miércoles, 20 de mayo de 2009

PERO SIGO SIENDO EL REY

Después de unos días bastante ajetreados debido a temas familiares y esperando que os hayan llegado a todos los afortunados los ejemplares del libro "Atmósferas" para valorar el resultado final en su justa medida, retomo hoy las entradas en mi blog, que ya iba siendo hora.

Ayer por la tarde asistí en la Casa de América, enclave estratégico para la promoción e intercambio cultural de actividades artísticas, a un evento interesante. El edificio, magníficamente situado al lado de la Cibeles y el Palacio de Comunicaciones, es conocido en Madrid como Palacio de Linares y a lo largo de décadas ha soportado la leyenda de lugar "encantado" y donde supuestamente han tenido lugar fenómenos sobrenaturales.

No sé si esto será cierto, pero yo había sido invitado a acudir a la presentación del nuevo libro de Carlos Salem, "Pero sigo siendo el rey", publicado por la editorial Salto de Página y hacia allí encaminé mis pasos dispuesto a disfrutar del acto. Nada más acceder al Palacio pude admirar la magnificencia del lugar, segundos antes de entrar en el Salón Cervantes, nombre muy apropiado, que era donde se desarrollaría la presentación.

Ésta tuvo lugar a cargo de Daniel Martínez, editor de Salto de Página y el escritor Pedro de Paz, que flanqueaban al autor a diestra y siniestra. En primer lugar abrió el fuego el editor, comentando brevemente el curriculum y la trayectoria del autor, en su tercera novela de género negro publicada ya con dicho sello editorial, y con las que ha cosechado un rotundo éxito en España y diversos países europeos.

A continuación intervino Pedro de Paz, reconocido escritor que demostró sus tablas en este tipo de eventos y más al presentar a un autor al que le une una relación especial de amistad, aparte de ser compañeros en la difícil misión de conquistar a los lectores con sus palabras. Puedo atestiguar que lo consiguió con su discurso, en el que diseccionó magistralmente la novela de Carlos Salem sin destripar nada importante, pero abriendo un apetito voraz a todos los asistentes, hambre de lectura de una novela negra original, distinta a las demás, pero con un trasfondo que dará mucho que hablar.

El turno correspondió entonces a Carlos Salem, que habló distendidamente sobre su carrera y su obra. Para el que no conozca a este autor, igual le sorprende la variedad de géneros que cultiva: novela negra, poesía, relato o novela romántica, por la que acaba de ser galardonado con el premio Ciudad de Seseña. Un escritor todoterreno, que se siente "argeñol" según sus propias palabras, ya que nació en la querida Argentina, pero vive desde hace más de veinte años en nuestro país.

El autor, sintiéndose a gusto entre amigos, desnudó su alma igual que lo hace ante el folio en blanco. Nos contó como se le ocurrió dar el coprotagonismo de su obra a un personaje conocido en todo el mundo, el Rey D. Juan Carlos de Borbón. Quería profundizar en la persona, no en el personaje o institución. Y le pareció oportuno juntarle con un ex-policía, Arregui, en esta novela negra que podría calificarse también como de "road-movie", aunque a él le parecía mejor denominarla como una "movie" entre colegas.

Defendió a capa y espada, con encendidos argumentos, el protagonismo en la novela policíaca de los denostados detectives, siempre por encima de policías, inspectores y comisarios diversos. A ser posible detective privado, a lo Philip Marlowe en las inolvidables obras de Raymond Chandler y evocando siempre a esos personajes oscuros del mejor cine negro norteamericano.

Uno de los momentos mágicos de la tarde tuvo lugar cuando el autor contó una anécdota que tuvo lugar hace bastantes años. Por lo visto un muchacho argentino, recién cumplidos los 15 años, se acercó a su librería de cabecera en la lejana Patagonia dispuesto a adquirir algo más que novelas policíacas. Quería encontrar una de las obras culmen del maestro Mario Benedetti. El librero, asustado ante tal petición, (este hecho ocurrió en plena dictadura argentina, en la cual dichos textos estaban prohibidos, ya saben a qué me refiero), le dio largas. Pero esperó a que se vaciara la tienda para regalarle al adolescente un libro que le cambió la vida.

Este emotivo homenaje de Carlos Salem al tristemente desaparecido Benedetti, maestro de tantos escritores a ambos lados del charco y escritor de cabecera de pasadas y futuras generaciones, arrancó del respetable un merecido aplauso que atronó las paredes del Palacio antes de seguir con el acto. Sus palabras calaron en el público y la emoción flotaba en el ambiente.

Se desvelaron algunos pasajes irrepetibles que tienen lugar en la trama y el escritor también nos contó como había utilizado para esta obra personajes que ya habían tenido protagonismo en anteriores novelas suyas. Nos deleitó con la caracterización de los mismos y pudimos aprender de primera mano como enfoca un autor consagrado la concepción de una novela desde sus primeros pasos.

Al finalizar puede saludar al autor, que me firmó muy amablemente mi ejemplar. Tuve la suerte también de departir con Pedro de Paz y los editores de Salto de Página, a los que tengo que agradecer también desde aquí la atención recibida. Mientras ocurría todo esto, momentos antes de despedirme de todo el mundo, el amigo que me acompañaba me comentó que me esperaba fuera del Salón. Y no puedo resistirme a contar la anécdota que sucedió a continuación.

Salí unos minutos después y me acerqué a su posición, justo entre dos grupos que charlaban animadamente. En uno distinguí a un par de escritores conocidos y en otro divisé a unas chicas que miraban disimuladamente y cuchicheaban nerviosas. Bajamos las escaleras mientras mi amigo sonreía y guardaba el móvil en el bolsillo.

- ¿Qué ha pasado? - pregunté sabiendo que algo había sucedido -. Algo te traes entre manos, seguro, y esas chicas tienen algo que ver.
- La verdad es que sí, he gastado una pequeña broma al personal y parece que ha surtido efecto...

Tuve que sonreír yo también al saber lo que había ocurrido, no me lo esperaba. El muy malandrín había simulado hablar por el móvil con su "supuesto" jefe. Le desvelaba, en voz baja pero audible, que el acto había sido correcto, que las bromas y chascarrillos sobre la Casa Real no habían sido demasiado escandalosos y que no tendrían que intervenir. Con voz grave y porte autoritario confirmaba a su interlocutor que él se hacía cargo de la situación y que no había de qué preocuparse.

Puedo imaginar la cara de susto y/o sorpresa de la gente de alrededor. Un tipo trajeado de forma sobria pero elegante, con buena percha y porte adecuado, hablando como una persona habituada a tratar con las altas esferas, acompañado todo de un rictus serio y pose marcial, pueden acongojar al más pintado. Para más inri tiene un nombre también regio, pero eso ellos no lo sabían...

32 comentarios:

Pedro de Paz dijo...

Gracias, Armando, por tus amables palabras. Me alegra mucho que disfrutases con el acto. Y excelente colofón la broma de tu amigo. :-)

Abrazos,
Pedro de Paz

Armando Rodera dijo...

Gracias a ti, Pedro, disfruté mucho con el acto. Y te aseguro que aprendí un montón, que eso también es importante.

Lo de la broma ya sabes que es una simple anécdota, pero la verdad es que me sorprendí al enterarme. No sé si llegarán a saberlo esas personas, je, je

Un abrazo.

LETRAWEB dijo...

Hola Armando:

Estaba en mi blog cuando me llamó la atención el título de tu post. Bueno, los que no estuvimos en el acto te agradecemos siempre las vivencias que nos haces llegar.
Lindo gesto en la anécdota de Benedetti; así como graciosa la broma de tu amigo.
Otro día agradable para recordar.

Un saludo.
Bye

Alicia dijo...

Es verdad que la lectura te depara un viaje a lo desconocido. Gracias por contar tan detalladamente tu vivencia en el evento de ayer, eso nos permite no perdernos en este viaje con el que nos has deleitado.
Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Me estoy haciendo adicta a tus crónicas, Armando. Es como si hubiese estado allí, ya pronto te estás haciendo cada vez más conocido en los círculos literarios!

La anédocta final cerró con broche de oro la presentación. ¡Qué ocurrencia! Un miembro de la Casa Real de anónimo, ja, ja, ja, ya me imagino el susto,

Besos,
Blanca

Armando Rodera dijo...

Gracias a ti, Letraweb, por pasarte por aquí. Me alegra saber que te gustan mis vivencias contadas.

Precioso gesto lo de Benedetti, lástima que nos ha dejado aunque siempre tendremos sus obras. Y la broma tiene su punto, me hubiera gustado estar al lado para escucharla, je, je

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Alicia, cada lectura nos depara un viaje que nunca sabemos hacia donde nos llevará.

Es un placer saber que estas pequeñas crónicas os gustan y os hace sentir un poquito partícipes de estos actos tan especiales.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Tus palabras son muy importantes para mí, Blanca. Es un placer saber que mis crónicas te pueden enganchar de esa manera.

Yo intento introducirme poco a poco en el mundillo literario y seguir aprendiendo, ya que me falta mucho todavía. El conocer a gente como la descrita siempre ayuda, y yo les estoy agradecido por el trato recibido.

La anécdota final desde luego que fue curiosa. Espero el comentario del aludido, a ver por donde nos sale, je, je

Un beso.

g.l.r. dijo...

Hola, Armando. He accedido a tu blog a través de la página web de Pedro de Paz y, con sinceridad, me he alegrado de haberlo hecho. También ando yo metido en esas pretensiones a las que tan bien aludes en tu presentación y,sin ninguna duda, siempre reconforta encontrarse con gente de gustos afines. Si me lo permites, continuaré visitando tu blog.
Un saludo.
P.S.- un cachondo, tu amigo.

Lola Mariné dijo...

Armando, veo que le estas cogiendo el gusto a esto de las presentaciones de libros. Está fue ademas, al parecer, muy divertida.
Saludos.

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte, G.L.R y bienvenido a esta pequeña comunidad de amantes de la literatura.

Por supuesto que puedes seguir participando cuando quieras. Te recomiendo también visitar los blogs amigos que tengo enlazados, seguro que aprendes muchas cosas que a todos los noveles nos vienen bien a la hora de enfrentarnos a este difícil mundo.

He estado echando un vistazo a tu blog, pero me pasaré con más calma, ya que me ha parecido interesante.

Un saludo

P.S: Efectivamente, el "infiltrado" tiene su guasa. A ver que nos cuenta cuando pueda conectarse...

Armando Rodera dijo...

Efectivamente, Lola, este acto estuvo muy entretenido. Y la afición por estos eventos creo que es sana, me divierto, lo paso bien, conozco gente interesante y aprendo cosas.

Así que seguramente seguiré asistiendo a presentaciones o temas culturales que me interesen siempre que pueda.

Un saludo.

Daniel DC dijo...

Hola Armando,

Estas hecho un experto en la asistencia de eventos literarios. Eso te nutre.

Me identifiqué con la audiencia en la parte del joven de 15 años cuando solicitó al librero un ejemplar de Benedetti.

Los escritores, a veces no nos damos cuenta que con nuestras palabras, podemos trasformar a una persona.

Me dio gracia la broma de tu amigo; imagino tu reacción al ver a las señoritas.

Gracias amigo por mostrarnos una parte de tu vida.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Anónimo dijo...

Hola Armando. Resumes en tu crónica con tu habitual ligereza y fluidez lo que allí vimos los que estuvimos. Me gustó oir a Pedro y a Carlos, cada uno en su papel de presentador y presentado, ya que crearon un ambiente distendido y más de charla entre amigos que otra cosa.
Desde aquí no puedo más que que aportar mi lágrima de arena por la muerte de Benedetti que para mí tiene un significado especial . He guardado y guardaré siempre "Corazón Coraza", mi poema de amor favorito que una vez me unió a una persona que fue importante en mi vida, y he disfrutado hace años con la mirada del viejo uruguayo, esa que ponía en sus poemas y que nunca te dejaba indiferente.
En cuanto a la broma, fue algo totalmente espontáneo y la ocasión la pintaban calva. Se me ocurrió cuando estaba esperándote en la puerta del salón y fue sólo un instante en el que me die " Ahora o nunca, ¿ porqué no hacerlo?. La verdad es que fue una pequeña licencia para autocomplacerme a mí mismo, pero su uno es un payaso hay que demostrarlo. La verdad es que sí, vi alguna cara de alucine y miradas de soslayo bajando la voz...JAJAJA.
Felicidades a Editorial, Casa de América, Presentador, autor y a tí Armando por sevirnos bien fresquitas estas crónicas y vivencias que nos hacen participar y compartir muchas cosas. Un abrazo.JC

MaiV dijo...

Acabo de descubrir tu blog y la verdad es que para los que no podemos asistir a este tipo de actos tus crónicas son fantásticas. Enhorabuena por ellas. Te seguiré leyendo.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Hola, Daniel, tanto como un experto no soy. Pero sí que me sirven estas presentaciones para algunas cosas.

La historia sobre el libro de Benedetti fue muy bonita y nos dimos cuenta lo que puede significar para una persona la palabra escrita.

La broma también me gustó, más por la sorpresa, ya que no me lo esperaba.

Gracias a ti por pasarte por aqui. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Estimado Anónimo (también conocido por JC):

Me alegra verte por aquí, ya sé que andas atareado. Pero tenías que ver con tus propios ojos todo lo que hablábamos sobre ti, je, je (todo bueno, que conste).

Desde luego que el acto estuvo muy entretenido y todos los participantes aportaron su granito de arena para lograr que fuera tan ameno.

De Benedetti no voy a añadir nada más, a todos nos ha dolido mucho su marcha, pero siempre nos quedará su obra inmortal.

Sobre la broma ya hemos comentado todos un poco lo que nos parece. Me sorprendió un poco, pero al contarmelo te vi perfectamente capaz de lograr tu objetivo y a fe que aquellas muchachas se tragaron el anzuelo. Una anécdota divertida y con la que hemos sonreido todos, al menos un poquito.

Gracias a ti por tu apoyo y por dejar tu comentario. Y si estas vivencias os ayudan a imaginar mejor la escena recreada, yo ya me doy por satisfecho.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Bienvenida a este blog, MaiV, encantado de verte por aquí.

Agradezco tus palabras y me alegra saber que mis crónicas os permiten acompañarme en estos actos tan especiales.

He estado echando un vistazo a tu blog recién comenzado, veo que llevas un ritmo muy alto de entradas casi diarias. Ten cuidado, que esto engancha.

Un saludo.

MaiV dijo...

Y tanto que engancha... lo que pasa es que estoy de vacaciones y tengo algo más de tiempo libre para dedicarlo a escribir. Espero poder seguir manteniendo el ritmo!!!

Espero verte por allí de vez en cuando.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

A mí me pasó algo parecido al empezar mi blog, MaiV. No es que estuviera de vacaciones, pero si de baja por una operación y al tener más tiempo libre me decidí finalmente por empezar esta aventura a la que era reacio. en un principio.

Estos meses han sido muy fructíferos para mí, he conocido gente maravillosa y aprendido un montón. Ojalá hubiera comenzado antes, nunca sabré si mi camino se hubiera dirigido en la misma dirección.

Lo de las entradas diarias supongo que es planificarse, pero yo me veo incapaz. He dejado un mensajito en tu blog, al que seguiré visitando asiduamente.

Un saludo.

MaiV dijo...

Gracias por tu comentario y por tus consejos Armando. Ando todavía algo perdida, así que procuro ir leyendo todas las experiencias que puedo.

Seguiré por aquí disfrutando de tu blog.


Saludos.

ShopGirl dijo...

Yo quiero el libro...

pero estoy en argentina!! como hago?

me escribis?

shop.girl.books@gmail.com

Anónimo dijo...

Enhorabuena por tantas tardes literarias y por pasarlo, encima, tan bien en ellas..

Un beso.
Esther

Ciudadano 88 dijo...

Buenas Armando! Nos estamos acostumbrando a tus crónicas sobre eventos literarios. Me parecen muy interesantes. Seguro que algún día serás tu al que le presenten el libro, jeje.
Por ciero, ¿cómo anda tu primera novela? ¿Moviéndola o retocandola?
Bueno, sigo dándole caña a la Fisiología Animal, que me he permitido 5 minutos de descanso para echarle un vistazo al blog.
Un saludo!

B. Miosi dijo...

¡¡Y apareció el personaje anónimo!! ja, ja, ja, pero sigue de anónimo, ¿eh? que divertidas pueden ser esas tertulias, Armando, ahora tienes visitantes anónimos que en cualquier momento pudieran convertirse en visitantes de hacienda pública, ja, ja,

Armando Rodera dijo...

No hay de qué, MaiV. Todos andamos un poco perdidos al principio, pero seguro que enseguida te pones al día.

Un saludo y feliz fin de semana.

Armando Rodera dijo...

Imagino, Shop Girl, que te refieres al libro de Carlos Salem, ¿verdad?

Voy a ver si averiguo algo de su distribución fuera de España y te cuento.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Gracias por pasarte por aquí, Esther. Efectivamente, la verdad es que no me quejo; me divierto, lo paso bien y aprendo mucho. Ya sabes, vente un día por Madrid y nos acompañas, je, je

Un beso y feliz fin de semana.

Armando Rodera dijo...

Hola de nuevo, Ciudadano 88!! Me alegra saber que te parecen interesantes las crónicas, yo intento plasmar lo mejor que puedo los buenos momentos que paso en dichos actos.

Ojalá llegue ese día, el de presentar yo mi novela, aunque seguro que seré un flan por los nervios, je, je. Mi primera obra la estoy moviendo y la segunda la corrijo poco a poco. De momento poco más que contar al respecto.

Hala, a estudiar, que los exámenes son lo primero.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Tranquila, Blanca, que tengo bastante localizados a mis amigos "anónimos", je, je. Es que son un poco tímidos, nada más....

Tienes razón, son momentos muy divertidos que nos hacen pasar un rato muy agradable.

Saludos y feliz fin de semana.

Julieta Draco dijo...

Me ha gustado tu crónica de la presentación, yo no pude asistir y lo lamento mucho. El genio de Carlos Salem es adictivo, en sus novelas siempre se encuentra mucho más de lo que uno espera :)

Armando Rodera dijo...

Gracias por pasarte por aquí, Julieta. La verdad es que la presentación estuvo entretenida y debo decir que el libro me está gustando mucho.

Un saludo.