martes, 5 de mayo de 2009

ENTREVISTA LITERARIA

Durante la estancia de Jerónimo Tristante en Madrid, con motivo de la presentación de su último libro, “1969”, he tenido la oportunidad de charlar tranquilamente con el autor sobre su obra, su trayectoria y otros temas de interés.

El escritor se nos desvela como un apasionado conversador, de discurso ameno y entretenido que va envolviéndote sin darte cuenta, tejiendo una red a tu alrededor y atrapándote sin remedio entre sus palabras: igual que hace en sus novelas.

P: El protagonista de la novela “1969”, el detective Julio Alsina, es un policía que está en las antípodas de tu personaje policíaco más conocido, Víctor Ros. Cuéntanos brevemente sus semejanzas y diferencias. ¿Con cuál te sientes más identificado? A la hora de meterte en la piel del personaje para narrar sus aventuras, ¿con cuál te ha costado más trabajo?

R: Pues me gustan los dos, pero Víctor, pese a las dificultades, se ha superado y es un tipo adaptado, mientras que Alsina es un perdedor que termina por creer que el fracaso se lleva en la sangre. Es alcohólico y no bebe ni vino ni coñac, sólo llega al Licor 43. Quizá por esto Alsina me enternece más, aunque nunca podré olvidar que Víctor Ros me dio la oportunidad de conectar con muchos lectores y por eso creo que siempre seguiré escribiendo aventuras para él.

P: En la novela describes con maestría como era la vida en el franquismo tardío, el día a día de una pequeña ciudad en el año 1969. Recordando a veces el costumbrismo hecho novelas nos llevas de la mano por las calles de Murcia, recreándote en los pequeños detalles mientras hablas de bares, comercios, hoteles o lugares que a más de un lector gustarán, haciendo un pequeño guiño en cada uno de ellos. ¿Alguno de esos lugares es realmente especial para el autor? Seguro que alguna anécdota jugosa sobre el particular puedes contarnos…

R: Bueno, la casa en que vive Alsina, es una especie de recreación del inmueble en que vivía mi familia en aquella época y que yo no conocí. Allí había una pensión y pisos de distintas categorías que daban al centro. La novela negra es un medio idóneo para describir cómo era aquella sociedad y hay espacios que en esa época tenían un encanto especial, algunos siguen existiendo como la Plaza de las Flores y el bar la Tapa. Fue una época hermosa a su manera porque pese al franquismo (no podemos obviar que la dictadura seguía fuerte) la gente recuerda la música, la tele, los seiscientos…. con mucho cariño.

P: La obra tiene un ritmo endiablado, casi cinematográfico, que engancha al lector desde el primer instante. ¿Te gustaría ver la obra en pantalla, ya sea para cine o televisión? En caso afirmativo, ¿te implicarías directamente en el proyecto?

R: Pues sí, claro. Mis otras novelas son similares, pero algunas resultarían muy caras de rodar. Ésta, en cambio, está ambientada en los 60 y podría rodarse con mucha facilidad. Y con respecto a lo segundo tengo claro que si alguna vez vendo una novela, una vez que lo has hecho, que has cedido los derechos, lo que vas a ver es la visión que tiene un director de tu libro, no la tuya propia. Es por esto que dejaría el asunto a los profesionales del medio.

La conversación sigue su curso en un tono muy informal, mientras aprendemos cosas nuevas en el arte de escribir. El autor se sumerge de lleno en su obra relatando el proceso de escritura, las dificultades a la hora de documentarse sobre aspectos de la trama o el contexto socio-político y geográfico donde se desenvuelven los personajes.

Confiesa utilizar el pretexto de la novela negra, con una trama policíaca que enganche, como hilo conductor de lo que quiere verdaderamente contar a sus lectores: en el caso que nos ocupa la realidad de una pequeña ciudad de provincias en los últimos años del franquismo en España, con multitud de pequeños detalles que nos harán viajar en el tiempo sin remisión.

P: Ya sea para esta novela en particular, o bien en tu obra en general, podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes. ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes como te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Leo mucho sobre la época, me documento, hemeroteca, planos, fotografías, etc. Formo una imagen mental del decorado. Luego parto de un esquema de la trama muy básico, aunque, eso sí, el final es lo primero que planeo. Y con esto me lanzo. Las subtramas y los secundarios van cobrando vida, interactuando, y a partir de ahí, pues es como vivir una película desde dentro en la que ocurre lo que tú quieres. Por eso escribir es maravilloso.

P: Tienes obras ambientadas en el siglo XIX, ahora en los años 60, quizás escribas alguna obra futura en otra época característica ¿En qué época histórica te desenvuelves más cómodamente a la hora de escribir una novela?

R: En cualquiera que no sea ésta. No me gustan las historias ambientadas en nuestros días, me aburren. Como lector me pirra viajar en el tiempo y como autor, también. No sé, la Edad Media, el XIX, los sesenta, el espacio comprendido entre el 39 y el 45, son momentos que me entusiasman.

P: En los últimos años estamos asistiendo complacidos al continuado éxito de una generación talentosa de escritores murcianos: Jerónimo Tristante, Paco López Mengual, Patrick Ericsson y algún otro que me dejo en el tintero ¿Cuál es el secreto que realmente oculta vuestra región?

R: La verdad es que lo pienso mucho y no le encuentro explicación. Sólo en Molina de Segura vivimos Rubén Castillo, Moyano, Marta Zafrilla, Paco López Mengual y un servidor. Luego están Gregorio León, Patrick, Leante…. y otros que la gente aún no conoce pero que van a estar ahí pronto. No sé porque pero de pronto, se produjo una eclosión de una generación que ha salido fuera y eso es muy destacable. Los agentes y los editores están perplejos. Quién lo iba a decir, ¿verdad?

Muchas gracias por todo, Jerónimo. Un placer haber charlado contigo.

6 comentarios:

Daniel DC dijo...

Que amena la entrevista que sostuviste con Jerónimo Tristante. Cuando su novela “1969” llegue a Estados Unidos, la compraré.

Armando, tuviste buena conducción en el manejo de preguntas; te felicito y ya te veo en un futuro, siendo tu el entrevistado.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Me alegra que te haya gustado la entrevista, Daniel. El autor es encantador y fue muy fácil hablar con él. No sé si llegará la novela a Estados Unidos, desconozco la distribución de Maeva en el extranjero.

Pasito a pasito, ya veremos si llega ese momento de ser yo el entrevistado, je, je. De momento estoy contento con lo que voy consiguiendo, aunque por supuesto, espero lograr mucho más.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Interesante, ya veo que le sacaste mucho partido a ese encuentro literario. Me parece admirable el trabajo de documentación que tiene que llevar a cabo un escritor para ambientarse en épocas pasadas, de verdad que es digno de elogio. Felicidades por la entrevista, está genial. Saludos.

Armando Rodera dijo...

Pues sí, Maribel, la verdad es que la tarde estuvo muy entretenida, me dio tiempo para muchas cosas, je, je

Se aprende mucho en estas situaciones y me encantó saber de primera mano como enfoca un escritor la labor de documentación y puesta en marcha de una obra. Me alegra saber que te gustó la entrevista.

Un saludo.

LETRAWEB dijo...

Armando, es una entrevista excelente. He disfrutado mucho este acercamiento que nos brindas al libro y al autor... murciano, como mi querido amigo Víctor Morata, al que casualmente entrevisté el año pasado.
Comparto el gusto sobre estas conversaciones, pues permiten un vínculo más estrecho con el autor, conocemos sus puntos de vista y, al menos yo, como lectora lo agradezco.

Bueno, enhorabuena por la entrevista.
Saludos cordiales.
Bye

Armando Rodera dijo...

Gracias por tus palabras, Letraweb. Para mí también fue una experiencia gratificante y el poder estrenarme como entrevistador con un autor reconocido como Jerónimo es algo especial.

Disfruté además mucho con la conversación y aprendí una barbaridad con las palabras del autor, que por cierto es una persona encantadora.

Saludos.