jueves, 30 de diciembre de 2010

SE ACABA LA DÉCADA

Pues sí, queridos amigos, el 2010 se acerca inexorablemente hacia su final y con él la década comúnmente denominada como "los años 2000". En estos últimos días del mes de diciembre, entre pantagruélicas cenas con la familia, es normal hacer balance del año a punto de terminar, aunque en numerosos medios de prensa, digitales o tradicionales, me he topado con resúmenes de esta decena de años, con impactantes imágenes recreando los mejores y los peores momentos de este convulso comienzo de siglo.

Pero tranquilos, en la entrada número 90 del blog no voy a hablar de lo que me ha sucedido en esta década. Como mucho os mencionaré algo de lo acaecido en un año que despedimos en escasas horas. Un año cargado de altibajos, tanto a nivel personal, profesional e incluso literario, pero que afortunadamente para mí y los que me rodean empieza a despuntar levemente, asomando un tímido rostro detrás de los negros nubarrones que nos han acompañado a lo largo de estos 365 días.

A todo el mundo, en mayor o menor medida, le ha afectado esta profunda crisis global que lo abarca todo. Una crisis que no tiene muchos visos de mejorar, por lo que deberemos seguir arrimando el hombro (por mucho que se nos quiten las ganas sabiendo que estamos en ella gracias a muchos empresarios sin escrúpulos, acompañados de esa clase política que miró para otro lado en época de bonanza, incapaces hoy en día, sea en España o en el resto del mundo, de tirar del carro hacia delante para sacarnos del atolladero). Sólo de ese modo podremos sobrevivir a esta dura etapa, un doloroso alto en el camino que lo único que puede hacernos es más fuertes y mejores, aunque debemos estar preparados para cualquier contingencia.

Si la crisis afecta a todos los sectores, que os voy a contar del tema editorial. Ya debatimos sobre sus profundos problemas en una entrada anterior sobre la que no voy a abundar, pero todos esperamos que el temporal amaine y por lo menos, aunque no sea un renacimiento floreciente, si podamos volver por lo menos a una época más proclive a nuestros intereses.

Para no aburriros demasiado, y fijándome estrictamente en mi devenir literario, os diré que en este 2010 he avanzado bastante, aunque por supuesto no todo lo que hubiera deseado. No ha sido hasta estos últimos meses cuando realmente he tomado conciencia de lo que buscan en agencias y editoriales, por lo que he vuelto a realizar profundas revisiones y correcciones de mis dos primeras novelas, reestructurando capítulos también en algunos casos, con el ánimo de intentar alcanzar esa meta que a veces vemos tan cerca, pero a la vez tan lejos. Es ahora cuando he terminado de comprender los mecanismos que mueven la maquinaria editorial, esos resortes ocultos que para el novel son como un océano insondable cuando nos metemos en harina, ajenos a todo lo que rodea un mundo desconocido para muchos pero al que queremos acceder.

La única pega es que he tardado mucho en comprender todo esto. Ya me han mencionado en alguna ocasión que las últimas versiones de mis novelas hubieran podido atravesar los rígidos filtros de agencias y/o editoriales hace dos o tres años, pero ahora mismo es casi impensable. He llegado tarde, que le vamos a hacer. Incluso escritores reconocidos, con tres y cuatro obras publicadas, están teniendo muchos problemas para publicar, así que imaginad los novatos. Las empresas del sector no se arriesgan en esta época tan mala, por lo que sólo queda esperar. Esta situación no puede durar toda la vida, y debemos estar preparados para cuando llegue nuestro verdadero momento.

Aparte de dejar niqueladas estas dos obras para luchar en igualdad de condiciones con otras muchas que tienen el mismo anhelo, he tenido tiempo en este 2010 de escribir otras cosas. Comencé una tercera obra que dejé momentáneamente de lado al asaltarme una súbita idea que debía acometer sin falta. Lo hice de un modo diferente a mi modo de escribir durante estos años. Hice caso a Stephen King y solté todo lo que llevaba dentro, sin mirar atrás ni corregir ni una sola palabra. Desnudé mi alma y escribí como un poseso, acabando el primer borrador de ese manuscrito en tres meses de verano, de los cuales, entre vacaciones y otros temas, aprovecharía como mucho 50 ó 60 días. Un hito del que estoy orgulloso, aunque sé que tengo una dura tarea por delante si quiero que esa crisálida sin pulir alcance la categoría de mariposa.

La otra obra que dejé a la mitad me ha sorprendido al releerla. No sólo porque me guste la trama y la vea con posibilidades, sino por su estilo mejorado y también porque no recordaba la longitud de lo escrito: 140 páginas con fuente 12 a doble espacio. Casi media novela que tendré que valorar si retomo a comienzos del 2011, aunque muchas otras ideas atacan mi mente sin descanso: una trama histórica, otra de espías, una de aventuras, otra de intriga, una policíaca, sin olvidarme de otra de misterio y en los últimos días, una posible saga de novelas juveniles. Como veis mi mente no descansa, sólo tengo que estudiar tranquilamente los pros y contras antes de atacar el próximo objetivo.

En este año que acaba he seguido introduciéndome en el mundillo literario, llegando a conocer, tanto virtual como personalmente, a muchas personas interesantes que se mueven dentro de un sector al que cada día tengo más claro que quiero pertenecer, por muchas luces y sombras que me encuentre en el camino: escritores, editores, blogueros, periodistas, guionistas, agentes literarios y gente afín con la que he podido tener contacto a lo largo del 2010. Una experiencia altamente enriquecedora y que recomiendo a todo el mundo.

Gracias a ello he podido asistir a interesantísimos eventos literarios, presentaciones, actos y fiestas relacionadas con el tema: actos durante la Feria del Libro de Madrid, Getafe Negro, galas del Premio Primavera, Llanes o Algaba, fiestas culturales diversas y un sinfín de presentaciones literarias donde el amor por la literatura es el plato principal de casi todos los menús. De ese modo he podido después contaros esas experiencias en el blog, compartiendo con todos vosotros esos gratos momentos e incluso llevándome la agradable sorpresa de que esas crónicas fueran mencionadas con aprecio en sus páginas personales por escritores de la talla de Lorenzo Silva o Pedro de Paz. Un motivo más para seguir trabajando con ahínco, buscando esa meta que espero alcanzar algún día.

Durante este año que termina también he seguido colaborando con diversos medios digitales, e incluso he tenido tiempo de meterme de lleno en otros proyectos culturales que me han llamado la atención. Lo cierto es que estoy encantado con ello, y muy satisfecho por los resultados, por lo que espero que en el 2011 esto vaya in crescendo.

Ya tendré tiempo de evaluar a conciencia todo esto una vez pasadas las fiestas. Y es que por cambiar las costumbres, y por primera vez en mi vida, las primeras horas del nuevo año las pasaré en un lugar bastante alejado de mi domicilio o el de algún familiar. Un lugar situado en latitudes más cálidas dónde, aparte de olvidarme de la lluvia y el frío típicos de estas fechas, intentaré cargar las pilas para afrontar un año duro, pero que espero también lleno de satisfacciones.

Hasta entonces os deseo a todos unas felices fiestas y una buena salida y entrada de año. Disfrutad de estos días en compañía de vuestros seres queridos, anhelando la llegada de esos Reyes Magos que os colmarán de regalos. Y también, como no, espero que en el 2011 se cumplan todos nuestros sueños y podamos seguir compartiéndolos.

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

sábado, 18 de diciembre de 2010

SEMANA PRENAVIDEÑA REPLETA DE SORPRESAS

En esta semana prenavideña, propia de reuniones de amigos, familiares, comidas de empresa y todos esos actos característicos que se hacen antes de encarar esas noches tan típicas de nuestra idiosincrasia, el tiempo invernal ha querido acompañarnos con su gélido aliento sin evitar que la gente se movilizara en masa.

La vida cultural de una ciudad como Madrid no descansa nunca, y bien que lo hemos podido comprobar esta semana, donde la diversidad de las diferentes propuestas deleita a los paladares más exigentes. Por ejemplo, el jueves asistimos al segundo estreno del espectáculo "Temple flamenco", en el Teatro Arlequín de Madrid, invitados por Silvia Pérez Trejo en su puesta de largo como directora de Imagine Espectáculos. Una gala que contó con la presencia de numerosas personalidades del mundo cultural español y otras celebridades del papel couché, inmortalizadas en el photocall por fotógrafos y cámaras de diversas cadenas televisivas de ámbito nacional antes de disfrutar en directo del show flamenco.

Reconozco que nunca me ha llamado la atención el flamenco, aún reconociendo su arte, pero finalmente caímos rendidos como el resto del patio de butacas. Un show espectacular, sobrio y elegante, repleto de matices donde se juntan artes milenarios como el cante y el baile flamencos con un toque de modernidad ampliando el ya de por sí eterno abanico de posibilidades de una disciplina tan sacrificada para el artista como vistosa para el espectador. Chapeau para la compañía de Fran Vílchez por regalarnos un poco de su arte en una semana en la que los amantes del flamenco están de luto por la muerte de Enrique Morente. Si tenéis ocasión no dejéis de asistir, ya que el espectáculo permanecerá en cartel sólo hasta el 30 de diciembre. No os arrepentiréis.

Para continuar la semana cultural anoche fuimos invitados a la fiesta de Navidad de la revista Culturamas, una propuesta de revista digital de ocio y cultura de la que ya os he hablado en alguna ocasión y con los que tengo el gusto de colaborar. Con la innovación por montera y la calidad cultural y humana de los responsables y participantes en dicho proyecto como garantía de éxito, Culturamas ha ido creciendo en estos últimos meses, afianzando su sólida posición y alcanzando su plataforma web la bonita cifra de 3.000 visitas diarias. En estos momentos tan difíciles para todos y más en un mundo a veces tan denostado como es la cultura, creo que es una magnífica noticia que iniciativas como estas salgan adelante.

Allí pudimos compartir una velada extraordinaria con un montón de viejos y nuevos amigos, charlando de los más diversos temas en un ambiente muy distendido. Entre aperitivos y bebidas diversas la noche avanzaba inexorablemente, sin apenas darnos cuenta, encantados por compartir buenos momentos con gente afín a nuestros gustos. Pudimos saludar y charlar con responsables y colaboradores de la revista como Javier V. Losada, Carmen F. Etreros, Laura Muñoz, Lorenzo Rodríguez o Rubén S. Trigos. Compartir noticias y confidencias del mundo editorial y literario con escritores como Pedro de Paz, Jorge Díaz, Paco Gómez Escribano, José Luis Muñoz, Marcelo Luján o María Zaragoza. O charlar tranquilamente de cine, teatro o danza con otros invitados metidos de lleno en este mundillo. Un verdadero lujo y una fiesta por todo lo alto organizada de manera fantástica en un lugar tan emblemático como el Hotel Kafka de Madrid.

Las noches de Madrid pueden ser muy largas, pero nosotros no nos recogimos demasiado tarde. Y para terminar bien la semana, esta mañana me he encontrado con una agradable sorpresa. De vez en cuando tengo la osadía de escribir y mandar algún relato o microrrelato a algún concurso, más por entretenerme y probar cosas diferentes a la novela larga que por otras razones. Reconozco que no es lo mío, pero a veces uno se ve recompensado de muy distintos modos.

También hemos hablado en alguna ocasión en este blog del concurso de microrrelatos sobre abogados que lleva tiempo celebrándose. Nuestra buena amiga Maribel Romero ha sido seleccionada varias veces como candidata a llevarse el premio mensual, y ella es la que me ha avisado esta mañana de que mi relato "Recuerdos del pasado" ha sido seleccionado entre los elegidos del mes de Diciembre para formar parte de los publicados en la web del concurso, optando también al premio mensual. No es que vaya ganar, o sí, nadie lo sabe de momento, pero la noticia me ha alegrado el día.

No me siento demasiado cómodo escribiendo relato, ya sea corto o largo, acostumbrado sobre todo a lidiar con novelas de 400 páginas, aunque estoy satisfecho con el resultado. Además, en este concurso te tienes que someter a unas leyes estrictas. No sobrepasar las 150 palabras, referirse al tema de la abogacía e incluir como condición inexcusable las cinco palabras que van cambiando mensualmente, aumentando de ese modo la dificultad. En este caso las elegidas eran: campana, vencimiento, columna, pena y mandarina. Os copio aquí debajo el texto para el que quiera leerlo, encantado de compartir también con vosotros las buenas noticias. Feliz fin de semana a todos y disfrutad de la semana entrante, a escasos días de celebrar de nuevo en compañía de nuestros seres queridos las fiestas navideñas.

RECUERDOS DEL PASADO

Tras diez años de cárcel Mario sufría una depresión no tratada, lejos todavía del vencimiento de su condena. La pena le embargaba, arrasando sin piedad los atisbos de cordura que le quedaban, camino del abismo insondable del suicidio. Consiguió hablar con el bufete y enviaron a su mejor experta en vistas para la condicional. La joven abogada se presentó en la sala de visitas, muy elegante con su traje chaqueta gris marengo. Se sentaron a dialogar entre dos vigilantes hieráticos, rígidos como columnas. Un instante después Mario descompuso su rostro, quizás alertado por el inaudible sonido de una campana interior que le avisaba del desastre, y abandonó la estancia. La abogada le miró extrañada, sin sospechar que las reminiscencias de mandarina de su perfume habían abierto la caja de Pandora. Mario odiaba profundamente ese olor y sólo entonces comprendió el porqué de la muerte de su esposa.

lunes, 13 de diciembre de 2010

LA CRISIS AFECTA A TODOS LOS SECTORES

En este año tan difícil para todos, y a pocas fechas de que el calendario cambie a un 2011 que esperemos sea mucho mejor, aunque las perspectivas no son nada halagüeñas, quería compartir con todos vosotros algunos apuntes relativos al sector editorial, ese al que algunos queremos acceder de uno u otro modo aunque los que ya lo han conocido por dentro te desanimen a veces con sus palabras.

Después de meses de dimes y diretes, con rumores de todo tipo que pululan por blogs, redes sociales, conversaciones de viva voz en reuniones y actos literarios o cualquier otro medio, sólo nos queda claro un asunto: el sector editorial también está en crisis. Las ventas han bajado considerablemente, las novedades cada vez aguantan menos en las mesas de las librerías, las tiradas de primeras ediciones son cada vez más pequeñas, se devuelven cada día más libros a la distribuidora y un sinfín de otros argumentos que pueden poner los pelos de punta al más pintado.

Si ya es difícil llegar, por lo visto es casi imposible mantenerse. Los escritores noveles tienen que escalar el equivalente a una docena de Everest para conseguir su sueño, pero es que los que ya han publicado uno, dos, tres o más libros tampoco lo tienen tan fácil. Las editoriales ven los problemas de otros compañeros de sector y ponen sus barbas en remojo. Las empresas del sector no quieren ver recortados sus beneficios en el mejor de los casos, y no hundirse con pérdidas irreparables en el peor de ellos, así que tienen que innovar o apostar por lo seguro. Y encima lleva apareciendo tiempo por el horizonte el problema/salvación del libro digital, sin un camino claro que seguir ante la disyuntiva que se nos plantea a todos.

Pero es que incluso nadie está a salvo de recibir un buen susto, aunque haya firmado un contrato con una editorial, o su libro se haya publicado y distribuido con mayor o menos éxito. Ya he conocido varios casos de escritores que han recuperado los derechos de sus obras, incluso después de cobrar el anticipo de la editorial, sin que su obra sea finalmente publicada. Es algo demencial que no llego a comprender muy bien; por muchos gastos que suponga la edición y distribución de dicho libro no entiendo que prefieran perder un dinero ya pagado por miedo al posible fracaso de dicha edición.

Aunque hay otros casos más flagrantes y de los que he tenido constancia en las últimas semanas. Una editorial importante que todos conocéis, con importantes títulos en thriller e histórica y cuyas novedades siempre estaban muy bien colocadas en todas las librerías, por lo visto no da señales de vida. Sus autores intentan contactar con ellos por teléfono, mail o fax y no obtienen respuesta. Ni con burofax han tenido ningún resultado, por lo que contratos firmados, cesión de derechos, liquidaciones que pagarse y otros muchos detalles están en entredicho, más teniendo en cuenta que en diversos foros se comenta que los responsables de dicha empresa se han largado con viento fresco a un paradero desconocido.

Otros muchos habréis visto en redes sociales algunos mensajes y grupos creados por escritores que no consiguen cobrar los royalties que les adeudan, aunque ese es otro tema. Por no citar los casos de editoriales que apuestan decididamente por publicar a autores extranjeros que ya han tenido éxito, con lo que todo es mucho más difícil. O editoriales a las que les mandas una propuesta de edición y te dicen que ahora mismo sólo publican sus premios literarios y poco más. Panorama desalentador, aunque no por ello vamos a dejar de luchar.

No sé si cada día hay más gente que escribe y menos que lee, pero las agencias y editoriales están desbordadas. El talento abunda en nuestra piel de toro y en los países amigos con los que compartimos lengua. Y los que necesitamos escribir porque es algo inherente a nosotros, casi como el aire que respiramos, seguiremos haciéndolo a pesar de las circunstancias adversas. Siempre hay una esperanza en el horizonte. Siguen saliendo prometedores proyectos de pequeñas editoriales que se lanzan a las procelosas aguas tan difíciles de surcar en estos momentos, pero es su arrojo y valentía el espejo en el que debemos mirarnos todos. O iniciativas como la de los librinos, o las diferentes maneras de afrontar el reto digital. Sin olvidarnos del éxito de autores no reconocidos hasta la fecha que alcanzan tiradas millonarias, o las segundas y sucesivas ediciones de escritores recién llegados a este mercado que han aterrizado con fuerza en su debut literario.

No podemos pensar que el futuro es sólo negro, puede ser un gris con matices que quizás algún día nos muestre ese cielo azul brillante que todos queremos contemplar en nuestro horizonte particular. Y para eso tendremos que seguir en la brecha, luchando con todas nuestras fuerzas. Y al igual que en cualquier otro sector que se precie, tenemos que seguir consumiendo para que el dinero circule y la maquinaria no se pare. Nosotros seguiremos leyendo, escribiendo, compartiendo momentos intensos con los amantes de la literatura mientras seguimos buscando nuestro sueño, porque nadie podrá quitarnos esa ilusión, ese momento sublime que otros compañeros ya han logrado y que por lo visto sabe a gloria. Hasta entonces sólo nos queda tener paciencia, seguir trabajando y confiar en que el futuro podamos sentir con fuerza esos tímidos rayos solares que intentan asomar por detrás de las oscuras nubes de la desesperanza.

viernes, 26 de noviembre de 2010

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "ANTES DE QUE SE ME OLVIDE", DE JUAN MANUEL LÓPEZ ITURRIAGA

Anoche tuvo lugar la presentación del libro "Antes de que se me olvide", del conocido ex-jugador de baloncesto Juanma López Iturriaga, dedicado en los últimos años a labores de comentarista deportivo en prensa y televisión, blogger, articulista y conferenciante sobre diversas materias.

El evento tuvo lugar en la sala María Zambrano del Círculo de Bellas Artes de Madrid y, aunque no soy especialmente nostálgico ni mitómano, me apetecía asistir a un acto que aunaba dos de mis grandes pasiones: la literatura y el baloncesto. Me acerqué hasta la calle de Alcalá, sorteando los últimos coletazos de manifestantes y antidisturbios que todavía pululaban por la zona después de una tarde movida con reivindicaciones varias, pertrechado con un libro al que ya le había pegado un buen bocado en el viaje en metro, encantado con sus primeros capítulos y con ganas de leer más y saber de boca de su autor el proceso de creación de dicha obra.

La sala estaba a rebosar: llena de periodistas, admiradores, curiosos, familiares, compañeros y amigos de Iturriaga que dejaron pequeña la estancia en unos pocos minutos. Creía que no me iba a pasar, pero al final sucedió. Para un seguidor incondicional del Real Madrid y de la selección española de baloncesto, que empezó a botar un balón Molten o un Spalding mientras hacía sus primeros pinitos lanzando a canasta con 11-12 años e imitando a sus ídolos de aquella época, supuso un pequeño shock emocional encontrármelos allí veinticinco años después, junto a mí, sentados en sus sillas respectivas o charlando con otros amigos y compañeros: Juan Antonio Corbalán, Chechu Biriukov, Rafael Rullán, José Manuel Beirán y cómo no, el protagonista de la noche, Juanma Iturriaga.

La presentación corrió a cargo de Javier Barbero, editor de Turpial; Luis Gómez, periodista de El País y uno de los culpables de la evolución que supuso que un deportista de élite como Iturriaga llegara a convertirse en comunicador, y Juan Antonio Corbalán, compañero de andaduras baloncestísticas de Itu en aquel mítico Real Madrid y en la selección española, además de amigo desde hace más de 30 años y socio fundador de la empresa Make a Team, donde también colabora Iturriaga. Un elenco de lujo que arropaba al autor en su puesta de largo en la capital.

Entre bromas y veras tras las primeras palabras de los protagonistas del acto, empezó la verdadera presentación, con el editor como maestro de ceremonias mientras seguía un guión que dio mucho juego. Una voz en off iba narrando diferentes fragmentos del libro mientras los asistentes escuchábamos atentísimos, dando pie a las reflexiones de Iturriaga sobre ese capítulo en particular. Era la excusa perfecta para que Luis Gómez y Juan Antonio Corbalán conversaran con Iturriaga sobre aquellos diferentes temas, en plan tertulia entre amigos, desglosando anécdotas y curiosidades en un ambiente de lo más distendido.

Desde el prólogo del libro, donde Iturriaga confiesa que llevaba años fantaseando con la posibilidad de escribir un libro y hace poco más de un año esa fantasía tomó visos de realidad. El autor nos reveló que fue el editor el que se puso en contacto con él para hablar del tema, y aunque ya hubiera reflexionado anteriormente sobre ese mismo asunto, empezó a ponerse excusas a sí mismo para no acometer el proyecto. Aunque al final, y una vez resueltas sus dudas, se lanzó sin paracaídas a escribir esta autobiografía, memorias, o quizás podamos mejor llamarla crónica de la vida de un personaje público que, como dijo Corbalán, ha dejado atrás el personaje para convertirse en persona y asumir que todo lo vivido en el pasado sirve después en el futuro.

Un Iturriaga emocionado al principio del acto fue cogiendo confianza con el paso de los minutos, repartiendo junto a su compañero Corbalán momentos divertidos, reflexivos y también emotivos de una vida que ha dado mucho de sí. Recordaron juntos el momento de la llegada de un joven bilbaíno a Madrid, un brutal talento para el baloncesto en edad junior con ganas de comerse el mundo y con unos aires de grandeza que le bajaron nada más llegar a la primera plantilla del Real Madrid. Rememoró, todavía consternado, como Lolo Sainz, a la sazón entrenador del equipo, le obligó a ejercitarse solo mientras lanzaba contra el tablero, pero por la parte posterior de la canasta. Verse obligado a tamaña humillación delante de los compañeros le demostró que en aquel equipo las jerarquías estaban muy definidas, en función de la experiencia y los años en la plantilla, aunque eso no iba arredrarle a alguien que había sido figura destacada en el Europeo Junior de Santiago de Compostela celebrado en 1976.

Otros pasajes leídos nos transportaron a los mágicos momentos vividos en la Olimpiada de Los Angeles 84. Iturriaga evocó lo vivido cuando le colocaron la medalla al cuello, sintiendo de nuevo las mismas sensaciones que le llevan acompañando desde aquella emotiva fecha. Un campeonato que yo también recuerdo con cariño, mientras me levantaba de madrugada a escondidas de mis padres para maravillarme con el juego y la hazaña de unos jugadores que, hasta hacía nada, veían imposible alcanzar ese sueño de colgarse una medalla.

También hablaron de los momentos transcurridos junto a sus compañeros en viajes y concentraciones, mientras Corbalán confesaba que su amigo Itu había días que, directamente, no estaba para nadie. Un deportista con multitud de inquietudes, que al llegar a ese Madrid de finales de los 70, vio un mundo de posibilidades ante sí. Llegaron los años 80, la movida madrileña, asumiendo Iturriaga entre bromas que quizás la noche le había confundido.

Iturriaga confesó que, después de muchos años soslayando las verdaderas causas, había podido hacer autocrítica y asumir que quizás no llegó a convertirse en ese número uno que le hubiera encantado ser sólo por su falta de concentración y focalización, no por descuidar el entrenamiento o el sacrificio en la cancha. Un talento descomunal para el baloncesto, un junior seguido por todos los grandes equipos que se convirtió en una estrella del Real Madrid y en un buen acompañante para la selección de la época, dónde los verdaderos protagonistas fueron otros. Su palmarés casi inigualable, con siete Ligas, tres Copas del Rey y dos Copas de Europa entre otros entorchados con el Real Madrid, o las míticas y memorables medallas con España en el europeo de Nantes o la olimpíada angelina, le convierten en uno de nuestros grandes deportistas de todos los tiempos. Unos logros que desde el punto de vista colectivo fueron inmejorables, pero que Iturriaga lamentaba no haber podido mejorar en el aspecto individual. Aunque como aseguró entonces, el gran Epi, jugador franquicia de la selección y del Barça de la época, no consiguió ganar ninguna Copa de Europa en sus años vistiendo de corto.

El tiempo pasaba volando, mientras nos divertíamos con la charla informal que Iturriaga y sus compañeros regalaban al respetable. Hubo momentos en los que la risa del público casi no dejaba escuchar las palabras de los protagonistas, pero también recuerdos nostálgicos y entrañables. Siguieron también momentos emotivos, como al recordar a su padre, ya fallecido. Su primer y gran fan incondicional, la persona que le acompañó a lo largo de toda su carrera baloncestística, desde aquellas canchas infames donde jugaba de pequeño, con frío, viento o lluvia, pero con el ánimo de convertirse en el jugador profesional que realmente llegó a ser. Nos habló de la crisis de los cincuenta, de lo mal que lo había pasado al llegar a esa edad, y de cómo este libro le ha servido para superar neuras y miedos, en un ejercicio catártico para ahuyentar sus peores fantasmas.

Se habló también de la peculiar relación que Iturriaga tuvo con la prensa en sus años como deportista. Un jugador con carácter y con un humor ácido que era el terror de algunos periodistas, como recordó entonces Luis Gómez. Curiosamente el mismo que dio la posibilidad a Iturriaga de estrenarse como articulista en El País, y uno de los verdaderos artífices del encaminamiento hacia los medios de comunicación que tomó Iturriaga una vez colgadas las botas.

Así transcurrió una hora larga sin que apenas nos diéramos cuenta, hasta que se dio por finalizada la presentación. En ese momento Iturriaga volvió a emocionarse, agradeció de nuevo a todos los presentes su asistencia y obligó a su familia a salir al escenario para despedir el acto. Muchos de los allí presentes asaltaron casi literalmente a Iturriaga para que les autografiará sus libros, entre ellos muchos de los incondicionales del impagable blog del Palomero. Se formó entonces una caótica cola de personas que obligó al autor a volverse a sentar para poder firmar más tranquilamente, mientras seguía levantándose cada pocos segundos para saludar, besar y abrazar a los numerosos amigos y conocidos que se habían acercado al Círculo de Bellas Artes para poder acompañarle en tan especial ocasión. Por supuesto no tardé en unirme al grupo allí formado, con lo que pude yo también saludar a Juanma Iturriaga, intercambiar unas agradables palabras con él y llevarme mi libro firmado.

Como colofón del acto se sirvieron los típicos canapés y viandas, acompañados por bebidas de todas clases, que fueron el preludio para los típicos corrillos de gente afín. Pero esta vez, y sin que sirva de precedente, no nos quedamos mucho rato dada la tardía hora, mientras todavía alucinaba por haberme podido tomar una cerveza al lado de deportistas como Iturriaga o Biriukov, artífices de que un joven madrileño, hace ya muchos años, decidiera jugar al baloncesto.

sábado, 20 de noviembre de 2010

PRESENTACIÓN DE "EL HOMBRE QUE MATÓ A DURRUTI", DE PEDRO DE PAZ

Ayer por la tarde tuvimos la suerte de asistir a una interesantísima velada literaria con motivo de la presentación en sociedad de la novela "El hombre que mató a Durruti", del escritor Pedro de Paz. Aunque durante los actos de Getafe Negro acudimos también a la presentación express de este mismo libro, de hecho la de anoche fue la verdadera puesta de largo de la obra en Madrid, en su reedición con la editorial Aladena.

Esta novela fue la primera del autor en su exitosa carrera literaria. Con su opera prima consiguió alzarse merecidamente con el premio José Saramago de novela corta en el año 2003. Por circunstancias diversas, dicha obra no tuvo una distribución acorde a su calidad literaria, y al autor siempre le quedó clavada esa espinita. Hasta ahora, momento en el que se ha reeditado, en una edición corregida y ampliada con un ensayo biográfico sobre la figura de Buenaventura Durruti, una obra singular que entusiasmará a no pocos seguidores del género negro, novela histórica o ensayo humanístico.

En esta ocasión, el maestro de ceremonias del acto fue el escritor y guionista Jorge Díaz. En su primera disertación nos habló sobre las circunstancias y razones para esta reedición especial, proyecto harto complicado y más en los momentos actuales del sector editorial patrio, presentando de forma muy amena y didáctica la obra y al autor de la misma, Pedro de Paz.

Pedro agradeció las palabras de Jorge Díaz, encantado por poder presentar este libro en un sitio tan entrañable para todos los amantes del género negro como es la conocida librería "Estudio en Escarlata", y en una fecha como el 19 de noviembre, aniversario de la muerte de Buenaventura Durruti. Agradeció también la numerosa concurrencia de público, en un acto en el que los asistentes al mismo dejaron pequeño el espacio habilitado para la ocasión. Nos habló entonces de los motivos para este nuevo lanzamiento de un libro del que está muy orgulloso y satisfecho con el resultado obtenido, sumergiéndose a partir de ese momento en una conversación en toda regla con el presentador del acto, en un toma y daca sin respiro con el que pudimos aprender mucho sobre los entresijos y la génesis de esta novela.

El autor nos contó las razones para lanzarse con este proyecto. De un lado su pasión por el período histórico de la Guerra Civil española, hobby que le ha hecho leer y documentarse ampliamente a través de diferentes medios, buscando nuevos datos sobre esa convulsa época de nuestra historia. Y por otro lado el gusto por la novela policíaca. Al aunar ambas pasiones surgió el germen de esta novela.

De hecho, recalcó el escritor, no buscaba escribir una novela sobre Durruti, pero en el período de documentación le surgió la oportunidad. Se encontró con una personalidad arrolladora y una auténtica vida de película durante los años de existencia del conocido anarquista, por lo que no tuvo que inventarse ningún personaje de ficción para su novela, que transcurre realmente después de su inesperada y misteriosa muerte en el frente de la Ciudad Universitaria de Madrid. Es esa posible investigación policial que tuvo lugar tras el luctuoso hecho la que da origen a la posterior trama detectivesca, en la que el comandante Fernández Durán y el teniente Álcazar, como trasuntos de Holmes y Watson en un cariñoso guiño a su admirado Conan Doyle, tratan de aclarar lo sucedido para tan trágico desenlace.

Pedro de Paz quiso dejar claro a los asistentes que lo que se muestra en la novela son meras hipótesis, las más plausibles vistos los pocos datos fehacientes que tenemos sobre aquella fatídica jornada. A día de hoy no hay certeza alguna sobre los verdaderos motivos de la muerte de Durruti, por lo que la novela parte de esa premisa para pergeñar una trama policial que según Jorge Díaz, va mucho más allá.

El autor confesó que ha seguido investigando sobre el tema y que seguramente, si tuviera que empezar ahora de cero su novela, matizaría algunos aspectos de la misma. Gracias a esta ingente labor de investigación, Pedro de Paz pudo brindar entonces una verdadera sorpresa al respetable, alcanzando el acto literario un estadio superior.

Pedro de Paz nos habló del exilio y posterior caída en el olvido de José Manzana Vivó, el fiel escudero de Durruti, un militar de carrera que acompañaba al anarquista en el momento de su muerte, y por ende, casi el único testigo fiable de lo que sucedió ese 19 de noviembre de 1936. Tras su exilio en México no se volvió a saber nada del sargento Manzana, incluso se llegó a decir que no se reunía ni tenía ningún trato con el resto de exiliados republicanos españoles. Un misterio más a incluir en una cadena de oscuros acontecimientos que agigantaron más el aura que envuelve la figura de Buenaventura Durruti. Hasta ayer.

El escritor nos contó como había trabado contacto con unos supuestos familiares del sargento Manzana, hecho que le corroboraron tras enseñarle pruebas irrefutables. A continuación, para sorpresa del respetable, Pedro de Paz tuvo el placer de anunciar la asistencia entre nosotros de Begoña Manzana, hija del colaborador de Durruti, y su hijo, nieto del militar español. Llegados expresamente desde México, su país natal, habían tenido la deferencia de asistir a la presentación y la señora Manzana se sentó incluso junto al escritor, dispuesta a dar luz sobre la oscura capa de misterio que envuelve toda esta historia.

Begoña Manzana aseguró que su padre era un hombre intachable, un rígido militar de carrera que sirvió a la República fielmente hasta el final de la guerra. Al verla perdida huyó a Francia, como otros miles de exiliados, para posteriormente coger un barco que le llevaría hasta Veracruz. Más tarde se instaló en Ciudad de Méjico, convirtiéndose en un próspero empresario que vivió dignamente el resto de su vida en el país amigo. El sargento Manzana siguió tratándose con el resto de exiliados republicanos, tomando parte incluso en la formación de la Casa de España en el país americano.

Según argumentó la hija del militar, su padre nunca hablaba de la guerra, por más que le insistiera. Sí hablaba del cariño que sentía por Durruti, e incluso la señora Manzana recordaba que en su casa había estado alojado alguna vez un familiar del anarquista. Nunca mencionó a su familia las circunstancias que giraron en torno a la muerte de Durruti, pero su hija, en conversaciones cazadas al vuelo cuando su padre se reunía en casa con otros exiliados republicanos y hablaban del tema sin mencionar nombre alguno, pudo entrever lo que realmente ocurrió en aquel lejano día, hechos corroborados al escuchar las diferentes tesis planteadas sobre el tema desde que contactó con Pedro de Paz.

De una forma distendida y alegre, Begoña Manzana nos narró anécdotas de su padre, como el rígido carácter castrense que imponía incluso a la hora de despertar a sus hijos a las seis de la mañana a toque de campana. O como el temor que sentían los exiliados españoles, aún habiendo huido del país, les llevaba a construir compartimentos secretos en sus casas para esconder escrituras o cualquier otro tipo de documento importante y de valor que quisieran tener a buen recaudo. Escondites que azuzaban el infantil interés que todo niño tiene por las cosas que no conoce, haciendo que la joven Begoña los buscara sin descanso.

A continuación tuvo lugar un turno de preguntas por parte del público asistente, tanto para el escritor como para su invitada especial, haciendo que el acto se alargara sin apenas darnos cuenta. Tras la correspondiente firma de ejemplares por parte del autor se desarrolló entonces la charla habitual en este tipo de actos, acompañados por ricas viandas regadas con bebidas espirituosas para deleite del respetable. Fue entonces cuando pudimos entablar interesantísimas charlas con algunos de los asistentes al acto como los escritores Jorge Magano, Paco Gómez Escribano, Jorge Díaz, Antonia Corrales, Rubén Sánchez, Lorenzo Rodríguez y otros muchos amigos y compañeros del autor que quisieron arroparle en un día tan importante para él. Charlas en las que diseccionamos la realidad del sector editorial actual, enterándonos de esos detalles tan interesantes que son, en definitiva, la salsa de estas reuniones.

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viernes, 12 de noviembre de 2010

SEGUNDO ANIVERSARIO DEL BLOG

Parece mentira, pero el tiempo pasa muy deprisa. Con el ajetreo de estas últimas semanas en las que he tenido la suerte de poder asistir a eventos tan interesantes e importantes como la rueda de prensa de Ken Follet, los actos de Getafe Negro o la entrevista con Lorenzo Silva, no me había percatado de una efeméride importante para mí: el segundo cumpleaños de este blog.

Un segundo año de mis andanzas literarias en la red del que no me puedo quejar, aunque como muchos supondréis, uno siempre desea y espera más. Este blog ha seguido afianzándose dentro del mundillo literario, alcanzando más de seis mil usuarios únicos procedentes de 67 países que lo leen en 43 idiomas diferentes. Algo inaudito y que sobrepasa con mucho las perspectivas que tenía al abrir la bitácora, con esas dudas que todos hemos tenido al lanzarnos al ciberespacio. Aunque todos estos datos no tendrían ningún sentido sin vosotros, los verdaderos protagonistas de este blog.

Sin vuestro apoyo, vuestros comentarios y consejos, vuestros ánimos, y la fidelidad que mostráis ante las andanzas de este aprendiz de escritor, yo nunca hubiera llegado hasta aquí. Todas y cada una de las personas que han pasado por mi humilde bitácora, hayan o no dejado su huella en forma de comentario, son muy importantes para mí. Y sin vosotros nada de esto tendría sentido.

En estos últimos doce meses han sucedido un montón de cosas, con sus claros y oscuros en temas personales y profesionales. Pero en el apartado estrictamente literario he avanzado bastante, aunque me queda dar el salto definitivo. A primeros de año me embarqué en una profunda revisión de mi novela negra para adaptarla a los cánones exigidos por agencias y editoriales, quedando muy satisfecho con el resultado. Mientras empezaba a mover la novela, en un mercado editorial convulso y en crisis con las consecuencias que todos conocéis, decidí afrontar un nuevo reto.

Comencé entonces a escribir mi tercera novela, pero tras unas semanas de avances y retrocesos, con demasiados titubeos a la hora de afrontar la narración, tomé la determinación de parar: no era el momento adecuado. Así que guardé dicho manuscrito, con más de 40.000 palabras escritas, hasta que se dieran las circunstancias adecuadas para llevar a buen puerto ese proyecto.

Mientras tanto continué con mis colaboraciones en diversos blogs y revistas digitales, recibiendo buenas críticas a la vez que seguía introduciéndome poco a poco en el difícil sector editorial. En mi blog afronté también como algo novedoso las reseñas de películas que me hubiesen impactado y he de reconocer que el resultado fue mejor de lo esperado. Además, he seguido trabajando en otros proyectos relacionados con el mundo literario, por lo que estos últimos meses han sido para mí muy fructíferos.

En verano me planteé un ejercicio literario que no sabía si podría llevar a cabo con éxito. Una experiencia catártica, una historia diferente que quería escribir siguiendo unas pautas preestablecidas. Liberé mi alma, gobernada por mi yo más introspectivo, y solté todo lo que llevaba dentro. El resultado: una novela que me puede dar muchas satisfacciones en el futuro, aunque de momento siga guardada bajo siete llaves, esperando el momento preciso para ser revisada a conciencia.

Después del verano, exhausto tras el alumbramiento de ese tercer hijo literario, no sabía que camino seguir. Tras unas semanas divagando con otros temas llegué a una conclusión: debía darle una segunda oportunidad a mi opera prima, "El enigma de los vencidos". Me daba auténtica pereza coger de nuevo ese manuscrito, pero creía que valía la pena intentarlo. Con lo aprendido en los últimos tiempos estaba dispuesto a pulir hasta la extenuación una historia que sé que es buena, pero que le faltaba un punto para poder cruzar el Rubicón.

Y es que en esta época de crisis mundial, con el sector editorial envuelto en sus propios problemas, no hay más remedio que buscar la perfección si se quiere tener la más mínima oportunidad. Y más en un país como el nuestro, con un talento ingente todavía por descubrir. Lástima de no haber tenido antes los conocimientos que poseo ahora. Mis historias siempre han sido amenas, interesantes, se leían con fluidez. Pero les faltaba algo para dar el gran salto. Y en ese aprendizaje, a base de seguir leyendo y escribiendo todos los días, encontré la manera de mejorar mis escritos.

Esta nueva revisión la terminé ayer y estoy muy contento con el resultado. Ahora tengo dos novelas preparadas para la pelea, dos manuscritos diferentes que pueden encajar perfectamente en el catálogo de agencias y editoriales. Habrá que ser pacientes, ya sabéis, y afrontar con ánimo el silencio atronador de una espera que ojalá no sea demasiado larga.

Mientras tanto seguiremos trabajando y buscando nuevos retos personales y profesionales. Ya tengo varias ideas para una nueva novela, aunque todavía no hay nada decidido. Y otros proyectos interesantes que pueden ir creciendo con el tiempo. Intentaré también continuar innovando en la medida de lo posible con nuevas entradas en el blog, y sobre todo no dejaré nunca de perseguir mi sueño. Eso sí, espero que con la compañía de todos vosotros.

jueves, 4 de noviembre de 2010

"LA ESTRATEGIA DEL AGUA", DE LORENZO SILVA

Lorenzo Silva es uno de los más afamados y leídos escritores españoles contemporáneos de novela negra, aunque no es el único género en el que se siente cómodo. Un autor con importantes premios otorgados en su carrera, entre los que destacan el Nadal del año 2000 por “El alquimista impaciente” o el Primavera del 2004 por “Carta blanca”. Recientemente ha sido galardonado con el VIII Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas con su obra "Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil", en la que relata las memorias de la Benemérita.

El cuerpo castrense es el protagonista de su saga más afamada, la de Becvilaqua y Chamorro. Desde 1998, con la aparición de “En el lejano país de los estanques”, las investigaciones policiales de estos dos guardias civiles tan nuestros nos sumergieron de lleno en el casi siempre denostado género de la novela policíaca, tan de boga en los últimos tiempos, pero alejándose de las tramas anglosajonas y nórdicas para centrarse de un modo más efectista en problemas cotidianos de la sociedad española.

Este es el caso de la sexta entrega de esta singular pareja, “La estrategia del agua”, donde el irónico sargento Vila ha ascendido a brigada, y Chamorro, la guardia bisoña que recordamos de los primeros casos ha madurado personal y profesionalmente hasta alcanzar el grado de cabo. Ayudados por el novato Arnau se enfrentarán a un caso que tiene mucho más fondo del que aparenta en primer término.

El informático Óscar Santacruz es asesinado en el portal de su casa, abatido por dos tiros en la nuca efectuados por lo que parece un asesino a sueldo que conoce el oficio. Un trabajo que llama la atención de los investigadores, ya que la víctima tiene antecedentes menores por tráfico de drogas y violencia de género, pero nada lo suficientemente importante para atraer la atención de mafias con sicarios a sueldo.

Tras el escepticismo inicial de Bevilacqua, asqueado con el sistema judicial patrio al ser liberado un asesino al que había encarcelado tras una ardua y laboriosa investigación con extradición incluida, se impone su profesionalidad para encarar el caso. Los roces del finado con la justicia se debían sobre todo al desastroso divorcio con hijo de por medio que le traía por la calle de la amargura, hecho con el que empatiza inmediatamente el brigada de la Guardia Civil. Pero detrás de esa amarga experiencia se esconde una madeja más enredada de la que los investigadores habían pensado en un principio.

La apatía inicial de Bevilacqua se transforma al verse ligeramente reflejado en el hombre que ha sido asesinado. Tras empaparse de las costumbres de Santacruz, incluyendo las filosóficas lecturas de Epícteto y Sunzi, se crea una corriente etérea entre el muerto y el policía: el divorcio, los hijos, la desazón de una persona que cree haber malgastado más de la mitad de su vida y no está contento con el resultado, esa crisis de la madurez que le hace a uno replantearse si realmente está haciendo lo correcto. Y el brigada, admirado ante los esfuerzos de la víctima por reclamar sus derechos, emprende su propia cruzada personal para acabar con tal iniquidad.

Lorenzo Silva utiliza la más rabiosa actualidad para adentrarnos en una historia de las que podemos encontrarnos a la vuelta de la esquina, sin artificios desmesurados ni giros inesperados. La falta de medios y el mal funcionamiento de la Justicia española, o su propia injusticia, es uno de los trasfondos más sobresalientes. Pero el autor nos habla de otros asuntos muy candentes en el panorama actual, como las leyes contra la Violencia de Género, los problemas de divorcios y la custodia de los hijos, o el papel cada vez más predominante de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad, intentando sobreponerse al machismo arcaico impuesto durante siglos.

Con la maldad como telón de fondo, abrumado por el hecho de que la perversidad se puede esconder tras cualquier esquina, el lector se encontrará una trama lineal y efectiva, narrada de forma magistral a la par que sencilla. Veremos la evolución de unos protagonistas de carne y hueso, su madurez a la hora de enfrentarse a los diversos retos que se les plantearán, ayudados por un plantel de secundarios de lujo que dan mucho juego a la hora de resolver satisfactoriamente el caso.

El hilo argumental se sigue a la perfección desde el primer momento, apoyado en unos diálogos tan finamente trenzados que no nos percatamos de que sean los que realmente llevan el peso de la trama. El autor utiliza un lenguaje llano y natural que capta la inmediata atención del lector desde el inicio, disfrutando de los combates dialécticos de Bevilacqua con compañeros, autoridades o delincuentes. En definitiva, una de las mejores obras de esta saga policial española, esperando que su autor no haga sufrir durante mucho tiempo a sus lectores para ofrecerles la próxima entrega.




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viernes, 29 de octubre de 2010

NOVELAR A LOS NAZIS

Uno de los actos a los que acudí la semana pasada dentro del interesante programa del III Festival Getafe Negro de novela policíaca llevaba por curioso título el mismo que el de esta entrada: "Novelar a los nazis". La charla tuvo lugar en el Centro Municipal de Cultura de Getafe, lugar de gratos recuerdos para mí al rememorar algunas presentaciones de las que disfruté el año pasado, y contaba con un elenco de excepción: el escocés Phillip Kerr, uno de los escritores actuales de género negro más importantes en toda Europa; Rosa Ribas, escritora española afincada en Alemania, y Lorenzo Silva como presentador y conductor del acto.


Los organizadores de Getafe Negro querían presentar a dos escritores que novelan sobre un país distinto del suyo con percepciones diferentes. Ambos escriben libros ambientados en Alemania, pero las perspectivas cambian. En el caso del escritor británico se sumerge primero en la Alemania de entreguerras, pasando por los primeros pasos del nazismo hasta alcanzar el paroxismo nacionalsocialista y la llegada de la II Guerra Mundial. Lo hace ayudado por las andanzas de Bernie Gunther, un policía de la Republica de Weimar que sucesivamente ejerce de detective privado y de nuevo policía al servicio de los nazis hasta desembocar en oficial de la SS en la campaña ucraniana. Un personaje que le ha reportado un gran éxito de crítica y público, recogiendo entre otros el Premio Internacional de Novela Negra de RBA en el año 2009.

Rosa Ribas tiene un punto de vista muy diferente, a la par que más moderno. La escritora lleva veinte años viviendo en Alemania, dos años en Berlín y el resto en Frankfurt. En sus escritos ha querido reflejar esa visión del inmigrante, de la persona de fuera que intenta integrarse en una sociedad multicultural que ha fracasado según los propios dirigentes alemanes, en un debate encendido que está a la orden del día. El personaje principal de sus novelas es Cornelia Weber-Tejedor, una comisaria de policía hija de gallega y alemán, que se enfrenta a sus propios problemas como integrante de una segunda generación que no sabe si sentirse ciudadana alemana o extranjera, investigando casos criminales en una sociedad que no ha cambiado tanto con el devenir de los años.

Phillip Kerr, con un acento bastante cerrado que era difícil de seguir, nos cuenta la atracción que siempre ha tenido por Alemania. Desde los primeros libros o cómics de su etapa adolescente, pasando por la fascinación que sintió al ver la película "Cabaret", hasta su graduación como abogado especialista en derecho alemán. Un interés centrado también en Berlín, una ciudad que siempre ha importado a los británicos desde un punto de vista social, político y cultural. Una ciudad que le apasiona al escritor escocés, al igual que a Lorenzo Silva, aunque Rosa Ribas no comparte ese entusiasmo y se decanta más por su ciudad actual: Frankfurt, la moderna ciudad de los rascacielos, motor económico de la locomotora alemana y por ende de la vieja Europa, aunque de la ciudad del Main se queda con su carácter burgués, sus iniciativas ciudadanas y el mosaico de culturas que engloba, con un tercio de la población extranjera y un porcentaje similar en cuanto a parejas mixtas.

Los participantes en la charla debaten a continuación sobre el tema estrella de la tarde: el nazismo, la experiencia del pueblo alemán en esa tortuosa época, las causas del advenimiento del mal absoluto encarnado por Hitler y sus secuaces, y el sentimiento de culpa que el pueblo alemán sigue cargando sobre sus espaldas después de tantos años.

Kerr asegura que al adentrarse en esa época con un personaje como Gunther puede novelar historias policíacas fijándose en el contexto de dicha sociedad. Puede hablar de un asesino en serie, o de cualquier otro delincuente, teniendo en cuenta que los mayores criminales de la historia están al servicio de la policía y de las autoridades alemanas en ese momento. Una curiosa amalgama de personajes y situaciones que le ayudan a escribir novelas negras con un fuerte componente histórico y un trasfondo de la realidad social en la que se sitúan.

La anécdota de la tarde sucedió cuando se le preguntó al escritor escocés sobre las causas del nazismo. Afirmó sin ningún género de dudas, y con ese característico humor británico tan conocido en el mundo, que el causante de dicha situación fue el exceso de leyes y abogados. Aseguró que la recesión actual mundial tiene los mismos causantes: demasiadas leyes (locales, estatales, nacionales o europeas), demasiados abogados y demasiados políticos que en muchos casos también son abogados. Un curioso punto de vista que encendió el debate a su alrededor.

Al joven traductor, algo nervioso ante el miedo escénico, le puntualizaba en determinadas ocasiones Lorenzo Silva, ya que no quería que el público se perdiera algunos detalles en las extensas intervenciones de Phillip Kerr. En la réplica de Rosa Ribas, la escritora quiso matizar que hubo muchas causas que dieron lugar a la infame época del nazismo: la grave crisis económica en la etapa de entreguerras, la corrupción, la humillación de un país que aún hoy sigue pagando las consecuencias de la I Guerra Mundial y la eficacia nacionalsocialista a la hora de enfervorizar y mover a las masas, obviando terribles pasajes que abochornarían al mundo durante décadas.

Los dos escritores hablaron de los motivos para sumergirse en el género negro. Rosa Ribas afirmó que le permitía adentrarse y criticar desde dentro la sociedad alemana, novelando historias policiales muy influenciadas por el entorno en el que se desarrollan. Tramas que al ser traducidas al alemán han recibido elogios pero también algunas críticas dentro de esa sociedad. Unos atraídos por la manera que la escritora española tiene de narrar género negro utilizando esa visión del inmigrante en un entorno multicultural, y otros aduciendo que abusaba de tópicos. En definitiva, distintas opiniones que no le influyen a la autora para autocensurarse.

A Kerr por el contrario, le atrae más el contar una buena historia que el crimen en sí del que se nutren sus obras. De ese modo los lectores eligen el género negro, tanto por disfrutar de una buena historia, como por alejarse de otro tipo de obras con las que no se sienten tan identificados. Unas novelas en las que no deja títere con cabeza, asegurando su autor que al hablar mal de todos (alemanes, ingleses, americanos, rusos o argentinos) sabe que recibirá críticas en los diferentes países pero no le importa demasiado.

Seguimos entonces con un interesante turno de ruegas y preguntas desde el público asistente que hizo que el acto se alargara casi hasta las dos horas. De todos modos este rato se hizo corto, gracias a lo ameno de las intervenciones, y el reloj corrió casi sin darnos cuenta. Minutos después se dio por finalizada la charla, ya que a continuación iba a tener lugar otra presentación en la misma sala. Como colofón pudimos saludar a Lorenzo Silva en el entreacto, compartiendo una breve charla junto a otros asistentes a la presentación, como el escritor Paco Gómez Escribano o Lorenzo Rodríguez, de la revista Culturamas.

domingo, 24 de octubre de 2010

ENTREVISTA A LORENZO SILVA

A pocos días de comenzar Getafe Negro, el escritor y comisario del acto Lorenzo Silva nos recibió amablemente para concedernos una entrevista y contarnos cosas interesantes sobre su última novela, "La estrategia del agua". Una entrevista realizada junto a Celia Santos, de “Más que palabras”.

P: “La estrategia del agua” es la sexta novela de la saga comenzada con “En el lejano país de los estanques”, hace ya más de una década. Los personajes principales siguen siendo Bevilacqua y Chamorro, ayudados en esta nueva aventura por meritorios muy notables ¿Qué evolución han tenido los protagonistas y sus colaboradores a lo largo de estas novelas?

R: Realmente es la quinta novela, el sexto libro y la novena aventura, ya que hay cinco novelas y un libro con cuatro relatos de estos personajes. La serie, editorialmente empezó hace doce años pero para mí empezó hace quince. Un periodo muy intenso. La primera novela es muy diferente a esta porque la realidad en la que vivimos es muy distinta. Hay un detalle que revela esta evolución; en la primera novela Bevilacqua no tiene móvil, es más, se declara objetor contra estos aparatos ya que piensa que es un atentado contra la intimidad. En la última novela se pasa prácticamente días enteros hablando por el móvil. Vivimos en una sociedad en la que cada uno hace sus propósitos individuales y después esa misma sociedad, con la potencia de sus medios nos arrolla. Y eso es lo que les ha pasado a los personajes porque los cambios son inevitables; los delincuentes y los delitos son totalmente diferentes.

P: En la novela se describe con maestría el trabajo policial, pero también el mundo procesal, lo que se cuece entre bambalinas en el ámbito judicial con sus luces y sombras. Bevilacqua está hastiado y desencantado con el sistema, pero decide seguir luchando. ¿Tiene solución el problema judicial en nuestro país?

R: Los miembros de la administración de justicia y los policías no dejan de ser trabajadores como nosotros, con las mismas dificultades y limitaciones. Bien es cierto que tienen ciertas prerrogativas, pero siempre bajo control de los jueces y no siempre las pueden utilizar. Los policías no son héroes que resuelvan, son auxiliares de la administración de justicia. Ellos no toman ninguna decisión. Lo único que pueden hacer es reunir pruebas y en circunstancias excepcionales, privar de libertad a una persona por unas cuantas horas y cumplir las órdenes de los jueces. La realidad de los jueces para mi ha sido muy importante en toda la serie, pero especialmente en esta historia, porque se ponen de manifiesto algunas de las insuficiencias y fallos de nuestro sistema judicial. ¿Tiene remedio? Creo que en los últimos quince años la administración de justicia ha mejorado, sobre todo en medios técnicos, pero hay otros aspectos en lo que pienso que le queda mucho por hacer. Sobre todo que los miembros de dicha administración tomen conciencia de servicio al ciudadano y que no se sientan más autoridad que servidor público. Y que el recurso abusivo a los tribunales por parte de los ciudadanos desaparezca. No se puede utilizar a la administración de justicia sólo para joder al prójimo.


P: En esta obra apreciamos el protagonismo y el fuerte carácter de algunos personajes femeninos, reivindicando el papel preeminente que la mujer siempre debería haber tenido en la sociedad: jueces, forenses, investigadoras criminales, pero también delincuentes. ¿Cuál es el mayor reto a la hora de construir un personaje de estas características?

R: Para mí la ficción es una indagación de la realidad. Es cierto que la ficción tiene unas leyes y unos mecanismos que no siempre tienen por qué ser 100% fidedignos, pero lo que sí creo es que tiene que tener esa conexión con la realidad para ser creíble y tener una mínima trascendencia. Mi aproximación a los personajes femeninos la hago desde la realidad. En la administración de justicia hay muchas mujeres que son la autoridad dentro de la jurisprudencia. En mi novela, el personaje masculino está sometido a esa autoridad femenina con normalidad, porque esa autoridad es legítima, no tiene que sobreactuar ni reivindicarse para ser respetada. Si echamos un vistazo a un juzgado de violencia, por ejemplo, veremos que la juez, la fiscal, la forense… prácticamente todas son mujeres. Y lo mismo pasa con las delincuentes; también hay mujeres delincuentes. Lo que intento es reflejar esa normalidad.

P: Tanto en las investigaciones criminales, detalles judiciales y procesales o cualquier otro apunte técnico se nota el exhaustivo trabajo de documentación que realizas antes de escribir una novela. ¿Cuánto tiempo aproximado te puede llevar documentarte para una obra de estas características? ¿Y para escribir la obra propiamente dicha?

R: Depende de la historia, pero nunca menos de dos o tres años. Lo primero es seleccionar la historia que voy a contar. A veces tengo exceso de ideas porque hay muchas historias que merecen ser contadas. Una vez tengo la historia, busco los personajes y cuando ya los tengo, es cuando empiezo a documentarme. Por ejemplo, en esta novela aparece un juzgado de violencia, pues para mí era importante acudir a uno de ellos y hacer un reportaje desde dentro.

P: En una obra de género negro se suele reflejar y criticar en parte el modelo de sociedad en el que se desenvuelven los personajes y su historia. En este caso aparecen los líos judiciales, la controvertida ley contra la Violencia de Género, las disputas en los divorcios, la crisis económica o tramas en las que la corrupción, las mafias o el dinero negro se mueven como pez en el agua. ¿Estamos ante una sociedad amoral que se merece el castigo que cíclicamente recibe?

R: Una ley no es más que una respuesta coyuntural a un problema. Pero más que en la ley yo quería indagar en el problema de la violencia de pareja, familiar, de raíz afectiva. Esa violencia se ve agravada desde esa afectividad y esa confianza porque el agresor está en posesión de secretos, sentimientos, espacios domésticos. Esta historia plantea que toda esa ventaja la tiene indudablemente el varón, pero también hay mujeres violentas que disponen de las mismas armas y las mismas ventajas respecto al varón con quien han tenido una relación afectiva. Mi novela intenta plantear la pintura completa y ese planteamiento no menoscaba esa pintura y que tanto unas víctimas como otras deben ser protegidas. Que la protección de unos no menoscabe la de los otros.

P: Recientemente has sido galardonado con el VIII Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas con su obra ‘Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil’, en la que relata las memorias de la Benemérita. ¿Qué opinión tiene el cuerpo castrense de sus obras, sean noveladas o históricas, en las que la Guardia Civil tiene un papel determinante?

R: No, no se sienten molestos. El reflejo literario de la Guardia Civil ha sido extraordinariamente inclemente. Ahora lo tengo muy reciente al tratar de contar los 166 años de historia del cuerpo. En la conciencia colectiva, la intervención de la guardia civil, creo que equivocadamente, se asocia a una especie de perspectiva reaccionaria, cuando los guardias civiles, desde su origen, son todo lo contrario. Son una creación de la España liberal. El duque de Ahumada quiso crear un cuerpo que devolviera la seguridad interior a un país que la tenía absolutamente perdida. Tanto él como su hijo eran dos liberales perseguidos por Fernando VII y que incluso se tuvieron que exiliar. E históricamente, cuando la Guardia Civil ha tenido mayor expansión ha sido con los gobiernos progresistas. En la I y la II República aumentó enormemente el cuerpo. En la democracia, los gobiernos que más han impulsado la Guardia Civil han sido los gobiernos de izquierdas. Fue el cuerpo que protegió la proclamación de las dos Repúblicas, se opuso mayoritariamente al golpe de julio del 36. Durante la Guerra Civil, de 35.000 miembros que había en el cuerpo, 20.000 se mantuvieron leales a la República, que gracias a ellos no se sublevaron las grandes ciudades. Tenían siete generales y sólo uno se sublevó. La gente sólo se queda con la imagen de la Guardia Civil de la época de Franco, que por cierto estuvo a punto de disolver el cuerpo precisamente por su querencia republicana. Él se planteó que sólo la podía mantener si la revolucionaba de arriba abajo y lo intentó pero no lo consiguió. Cuando acabó el franquismo, el cuerpo se puso al servicio de la democracia. Es cierto que un centenar de guardias civiles intentaron dar un golpe de estado, pero los otros 70.000 se les pusieron en frente, y ya sabemos dónde acabaron esos ciento y pico guardias civiles. Ningún otro colectivo en este país ha hecho un sacrificio por el mantenimiento de las libertades de los ciudadanos. Sólo en la lucha contra ETA ha perdido 210 miembros, más los que ha perdido en otros ámbitos. Creo que la sociedad ha sido injusta con este colectivo.

P: Muchas gracias por todo, Lorenzo. Un placer haber charlado contigo.

R: Gracias a vosotros.

miércoles, 20 de octubre de 2010

RUEDA DE PRENSA DE KEN FOLLET EN MADRID

Esta mañana ha tenido lugar en Madrid el acto de presentación de la última novela de Ken Follett, "La caída de los gigantes", primera parte de la trilogía "The Century", saga que el autor galés tiene en mente ir publicando en próximos años.

El lugar elegido por Random House Mondadori, editorial que publica en español los bestsellers de Ken Follett, no ha podido ser más acertado: la antigua estación de ferrocarril de Delicias, que no presta servicio ferroviario en la actualidad pero sí alberga el Museo del Ferrocarril. En sus andenes la organización del evento ha instalado una tribuna para los fotógrafos acreditados, que esperaban ansiosos la llegada del insigne escritor.

La entrada en el andén adyacente a nuestra posición de un tren de vapor con su locomotora y vagones de época, incluyendo su columnata de humo funcionando a pleno rendimiento, ha sido el pistoletazo de salida para el peculiar posado de Ken Follett ante los medios. Tras unos operarios de estación ataviados para la ocasión que portaban carretillas llenas de ejemplares del libro a presentar, el señor Follett ha hecho su estelar aparición. Después de subirse a la plataforma preparada para el photocall, el escritor se ha dirigido a los presentes, asegurando que estaba encantado de presentar su última novela en nuestro país, mientras los flashes se disparaban sin cesar a su alrededor.

Tras terminar esta primera toma de contacto, nos hemos dirigido a la primera planta del edificio colindante mientras atravesábamos salas del Museo del Ferrocarril repletas de maravillosas maquetas de trenes. En la sala Eiffel ha tenido lugar el acto central de la presentación, dónde hemos sido recibidos por la editora de Random House una vez explicados los pormenores de la rueda de prensa.

La representante de la editorial ha agradecido a Ken Follett su presencia en nuestro país para esta presentación, tras hacer un hueco en su apretada agenda, apoyando con su visita el gran lanzamiento de "La caída de los gigantes" por parte de Random House Mondadori. Una primera tirada de 750.000 ejemplares editados en castellano para España, resto de países de habla hispana y Estados Unidos. La novela se ha catapultado a los primeros puestos en todas las listas de ventas, e incluso en este primer mes desde su publicación se han tenido que hacer dos reimpresiones de 50.000 ejemplares cada una. La editora ha recalcado el especial vínculo y la larga relación de Ken Follett con sus lectores españoles, recordándonos que sólo de la obra "Los pilares de la tierra" se han vendido cinco millones de ejemplares en nuestro país, siendo el libro más leído por los españoles en la última década.

A continuación ha dado la bienvenida a Ken Follett, que ha hecho acto de presencia en el cuidado escenario preparado para la ocasión. El escritor ha hecho una breve intervención ante todos los asistentes, minutos antes de someterse a las preguntas de rigor de los medios presentes.

El escritor galés nos ha hablado de la idiosincrasia de "La caída de los gigantes". Una obra que forma parte de la ambiciosa trilogía que Follett piensa escribir en torno al convulso siglo XX, llamada "The Century". En esta primera novela nos habla de las sufragistas inglesas, la Revolución Rusa y la I Guerra Mundial a través de las historias personales de cinco familias muy diferentes entre sí (alemanes, rusos, ingleses, galeses y norteamericanos), pero cuyas relaciones se van entrelazando a lo largo de la trama. Una novela que no pretende ser histórica, sino una novela de historias, de personajes. Un libro que trata de las familias, de sus miembros, de su entorno y de la evolución que tienen sus vidas a lo largo del período de tiempo en el que está ambientada esta obra. Sobre la segunda novela de la saga, en la que trabaja actualmente, nos ha adelantado que tratará sobre la II Guerra Mundial, aludiendo en una parte importante a la anterior Guerra Civil española, y saldrá a la venta en 2012. La última parte de la trilogía saldrá en unos cuatro años y su trama girará en torno a la guerra fría.


Al acabar esta alocución, el señor Follett se ha sentado en la mesa junto a la editora de RHM, dispuesto a responder las preguntas que le lanzaran los diferentes medios allí acreditados. Las cuestiones efectuadas por los periodistas han sido de lo más variadas. Desde cuál era su opinión sobre el uso de Internet a la hora de comunicarse con sus lectores o lanzar una campaña de promoción, a preguntarle que escenas de la obra le ha costado más trabajo novelar. Intervenciones que versaban sobre si su ideología influía en la redacción de la trama o le afectaba el peregrino debate sobre la calidad literaria de los best-sellers, pasando por otros temas cómo la adaptación de sus novelas al cine o televisión o el origen del título de esta obra, sin olvidarse del arduo proceso de documentación a la hora de enfrentarse a tan monumental proyecto.

Las respuestas del escritor galés, efectuadas en inglés pero con un tono pausado y vocalizando a la perfección, han permitido seguir la intervención casi sin hacer caso del aparato de traducción simultánea. Ken Follett nos ha asegurado que usa Internet continuamente, sea para recibir apreciaciones de sus obras a través de sus lectores, documentarse para una obra o viajar a otros países sin necesidad de moverse de su domicilio a través de Google Earth. Su conocida ideología laborista no le subyuga a la hora de escribir una obra. Según sus palabras, un buen escritor debe dejar de lado sus ideas propias y ser lo más objetivo posible al narrar una trama, intentando escribir desde el punto de vista propio de cada personaje o situación diferente, sin tomar abiertamente partido.

Follett está muy satisfecho con el resultado de la miniserie que en estos momentos se emite en España basada en su obra más conocida, "Los pilares de la tierra". Como primicia nos ha adelantado que los mismos productores de esta serie tienen ya el guión preparado y esperan empezar a rodar a mediados de 2011 otra producción relatando los hechos acaecidos en "Un mundo sin fin". También en Alemania se está preparando otra serie sobre su novela "Una fortuna peligrosa" y ha asegurado entre bromas que está dispuesto a vender los derechos de las pocas obras que no tiene comprometidas si algún productor se lo proponía.

En un ambiente muy distendido, Follett ha asegurado que lo mejor de ser escritor de best-sellers, tarea en la que lleva ocupado más de treinta años con 26 libros escritos y más de cien millones de ejemplares vendidos, es poder dedicarse a lo que más le gusta, siendo además muy feliz con su trabajo. Un trabajo enriquecedor, con el que disfruta emocionando a los lectores, ya que asegura que esa es la única clave de su éxito. Una obra que te llegue al corazón, que te haga sentir, llorar, emocionarte ante los hechos que les ocurren a sus personajes. Eso es lo primordial a la hora de lanzarse con un nuevo proyecto, y algo que tiene que tener en cuenta cualquier persona que quiera dedicarse a escribir.

El escritor nos ha contado el laborioso proceso a la hora de aventurarse con esta trilogía. A la hora de documentarse pensaba que iba a encontrar otras obras que enfocaran esos temas desde puntos de vista similares, pero la realidad era bien distinta. Le costó seis meses de duro esfuerzo leer todo tipo de documentación para ambientarse en su historia, y luego otros seis meses preparando el guión de la trama y los personajes a los que iba a dar vida una vez se pusiera a escribir la novela. Una obra de la que ha destacado dos escenas principales: la batalla de Somme o la toma del Palacio de Invierno de San Petersburgo. De personajes se ha quedado con Walter, el espía alemán cuya formación e ideales están tan alejados de los que él promulga, antes de que su mundo cambiara repentinamente al enamorarse de una joven inglesa.

Al terminar el turno de preguntas, unos pocos privilegiados hemos tenido la suerte de que Ken Follett nos firmará un ejemplar de su obra, antes de ser requerido por la organización para las entrevistas personalizadas que tenían apalabradas con diferentes televisiones. El acto ha terminado con un breve refrigerio que todos hemos agradecido tras disfrutar de un acto muy interesante y entretenido preparado con exquisito mimo por Random House.

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viernes, 15 de octubre de 2010

PRESENTACIÓN DE "SERENO EN EL PELIGRO. LA AVENTURA HISTÓRICA DE LA GUARDIA CIVIL"

Anoche tuvo lugar la presentación oficial de la obra "Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil", de Lorenzo Silva. Este libro, editado por EDAF, ha sido merecedor del VIII Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas.

El evento se celebró en uno de los salones principales del Círculo de Bellas Artes de Madrid y tuvo mucho de acto cultural, pero también institucional, al estar presidida la mesa por el Ministro del Interior, don Alfredo Pérez Rubalcaba, a la sazón mando superior de la Guardia Civil. A su lado, además del autor, se encontraba el escritor Andrés Trapiello, flanqueados en ambos lados por el representante de la editorial y el de Ámbito Cultural del El Corte Inglés, patrocinador de este certamen.

Abrió el fuego de las intervenciones el editor de Edaf, agradeciendo al resto de componentes de la mesa su asistencia y recalcando la creciente importancia de un premio cada vez más consolidado. Después fue el turno del representante del patrocinador, resaltando el interés de su empresa por seguir ejerciendo el mecenazgo cultural en una época tan complicada para todos.

A continuación Andrés Trapiello fue el encargado de introducir la obra de Lorenzo Silva y presentarla al numeroso público asistente. En su alocución rememoró un artículo que escribió para el diario El País, aludiendo a las peculiaridades del tricornio, como primer acercamiento literario hablando del cuerpo castrense. Después fue el presentador del primer libro de la saga de Bevilacqua y Chamorro, los investigadores de la Guardia Civil que Lorenzo Silva ha convertido en todo un clásico de la novela policial española. Y ahora presentaba este ensayo histórico sobre la Benemérita, también de Lorenzo Silva, con lo que esperaba, dicho entre bromas y veras, que pudiera seguir librándose de las multas por exceso de velocidad si le paraba alguna patrulla de Tráfico.

Trapiello habló en profundidad del libro de Lorenzo Silva, haciendo hincapié en que este ensayo novelado refleja a la perfección, no sólo la verdadera historia de la Guardia Civil a lo largo de sus 166 años de singladura, sino también, y quizás eso es lo más importante, la realidad de la sociedad española durante todo ese período. Una sociedad que ha ido evolucionando durante los convulsos siglos XIX y XX, de forma paralela a un cuerpo policial y militar sobre el que se han vertido luces y sombras. Un libro dónde, desde el punto de vista más objetivo posible, se narran las vicisitudes de los abnegados miembros de la Benemérita, desde el guardia raso del puesto rural más recóndito del mapa hasta los generales que marcaron su destino. Una obra que analiza hasta el detalle las acciones de la Guardia Civil, no guardándose nada en el tintero, sin maniqueísmos absurdos, resaltando acontecimientos importantes de la Historia de nuestro país en los que siempre aparece algún miembro de la Benemérita. Hechos en los que este Cuerpo de Seguridad puede salir mejor o peor parado, pero hechos que ahí están y Lorenzo Silva los ha querido reflejar en su obra. En definitiva, una Guardia Civil que es un espejo de la sociedad española durantes sus más de 150 años de existencia.

Llegó el turno de Lorenzo Silva, que agradeció su presencia al resto de compañeros de mesa, recordando en forma de anécdota su primer encuentro con el Ministro del Interior, treinta años atrás. Fue en una charla que el señor Pérez Rubalcaba, en esos momentos alto cargo del Ministerio de Educación, impartió en el Instituto de Secundaria donde cursaba sus estudios Lorenzo Silva. Después nos contó brevemente su larga relación literaria con la Guardia Civil, desde que en 1998 publicó la primera novela en la que aparecían Bevilacqua y Chamorro, "El lejano país de los estanques". Hasta ese momento, según nos comentó Silva, no tenía una especial relación con el Cuerpo, aparte de algún encuentro por temas referidos a su trabajo de abogado, pero a partir de entonces se estrecharon los lazos.

En el caso de la obra presentada, Lorenzo Silva remarcó que él no es historiador, y que además se ha querido alejar de las numerosas obras ensayísticas que versan sobre la materia, aunque sí ha podido utilizarlas como documentación. Su obra no es un libro de Historia, argumentó, sino un libro de historias. De historias de hombres, y desde hace pocos años también mujeres, que han servido a la Guardia Civil desde el lejano 1844, cuando el visionario Duque de Ahumada creó este cuerpo policial para proteger los campos y caminos de nuestro país, y por ende, proteger a los ciudadanos españoles, siendo garantes de la seguridad en dichas zonas. Enumeró algunas de estas historias y anécdotas diversas, desconocidas para el gran público, intentando ser ecuánime en su escritura, pero olvidándose de los tópicos que a veces van asociados a la Guardia Civil.

Por ejemplo, nos contó que hubo guardias civiles presentes en los acontecimientos más importantes de nuestra historia a lo largo de siglo y medio: la instauración y caída de la I y II República, el alzamiento del 18 de julio de 1936 y la posterior Guerra Civil, los años del franquismo, incluyendo su triste final con la ejecución por fusilamiento de aquellas horrendas penas de muerte, y la lucha antiterrorista, sin omitir errores ni tampoco actos heroicos. Detalles tan importantes como que, tras el golpe de Estado del 36, sólo uno de los siete generales del Cuerpo se unió a la rebelión y más del sesenta por ciento de los miembros totales de la Guardia Civil permanecieron leales a la República. Una época terrible en la que se fracturó la sociedad española, al igual que una Guardia Civil que fue reabsorbida por otros cuerpos a partir de mediados de 1937 y durante el resto de la contienda civil. Ya durante el franquismo volvió a sus funciones, pero documentos históricos aseguran que estuvo a punto de desaparecer en esa etapa de la posguerra por no confiar en ella los más altos mandatarios del régimen.

El Ministro del Interior fue el encargado de finalizar las intervenciones. Nos contó que estaba encantado de participar en dicho acto por razones personales, profesionales y coyunturales. Personalmente porque es un seguidor y admirador de la literatura de Lorenzo Silva, especialmente tras leer "El alquimista impaciente", título que le recordó su vocación de químico. Profesionales porque, en calidad de Ministro del Interior, es el mando superior de los Cuerpos de Seguridad del Estado, y por supuesto de la Guardia Civil. Y coyunturales, ya que defendió el carácter militar además de policial del cuerpo castrense, recordando que este punto ha sido aprobado por abrumadora mayoría en el parlamento español. Un Cuerpo de larga tradición, pero que intentan adaptar a los tiempos modernos tras cambiar la antigua cartilla de los guardias y el férreo régimen de disciplina militar impuesto desde tiempos inmemoriales. Un Cuerpo de Seguridad que funciona a la perfección, y cuando algo funciona bien, aseguró, es arriesgado cambiarlo.


Tras la finalización de las alocuciones, los asistentes pasamos al salón adyacente, dónde pudimos degustar canapés de alta cocina acompañados por todo tipo de bebidas. En esa habitual y heterogénea mezcla que se produce tras este tipo de actos, donde escritores, agentes, editores, periodistas y demás personas relacionadas con la cultura en sus diferentes vertientes, compartimos un agradable rato conversando con algunos de los asistentes. Charlamos con escritores como Pedro de Paz o Paco Gómez Escribano, con la guionista y escritora Julia Montejo, el periodista Martin Roberts, o algunos de los miembros de la revista Culturamas, encabezados por su alma máter, Javier Vázquez Losada. A última hora, casi cuando nos marchábamos, tuve la suerte de que Pedro de Paz me presentara a Lorenzo Silva. Pude saludarle, estrechar su mano y compartir unos minutos de amigable charla mientras se hablaba de temas tan diversos como algunas anécdotas de la Guardia Civil o sobre los diferentes actos que tendrán lugar la semana que viene en el festival de novela policíaca de Getafe. Nos despedimos de él y del resto de acompañantes mientras quedábamos emplazados para esa tercera edición de Getafe Negro, en la que seguro disfrutaremos tanto como con el acto de anoche.

lunes, 11 de octubre de 2010

LA GENERACIÓN DEL XXI, PROTAGONISTA DEL OTOÑO LITERARIO

Recién comenzado el otoño, las novedades editoriales, presentaciones y festivales literarios se suceden sin cesar en muchas ciudades españolas. Pero yo he querido dedicar esta entrada al lanzamiento de algunos de esos libros, hijos literarios de varios compañeros en la afamada Generación del XXI, fantástico término acuñado en su momento por Sergio G. Ros.

En orden cronológico, y ya que se nos van a ir amontonando las buenas novelas en las mesas de novedades de las librerías, empezaremos por Lola Mariné, cuya opera prima, "Nunca fuimos a Katmandú", regenta desde hace unos días una inmejorable situación en los anaqueles literarios de librerías repartidas por toda España. Una obra recién sacada al mercado, pero que ya ha empezado a cosechar prometedoras críticas, así como un gran éxito de público. Seguro que será una de las agradables sorpresas del panorama literario en esta nueva temporada.

La semana que viene se producirá el lanzamiento de la obra de otro escritor novel, Blas Malo Poyatos, conocido por muchos gracias a su magnífica bitácora "A Heminway le negaron 27". Se trata de una novela histórica que ya está dando mucho que hablar: "El esclavo de Al-Hamra". No dejéis de visitar su web, una página sugerente dónde sumergirnos en el convulso período histórico en el que tiene lugar la trama.

También quería hacerme eco de otras dos novedades literarias, en este caso reediciones de dos grandes novelas que por diversos motivos se merecen una segunda oportunidad. La editorial Aladena ha apostado muy fuerte para sacar al mercado las novelas de dos de los integrantes más conocidos de nuestra Generación del XXI.

En este mismo mes verá de nuevo la luz "El final del Ave Fénix", de Marta Querol, una novela de personajes que tuvo buenísimas críticas en su primera edición. Y no es de extrañar, ya que la calidad literaria es indiscutible y el alcanzar el puesto de finalista en la edición de 2007 en el prestigioso premio Planeta no está al alcance de cualquiera, y menos con su primera novela. Una obra a tener muy en cuenta.

Para finalizar nos quedamos con la reedición de la novela "El hombre que mató a Durruti", del escritor Pedro de Paz. He tenido la suerte de poder leer la edición original de esta obra, y entiendo perfectamente que fuera galardonada con el premio José Saramago de novela corta en el año 2003. Una trama policíaca que nos transporta a un contexto histórico clave en nuestra historia reciente con una fuerza desacostumbrada. En esta reedición de una obra corregida y revisada, se incluye además un epígrafe biográfico del anarquista Buenaventura Durruti, con datos inéditos hasta la fecha. La novela se presentará oficialmente el 19 de Noviembre en Madrid, en la entrañable librería "Estudio en Escarlata". Aunque antes, durante los actos literarios de Getafe Negro, tendrá lugar una premiere de la misma el sábado 23 de Octubre.

Está claro que estamos ante una temporada cargada de novedades, y los miembros de la Generación del XXI vienen pisando fuerte. Estaremos atentos a éstas y otras noticias, seguro de que a lo largo del nuevo ejercicio tendremos más agradables sorpresas en ese sentido.

Mientras tanto seguiremos trabajando y preparando próximas entradas que espero sean de vuestro interés. La semana que viene empieza el festival de Getafe Negro y allí estaré para contároslo, aunque también tengo en mente escribir la crónica de algún otro acto literario bastante peculiar e incluso, si se tercia, entrevistar a alguien muy conocido en el panorama literario español. Pero para eso tendréis que esperar todavía algunos días. Hasta entonces, feliz semana a todos.