jueves, 28 de mayo de 2009

ARRANCA LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

En los últimos días he ido un poco de cabeza por diversos temas, ya fueran estrictamente personales o relacionados con mi gran pasión por la literatura, pero afortunadamente eso se ha traducido en varias noticias que me han alegrado la semana. Y todo eso en vísperas del comienzo de la Feria del Libro de Madrid, un lugar indispensable por el que pasarse para todos aquellos que compartimos tan fantástica afición.

Gracias a las colaboraciones que vengo realizando últimamente con el programa de Llegir en Cas D'incendi, blog literario y programa radiofónico de Radio Cornellá en el que Xavier Borrel y un magnífico equipo al que aporto mi humilde granito de arena trabajan sin descanso, he podido disfrutar de dos grandes momentos. El primero, tras publicar una reseña sobre el libro "La búsqueda", de Blanca Miosi, me llegó de manos de dicha autora desde su fantástico blog. Gracias de nuevo, Blanca. Ah, permaneced atentos que en unos pocos días llegará a las librerías su esperada nueva novela, titulada "El legado".

Después me enteré de otra fantástica noticia. El programa del que os hablaba sigue creciendo y ganando audiencia. Pero además en el número de mayo de la revista Literata, publicación bastante conocida en Barcelona, se nos incluye entre sus recomendaciones mensuales de programas y webs que tratan la literatura junto a otros tan importantes en la región como L'hora del lector d'Emili Manzano (C33), Punt de Llibre, de Pilar Argudo (SER Cataluña), Minoria absoluta, de Toni Soler (Rac 1), Qwerty, de Joan Barril (BTV) o La Ventana, de Gemma Nierga (SER), entre otros.

Así que alentado por estas gratas nuevas sigo a lo mío. Preparando más reseñas y entrevistas con autores, moviendo "El enigma de los vencidos" entre agencias y editoriales, y avanzando poco a poco en las correcciones de mi nueva novela. Es cierto que es lo que menos me gusta, corregir una obra en la que has invertido meses de trabajo, viéndola ahora desde otra perspectiva, casi como si no fuera tuya. Es lo que te da el haberla guardado bajo siete llaves por un tiempo, mientras escribes otras cosas, lees y aprendes de otras lecturas de las que siempre se puede sacar algo.

Y todo ello a escasas horas de que abra el telón la nueva edición de la Feria del Libro de Madrid. Este fin de semana seguro que saco un ratillo para pasarme por allí, aunque tendré tiempo a lo largo de 17 días de fiesta literaria en el Retiro, un lugar importante para mí y emblemático también como escenario de mi primera novela. Pero de todo ello os hablaré en posteriores entradas...

miércoles, 20 de mayo de 2009

PERO SIGO SIENDO EL REY

Después de unos días bastante ajetreados debido a temas familiares y esperando que os hayan llegado a todos los afortunados los ejemplares del libro "Atmósferas" para valorar el resultado final en su justa medida, retomo hoy las entradas en mi blog, que ya iba siendo hora.

Ayer por la tarde asistí en la Casa de América, enclave estratégico para la promoción e intercambio cultural de actividades artísticas, a un evento interesante. El edificio, magníficamente situado al lado de la Cibeles y el Palacio de Comunicaciones, es conocido en Madrid como Palacio de Linares y a lo largo de décadas ha soportado la leyenda de lugar "encantado" y donde supuestamente han tenido lugar fenómenos sobrenaturales.

No sé si esto será cierto, pero yo había sido invitado a acudir a la presentación del nuevo libro de Carlos Salem, "Pero sigo siendo el rey", publicado por la editorial Salto de Página y hacia allí encaminé mis pasos dispuesto a disfrutar del acto. Nada más acceder al Palacio pude admirar la magnificencia del lugar, segundos antes de entrar en el Salón Cervantes, nombre muy apropiado, que era donde se desarrollaría la presentación.

Ésta tuvo lugar a cargo de Daniel Martínez, editor de Salto de Página y el escritor Pedro de Paz, que flanqueaban al autor a diestra y siniestra. En primer lugar abrió el fuego el editor, comentando brevemente el curriculum y la trayectoria del autor, en su tercera novela de género negro publicada ya con dicho sello editorial, y con las que ha cosechado un rotundo éxito en España y diversos países europeos.

A continuación intervino Pedro de Paz, reconocido escritor que demostró sus tablas en este tipo de eventos y más al presentar a un autor al que le une una relación especial de amistad, aparte de ser compañeros en la difícil misión de conquistar a los lectores con sus palabras. Puedo atestiguar que lo consiguió con su discurso, en el que diseccionó magistralmente la novela de Carlos Salem sin destripar nada importante, pero abriendo un apetito voraz a todos los asistentes, hambre de lectura de una novela negra original, distinta a las demás, pero con un trasfondo que dará mucho que hablar.

El turno correspondió entonces a Carlos Salem, que habló distendidamente sobre su carrera y su obra. Para el que no conozca a este autor, igual le sorprende la variedad de géneros que cultiva: novela negra, poesía, relato o novela romántica, por la que acaba de ser galardonado con el premio Ciudad de Seseña. Un escritor todoterreno, que se siente "argeñol" según sus propias palabras, ya que nació en la querida Argentina, pero vive desde hace más de veinte años en nuestro país.

El autor, sintiéndose a gusto entre amigos, desnudó su alma igual que lo hace ante el folio en blanco. Nos contó como se le ocurrió dar el coprotagonismo de su obra a un personaje conocido en todo el mundo, el Rey D. Juan Carlos de Borbón. Quería profundizar en la persona, no en el personaje o institución. Y le pareció oportuno juntarle con un ex-policía, Arregui, en esta novela negra que podría calificarse también como de "road-movie", aunque a él le parecía mejor denominarla como una "movie" entre colegas.

Defendió a capa y espada, con encendidos argumentos, el protagonismo en la novela policíaca de los denostados detectives, siempre por encima de policías, inspectores y comisarios diversos. A ser posible detective privado, a lo Philip Marlowe en las inolvidables obras de Raymond Chandler y evocando siempre a esos personajes oscuros del mejor cine negro norteamericano.

Uno de los momentos mágicos de la tarde tuvo lugar cuando el autor contó una anécdota que tuvo lugar hace bastantes años. Por lo visto un muchacho argentino, recién cumplidos los 15 años, se acercó a su librería de cabecera en la lejana Patagonia dispuesto a adquirir algo más que novelas policíacas. Quería encontrar una de las obras culmen del maestro Mario Benedetti. El librero, asustado ante tal petición, (este hecho ocurrió en plena dictadura argentina, en la cual dichos textos estaban prohibidos, ya saben a qué me refiero), le dio largas. Pero esperó a que se vaciara la tienda para regalarle al adolescente un libro que le cambió la vida.

Este emotivo homenaje de Carlos Salem al tristemente desaparecido Benedetti, maestro de tantos escritores a ambos lados del charco y escritor de cabecera de pasadas y futuras generaciones, arrancó del respetable un merecido aplauso que atronó las paredes del Palacio antes de seguir con el acto. Sus palabras calaron en el público y la emoción flotaba en el ambiente.

Se desvelaron algunos pasajes irrepetibles que tienen lugar en la trama y el escritor también nos contó como había utilizado para esta obra personajes que ya habían tenido protagonismo en anteriores novelas suyas. Nos deleitó con la caracterización de los mismos y pudimos aprender de primera mano como enfoca un autor consagrado la concepción de una novela desde sus primeros pasos.

Al finalizar puede saludar al autor, que me firmó muy amablemente mi ejemplar. Tuve la suerte también de departir con Pedro de Paz y los editores de Salto de Página, a los que tengo que agradecer también desde aquí la atención recibida. Mientras ocurría todo esto, momentos antes de despedirme de todo el mundo, el amigo que me acompañaba me comentó que me esperaba fuera del Salón. Y no puedo resistirme a contar la anécdota que sucedió a continuación.

Salí unos minutos después y me acerqué a su posición, justo entre dos grupos que charlaban animadamente. En uno distinguí a un par de escritores conocidos y en otro divisé a unas chicas que miraban disimuladamente y cuchicheaban nerviosas. Bajamos las escaleras mientras mi amigo sonreía y guardaba el móvil en el bolsillo.

- ¿Qué ha pasado? - pregunté sabiendo que algo había sucedido -. Algo te traes entre manos, seguro, y esas chicas tienen algo que ver.
- La verdad es que sí, he gastado una pequeña broma al personal y parece que ha surtido efecto...

Tuve que sonreír yo también al saber lo que había ocurrido, no me lo esperaba. El muy malandrín había simulado hablar por el móvil con su "supuesto" jefe. Le desvelaba, en voz baja pero audible, que el acto había sido correcto, que las bromas y chascarrillos sobre la Casa Real no habían sido demasiado escandalosos y que no tendrían que intervenir. Con voz grave y porte autoritario confirmaba a su interlocutor que él se hacía cargo de la situación y que no había de qué preocuparse.

Puedo imaginar la cara de susto y/o sorpresa de la gente de alrededor. Un tipo trajeado de forma sobria pero elegante, con buena percha y porte adecuado, hablando como una persona habituada a tratar con las altas esferas, acompañado todo de un rictus serio y pose marcial, pueden acongojar al más pintado. Para más inri tiene un nombre también regio, pero eso ellos no lo sabían...

lunes, 11 de mayo de 2009

UNA SORPRESA INESPERADA

Quería haber escrito esta entrada el mismo día que me ocurrió lo que voy a contaros, pero entre algún problemilla técnico y que he estado fuera de Madrid por temas familiares, no he podido hacerlo hasta hoy. Es algo bueno, eso os lo adelanto ya, así que no voy a andarme demasiado por las ramas.

En una tarde cualquiera de primavera, con un sol radiante entrando de lleno por mi ventana, suena de repente el escandaloso portero de mi casa. Miré el reloj y me sorprendió, eran las 19.30 horas. Imaginé que era alguno de los niños de los portales aledaños, que siempre juegan en las zonas comunes de la finca y a veces llaman a sus amiguitos. Pero no, ni mucho menos. Iba a preguntar de forma desganada cuando al coger el soporte del video-portero, veo de perfil a un señor que me sonaba vagamente de algo.

- ¿Armando Rodera? - pregunta una voz desconocida para mí.
- Sí, soy yo. ¿Quién es? - dije sin saber lo que me esperaba.
- Buenas tardes, le traigo unas "Atmósferas"...

Al instante mi cerebro reblandecido por la solanera cae en la cuenta que Atmósferas es el título del libro de Relatos Solidarios del que llevamos hablando varios meses. Sí, ese mismo. El que la Asociación Marqués de Bradomín - Escritores en Red lleva tiempo moviendo y en el que más de 100 personas hemos colaborado con un relato para formar un maravilloso libro que iba a ver la luz en estas fechas. Nos habían dicho que se enviarían por correo postal y no eran horas. Además, Correos no suele trabajar de ese modo, así que me escamé. No me dio tiempo a pensar mucho más, ya que el supuesto "mensajero" no tardó nada en cubrir los escasos dos pisos que le separaban de mi puerta.

Abro la misma y me asomó al rellano, más por curiosidad que otra cosa. Llega el ascensor a la planta y sale de él un hombre bien vestido, alto, de buena planta y sonrisa amable. Ni siquiera después de mis elucubraciones pude reaccionar a tiempo, idiota de mí.

- ¿Armando Rodera? - vuelve a preguntar el desconocido que cada vez me sonaba más.
- Sí, sí, soy yo - contesté más ansioso que antes.
- Hola, ¿qué tal? - El visitante me tiende la mano, que estrecha con firmeza -. Soy Javier Ribas.

La cara de pánfilo que se me tuvo que quedar fue de campeonato. ¿Cómo me iba a esperar aquello? El mismísimo Javier Ribas, "alma mater" de este maravilloso proyecto, estaba en la puerta de mi casa. No daba crédito a mis ojos y oídos.

Charlamos brevemente ahí mismo, todavía con la sorpresa reflejada en mi rostro. Le pregunté, ya que hubiera jurado que él vivía en Palencia. Me lo confirmó, que estaba en Madrid por motivos de trabajo y que cómo le pillaba de paso, quería darse el placer de sorprender a un incauto que en este caso resulté ser yo. Os aseguro que mereció la pena, aunque anduve torpe y no reaccioné debidamente.

Le pregunté sobre posibles actos a celebrar en Madrid sobre el particular y me comentó que esperaba tener en breve buenas nuevas. Poco más dio tiempo en esos escasos minutos, mientras me entregaba en mano los primeros ejemplares de nuestro pequeño retoño literario. Los cogí con cuidado y me despedí de él, todavía sin creérmelo del todo. Al cerrar la puerta quise darme golpes contra la pared por reaccionar de ese modo y me asomé por la ventana, viéndole salir del portal y encaminarse hacia su coche. Pero ya no se podía arreglar.

Al tener ya el fruto del hermoso esfuerzo de tanta gente entre mis dedos, no pude por más que sonreír. Nunca me hubiera esperado que mi primer texto publicado en papel llegara a mi poder de una forma tan curiosa. Pero os aseguro que merece la pena. Estoy encantado de haber participado en esta iniciativa y es una maravilla ver mi nombre y mi relato entre el tantos grandes escritores con los que he compartido algo más que un espacio en la blogosfera: Blanca, Lola, Martikka, Blas, Maribel, Teo y otros muchos que humildemente han contribuido con sus palabras para que el proyecto siguiera adelante.

Al día siguiente Javier Ribas mandó un mail a todos los participantes, contando brevemente su buena obra de la tarde anterior, cuando se presentó improvisadamente como un Rey Melchor de nuestros tiempos. Me sorprendió todavía más, ya que resultó que fui la primera persona, aparte de los organizadores, que tuvo en sus manos el preciado tesoro: nuestros maravillosos ejemplares de "Atmósferas. 100 relatos para el mundo".

Por cierto, la edición está cuidadísima y seguro que os va a encantar. Me ha tocado la primera portada, la de edición de coleccionista, y desde luego que las fotos no hacen justicia. Sólo cuando lo tengáis en vuestro poder me comprenderéis perfectamente.

Hasta aquí la pequeña crónica de una tarde también diferente, pero que siempre guardaré en mi memoria por todo lo que representa para un escritor novel. Gracias, Javier, fue todo un detalle. Gracias a todos los integrantes de esta fantástica iniciativa. Y gracias a ti, amigo lector, por pasar por aquí, espero haber conseguido arrancaros una pequeña sonrisa. Aunque nunca será como la que se instaló en mi cara aquella tarde al darme cuenta de lo que realmente había sucedido.

martes, 5 de mayo de 2009

ENTREVISTA LITERARIA

Durante la estancia de Jerónimo Tristante en Madrid, con motivo de la presentación de su último libro, “1969”, he tenido la oportunidad de charlar tranquilamente con el autor sobre su obra, su trayectoria y otros temas de interés.

El escritor se nos desvela como un apasionado conversador, de discurso ameno y entretenido que va envolviéndote sin darte cuenta, tejiendo una red a tu alrededor y atrapándote sin remedio entre sus palabras: igual que hace en sus novelas.

P: El protagonista de la novela “1969”, el detective Julio Alsina, es un policía que está en las antípodas de tu personaje policíaco más conocido, Víctor Ros. Cuéntanos brevemente sus semejanzas y diferencias. ¿Con cuál te sientes más identificado? A la hora de meterte en la piel del personaje para narrar sus aventuras, ¿con cuál te ha costado más trabajo?

R: Pues me gustan los dos, pero Víctor, pese a las dificultades, se ha superado y es un tipo adaptado, mientras que Alsina es un perdedor que termina por creer que el fracaso se lleva en la sangre. Es alcohólico y no bebe ni vino ni coñac, sólo llega al Licor 43. Quizá por esto Alsina me enternece más, aunque nunca podré olvidar que Víctor Ros me dio la oportunidad de conectar con muchos lectores y por eso creo que siempre seguiré escribiendo aventuras para él.

P: En la novela describes con maestría como era la vida en el franquismo tardío, el día a día de una pequeña ciudad en el año 1969. Recordando a veces el costumbrismo hecho novelas nos llevas de la mano por las calles de Murcia, recreándote en los pequeños detalles mientras hablas de bares, comercios, hoteles o lugares que a más de un lector gustarán, haciendo un pequeño guiño en cada uno de ellos. ¿Alguno de esos lugares es realmente especial para el autor? Seguro que alguna anécdota jugosa sobre el particular puedes contarnos…

R: Bueno, la casa en que vive Alsina, es una especie de recreación del inmueble en que vivía mi familia en aquella época y que yo no conocí. Allí había una pensión y pisos de distintas categorías que daban al centro. La novela negra es un medio idóneo para describir cómo era aquella sociedad y hay espacios que en esa época tenían un encanto especial, algunos siguen existiendo como la Plaza de las Flores y el bar la Tapa. Fue una época hermosa a su manera porque pese al franquismo (no podemos obviar que la dictadura seguía fuerte) la gente recuerda la música, la tele, los seiscientos…. con mucho cariño.

P: La obra tiene un ritmo endiablado, casi cinematográfico, que engancha al lector desde el primer instante. ¿Te gustaría ver la obra en pantalla, ya sea para cine o televisión? En caso afirmativo, ¿te implicarías directamente en el proyecto?

R: Pues sí, claro. Mis otras novelas son similares, pero algunas resultarían muy caras de rodar. Ésta, en cambio, está ambientada en los 60 y podría rodarse con mucha facilidad. Y con respecto a lo segundo tengo claro que si alguna vez vendo una novela, una vez que lo has hecho, que has cedido los derechos, lo que vas a ver es la visión que tiene un director de tu libro, no la tuya propia. Es por esto que dejaría el asunto a los profesionales del medio.

La conversación sigue su curso en un tono muy informal, mientras aprendemos cosas nuevas en el arte de escribir. El autor se sumerge de lleno en su obra relatando el proceso de escritura, las dificultades a la hora de documentarse sobre aspectos de la trama o el contexto socio-político y geográfico donde se desenvuelven los personajes.

Confiesa utilizar el pretexto de la novela negra, con una trama policíaca que enganche, como hilo conductor de lo que quiere verdaderamente contar a sus lectores: en el caso que nos ocupa la realidad de una pequeña ciudad de provincias en los últimos años del franquismo en España, con multitud de pequeños detalles que nos harán viajar en el tiempo sin remisión.

P: Ya sea para esta novela en particular, o bien en tu obra en general, podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes. ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes como te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Leo mucho sobre la época, me documento, hemeroteca, planos, fotografías, etc. Formo una imagen mental del decorado. Luego parto de un esquema de la trama muy básico, aunque, eso sí, el final es lo primero que planeo. Y con esto me lanzo. Las subtramas y los secundarios van cobrando vida, interactuando, y a partir de ahí, pues es como vivir una película desde dentro en la que ocurre lo que tú quieres. Por eso escribir es maravilloso.

P: Tienes obras ambientadas en el siglo XIX, ahora en los años 60, quizás escribas alguna obra futura en otra época característica ¿En qué época histórica te desenvuelves más cómodamente a la hora de escribir una novela?

R: En cualquiera que no sea ésta. No me gustan las historias ambientadas en nuestros días, me aburren. Como lector me pirra viajar en el tiempo y como autor, también. No sé, la Edad Media, el XIX, los sesenta, el espacio comprendido entre el 39 y el 45, son momentos que me entusiasman.

P: En los últimos años estamos asistiendo complacidos al continuado éxito de una generación talentosa de escritores murcianos: Jerónimo Tristante, Paco López Mengual, Patrick Ericsson y algún otro que me dejo en el tintero ¿Cuál es el secreto que realmente oculta vuestra región?

R: La verdad es que lo pienso mucho y no le encuentro explicación. Sólo en Molina de Segura vivimos Rubén Castillo, Moyano, Marta Zafrilla, Paco López Mengual y un servidor. Luego están Gregorio León, Patrick, Leante…. y otros que la gente aún no conoce pero que van a estar ahí pronto. No sé porque pero de pronto, se produjo una eclosión de una generación que ha salido fuera y eso es muy destacable. Los agentes y los editores están perplejos. Quién lo iba a decir, ¿verdad?

Muchas gracias por todo, Jerónimo. Un placer haber charlado contigo.