miércoles, 2 de diciembre de 2009

DE VUELTA A LA NORMALIDAD

Llevaba unos días sin pasarme por aquí, sin escribir ninguna entrada y lo que es peor, sin poder disfrutar de los blogs de amigos que sigo y comento. Es lo que tiene el estar de viaje y atareado por motivos personales, que no le dejan tiempo a uno para otros menesteres. Eso sí, os prometo contar en otro post los maravillosos ocho días que he pasado en Italia y el motivo de dicho viaje. Tendré primero que descargar las numerosas fotos que hemos hecho allí...

Es cierto que he echado de menos el poder conectarme tranquilamente desde casa, ver mi correo, mi blog y demás páginas que visito habitualmente. Leer las bitácoras que frecuento, los periódicos online y todas esas cosas a las que estamos acostumbrados. Y sobre todo, ponerme delante de la página en blanco para aporrear un poco este teclado, que ya cuenta con algunas letras semiborradas de tanto apretarlas en mi afán escribidor.

En este viaje he podido reflexionar sobre lo que verdaderamente importa en la vida. Asumí que necesito realizar algo tan simple como ponerme delante de una pantalla para escribir lo que pienso. El otro día en una conversación muy interesante llegué a la triste conclusión de que no me había gustado ninguno de los numerosos trabajos que he realizado en mi vida. Ninguno me ha llenado, ninguno me ha emocionado, no me he sentido plenamente satisfecho con ninguno. Soy una persona responsable y trabajadora, de eso no pueden tener queja ninguno de mis jefes, pero es cierto que nunca le he puesto a ninguno de esos desempeños la chispa adecuada, la pasión que te crece desde el corazón y te hace disfrutar de lo que haces.

Hasta ahora. No es la primera vez que alguno de vosotros me comenta que en mis crónicas se me nota que disfruto, tanto si voy a un acto como después al contarlo. Y es cierto, aunque yo no veía que fuera tan aparente. Pero tantos comentarios de amigos, familiares y conocidos no pueden estar equivocados. Es la pura realidad. Esto es lo que realmente me hace disfrutar y a lo que realmente me quiero dedicar: A ESCRIBIR.

Las ideas me bullen a toda velocidad en la cabeza y sólo siento no poder dedicarle a la escritura todo el tiempo que desearía. Mi tercera novela se ha quedado en suspenso, por lo menos hasta el mes de febrero, ya que estoy preparando una oposición y todo el tiempo es oro. Aunque ya he contactado con la persona que me va a enseñar los entresijos de su trabajo, con la esperanza de que me ayude en la construcción de mi trama. Sin perder de vista el desarrollo de la misma, que ha ido tomando forma en mi mente.

Pero como el cerebro va por libre, en estos días de maravillosa estancia en Florencia y Roma, me ha surgido, casi sin querer, una idea primigenia para una novela original. Sólo os puedo adelantar que se trataría de una trama histórica, con parte detectivesca y de misterio. Siempre he querido escribir una novela histórica, pero me da muchísimo miedo no ser capaz de estar a la altura, ya que yo admiro profundamente a todos los que lo habéis conseguido. Me parece algo muy difícil, hay que ser muy exhaustivo con el proceso documental y además narrar de una forma que enganche al lector sobre épocas lejanas que desconocemos. Pero me siento con fuerzas, ilusionado, y en cuanto pueda empezaré a documentarme con libros de los que ya tengo una pequeña relación en la cabeza.

Imagino que a muchos os pasará. ¡¡¡No he terminado con la tercera novela y ya quiero empezar la cuarta!!! Otras muchas ideas se amontonan en mi mente, pero habrá que ir sacándolas poco a poco y dosificando, ya sabéis a que me refiero. Por lo menos sé que ideas no me faltan. Ahora sólo queda encontrar la manera de hacerlas llegar al gran público.

Hoy ha sido un día de reflexiones, será quizás la tardía llegada del invierno. Un día frío y desapacible en Madrid que me ha hecho escribir esta entrada para compartir mis pensamientos con todos vosotros, porque lo necesitaba. Y mientras, a esperar que nuestros sueños vean la luz en un futuro próximo...

24 comentarios:

Cristina Puig dijo...

Que maravilla estar en Roma, fue un viaje que nunca olvidaré. Estoy segura que la novela histórica que tienes en mente saldrá perfecta, confieso que a mí tb me pasa, aún no he terminado "La Reina Oscura" y el otro día viendo un reportaje sobre esquimales dije: ya tengo tema para mi próxima novela:) (el secreto es tomar notas cuando te vienen esas ideas pero no desarrollarlas porque sino, nunca acabas la novela en la que estás trabajando jajaj, es imposible escribir dos a la vez!:)Te deseo mucha suerte y a ponerse a escribir!

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Cristina. Roma es una maravilla, aunque Florencia no se queda tampoco atrás. Son totalmente distintas, pero ambas realmente evocadoras.

Veo que me entiendes. Las ideas nos atacan por todos los lados!! Y no sabemos que hacer con ellas, así que habrá que ir poco a poco, paso a paso, porque lo de escribir dos novelas a la vez no lo veo tampoco factible.

Gracias por tus palabras. Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Hola, Armando. Pues va a ser cierto lo de nuestros caminos paralelos, chico. Yo tampoco termino de desarrollar el trabajo del que vivo, pero al igual que tú, lo hago honestamente y soy formal y trabajador. Pero es cierto, en el curro me siento desangelado, y en ciertos momentos, fuera de lugar. Sin embargo, ambos somos conscientes de lo complicado que es vivir de la literatura, y más en España. Quizá Estados Unidos sería otro tema, pero aquí.. bueno, de todas formas, por soñar que no quede, y mientras, tenemos nuestra pasión que alimentamos a diario y con la que nos reconfortamos en los días de tristeza.
También, al igual que tú, me infunde respeto el género histórico, pero quién sabe, tal vez, algún día... ánimo con tus proyectos.
Un abrazo.
Sergio.

Armando Rodera dijo...

Al final será verdad lo de los caminos paralelos, Deusvolt, que le vamos a hacer.

Te entiendo perfectamente con lo del trabajo, pero de algo hay que comer y pagar los gastos. De la literatura ya sabemos que es difícil vivir, aunque por intentarlo no va a quedar. No sé porque comentas lo de que en Estados Unidos sería otra cosa. Imagino que, como aquí, los grandes vendedores de best-sellers viven de ello, pero habrá también miles de escritores que se encuentren en situaciones muy dispares.

El género histórico me encanta como lector, pero es verdad, me infunde bastante respeto como escritor. Aunque quizás me lance en unos meses, ya veremos.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Que suerte la tuya que has podido disfrutar de unas vacaciones extra.

En la vida hay que luchar por lo que uno quiere, es demasiado corta para perderla haciendo cosas que no nos interesan.

Seguro que lo conseguirás.

Armando Rodera dijo...

Pues es verdad, Lola, hemos podido disfrutar de unas vaciones extra y encima nos ha hecho un tiempo fantástico. Ya os contaré.

Estoy de acuerdo contigo en que debemos luchar por lo que queremos y dejarnos de lamentaciones. Y si algo no nos gusta, intentar cambiarlo. Seguro que al final lo conseguimos.

Gracias por pasarte. Un saludo.

B. Miosi dijo...

Hola, Armando,

Esos viajes sirven de inspiración, ¿eh? y más una ciudad como Florencia, cuna de artistas, espero que nos enseñes las fotos para compartir esos momentos gratos contigo.

A mí también me ha sucedido que mientras estoy escribiendo una novela ya tengo idea para la siguiente, porque la imaginación nunca se detiene, es como una rueda en movimiento permanente.

Creo que es bueno que hayas hecho un estudio a conciencia de qué es lo que más te motiva en la vida. algunos nunca lo llegan a saber, por lo menos los que escribimos lo sabemos. Otra cosa es que podamos vivir de ello. En una entrevista que le hice a Rosa Montero, ella dijo que no vive de la literatura, y mira que no es cualquier escritora. Dijo que vivía del periodismo, y que sería mejor que un escritor principiante no tuviese la expectativa de vivir de los libros, pues es casi inalcanzable. Y es verdad, Sólo unos cuantos tocados por la mano de la fortuna pueden hacerlo, pero de lo que sí estoy clara es que es una actividad que me llena y no la dejaría por nada. Aunque jamás haga dinero con ella.

Pienso que para todo escritor la recompensa mayor es ver su obra publicada.

Un abrazo, Armando,
Blanca

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte de nuevo, Blanca. Es verdad, Florencia tiene algo mágico que te inspira e Italia entera es un país que me gusta mucho. Tranquila, ya pondré alguna fotillo, que tenemos unas cuantas, je, je.

Creo que no me he hecho entender. Por supuesto que sé que vivir de la escritura es muy difícil y no pretendo llegar y besar el santo (aunque si alguno de mis libros se vende como best-seller no voy a protestar, claro está). Si ni siquiera Rosa Montero puede vivir de ello, podemos hacernos una idea de cómo está el tema.

Es más lo que tú dices. Que me he dado cuenta de lo que realmente me gusta y lo que no. Tú tienes suerte de poder dedicarte a algo que te gusta en tu rutina diaria, y luego además eres escritora. A mí me encanta escribir y quería dar a entender que quiero dedicarme en serio a ello. Y si, ya sea con las novelas o con cualquier otro ejercicio relacionado con la escritura, pudiera encima ganarme la vida, sería algo maravilloso.

Pero tengo los pies en la tierra y sé que eso es casi imposible. Así que por lo menos tendré que buscar el modo de compatibilizar un trabajo que me llene, aunque sea sólo un poco, y mi afición por las letras. Nada más y nada menos.

Como bien dices, para mí la recompensa mayor sería ver mi obra publicada. Y en ello es en lo que seguiré trabajando.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Armando, te comentaba lo de Estados Unidos porque allí, según me dijo un amigo escritor, las tiradas de libros son diez veces mayores ya que hay mucha mayor población, y, además el mercado anglosajón es extensísimo (sí, también lo es la población hispana pero bueno ése es otro cantar que no entiendo por qué no se explota como conviene).
Este amigo escritor me decía que prefería ser un autor de tercera fila en Estados Unidos que uno de primera en España. Allá, en América podrías vivir sin problemas. Claro, la cosa no es tan fácil, ¿eh? Seamos realistas.
Pues nada, sólo me pasé para comentarte este punto.
Saludos.

Proyecto de Escritora dijo...

No te equivocas, nos pasa a todos, bueno al menos a mi. En mi última entrada comentaba ese tema precisamente, que se me están amontonando las historias y eso extresa un poco.
Cuando no nos dedicamos a la escritura, como un escritor en toda regla, supongo que nos sentiremos siempre así, con la cosa de que escribir nos gusta mas que desempeñar nuestro trabajo, porque no se elige.
De momento nos conformaremos con el hecho de que nadie puede quitarnos ese gusto por la escritura, y por poco tiempo que tengamos siempre tendremos un hueco para ella.
Espero qu elo hayas pasado genial en Italia, que me consta que sí. Ya nos enseñarás las fotitos. ;)
Besos!!

Armando Rodera dijo...

Pues no había caido en eso, Deusvolt. Claro, si aquí te hacen una tirada de 3000 ejemplares, aunque se vendan, no dan para mucho y menos sabiendo que las editoriales pagan tarde y mal. Pero una tirada de ese calibre que comentas, pongamos entre 20000 y 50000 ejemplares, si dan para vivir si se venden. Aunque lo de escribir en inglés no lo veo yo, je, je.

Pero vamos, nosotros nos damos con un canto en los dientes con conseguir publicar alguna de nuestras obras. Lo demás son palabras mayores.

Gracias por la puntualización. Saludos.

Armando Rodera dijo...

Creo que es común eso que nos pasa, Elena. Se nos acumulan las ideas y no sabemos como organizarnos. Aunque por lo menos ideas tenemos, que eso es bueno. Luego hay que plasmarlas en el papel y conseguir una buena historia, que tampoco es fácil para nadie.

Efectivamente, lo hemos pasado muy bien en Italia. Ya os enseñaré alguna fotillo...

Saludos.

Maribel dijo...

Qué casualidad, mi marido volvió anoche de Roma, también ha estado en Milán. Qué suerte poder viajar ahora, en otoño, un momento ideal. Ya veremos esas fotos.
Comprendo muy bien lo que dices, yo tampoco he disfrutado con mis trabajos y sé a lo que me quiero dedicar. Ten en cuenta que para todo el mundo esto es una locura, algo con rompe con los cauces de la normalidad. Los escritores somos unos pirados y mientras no seamos ni siquiera conocidos somos unos fantasmas. Ya te darás cuenta.
Pero sigue adelante, sigue con tu sueño y con tu deseo, seguro que lo conseguirás.
Por cierto, yo no tengo semiborradas algunas letras, te aseguro que las mías ya han desaparecido, jajaja. ¿Dónde está la "A"? ¿Y la "S"? ¿Y la "E"?, jajaja. No sigo porque son muchas.
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Todo un lujo viajar en otoño y encima que haga buen tiempo. Ha sido maravilloso, Maribel, te lo aseguro.

Ya me he dado cuenta de lo que dices. Por lo menos mi familia y amigos más cercanos no me miran como a un bicho raro, ja, ja. Aunque otras personas te vean como a un iluminado, nosotros estamos contentos con lo que hacemos y nadie nos va a quitar esa ilusión. Y lo conseguiremos, estoy seguro de ello.

¡Las letras borradas, es verdad! En mi anterior portátil tenía borradas bastantes, me acuerdo. Pero es que este portátil es relativamente nuevo y ya le ha desaparecido la A, y la N y S llevan el mismo camino, ja, ja.

Gracias por pasarte. Un saludo y feliz fin de semana.

Jesús F. dijo...

Es tremendo cuando te das cuenta de eso que comentas, del hecho de que tienes la impresión de que tu camino está en otro lado, no en el que sigues. Solo queda seguir intentándolo y esperando que algún día llegue.
Mi segunda novela es de temática histórica, y la verdad es que es casi mágico poder “jugar” con personajes que sabes que existieron, te hace sentir especial el hecho de poder manipular la historia.
Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Encantado de saludarte de nuevo, Jesús. Es cierto lo que comentas, pero de momento no podemos hacer mucho más. Intentar mejorar, seguir escribiendo y luchar por nuestros sueños.

Me gusta eso que dices de la novela histórica y tiene que ver con la idea que he trazado en mi cabeza, lo de poder jugar con la historia. No sé cuando la empezaré, pero es algo que tengo muy presente y que quiero hacer.

Gracias por pasarte. Un saludo.

Alicia dijo...

Querido Armando, te lo han dicho todo. Esta vez he llegado casi la última y tengo la ocasión de decir que comparto la mayoria de las cosas que he leido escritas por los compañeros.
Espero que no te desanimes y continues con tesón y diversión.
Maestro, sólo me queda decirte que pases por nuestro foro para ver la crónica de la mayor feria del libro vasco. Tú si que le habrías sacado provecho. Yo con tu ejemplo he hecho lo que he podido.
Musuak

Armando Rodera dijo...

No te preocupes, Alicia, no has llegado la última. Y tranquila, que ánimo no me falta. Al revés, estoy en una etapa de mi vida en la que se avecinan cambios, pero sé que al final serán para bien. Tesón no me falta, y como bien dices, diversión tampoco. Por lo tanto, sólo seguiré la senda ya trazada, hasta llegar a su final.

Ahora me paso por la nieve, seguro que has escrito una crónica genial. Me hubiera gustado estar en vuestra feria, otro año será.

Gracias por tus palabras. Un saludo.

Daniel DC dijo...

No te preocupes mi estimado amigo, a veces es necesario desconectarse del mundo para tomar un descanso y dedicar el tiempo al consentimiento personal; así uno descubre su propósito en la vida.

Pasearte por Italia te dejó gratos recuerdos y la recompensa de una idea para desarrollarla en tu próxima obra.

La novela histórica es apasionante y más si le inyectas el misterio como género matriz.

Te deseo todo el éxito del mundo.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Daniel. En estos días he podido desconectar, disfrutar de la maravillosa Italia y recrearme en esa nueva idea que me da vueltas en la cabeza. Pero también he tenido tiempo de pensar en mí y en los míos, dándome cuenta de lo que realmente importa en la vida.

Muchas gracias por tus palabras. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Armando, me alegro de que en estos días italianso hayas podido desconectar y dedicar unos momentos a pensar en tí mismo, cosa harto difícil en estos tiempos y que logramos conseguir siempre que nos abstraemos de lo que nos rodea, deliberada o casualmente. Estoy de acuerdo con tu razonamiento, pero muy pocos consiguen dedicarse a lo que les gusta y vivir de ello. Por el camino, quedan muchas ilusiones, esperanzas, deseos, etc...pero está claro que quien ni lo intenta, ni siquiera está en el camino. Hemos hablado mucho de lo que supone dejarlo todo y dedicarse a escribir, que sería lo que nos apetecería a más de uno, pero eso sólo está al alcance de los más valientes y de los más talentosos. Sigue en el camino que los que te seguimos continuaremos alegrándonos por tus avances y disfrutando de tus crónicas en tu blog
Un abrazo.JC

naTTs R dijo...

Roma es preciosa, ¿verdad? No me extraña que te dieran ganas de escribir una novela histórica. Las paredes parece que susurran misterios.

Dices que lamentas no tener más tiempo para escribir. ¡Cuántas veces me ha ocurrido lo mismo! Lo haría de muy buena gana, pasar todo el día entre libros, sin otros requerimientos. Hacer lo que de verdad te gusta brinda una satisfacción inimaginable... y una vez que se experimenta, por mucho que trabajes en algo que te "gustaba" o que simplemente hacías bien, nunca vuelves a lograr sentirte tan a gusto como entre lápiz y papel. De ahí que la necesidad de escribir sea cada vez mayor.

De todas formas, y estos días me lo he estado preguntando, ¿sería tan bueno vivir estrictamente de la literatura? Digo, porque al final depender económicamente de esta profesión supone presiones: plazos, ventas... Aunque, mientras nos permita escribir, yo siempre pregunto dónde hay que firmar.

Solo te digo que si tienes posiblidad, te acerques lo máximo posible al trabajo que te permita sentirte a gusto como creador. Si puedes, y ojalá que sí.

Abrazos,
naTTs

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Juan Carlos, ya hemos hablado de este tema en más de una ocasión. Y al tener tiempo para relajarse y epnsar en uno mismo es cuando nos surgen estas reflexiones filosóficas.

Siempre se dice que quién no se arriesga no pasa la mar y como bien apuntas, el que ni squiera lo intenta nunca estará en el camino de conseguir los objetivos. Es muy difícil poder vivir de lo que le gusta a uno, lo sabemos, pero no por ello vamos a dejar de intentarlo.

Y mientras tanto, pues seguiremos el camino que nos trazamos hace tiempo. Seguiremos escribiendo, leyendo, conociendo gente interesante, compartiendo experiencias y aprendiendo, que en el fondo, es lo único que cuenta para mejorar nuestras perspectivas vitales.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Roma es preciosa, Natalia, es cierto. Pero la novela histórica que tengo en mente transcurrirá en Florencia. Para Roma tengo pensada otra cosilla, je, je.

Es una ciudad diferente a la capital, pero mágica al fin y al cabo. Es como un museo al aire libre, donde todas sus esquinas rezuman arte e historia. En algunos momentos parece que siguen anclados en el Renacimiento y eso es algo que quiero aprovechar para la narración.

Lo del tiempo ya sabemos que es complicado. Siempre nos surge alguna cosa que nos impide arrancarle horas al reloj para lo que más nos gusta. Hay gente que escribe por la noche, robándole horas al sueño, aunque yo de momento no me lo he planteado, escribo mejor durante el día.

¿Dices que si sería bueno vivir de la literatura? ¡¿Dónde hay que firmar?! Aparte del hecho de los plazos, presiones varias, promociones y demás, los escritores viven de otras muchas cosas.

Eso lo hablé hace poco con un escritor. El poder publicar, por lo menos dos o tres libros, te permite entrar con suerte en un círculo privilegiado. Puedes empezar a moverte para dar charlas, coloquios, participar en mesas redondas, presentaciones, conferencias o concursos literarios. Hacer colaboraciones en diferentes medios de comunicación.

Y algunas otras actividades que les reportan beneficios acumulables a las ventas de los libros, aunque ese es otro punto para tratar en profundidad, visto las dificultades que entraña cobrar esos royalties en algunos casos.

Así que lo primero es publicar, y después ya veremos. Pero vamos, que yo firmo donde haya que firmar, al igual que tú.

Gracias por tu comentario. Saludos.