jueves, 14 de enero de 2010

LA BELLA ITALIA (II)

Antes de que pase demasiado tiempo y, después del interesante debate planteado en mi anterior entrada con motivo del libro digital, continuo hoy con la crónica ya empezada sobre nuestro viaje a Italia. El otro día os hablaba de las maravillas encontradas en Florencia y hoy nos centraremos en Roma, la Ciudad Eterna.

Regresamos a la capital italiana en el mismo medio de locomoción, el tren ligero. Partimos de la estación de Santa María Novella rumbo a Termini, situada en el centro de la gran urbe. Nada más llegar sólo tuvimos que dar un corto paseo, disfrutando de grandes avenidas como Via Cavour o Via Nazionale, antes de dejar nuestras maletas en el hotel, situado estratégicamente. Y es que caminando nos encontrábamos a poco más de cinco minutos escasos de la Fontana de Trevi y algo más de la archiconocida escalinata de la Piazza de España.


Era sábado por la tarde y la tranquilidad de la que habíamos disfrutado durante los primeros días en Florencia se tornó en un maremagnum de turistas que pululaban por doquier, llenando todos los rincones céntricos de la ciudad romana. Nos dejamos arrastrar por la marea humana que poblaba la carísima Via Condotti, donde las más selectas firmas de ropa y complementos seducen desde sus elegantísimos escaparates de firma.

Pudimos recrearnos en la magnificencia de la Piazza Navona, ya sin obras en las maravillosas fuentes creadas por Bernini. Nos cautivó sin remedio la cercana plaza donde el Panteón de Agripa luce esplendoroso después de veinte siglos en pie, antes de poner los pies en el interior de este templo circular que alberga la tumba del inmortal Rafael Sanzio.

El domingo por la mañana, aprovechando la buena situación de nuestro hotel, bajamos Via Cavour hasta encontrarnos con una pequeña maravilla escondida tras unas empinadas escalinatas: la iglesia de San Pietro in Vincoli. Es una visita muy recomendable ya que allí nos espera, con gesto altivo, el increíble Moisés de Miguel Ángel. Además, se puede contemplar en una vitrina anexa las supuestas cadenas que tuvieron preso a San Pedro en Roma y Jerusalén.

Desde ese punto de partida, casi a tiro de piedra, nos dirigimos a uno de los iconos por excelencia de la ciudad de las siete colinas: el Coliseo. Nos adentramos en su interior junto a una miríada de turistas curiosos que, como nosotros, se maravillaban ante el sobrecogedor espectáculo mostrado. No podíamos dejar de evocar imágenes que a todos nos venían a la memoria, escenas ya impresas en el imaginario colectivo que nos trasladaban a la época gloriosa del Imperio Romano, consecuencia de aquella famosa frase del pueblo demandando pan y Circo. Colosal, en una palabra, y eso que debido al saqueo, el paso del tiempo o el uso de sus piedras para construcciones posteriores han dejado al edificio en un estado de conservación que sólo nos permite imaginar la maravilla que debió ser en su época dorada.

Después nos perdimos en el Foro Romano, reminiscencias conservadas de la verdadera capital del Imperio en tiempos de los Césares. Vestigios en mejor o peor estado que nos permiten comprender la importancia de aquella ciudad en épocas pretéritas. Y si todos habíamos recordado a Espartaco o Gladiator al contemplar el Coliseo, no pude por menos que sonreír ante la visión del Circo Máximo y sus carreras de cuádrigas, tan magníficamente retratadas en la mítica Ben-Hur.

Siguiendo ese camino llegábamos a otro de los iconos que quería visitar, como buen turista al uso. Y es que aparte de disfrutar de la literatura, pintura, arquitectura o escultura, yo soy un acérrimo seguidor del vapuleado séptimo arte. Me encantan los clásicos americanos y una de mis preferidas es "Vacaciones en Roma", protagonizada por la genial Audrey Hepburn. Así que os podéis imaginar que habíamos llegado a la famosa Boca de la Verdad.

Como podéis comprobar la pateada estaba siendo de órdago, pero aún tuvimos fuerzas para atravesar el Tíber y acercarnos al bohemio barrio del Trastevere, perdernos entre sus callejuelas, disfrutar de la iglesia de Santa María y reponer fuerzas en una estupenda trattoria. Una jornada maratoniana que nos dejaba en la retina multitud de momentos mágicos dignos de un viaje de ensueño.

Para no ser demasiado extenso en esta entrada, tendré que posponer hasta nuevo aviso el final de nuestro viaje. Creo que Roma lo merece, y así podré deleitarme de nuevo recordando unos días que nunca olvidaré. Hasta entonces, Ciao, bambinos!!!

24 comentarios:

Cita dijo...

ohhh grazie per questa composizione! non sono mai stata a Roma ma mi piacerebbe!

jejeje Gracias por esta entrada! sabes que tenia ganas de leerla! Italia es lo que me trajo a tu blog, recuerdas?
Nunca he estado en Roma, creo que este año lo conseguiré pero no lo voy a decir muy alto. Tendré en cuenta todo esto que comentas!

Besos

Cita

Marta Abelló dijo...

Ah, la hermosa Roma. Gracias por la entrada, así recuerdo los días pasados allí. Hace poco de mi estancia, pero el tiempo pasa rápido y las sensaciones se van perdiendo...

Lola Mariné dijo...

Qué maravilla de paseo nos has dado, Armando, y cuántos recuerdos me trae.
Cuando se viaja ya se sabe: hay que patear. Despues hacen falta unas vacaciones para descansar de las vacaciones, jeje,pero vale la pena.

Armando Rodera dijo...

No hay porque dar las gracias, Cita, je, je!! Espero que aunque fuera Italia lo que te atrajo de mi blog sigas con nosotros en futuras entradas.

Pues si no has estado en Roma ya sabes lo que toca este año. Mirando con tiempo se consiguen billetes baratos en líneas de bajo coste, así que sólo te queda planearlo tranquilamente.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Marta, por eso no quería perder más tiempo en escribir la entrada, que luego se olvidan detalles.

Roma es maravillosa, y me alegra saber que al leer la crónica te evoca gratos recuerdos.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Ya te digo, Lola!!! Las caloríficas comidas italianas no se han notado en la báscula con ocho días de pateadas, ja, ja. Pero ha merecido la pena.

Gracias por pasarte. Un saludo.

Daniel DC dijo...

Mi estimado amigo, ya estoy de vuelta en la red.

Gracias por traernos una vez más, tus travesías por Europa. La ciudad de Roma es alucinante; espero poder conocerla y disfrutar su cultura.

Si viste la película: “Gladiator” de Ridley Scott, seguramente te evocó ciertas imágenes mentales cuando estuviste en las ruinas del Coliseo.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Encantado de verte de nuevo por aquí, Daniel. Espero que hayas disfrutado de tus vacaciones.

El Coliseo me trajo recuerdos de Gladiator o Espartaco, pero el resto del viaje también me ayudó a evocar imágenes maravillosas de películas como "Vacaciones en Roma", "Ben-Hur", "Bajo el sol de la Toscana" y otras muchas donde los paisajes y la cultura italiana están muy presentes.

Es un viaje que, si puedes hacerlo algún día, merecerá mucho la pena. Te lo aseguro.

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Armando!
Justo mi nueva novela tiene una buena parte en Italia, Roma, específicamente. Y no la conozco. Imagínate, pero he copiado tu post y me lo llevo con fotos y todo para hacerme una idea. Igual hice con el anterior. Espero que no te incomode, pero tus descripciones son tan buenas!

Besos!
Blanca

Maribel dijo...

¡Es verdad, Armando, que nos habías dejado a medias! Estupenda crónica de viaje y muy buenas fotos. Roma debe ser una pasada ¿verdad? Cuánta historia en esos momumentos...
Esperaré la entrada final de vuestro viaje.
Saludos.

Maribel dijo...

"momumentos" no, demasiada "m". Mejor monumentos, jeje.

Armando Rodera dijo...

Me alegra saber que has empezado una nueva novela, Blanca. Espero que hayas quedado satisfecha con las correcciones de la anterior en la que estabas inmersa.

Por supuesto que puedes utilizar mi entrada sobre Roma y si necesitas información, ya sabes. En mi tercera novela hablo de Washington, que no conozco tampoco, y de Roma también, je, je, aunque esa ciudad si la conozco mejor. Y luego tengo varias ideas más para otras novelas en diferentes emplazamientos, por ejemplo una en la Toscana.

Ah, y comentabas en tu blog que era una novela de enigmas y misterios la que habías comenzado. Ya sabes lo que me gustan a mi los enigmas...

Saludos y feliz fin de semana.

Armando Rodera dijo...

Gracias por tus palabras, Maribel. Tienes razón, Roma respira arte e historia por los cuatro costados. Tienes que visitarla, te encantará.

Un saludo.

Alicia dijo...

Armando, ya pensaba que nos habías dejado colgados con esta crónica ja,ja,ja.

Me parece que voy a esperar a la tercera para imprimir las tres juntas y utilizarla como guia para el viaje de estudios de mi instituto. Creo que a esto se le llama optimizar recursos.

Ahora te voy a contar un "momento corazón". No me he resistido a dar al zoom para aproximar la foto en la que estás con Arantza. Ha sido un placer conocerla. Y ya puestos, que no se os olvide que a la vida, que nos suele deparar buenos, hay que robarle otros como estos.

Besarkadatxu bat

Armando Rodera dijo...

No, Alicia, no pensaba dejaros colgados, ja, ja. No se vayan todavía, aún hay más!!

Hombre, me parece bien que te imprimas mis entradas, pero para vuestro viaje de estudios tendréis que mirar guías especializadas, que sólo os he contado una parte minúscula de lo que se puede ver...

Te permito el "momento corazón", aunque te aseguro que no somos nada fotogénicos, con lo bien que salimos al natural, ja, ja.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Una maravillosa entrada, Armando. ¡Estás haciéndote un guía experto! ¡Vaya recorrido!
En fin, que gracias por el paseo, se os ve muy felices en las fotos.
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Deusvolt. Pues todavía no he terminado el recorrido, je, je...

Saludos.

Cristina Puig dijo...

En el viaje que hice visité la mayoría de monumentos que mencionas. Roma es una ciudad que me enamoró del todo. El único fallo: demasiado turismo, a veces se hacía agobiante la visita a causa de la masificación de gente que te encontrabas. Pero es una maravilla. Que buenos recuerdos tengo!
Me encantó la entrada, un abrazo
Cris

Cita dijo...

Perdón por suprimir el anterior comentario, pero he cometido una falta de ortografia tan grave que se me ha caido al cara de verguenza....

Te decia que me he planteado seriamente hacer este año ese viaje, pero como el año pasado visité Italia este año Egipto me está llamando... pero no se, estoy così così...
Por lo de los vuelos no hay problema, soy agente de viajes jejeje pero se agradace tu interes y tu información. Aprovecho para ponerme a tu disposición en este sentido también.

Besitos

Cita

Cita dijo...

Ves como soy penosa???
Vuelvo a corregir, VERGÜENZA!!!

La madre que me....

Blas Malo Poyatos dijo...

Roma ciudad eterna. Hay tanto por ver, auqnue haya que pagar por ir al baño. La tengo pendiente, algún día espero ir por allí y ver el Panteón y el Coliseo.

Venecia y Bari es lo único que conozco de Italia. bari me dio sensación de abandono y dejadez; en Venecia cayó un diluvio universal. Al menos probé una pizza riquísima (la factura fue el más grande timo de la historia, pero eso es cuento y aparte.)

Un saludo

Armando Rodera dijo...

Nosotros sólo vimos esa masificación el sábado por la tarde, Cristina. También los últimos domingos de mes la cola es inmensa para entrar en los Museos Vaticanos, pero por lo demás no tuve que esperar más de diez minutos para entrar al Coliseo. Y en el resto de sitios tampoco me agobié demasiado con las aglomeraciones, y eso que no me gustan.

En lo que estoy totalmente de acuerdo es que los recuerdos de estos viajes son maravillosos.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

No te flageles demasiado, Cita, que es muy fácil equivocarnos cuando se escribe rápido en un blog. Peor es ver faltas de ortografía en libros editados y supuestamente más que corregidos y revisados.

Egipto también es uno de mis destinos pendientes, aunque me da un poco de cosa. Eso sí, ni se te ocurra irte en verano como un amigo mío si no quieres soportar temperaturas de más de 50º Centígrados...

Bueno es saber a que te dedicas, je, je.

Un beso.

Armando Rodera dijo...

Te equivocas, Blas, donde hay que pagar para todo es en Florencia. Es cierto que para entrar al Coliseo hay que pagar, pero no en el Panteón ni en ninguna de sus magníficas iglesias. En la ciudad toscana hay que pagar en todos los sitios, es un poco timo.

Venecia también la tengo pendiente, otro año será. De Bari no he oído nada, pero sí me han recomendado Siena, Pisa o Bolonia. Y de las pizzas no digo nada, ja, ja. Nosotros las probamos en varios sitios y estaban riquísimas y no demasiado caras.

Gracias por pasarte. Un abrazo.