martes, 2 de junio de 2009

UNA MAÑANA EN EL RETIRO

Como lo prometido es deuda y ya me estaba retrasando para contaros mis peripecias durante el primer fin de semana de la Feria del Libro, aquí os dejo la primera parte de la crónica. Tranquilos, en breve publicaré también la segunda, aunque no sé si será la última...

Sábado por la mañana. Subo en autobús hasta Atocha, en muy buena compañía, dispuesto a acercarme al Retiro, hermoso parque que tan buenos recuerdos me trae. En mi mano algunos libros que llevamos para que los firmen sus autores y en mi corazón una ilusión especial ante lo que se avecina: mi primera Feria del Libro en circunstancias diferentes a las de otros años. Tiempo tendría de darme cuenta de lo que realmente ha cambiado mi situación en estos meses.

Subimos la conocida Cuesta Moyano, con un calor abrasador que amenazaba con aumentar a lo largo del día. No nos paramos en los famosos puestos de libros que hacen las delicias de pequeños y mayores en dicha calle, ya que íbamos hacia el premio gordo: las más de 300 casetas que este año cobija el Paseo de Coches del Retiro. Descansamos un segundo a la sombra de centenarios árboles, antes de adentrarnos en el maremagnum.

Quise creer al principio que había menos gente que otros años, pero fue sólo un espejismo. Era sólo por lo temprano de la hora, casi recién comenzadas las firmas de autores. Lo prefería así, se podía pasear más tranquilamente e incluso se sorprendía uno al encontrarse con autores bastante conocidos que todavía no tenían una monumental legión de lectores incondicionales dispuestos a achicharrarse mientras aguardaban su turno a la hora de ver firmados los ejemplares de sus libros preferidos. Pero como digo fue la primera impresión, porque al poco rato la Feria ya se veía así:

Recorrimos toda la extensión del Paseo dónde estaban ubicadas las casetas, observando alguna cosa curiosa. Muchas casetas de editoriales conocidas sin ningún escritor que llevarse a la boca para firmar y aumentar ventas, mientras otros sellos de menor tamaño y sobre todo, casi todas las casetas de librerías, contaban con uno o varios autores.

Mientras paseábamos tranquilamente buscando cualquier atisbo de sombra, (los 33 grados asomaban sin piedad y las botellas de agua ya no servían de casi nada), nos encontramos con autores muy conocidos firmando sus obras sin parar. Escritores como Antonio Gala, Rosa Montero, Cesar Vidal, Maruja Torres, Lola Beccaria, Alberto Vázquez-Figueroa, Eugenia Rico, Fernando Savater, Ian Gibson, Sánchez-Dragó, Jorge M. Reverte y muchos otros que ahora no recuerdo hacían las delicias del respetable mientras dedicaban sus obras más recientes. Para muestra os dejo un par de fotografías.

Pero lo mejor de la mañana estaba por llegar. Seguimos caminando hasta la zona del Florida Park, conocida sala de fiestas madrileña donde sé de buena tinta que el domingo por la noche estuvo Ken Follet y no precisamente firmando libros. Por lo visto tiene una banda rockera bastante pasable con la que se divierte y a la vez da rienda suelta a una de sus pasiones: la música. Continuamos calle adelante, ya en dirección a la salida de Príncipe de Vergara, zona que normalmente no visito por estar bastante alejada del núcleo principal. Menos mal que fuimos hasta allí, ya que me llevé un grato recuerdo.

En la caseta 41, perteneciente a la conocida librería madrileña "Estudio en Escarlata", se encontraban firmando sus obras más recientes dos grandes escritores con los que he tenido trato durante las últimas semanas: Carlos Salem y José Luis Muñoz. De la presentación del libro de Carlos, "Pero sigo siendo el rey", os hablé hace bien poquito. El escritor me dijo que le había gustado la reseña que acabábamos de publicar sobre dicha obra y charlamos también sobre la entrevista que le he hecho, de la que ya os contaré más adelante. Aunque ya os adelanto que el libro merece mucho la pena.

A Carlos ya le conocía físicamente, pero con José Luis Muñoz sólo había coincidido "virtualmente": mails y chats a través de una red social, charlando de su obra, de literatura en general y de este difícil mundo en el que quiero entrar. Valiosos consejos que guardo como oro en paño. Así que me presenté y le di la mano, contento ante la oportunidad que se me presentaba. Estuvo encantador y se acordaba perfectamente de la reseña que publicamos sobre su impactante novela "El mal absoluto" y la entrevista que le hicimos entre Xavier Borrel y yo. Me hice con su última obra, "El corazón de Yacaré" y me lo llevé autografiado como podéis imaginar.

Un verdadero placer poder conversar con estos dos grandes escritores, que jalonan su exitosa carrera de numerosos premios y reconocimientos. Y si encima me dicen que mi trabajo les ha gustado, os podéis imaginar la cara de felicidad con la que abandoné dicha caseta. Aunque antes les pedí que posaran para inmortalizar tan magno acontecimiento en fotografía y ellos lo hicieron con mucho gusto, antes de seguir departiendo con otros lectores. Quiero agradecerles públicamente a ambos su amabilidad y el trato que me han dispensado desde un principio.

Así que proseguí con el paseo por el Retiro, pensando que la mañana había merecido la pena. Pero todavía quedaban más sorpresas por descubrir...

18 comentarios:

Daniel DC dijo...

Imagino que andabas como niño en juguetería. Que mañana la del sábado (la primera foto lo dice todo)

Que gratificante haberte topado con autores que ya habías entablado conversación.

Gracias por traernos tus vivencias y esperamos la segunda parte.

Un abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Daniel, fue una mañana muy provechosa.

Y lo de poder charlar con autores que ya conocía tiene su encanto, no creas. Es el primer año que me encuentro ante tal situación, pero espero que a partir de ahora sea más normal.

Gracias por pasarte por aquí. En breve os traeré la segunda parte.

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

¡Qué bien! ¡Qué bien!, ya empiezas a ser conocido, Armando, dentro de poco tal vez las cosas sean a nivel profesional!

Oye, cuánta gente en El Retiro, que buena noticia que la gente siga leyendo a pesar de la crisis.

Besos,
Blanca

LETRAWEB dijo...

Hola Armando:

Es un placer volver por tus vivencias. Muy concurrida la Feria, así lo muestran las imágenes.
Acá también las disfruto mucho, se celebran casi siempre en Febrero, en el complejo Morro-Cabaña.
Es una grata experiencia, se combina con la Feria de Artesanía, actividades culturales, conferencias, foros...

En fin, me alegro de que pasaran un feliz día, así como que pudieras intercambiar con escritores a los que le gustó tu trabajo.


Saludos.
Bye bye

Armando Rodera dijo...

Hombre, Blanca, tanto como conocido no sé, pero es un orgullo que escritores reconocidos se acuerden del trabajo de uno.

Por lo visto el fin de semana de estreno ha superado todas las expectativas, ni crisis ni nada. Esperemos que siga así de bien.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Encantado de verte de nuevo por aquí, Letraweb. La verdad es que estuvo bastante concurrida la jornada, el éxito parece garantizado.

Pues tienen que estar muy bien las jornadas que cuentas en tu tierra, combinando diversas actividades. Estuve hace años en La Habana y me encantó, espero poder volver pronto.

Gracias por tus palabras.

Saludos.

Proyecto de Escritora dijo...

Se ve que has disfrutado!, a ver si me escapo yo algún día que estoy deseando darme un paseito por allí!
Besos!!

PD: pero no te compres muchos libros que seguro que tienes la casa llena! igual que yo ;)

Armando Rodera dijo...

Claro que he disfrutado, Elena!!! Hombre, tienes que pasarte, que vives cerquita y quedan dos fines de semana enteros.

Efectivamente tengo muchos libros, pero me compré más y ya tengo pensamiento de comprar otros este fin de semana, ja, ja.

Besos.

Marta Abelló dijo...

Es que comprar libros es un vicio... je,je!!
Muy interesante tu paseo, a ver qué tal la segunda parte. ¡Siempre nos dejas en ascuas!:)

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Marta, es un auténtico vicio, je, je. Pero bueno, es por lo menos confesable...

Estuvo bien la mañana y me gusta eso de que os dejo en ascuas. Habrá segunda parte de la crónica pero os advierto que amenazo con volver a la Feria este próximo finde.

Saludos.

mrcrazy dijo...

Ya veo que has aprovechado el tiempo jajaja.

Xavier Borrell

Armando Rodera dijo...

Se hace lo que se puede, Xavier, y eso que todavía no lo he contado todo...

Gracias por pasarte. Saludos.

José Luis Muñoz dijo...

Querido Armando,
El placer es mútuo. En los últimos años estoy descubriendo una satisfacción añadida a la literatura: el contacto con los lectores. Si además son buenos lectores y aprecian tu obra, miel sobre hojuelas.
Aquí tienes un amigo para lo que quieras.

Alicia dijo...

Gracias por el itinerario guiado tan magnificamente. Me alegro que lo disfrutaras porque eso ha hecho que nos llegue a nosotros con buena redacción, pero sobre todo con sentimiento. Quedo a la espera de la segunda parte. ¿ Acaso te encontraste con Javier Ribas de nuevo?
Por cierto entre la amistad tan especial y yo misma seguro que conseguimos que te desenvuelvas en euskera para cuando seas famoso y vengas a hacer las presentaciones al Pais Vasco.
Eskerrik asko

Blas Malo Poyatos dijo...

Sigue contándonos, Armando, que aunque no esté en cuerpo presente estoy en espíritu.

La verdad es que la feria tiene que ser una ruina... ¡para cualquier lector! Porque es para comprar todo lo que uno vea. Aunque bien mirado, se puede comprar allí 20 o 25 libros y ya tener para una temporadita, es 10% de descuento puede ser un incentivo bueno.

Se podría subir al 20%, contra la crisis, digo yo.

Un saludo

Armando Rodera dijo...

Querido José Luis, es un verdadero placer tener también un comentario tuyo en mi blog.

Muchísimas gracias por tus palabras, no sabes lo importantes que son para mí. Desde luego que ha sido un placer leer tus obras, poder charlar contigo de ellas y recibir esos valiosos consejos para alguien que también quiere dedicarse a este mundo de la literatura.

Cuando lea tu nueva obra ya te comentaré, por supuesto. Estaremos encantados de volver a verte por aquí si deseas pasarte y ten por seguro que también puedes contar conmigo para lo que quieras.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte de nuevo, Alicia. Me alegra saber que te ha gustado el itinerario propuesto por el Retiro.

No me encontré con Javier Ribas, aunque igual nos da una sorpresita antes de que acabe la Feria y nos cita a todos allí...

La amistad tan especial que dices es bastante más que una amistad, ja, ja, aunque lo del euskera es bastante complicado. Eso sí, algunas palabritas si las conozco, pero de ahí a poder desenvolverme en una supuesta presentación futura, no me veo yo. Vamos, seguro que en castellano tampoco me saldrían las palabras por la emoción y los nervios, o sea que imagínate.

Gracias a ti por tus palabras.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Tranquilo, Blas, que seguiré con la crónica en breve.

Tienes razón, es una auténtica ruina para los lectores voraces como nosotros, ja, ja. Miedo me da, ya que quiero acercarme otra vez este finde...

Un saludo.