jueves, 30 de julio de 2009

CERRADO POR VACACIONES

No quería marcharme de vacaciones sin despedirme de vosotros. El día 1 de Agosto por la mañana temprano nos vamos al Algarve, a descansar durante quince largos días. Sólo pensaré en disfrutar del sol, las playas y el runrun de las olas atlánticas al batir contra las rocas.


Naturalmente me acordaré de vosotros y pensaré en los proyectos pendientes. Pero intentaré desconectar lo máximo posible, sin internet, móvil y demás artilugios a los que estamos acostumbrados. De ese modo el relax será mayor y recargaremos las baterías a tope, dispuesto a enfrentarme con nuevos retos.

Aprovecho para desearos a todos un feliz verano. Seguro que muchos de vosotros escribiréis durante las vacaciones, otros sólo leerán y espero que todos, absolutamente todos, disfrutéis de un merecido descanso.

¡Hasta la vuelta!

viernes, 24 de julio de 2009

EL LARGO Y CÁLIDO VERANO

Pensando en un título para mi nueva entrada me vino a la mente la gran película de Paul Newman, Joanne Woodward, Orson Welles y demás estrellas cinematográficas presentes en el film basado en los relatos de William Faulkner. Un título que nos viene de perlas, ya que nos encontramos ante un verano particularmente cálido y que, aunque no lo parezca, no ha llegado ni siquiera a su ecuador.

No sé en vuestras respectivas ciudades como os estará afectando el tema, pero desde luego, aquí en Madrid llevamos más de dos meses con temperaturas medias entre 32 y 38 grados a la sombra, exceptuando un par de días en los que se puede soportar mejor el estío. Hay noches que no consigo conciliar el sueño ni con el aire acondicionado puesto y lo de escribir en estas condiciones también se antoja complicado.

Afortunadamente estoy de vacaciones en el trabajo desde el día de ayer, con lo que las penas son menores. Hasta el día 1 de Agosto no me marcharé a la playa a descansar, que todos nos lo merecemos después de trabajar todo el año, pero en estos días quería avanzar, literariamente hablando, en los proyectos que tengo pendientes.

Para empezar estoy enfrascado en una profunda reestructuración de mi segunda novela. Gracias a los diferentes comentarios de la gente que ha leído la obra, y ayudado por los sabios consejos de escritores amigos que me dan su sincera opinión, me he dado cuenta del arduo trabajo que tengo por delante. Así que ni corto ni perezoso me he lanzado a la aventura: revisión de la perspectiva de la novela, teniendo en cuenta el punto de vista de los personajes principales; corrección ortográfica y sintáctica, revisión de los diálogos, continuidad en la narración y todas esas pequeñas cosillas que hacen que una novela pueda pasar el exigente filtro de agencias y editoriales. Y en eso estamos.

Como comprenderéis con este calor no es fácil concentrarse en una tarea que me está resultando más difícil de lo que yo creía. La fase de la corrección no es que sea una de mis favoritas, pero es estrictamente necesaria para llevar a buen puerto nuestros proyectos. Poco a poco voy avanzando con la obra y el resultado me está dejando bastante satisfecho, aunque sólo lleve un tercio de la novela. Intento no ponerme fechas, ya que esta tarea merece toda nuestra atención si queremos presentar un producto realmente acabado, pero me gustaría poder terminarlo para finales de verano. De ese modo podré luego bombardear a las agencias y editoriales al comenzar el otoño, que es una buena época en el mercado editorial de novedades.

Por otro lado muchos de vosotros comprenderéis mi desazón, ya que hace tiempo que no escribo nada nuevo, enfrascado en estas cosas. Multitud de ideas bullen en mi cabeza para futuras novelas, y algunas de ellas empiezan a tomar cuerpo. Empezaré a escribir mi tercera novela en cuanto acabe con las obligaciones que me he impuesto, pero no sé realmente que es lo que voy a escribir.

Me explico. Desde hace meses tengo en mente bocetos y esbozos de futuras obras, sin tomar verdadero cuerpo ninguna de ellas: la novela de terror psicológico cuyo embrión surgió hace 15 años; un thriller de intriga internacional con protagonismo patrio o una histórica basada en el medievo. Todas ellas tienen sus pros y sus contras, pero no tengo decidido nada todavía.

Y para complicar más el asunto, la semana pasada tuve una idea bastante original para una novela policíaca que podría dar mucho que hablar. Tendría que documentarme bastante bien para plasmar con verosimilitud lo que quiero contar, pero creo que podría ser una buena oportunidad. Quizás lo deje para más adelante, que tanta novela negra seguida puede agotar al más pintado.

Así que seguiré aplicándome en las correcciones antes de largarme a la playa, y quizás allí, mecido por las olas y la brisa marina, pueda decidir con más convicción en que voy a invertir mi tiempo después del verano. Aunque quizás, nunca se sabe, las musas se abatan sobre mí y me traigan una nueva idea que triunfe sobre las demás. Ya os contaré...

sábado, 11 de julio de 2009

COMIENZA LA SEMANA NEGRA DE GIJÓN

Después de unos días en los que he estado bastante atareado con temas de trabajo y un poco distraído por otros asuntos personales, vuelvo de nuevo a escribir una entrada en este blog que tenía un poco abandonado. Aunque con este calor sofocante que reina en Madrid desde hace semanas, no sé yo si no se derretirán las letras del ordenador antes de acabar el post.

Hoy os quería hablar de la Semana Negra de Gijón. Seguro que muchos la conocéis o habéis oído hablar de ella. Esta edición transcurrirá entre el 10 y el 19 de Julio, junto a la Playa del Arbeyal, un marco magnífico para unas jornadas que no defraudarán a sus numerosos asistentes. Un festival que surgió hace ahora 20 años, intentando aunar los elementos literarios con los lúdicos, en una especie de fiesta cultural en la calle que no ha dejado de crecer y ganar adeptos.


Como su propio nombre indica, en principio estaba dedicada a la novela negra, aunque luego han ido añadiendo otros géneros como el fantástico, histórico o incluso comics y mangas. Unas jornadas donde se suceden presentaciones de libros, charlas, coloquios, ruedas de prensa, tertulias, actos solidarios, mercadillos, feria del libro, oferta gastronómica, conciertos, terrazas y cualquier otro elemento que se les ocurra a los organizadores de dicho certamen. Podéis visitar su web para ver el programa o cualquier otra información relacionada.

Este año me hubiera gustado asistir, pero finalmente me será imposible. Me han hablado tan bien de la Semana Negra que tenía muchas ganas de acudir, y de paso visitar la bella ciudad de Gijón. Y más sabiendo que entre los autores que van a participar en alguna de las actividades propuestas se encuentran algunos con los que he tratado en los últimos meses, ya sea en presentaciones, entrevistas o cualquier otro acto literario al que haya acudido. Por ejemplo, me vienen a la mente nombres como los de Jerónimo Tristante, Pedro de Paz, Carlos Salem o el jovencísimo Javier Ruescas, que nos demuestra su precocidad al estar ya invitado a un evento de estas características.

De forma casual llegó a mi conocimiento que, antes de partir para Asturias, muchos de los escritores relacionados de una u otra manera con esta cita ineludible del verano se reunían en Madrid para dar el pistoletazo de salida a esta gran fiesta. En esta ocasión la excusa fue un encuentro sobre la literatura de género en España y Latinoamérica, organizado por la Casa de América. Y como no podía ser de otro modo, hacia allí encaminé mis pasos.

Fue un acto totalmente informal, del mismo estilo de los que tienen lugar en la Semana Negra según nos contaron. En torno a un círculo se sentaron multitud de autores relacionados con el acto de Gijón, dispuestos a departir en un amigable coloquio mientras los espectadores nos arremolinábamos alrededor. Tuvo lugar en la magnífica terraza de la Casa de América, por lo que el numeroso público asistente pudo combatir el intenso calor reinante mientras escuchaba el debate con alguna bebida fresquita que llevarse al gaznate.

El organizador del certamen, Paco Ignacio Taibo, fue el encargado de abrir el fuego en ese círculo de amigos. Se fueron pasando el micrófono entre los autores, tanto españoles como venidos de numerosos países americanos: Fernando Marías, Ignacio del Valle, Carlos Salem, Raúl Argemí, Ignacio Padilla, Eduardo Monteverde y muchos otros fueron aportando su comentario al respecto, mientras algunos periodistas tomaban notas o los cámaras de televisión grababan el momento para la posteridad.

Se debatió sobre los orígenes de la novela negra, sobre la realidad actual de la novela histórica, sobre las campañas de marketing, sobre autores emblemáticos de otras épocas, sobre la crisis tanto económica a nivel global como en el sector del libro, sobre los editores, libreros y otras aportaciones que enriquecieron aún más el dinámico debate. Todos los participantes disfrutaban con las intervenciones de sus compañeros, y se veía el ambiente de camaradería que existía entre ellos. Esto ocurría a escasas horas de montarse todos juntos en el Tren Negro, tren especial que les llevaría desde Chamartín hasta el mismo Gijón, para inaugurar como es debido las jornadas de este año.

Un acto del que disfruté, pero que me dejó con la miel en los labios, viendo lo que me puedo perder en Gijón. Aproveché, eso sí, para charlar con escritores y editores a los que he tenido el placer de conocer en los últimos meses, por lo que la tarde fue bastante aprovechable. Este año no podrá ser, lo intentaré al siguiente, pero a todos a los que os podáis acercar os recomiendo encarecidamente que lo hagáis. Seguro que no os defrauda.