de todo el Algarve. También un buen sitio de compras donde pasamos la tarde, hasta que finalmente caíamos como todos los turistas. Allí probamos también diferentes variedades del exquisito "vinho verde" portugués, gracias a una cata a pie de mar que hizo las delicias del respetable.

Sobre la gastronomía portuguesa ya os hablé anteriormente, pero también es cierto que sus bebidas espirituosas no desmerecen. Excelentes caldos para acompañar todo tipo de platos, unas "cervejas" suaves pero muy agradables que inevitablemente te llamaban desde cualquier terracita después de salir de la playa. O la famosa "caipirinha", bebida importada del Brasil y hecha con el auténtico licor de cachaça. Riquísima, contundente y a mitad de precio que en España. Un verdadero escándalo con el que no había que desmandarse demasiado...

Nos hablaron también sobre una feria medieval que se celebraba durante el mes de Agosto en el cercano pueblo de Silves. Y hacia allí nos encaminamos, pensando que sería como otras pequeñas ferias vistas anteriormente en pueblos castellanos. Nada de eso. Se trataba de una recreación espectacular, con absolutamente toda la villa, ya de por sí bastante medieval, engalanada para la ocasión. Todo transcurría en un incomparable marco coronado por el majestuoso castillo islámico que dominaba la ciudad. Una tarde en la que el tiempo se paró y pudimos sentirnos transportados a una época muy lejana.

La quincena fue llegando a su final, mientras recorríamos otras playas, que dejaron en nuestra retina imágenes inigualables por ninguna cámara. Llegó el día de volver a España y madrugamos para intentar librarnos de los malditos atascos de toda operación retorno. Y afortunadamente lo conseguimos. Paramos para comer en la monumental ciudad de Trujillo, bajo un abrasador fuego que rondaba los 42º grados, pero pudimos contemplar su magnífica plaza y comer como reyes en la famosa Casa de la Troya, donde fuimos incapaces de acabar con su estupendo menú degustación.

De vuelta en Madrid, apenas un par de días para asuntos varios y de vuelta a la carretera, esta vez en dirección totalmente contraria. Nos encaminamos al Norte para disfrutar de la famosa Aste Nagusia 2009, más conocida como Semana Grande de Bilbao. Unos días entrañables en los que disfruté por primera vez de este acontecimiento. Contento por haber abandonado los calores que me perseguían todo el verano, incluso necesitando la compañía de una chaqueta al refrescar o lloviznar. Pero sólo fue una tarde. Al día siguiente, ya con mejor tiempo, recorrimos casi toda la ciudad, dejándonos caer por las diferentes zonas donde las fiestas se viven en todo su apogeo.

Me sorprendió gratamente comprobar que toda la ciudad se vuelca con sus fiestas. Hay multitud de actividades durante el día: juegos y concursos para niños, corridas de toros, concursos gastronómicos, charangas a cualquier hora. Una gran animación durante todo el día, en cualquier lugar de la ciudad. Incluso pude observar en directo actividades que sólo había visto anteriormente por televisión, todas importantes en la cultura vasca: levantamiento de piedras, arrastre de bueyes o exhibiciones de txalaparta.

Y por la noche, que os voy a contar. Lleno hasta los topes en todas las zonas lúdicas de la ciudad, que seguía con su diversidad de actividades de entretenimiento para todos. Conciertos en diversos sitios, a la vez, y con diferentes estilos para que cada uno accediera según sus preferencias. O la famosa ría de Bilbao, junto al Ayuntamiento, repleta de gente, joven y no tan joven, disfrutando de la música, de los amigos y de sus fiestas. Los hoteles y bares de copas también montaban sus propias carpas sacándolas a la calle para disfrute de todo el mundo.

También me gustó mucho la zona de las barracas, junto a la basílica de Begoña. Desde allí se disfrutaba en toda su magnitud del espectáculo pirotécnico que cada noche a las 22.30 tenía lugar en Bilbao. Es algo muy típico de allí e incluso los fuegos artificiales son de exhibición o de concurso; veinte minutos diarios de luz y color tras los cuales los bilbaínos dan su veredicto en forma de abucheo o aplauso, en una actividad en la que por lo visto son muy críticos dada su larga tradición.

En definitiva unas fiestas memorables a las que volveré a asistir otros años. Y una buena manera de terminar estas largas y productivas vacaciones. Como ya me he extendido demasiado, dejo para más adelante el contaros las nuevas ideas que bullen en mi mente. Hasta entonces, disfrutad del final de este larguísimo verano.

martes, 25 de agosto de 2009

POR TIERRAS DE ESPAÑA Y PORTUGAL (I)

Después de un mes de Agosto en el que no he pasado mucho por Madrid, era hora ya de volver a la rutina y escribir una nueva entrada en este blog que he tenido un poco abandonado durante el período vacacional. Seguro que sabréis perdonarme. Y aunque la vuelta a la dura realidad es difícil, hay que irse acostumbrando lo antes posible, para que el síndrome post-vacacional no nos afecte demasiado.

Quería contaros un poco mis últimas semanas, viajando por esta piel de toro tan nuestra, disfrutando de la Península Ibérica casi de parte a parte. Pero empecemos por el principio. El día 1 de Agosto madrugamos y partimos en coche desde la capital hacia el suroeste español, circulando por la carretera de Extremadura. Quise hacer una parada técnica para desayunar, estirar las piernas y descansar un rato. Y no se me ocurrió sitio mejor para hacerlo que en la imperial ciudad de Mérida.

Allí pudimos evocar los gloriosos tiempos del Imperio Romano, paseando entre las ruinas de su fastuoso Teatro. Al ser verano estaba acondicionado para el Festival que allí se representaba, pero su magnificencia no puede dejar indiferente a nadie. También descubrimos el Anfiteatro o Circo Romano, recordando, al situarnos junto a sus vestigios, que allí se celebraban luchas de gladiadores o incluso saltaban fieras temibles a la arena. A todos los presentes nos asaltaron a la mente las mismas imágenes vistas tantas veces en cine o televisión.

Continuamos viaje y después de parar a comer en Isla Canela, nos adentramos en terreno portugués al atravesar el precioso puente sobre el Guadiana que hace de frontera entre los dos países ibéricos. Unos pocos kilómetros más de circulación por una buena autopista huérfana de coches y por fin llegamos a nuestro destino: un pequeño pueblo llamado Armaçao de Pera.

Este pueblecito de pescadores que ha ido creciendo con el tiempo, debido sobre todo al boom turístico, se encuentra en el límite de dos subregiones del Algarve: Lagoa y Albufeira. Está a sólo 8 kilómetros de Albufeira, uno de los enclaves más conocidos de la zona, casi como un Benidorm portugués, lleno de turistas ingleses y alemanes. Por eso elegimos un lugar estratégicamente situado, cercano al bullicio, pero con playas menos concurridas y un grado más alto de tranquilidad. Y a fe que acertamos de pleno.

Nuestro apartamento se encontraba muy cerca del centro y de las playas, por lo que podíamos dejar el coche en el garaje del edificio e ir andando a todos sitios. Esto fue una bendición, viendo como creció exponencialmente el número de visitantes a dicho pueblo al llegar la segunda semana de Agosto, una verdadera explosión demográfica. Pero nosotros estábamos encantados, disfrutando de todas las maravillas que nos íbamos encontrando.

Por ejemplo, sus playas. En ese mismo pueblo contábamos con 5 playas diferentes, cada una con sus particularidades: la "praia" de los pescadores, donde se podían contemplar las barcas varadas en la arena donde los viejos pescadores se ponían a limpiar los peces recién capturados; la playa central de Armaçao, donde se concentraban la mayoría de los turistas foráneos o las calitas a las afueras del pueblo, con formaciones rocosas que disparaban nuestra imaginación. Sin olvidarnos de la Praia Grande, situada a un par de kilómetros en medio de un paraje repleto de dunas, precedida por una laguna de agua dulce donde los flamencos y demás aves zancudas chapoteaban para deleite general.

Visitamos también, en esos primeros días de asueto, pueblos cercanos como Pera, donde pudimos contemplar algo verdaderamente increíble; una exposición permanente de magníficas esculturas hechas en arena que te dejan con la boca abierta. También recorrimos Albufeira y las incontables playas de la zona, como la kilométrica de Falesia en el cercano pueblo de Olhos de Agua: una extensión enorme de arena coronada por fantasiosos acantilados de color rojizo y rematada por pinares exuberantes. O las calas de San Rafael o Santa Eulalia, donde uno podía tumbarse a la sombra por las tardes, a cobijo de las fuertes temperaturas de la zona.

Pude comprobar que las playas estaban limpísimas, tanto la arena como el agua. Eso sí, el líquido elemento estaba bastante fresquito, aunque en la segunda semana se agradecía ante la llegada de una ola de calor a la zona. Todas las "praias", grandes o pequeñas, urbanas o más alejadas de los centros veraniegos, contaban con aparcamientos para coches bastante decentes y unos accesos fantásticos, normalmente con escaleras de madera hasta el borde mismo de la arena, que me hicieron rememorar calas similares en nuestras queridas Baleares en los que no me hubiera importado contar con dichas características. Pero por ejemplo, aunque muchas tenían la bandera azul europea, ninguna y recalco la palabra, ninguna de las numerosas playas que he visitado en estas vacaciones contaba con ducha o similar.

Punto y aparte se merece la gastronomía del lugar. Exquisitos platos de pescado fresco a la brasa, siempre acompañados de abundante guarnición, hacían las delicias del respetable a muy buen precio: lubinas, doradas, sardinas, jureles, salmón, pez espada y cualquier otro "peixe" que se os ocurra. Sin olvidarnos de las especialidades de la zona, como la cataplana o sus sopas marineras. Aunque también degusté una "mixta" de carne, al estilo parrillada, que era imposible terminarse sin claudicar antes. Y eso que era el segundo plato de un supuesto menú del día que nos dejó sin habla. Fantástico. De sus bebidas ya os hablaré en otro momento...

Tuve tiempo también para pensar en futuros proyectos, no penséis que todo era relax y diversión. Una noche en la que no podía conciliar el sueño se coló por la ventana abierta una idea que empezó a germinar en mi cabeza, y que creo será el origen de mi tercera novela. Pero ya habrá tiempo para hablar sobre el tema en la siguiente entrada, en la que os relataré el resto de mis vacaciones. Hasta entonces, disfrutad de los pocos días que quedan de este mes de Agosto tan caluroso.