miércoles, 21 de enero de 2009

EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR

Después de los últimos sinsabores sufridos en torno a la publicación de la novela, aquella historia decepcionante que os conté sobre el fallido proyecto de coedición, tenía que mirar hacia delante y seguir caminando por esa famosa senda que recorría. No me iba a amilanar por un pequeño traspiés. Afortunadamente había salido con bien de todo aquello, moral y económicamente, así que no servía de nada lamentarse.

No era una guerra perdida, ni siquiera una batalla entregada. Quizás una pequeña escaramuza que a lo sumo dejaba ligeros rasguños en la coraza impuesta para adentrarme en el difícil mundo de la literatura. Imaginaba que era sólo el principio, que ésta es una carrera larga y difícil, casi una prueba de resistencia. Eso sí, esperaba no desfallecer en el intento, como el bueno de Filípides en la famosa carrera que dio nombre al actual maratón.

De todos modos durante esa época estaba más pendiente de otros asuntos, ya que tanto en mi vida profesional como personal todo dio un giro inesperado, en este caso para mejor. Con tanto cambio y hasta que logré aclimatarme de nuevo, en mi mente no quedaba mucho hueco para divagaciones diversas sobre proyectos inacabados. Así que recargué las baterías y me puse en marcha de nuevo.

Sin abandonar la búsqueda de editoriales o de cualquier otro camino que me permitiera llevar a buen término lo ya planteado, decidí comenzar una nueva novela. Diversas ideas batallaban en mi cabeza, pero al final ganó una de las opciones que más me llamaban la atención, pues quería averiguar si era capaz de afrontar con garantías un mayúsculo reto: escribir una novela negra.

Así que durante unas semanas me empapé todo lo que pude de novela policíaca, negra o de thrillers con tramas detectivescas. Devoré clásicos de Agatha Christie o Conan Doyle. Abogué por famosos escritores actuales, tanto extranjeros como españoles: Michael Connelly, Andrea Camilleri, Patricia Cornwell. Los más allegados a nosotros como Lorenzo Silva, uno de mis preferidos o el insigne Montalbán. Descubrí auténticas joyas de las letras patrias, como Juan Ramón Biedma o Gómez Ledesma. Y tantos y tantos otros...

Quizás me decantaba más por el subgénero policial, dentro de la novela negra. Una trama con buenos y malos, donde al final se descubriría al autor de los crímenes. Alejado quizás de los cánones de la tradicional novela negra norteamericana surgida al albor de la crisis del 29, con aquellos personajes típicos de Raymond Chandler o el inefable Hammett. Apoyado todo ello por mis gustos personales a la hora de leer: una trama que enganchara, con un ligero toque a thriller de esos que no te dejan respirar ni dejar de leer cuando estás absorto intentando dilucidar que pasará a continuación.

La semilla estaba ya plantada, los personajes esperando para salir a la palestra. Esta novela no iba a ser escrita en primera persona, sino que pretendía meterme en la piel de cada participante en la trama, pero todo relatado en tercera persona. Quería sentirme policía y asesino, investigador y delator, periodista de sucesos o testigo de cargo. Un trabajo arduo y agotador, pero muy gratificante y que esperaba diera los frutos apetecidos.

Así que metido de lleno en la vorágine de una nueva aventura, me sentía como el director de pista en un circo imaginario, a escasos segundos de pronunciar las palabras mágicas: "El espectáculo debe continuar".

22 comentarios:

Lola Mariné dijo...

Haces bien en no rendirte, Armando. Esto es así: hay que tragarse muchas decepciones hasta alcanzar el éxito.
Hablas de esa novela negra en pasado ¿es que ya la has terminado?

Armando Rodera dijo...

Efectivamente, Lola, como reza el dicho: "Retroceder nunca, rendirse jamás". Así que seguiremos intentándolo.
Veo que eres observadora... Efectivamente, esa novela también está terminada. Eso si, tendré que retomar el manuscrito, corregir, reescribir, ya sabes...
Ahora estoy enfrascado con algunos cambios en la primera, pero tendré que ponerme también con esta en cuanto pueda.
Un saludo.

Ciudadano 88 dijo...

Eso creo que es lo importante Armando, que aunque sigas batallando con la primera novela, sigas ecribiendo en otros proyectos. Por cierto, citas a Juan Ramón Biedma. ¿Has leído El Manuscrito de Dios? Tengo curiosidad en este libro, ya que lo ambienta en Sevilla, mi ciudad natal.Aunque he leído comentarios algo negativos: bastante aburrido, poca literatura...
Bueno, espero que siga narrándonos tus aventuras, un saludo.

Armando Rodera dijo...

Eso es lo primordial, seguir escribiendo, trabajando, leyendo y aprendiendo.
De Biedma sólo he leído "El imán y la brújula", pero tengo ganas de leer el que comentas. Es un tipo diferente de literatura, distinta a lo que estamos acostumbrados, con frases cortas y rotundas, pero con un "duende" especial, algo que engancha.
Por supuesto, seguiré narrando mis desventuras literarias.
Saludos.

Maribel dijo...

Buen género, Armando, la novela negra es muy atractiva. Veo que aprovechas muy bien el tiempo. ¡dos novelas!, y lo de corregir, buf, no tiene fin. Está demostrado (tendría que decir científicamente para que quede mejor) que cada vez que un autor lee su obra la corrige. Me ha pasado recientemente con una novela corta que he enviado a un certamen, la tenía más que arreglada y le he vuelto a hacer correcciones de estilo. Y si la leo dentro de un mes, te digo yo que la vuelvo a cambiar. Qué pesadilla.

Ánimo con las editoriales que hay que ser valiente con ellas.

Isabel Rojas Almanza dijo...

bueno, yo soy nueva por aquí, pero haces MUY bien en no rendirte, yo lo he estado a punto de hacerlo 1000 y más veces, pero entonces un buen amigo me dijo: ¿Crees que estas esn el fondo? ¡Perfecto! Así no te queda más que ir hacia arriba.

Eso me sirvió, y aquí me tienes, escribiendo de nuevo.

Saludos!

Armando Rodera dijo...

Efectivamente, Maribel, es un género muy atractivo y lleno de matices. Me permitió descubrir nuevas facetas mías al escribir mientras me metía en la piel de esos personajes. Ha sido una experiencia gratificante.
Bueno, aprovecho el tiempo como puedo. Quería empezar una tercera en breve, pero creo que todavía tengo bastante trabajo acumulado. Lo de las correcciones es un sin vivir, nunca se acaban...
Saludos.

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte, Isabel. Siempre es gratificante saber que le siguen a uno desde el otro lado del charco.
Pues sí, no nos vamos a rendir a estas alturas. Sólo nos queda seguir luchando para alcanzar el objetivo soñado.
Un saludo.

Arwen Anne dijo...

Armando, seguro que pronto todo saldrá adelante, me alegro de que no te rindas y de que nos animes a continuar, porque a mí desde luego con tus palabras y todo esto me estás animando un montón, así que adelante que somos muchas personas las que te apoyamos.

Me alegro de que tu segunda novela esté terminada ya, ahora, a corrgir, pero tranquilamente, nunca con prisas

animo y besos

Armando Rodera dijo...

Pues me alegra saber, querida Arwen, que mis andanzas os ayudan a continuar, que el relatar mis aventuras os animan a seguir adelante. Es motivo de orgullo para mí y seguiré en la brecha, todavía quedan cosas que contar.
Así que ya sabes, a perseverar, que queda mucho por hacer.
Un saludo.

B. Miosi dijo...

Armando, me encanta el género negro, que bueno que hayas escrito una novela de detectives, misterios, y ese tipo de cosas (se te dan muy bien los misterios) Lo importante es que tienes vena de escritor, las correcciones se pueden hacer, lo otro no se puede aprender. Se nace con ello.

Me da gusto que sigas con el empeño de siempre, denota tu verdadera vocación,
Besos,
Blanca

Armando Rodera dijo...

Pues si, Blanca, a mi también me encanta la novela policíaca y decidí embarcarme en esa aventura. Ya se verán los resultados...
No tiene mucho que ver con la anterior obra, quise cambiar radicalmente, y comprobar qué tal me movía en dicho género. Cómo bien dices las correcciones ya se harán pero la idea y los personajes creo que me han quedado bastante redondos. De momento el manuscrito sigue bien escondidito, que tiempo habrá de retomarlo.
Y por supuesto, empeño no me falta, ideas tampoco, así que puede ser cierto lo que comentas de la vocación. Te aseguro que jamás le dije a mis padres: "De mayor quiero ser escritor",pero ahora si me encantaría poder decir que lo soy.
Un saludo.

Ciudadano 88 dijo...

Buenas Armando, ya he podido con la clave visual, con ayuda de internet eso sí. Ya leí ese fragmento. Me pareción interesante. Es el comienzo de la novela, ¿no?. Un saludo

Armando Rodera dijo...

Vaya, me alegra saber que has podido con la clave visual, Ciudadano. Las otras dos son también asequibles, ya lo verás.

Efectivamente, ese fragmento era el comienzo de la novela. Aunque con las correcciones que estoy haciendo ahora mismo en la obra y alguna parte que quiero reescribir, creo que el comienzo cambiará un poquito, para enganchar más al lector.

Gracias por estar ahí, espero que los exámenes vayan de fábula.

Saludos.

LETRAWEB dijo...

Hola Armando:
Me sumo a los comentarios.
Yo te diría como dice Carnegie:
Lo que importa no es la clase de limón que el destino nos entregue, sino lo que hacemos con el limón.
Si el destino te da un limón pues has una limonada.
Convertir los menos en más, eso es lo importante.

Saludos
Bye

Armando Rodera dijo...

Encantado de verte de nuevo por aquí, Letraweb.

Yo no sé si el destino está escrito o no, pero seguro que tiene mucho que ver el trabajo que realicemos en la dirección que queremos llevar. Y yo lo tengo muy claro y por eso seguiré luchando, hasta conseguir esa "limonada" deseada.

Gracias por tu comentario. Un saludo.

ShopGirl dijo...

Si, estas en mis favoritos porque te leo.

No te rindas, si yo no lo hice, nadie tiene que hacerlo.

Beso grande.

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte también aquí, ShopGirl. Es un placer saber que mi blog se encuentra entre los favoritos de una librera argentina.

Esperamos que te sigas pasando por esta página. Y tranquila, que sigo trabajando y no me rendiré nunca, eso lo tengo clarísimo.

Un saludo.

Belén dijo...

Yo me encuentro en una situación parecida a la tuya. Es desesperante ver como no te responden de las editoriales o cómo algunas de co-edición intentan tomarte el pelo. Sigo empeñana en sacar mi libro adelante pero también he girado página y he empezado nuevos proyectos. Hay que seguir.

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Belén, hay que seguir trabajando, emprender nuevos proyectos y no cejar en el empeño. Eso sí, llamando a diferentes puertas hasta que una se nos abra.

Creo que el esfuerzo tendrá su recompensa, así que seguiremos intentándolo.

Un saludo.

Manuel Trigo dijo...

Hola. Yo también soy escritor novel. No hay que desesperar, sino perseverar. Al final conseguí que publicasen mi ópera prima: "La esfera negra" Te invito a conocer algo más en Manuel Trigo
Un saludo y suerte.

Armando Rodera dijo...

Hola, Manuel, encantado de saludarte. Te doy la bienvenida a nuestra página, espero que te sigas pasando.

Te felicito por la publicación de tu obra, ya he estado curioseando en tu web. Como bien dices hay que perseverar, seguir trabajando y no cejar en el empeño, así que seguiremos trabajando con esa ilusión.

Un saludo.