lunes, 28 de diciembre de 2009

UN AÑO QUE SE ACABA

Después de estos días de celebraciones y adelantándome a las señaladas fechas que todavía aparecen en el horizonte de nuestro calendario, quería hacer una última entrada en este 2009 en el que han ocurrido tantas cosas.

En el primer trimestre del año, una vez que este blog ya navegaba a toda vela por los mares del ciberespacio, asumí la ingrata tarea de reestructurar y revisar a conciencia mi opera prima, "El enigma de los vencidos". Gracias a los valiosos consejos de amig@s escritores pude por fin entender aquello tan famoso del estilo literario, aunque al principio no lo comprendía y estuve a punto de arrojar la toalla. Sí, para los profanos mis textos se leían bien, enganchaban al posible lector y contaban una historia potencialmente buena, pero me fallaba lo primordial si quería entrar en el complicado mundo editorial. Debía transformar dichas obras para poder traspasar los exigentes filtros de agencias y editoriales.

Allá por el mes de marzo se me ocurrió participar en un concurso organizado por la editorial Maeva, preludio de grandes momentos que he vivido en los últimos 365 días. Finalmente fui uno de los ganadores y participé como copresentador en la premiere en Madrid de Mari Jungstedt, una escritora sueca de novela negra que está teniendo una gran aceptación en nuestro país.

Gracias a esta iniciativa comencé a colaborar para diversos medios digitales, realizando distintas tareas que me reportaron una gran satisfacción personal: entrevistas con autores, reseñas de libros, asistencia a eventos y fiestas literarias, etc. Pude entonces conocer desde dentro el mundo editorial, al empezar a tratar cara a cara con gente metida en el sector. Charlar de tú a tú con escritores, editores, agentes o periodistas relacionados con el mundo de las letras me abrió aún más los ojos, posibilitándome el acceso a un restringido mundo que desde fuera se ve completamente distinto.

También llegó a mis manos, de una forma curiosa que seguro recordais, el fruto de un precioso proyecto llamado "Atmósferas". Un fantástico libro de relatos escritos de forma solidaria por un centenar de escritores, muchos de los cuales forman parte de esta comunidad bloguera. Ver por primera vez en letra impresa un relato escrito por mí fue algo que no olvidaré en la vida.

A partir de la segunda mitad del año decidí entonces acometer otra ardua tarea: corregir como un verdadero profesional de las letras mi segundo manuscrito, terminado el año anterior y que no había vuelto a tocar en meses. Se trataba de una novela negra titulada "El color de la maldad". Abrí mi mente de una manera totalmente distinta, siendo mucho más permeable a las críticas que lo único que querían era hacerme mejor escritor. Asumí que la perfección que yo buscaba estaba muy lejos de lo que realmente me traía entre manos. Sólo cuando me di cuenta verdaderamente de mis errores pude enfrentarme a la dura prueba que se mostraba ante mí.

Lo ya aprendido en la anterior revisión me sirvió de acicate y, parafraseando al gran Stephen King, mi lectora ideal fue la primera gran piedra del edificio que quería construir con mis palabras gracias a sus acertadas críticas. Las ideas aportadas por amigos y familiares en su primera lectura del manuscrito me dieron otro punto de vista y por último, el profundo análisis que hicieron algunos amig@s escritores sobre determinados capítulos cerró el círculo mágico. Toda esa amalgama de ideas fue agitada en mi interior, buscando la receta ideal. Y después de mucho esfuerzo, creo que alcancé el grado suficiente para que mis obras empiecen a ser tenidas en cuenta, por lo que estoy muy satisfecho con el resultado final.

Mientras tanto seguía con mis colaboraciones, y sobre todo con el blog. Sin vosotros nada de esto hubiera sido posible, y con vuestros consejos y comentarios me animabais a no cejar en el empeño, a seguir luchando sabiendo que la meta no está tan lejos: nuestros sueños están ahí, al alcance de la mano. Sólo tenemos que saber estirar el brazo de la forma adecuada para poder tocarlos y disfrutar de ellos. Y esto sólo lo lograremos con trabajo y esfuerzo, paciencia y saber estar, y por qué no, con un poquito de suerte. Todo llegará, tened fe en vuestras posibilidades.

En un año tan cargado de emociones se sumaron temas personales que hicieron que el 2009 siempre permanezca en mi memoria. Entre unas cosas y otras me reconcomía no haber escrito nada nuevo, aparte de algún relato y los temas periodísticos, por lo que quise ponerle remedio. Ya en el último trimestre del año comencé con mi tercera novela, quedándose durante unas pocas semanas en estado de letargo debido a otros temas profesionales. Pero tengo intención de retomarla en un mes aproximadamente, aparte de las nuevas ideas que bullen en mi mente pugnando por ver la luz.

Mientras estoy a la espera de alguna noticia sobre mi segunda obra, y ya en la última semana del año, he tenido dos agradables sorpresas. En el fantástico concurso de blogs organizado por Elena, nuestra joven amiga conocida por su bitácora "Proyecto de escritora", he resultado agraciado con el segundo puesto en la categoría de blog de autor. Sinceramente no me esperaba quedar en tan buena posición entre tantos y tan buenos compañeros de aventuras, por lo que el número de votos alcanzado me ha alegrado este día tan gris.

También hoy ha salido a la luz mi última colaboración, de la que estoy muy orgulloso. En el último número de Punto 38, revista digital patrocinada por la Balacera, blog de referencia para los amantes del género negro, aparece la reseña escrita por un servidor sobre una gran novela de la que ya hemos hablado: "La fiesta de Orfeo". No dejéis de descargaros tan magnífica revista, ya sea en pdf o formato ebook; seguro que el contenido de la edición os sabe a poco.

Sólo me queda despedir este agitado año, el 2009, sabiendo que la primera década del siglo XXI está a punto de abandonarnos. Deseo de todo corazón que el próximo año, ese tan redondo llamado 2010, nos traiga a todos fantásticas noticias. ¡Feliz salida y entrada de año a todos vosotros! Que en el próximo año se cumplan todos vuestros deseos y podamos compartirlos todos juntos, mientras nuestra comunidad de amantes de la literatura sigue creciendo hasta el infinito...

miércoles, 16 de diciembre de 2009

LA BELLA ITALIA (I)

Como lo prometido es deuda, en un día frío y desapacible como el de hoy en Madrid, donde incluso ha llegado a nevar muy de mañana, quiero volver la vista atrás sólo unos días para relataros brevemente nuestra "luna de miel". No, tranquilos, no nos hemos casado!! Simplemente nos hemos inscrito como pareja de hecho en el registro apropiado de Madrid. De este modo Arantza y yo damos un paso adelante en nuestra relación y además tenemos un papel legal que siempre viene bien ante determinadas circunstancias.

Decidimos entonces darnos el gustazo de celebrarlo realizando un viaje por Italia en este otoño tan cálido hasta hace pocas fechas. De hecho, allí hemos disfrutado de sol y buen tiempo durante casi todo el viaje, con temperaturas en torno a los 15-18º C, que no están nada mal.


Salimos de madrugada de casa, puesto que el vuelo partía a las 7 de la mañana de Barajas. Llegamos a Roma y desde allí nos encaminamos directamente a Florencia, cogiendo un tren de alta velocidad en la estación de Termini, que te deja en la ciudad toscana en hora y media. Un trayecto corto y apacible en un medio de locomoción que os recomiendo encarecidamente, pudiendo además disfrutar del paisaje. Salir de la capital italiana y poder contemplar como varía nuestra visión a través de los ventanales, hasta alcanzar la extensa gama de colores que caracteriza la campiña toscana, unido a la frondosidad de los bosques más importantes de Italia, nos alegró el día y nos hizo olvidarnos del madrugón.

Nos alojamos en un hotel muy confortable al lado del río Arno, dispuestos a disfrutar de cuatro días en aquella ciudad. Nada más dejar las maletas dimos un paseo hasta el centro histórico, divisando en lontananza el famoso Ponte Vecchio. Callejeando aparecimos en la zona más conocida y concurrida de Firenze, mientras caminábamos sobre adoquines con siglos de historia y nos quedábamos embobados ante tanta belleza.

Como al doblar una esquina y encontrarnos de bruces con la magnificencia de la Piazza de la Signoria, dominada por la esbelta silueta del Palazzo Vechio y acompañada por la profusión de estatuas que jalonan una plaza única en el mundo. Luego subimos por la calle donde están algunas de las tiendas más exclusivas de la ciudad, en un camino plagado durante todo el día por multitud de turistas y gente de todo tipo. No hay que andar más que unos metros para encontrarnos con otra maravilla arquitectónica que puede llegar a deslumbrar, literalmente, si tienes la suerte de verlo con luz del sol.

Quizás es una plaza muy pequeña para albergar algo tan grande y bello. La famosísima catedral, el Duomo de Florencia, flanqueado por los casi 90 metros del Campanile (os aseguro que subir sus 414 escalones a pie te dejan sin aliento, físico y emocional). Y enfrente el Baptisterio, con las hermosas puertas de bronce talladas por Ghiberti.


En esos días soleados disfrutamos como niños en una ciudad mágica, saboreando cada rincón de historia que nos salía a cada paso. Era como volver al Renacimiento mientras recorríamos extasiados las maravillas que se mostraban ante nosotros. Una mañana nos sumergimos en el arte reunido en las galerías de los Uffizi, donde pudimos contemplar cuadros famosísimos de Botticelli, Miguel Ángel o Rafael, o recrearnos en la belleza de su colección escultórica.

O cruzar el antiquísimo Ponte Vecchio, trufado de puestos de orfebres y joyeros, para pasar al otro lado de la ciudad y poder admirar el Palacio Pitti y los jardines del Boboli. Y que decir de poder degustar la rica comida italiana en una tratoria familiar donde te dispensan el mejor trato, después de haber contemplado en plenitud el icono de la ciudad y una de las mayores obras de arte de la historia: el David de Michelangelo, en su jaula de oro en la galería de la Academia.

Iglesias como Santa María Novella, la Santa Croce o San Lorenzo y su capilla de los Médici son otras joyas que no hay que perderse. Pero es que todo en esta ciudad te llama la atención y parece que el tiempo se ha detenido, por lo que los días se alargan a gusto del visitante. Una ciudad encantadora que hay que visitar por lo menos una vez en la vida. Podría estar horas contando cosas, pero tampoco quiero aburriros demasiado.

Y de Roma, ¿qué os voy a contar? Pues lo iré pensando tranquilamente y os lo cuento en una próxima entrada para no alargarme demasiado...

martes, 8 de diciembre de 2009

ENTREVISTA CON MARI JUNGSTEDT

Antes de la crónica viajera prometida, os dejo con una entrada especial para mí. Es la entrevista que le realicé a Mari Jungstedt, con motivo de la presentación de su último libro, “Nadie lo ha oído”, en el festival ya conocido de Getafe Negro. Gracias a esta autora, desconocida para mí hasta no hace demasiado tiempo, pude sumergirme de lleno en el fascinante mundo editorial, como os relaté en entradas antiguas.

Mari habla un español muy fluido y me llenó de orgullo que se alegrara de volver a verme después de aquella "premiere" en Madrid en la que tuve el honor de participar como copresentador. Pudimos charlar sobre sus novelas, altamente recomendables para el que quiera introducirse en la literatura negra sueca, y sobre el Festival en el que la autora tuvo un protagonismo destacable en diversos actos.

P: En esta segunda novela de la saga comenzada con “Nadie lo ha visto” nos encontramos de nuevo como personaje principal de la trama al comisario Ander Knutas y su equipo de la Brigada de Homicidios de Gotland. ¿Qué evolución ha tenido Knutas y sus colaboradores a lo largo de estas novelas?

R: Es muy difícil contestar a esta pregunta. Knutas es una persona real y entonces podremos ver sus problemas, en particular tendrá dificultades en su matrimonio y con su hijo adolescente. Es un personaje que adquirirá aún más seguridad.

P: En la novela describes con maestría la vida en Gotland, al igual que en tu anterior trabajo, ayudada por tu gran conocimiento del escenario en el que tienen lugar las tramas. ¿Qué significa Gotland para ti como escritora? ¿Es Gotland un personaje más de las novelas o quizás sólo el entorno propicio para desarrollar una historia?

R: Gotland es efectivamente un personaje más en la novela porque tengo una relación muy fuerte con esta isla. Mi marido es de allí y gracias a él pasamos mucho tiempo allí con su familia. Estoy enamorada de su paisaje.

P: En la primera novela de la saga apareció el periodista Johan Berg como uno de los personajes principales. En algunos momentos, con su labor, averiguaba detalles significativos para el esclarecimiento de los hechos que le restaban protagonismo al mismísimo comisario Knutas. En esta segunda obra, Johan también investiga los crímenes, pero está más pendiente de las complicaciones que surgen en su relación con Emma y su entorno. ¿Será éste otro hilo fundamental en las tramas de las siguientes novelas por publicar en España? Cuéntanos lo que puedas sobre la evolución de dichos personajes.

R: En mis novelas hay una galería de personajes que en cada libro revelan un poco más sobre sus vidas. Karin por ejemplo revelará un secreto que nos hará entender muchas cosas de su actitud. La relación de amor entre Johan y Emma también evolucionará mucho pero no puedo desvelar los detalles porque creo que esta historia es muy importante en la serie y me gusta dejar siempre una puerta abierta para su desarrollo.


P: Ya sea para esta novela en particular, o bien en tu obra en general, podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes. ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes como te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Mi día empieza a las 6:30 de la mañana, desayuno con mi familia y luego voy a dar un paseo. Trabajo a partir de las 9 y durante 6 meses escribo, desde septiembre a marzo. Luego tengo una reunión con la editorial y en verano se publica la novela.
En cuanto a la trama, cuando empiezo a escribir tengo ya toda la idea de la historia en la cabeza pero es normal que a medida que vaya avanzando los personajes cobran vida propia y surgen acontecimientos que no estaban previstos.

P: Tanto en las investigaciones criminales, detalles judiciales o en temas periodísticos se nota el exhaustivo trabajo de documentación que realizas antes de escribir una novela. ¿Cuánto tiempo aproximado te puede llevar documentarte para una obra de estas características? ¿Y para escribir la obra propiamente dicha?

R: La documentación me lleva un 50% del trabajo pero al final uso sólo un mínimo porcentaje para la obra. Me gusta documentarme para que los libros sean más creíbles.

P: En los últimos meses se ha disparado el interés mundial por la novela negra sueca. Aparte de Stieg Larsson, a nuestro país han llegado tus obras junto a las de otras escritoras como Asa Larsson y Camila Läckberg. ¿Cuál crees que puede ser el motivo de semejante éxito?

R: Fuera de Suecia mucha gente tiene una imagen de este país como una sociedad idílica y con un sistema perfecto y creo que, cuando hay escritores que describen los fallos de esta sociedad, se despierta la curiosidad y el interés hacia nuestro país y este género literario. Además, Suecia tiene una tradición muy fuerte de este género, gracias a Maj Sjöwall y Per Wahlöö.

P: Para terminar, ¿qué te ha parecido el recibimiento del lector español a tus obras? ¿Te ha sorprendido en algo? Nos gustaría conocer también si, aparte de la saga policíaca comenzada con estas dos obras, tienes algún otro proyecto importante a la vista.

R: Me alegro muchísimo de haber sido publicada en España. Veo que la gente aquí ha y sigue teniendo una reacción fantástica. Me alegro que los lectores españoles puedan sentir lo que quiero transmitir.

Muchas gracias por todo, Mari. Un placer haber charlado contigo.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

DE VUELTA A LA NORMALIDAD

Llevaba unos días sin pasarme por aquí, sin escribir ninguna entrada y lo que es peor, sin poder disfrutar de los blogs de amigos que sigo y comento. Es lo que tiene el estar de viaje y atareado por motivos personales, que no le dejan tiempo a uno para otros menesteres. Eso sí, os prometo contar en otro post los maravillosos ocho días que he pasado en Italia y el motivo de dicho viaje. Tendré primero que descargar las numerosas fotos que hemos hecho allí...

Es cierto que he echado de menos el poder conectarme tranquilamente desde casa, ver mi correo, mi blog y demás páginas que visito habitualmente. Leer las bitácoras que frecuento, los periódicos online y todas esas cosas a las que estamos acostumbrados. Y sobre todo, ponerme delante de la página en blanco para aporrear un poco este teclado, que ya cuenta con algunas letras semiborradas de tanto apretarlas en mi afán escribidor.

En este viaje he podido reflexionar sobre lo que verdaderamente importa en la vida. Asumí que necesito realizar algo tan simple como ponerme delante de una pantalla para escribir lo que pienso. El otro día en una conversación muy interesante llegué a la triste conclusión de que no me había gustado ninguno de los numerosos trabajos que he realizado en mi vida. Ninguno me ha llenado, ninguno me ha emocionado, no me he sentido plenamente satisfecho con ninguno. Soy una persona responsable y trabajadora, de eso no pueden tener queja ninguno de mis jefes, pero es cierto que nunca le he puesto a ninguno de esos desempeños la chispa adecuada, la pasión que te crece desde el corazón y te hace disfrutar de lo que haces.

Hasta ahora. No es la primera vez que alguno de vosotros me comenta que en mis crónicas se me nota que disfruto, tanto si voy a un acto como después al contarlo. Y es cierto, aunque yo no veía que fuera tan aparente. Pero tantos comentarios de amigos, familiares y conocidos no pueden estar equivocados. Es la pura realidad. Esto es lo que realmente me hace disfrutar y a lo que realmente me quiero dedicar: A ESCRIBIR.

Las ideas me bullen a toda velocidad en la cabeza y sólo siento no poder dedicarle a la escritura todo el tiempo que desearía. Mi tercera novela se ha quedado en suspenso, por lo menos hasta el mes de febrero, ya que estoy preparando una oposición y todo el tiempo es oro. Aunque ya he contactado con la persona que me va a enseñar los entresijos de su trabajo, con la esperanza de que me ayude en la construcción de mi trama. Sin perder de vista el desarrollo de la misma, que ha ido tomando forma en mi mente.

Pero como el cerebro va por libre, en estos días de maravillosa estancia en Florencia y Roma, me ha surgido, casi sin querer, una idea primigenia para una novela original. Sólo os puedo adelantar que se trataría de una trama histórica, con parte detectivesca y de misterio. Siempre he querido escribir una novela histórica, pero me da muchísimo miedo no ser capaz de estar a la altura, ya que yo admiro profundamente a todos los que lo habéis conseguido. Me parece algo muy difícil, hay que ser muy exhaustivo con el proceso documental y además narrar de una forma que enganche al lector sobre épocas lejanas que desconocemos. Pero me siento con fuerzas, ilusionado, y en cuanto pueda empezaré a documentarme con libros de los que ya tengo una pequeña relación en la cabeza.

Imagino que a muchos os pasará. ¡¡¡No he terminado con la tercera novela y ya quiero empezar la cuarta!!! Otras muchas ideas se amontonan en mi mente, pero habrá que ir sacándolas poco a poco y dosificando, ya sabéis a que me refiero. Por lo menos sé que ideas no me faltan. Ahora sólo queda encontrar la manera de hacerlas llegar al gran público.

Hoy ha sido un día de reflexiones, será quizás la tardía llegada del invierno. Un día frío y desapacible en Madrid que me ha hecho escribir esta entrada para compartir mis pensamientos con todos vosotros, porque lo necesitaba. Y mientras, a esperar que nuestros sueños vean la luz en un futuro próximo...