miércoles, 6 de enero de 2010

LA "SUPUESTA" REVOLUCIÓN DIGITAL

Después de las fiestas navideñas, -esperando que hayáis disfrutado de estos días tan entrañables en compañía de vuestros seres queridos y que los Reyes Magos os hayan colmado de regalos-, quería desearos a todos un Feliz Año Nuevo retomando la actividad normal del blog en su primera entrada del 2010.

Y quería plantearos un debate a todos vosotros. Sí, ya sé que en anteriores ocasiones hemos hablado del libro digital, pero las noticias aparecidas en los últimos días en diferentes medios me han llevado a escribir este post. Quizás el análisis que mi mente ha realizado sobre las noticias que he ido leyendo sobre el particular es un poco contradictorio, por lo que simplemente os voy a poner en antecedentes y así vosotros podréis opinar.

El primer artículo que sólo con su título ya nos llama la atención es el siguiente, aparecido en el periódico El País la mañana de Nochevieja: "El libro digital gana el primer asalto". Os recomiendo encarecidamente leer el artículo completo, ya que deja algunas consideraciones que me gustaría resaltar, para poder debatirlas después con todos vosotros.

En primer lugar nos cuentan el espectacular avance que ha tenido el libro digital en Estados Unidos y para ser más concretos nos dan los últimos datos de Amazon. Allí ya se venden más e-books que libros tradicionales y parece que la tendencia irá en aumento. Pero, ¿qué ocurre en España? Aquí, de momento, los contenidos digitales son escasos y los grandes sellos editoriales están posponiendo su entrada en dicho mercado todo lo que pueden, y quizás al final les pille el toro. Los gurús editoriales piensan que los dispositivos e-readers serán infrautilizados en lengua castellana al no existir suficientes e-books disponibles, pero Internet ya ha demostrado largamente que ese puede ser un error muy grave. Aunque ese es otro tema, el de los derechos de autor, que podemos debatir otro día.

Sabía que el sector editorial era conservador e inmovilista, pero me sorprende las acciones emprendidas contra la pequeña editorial que montó su web para vender libros. O la megaplataforma digital que están montando los monstruos de la edición española. ¿Qué es eso de que no se podrá comprar contenidos a través de esa web? Sabemos que "Spain is different", pero ir en contra de lo que ya está dando resultado en Estados Unidos e incluso sin mirar a nuestros vecinos europeos, puede que no sea la mejor solución.

Por lo que he leído en diversos medios el planteamiento sería el siguiente. Tendríamos que ir a las grandes superficies de venta de libros, y en menor medida a nuestras librerías de toda la vida, para poder comprar allí los e-books. Se supone que contarán con la tecnología necesaria, podrás pagar allí como hasta ahora, te darán un código o cupón y después con él, sea en tu casa o en cualquier otro sitio, podrás acceder a la plataforma web para descargarte dicho e-book con el código facilitado. ¿Alguien lo entiende?

Me parece bien que pueda hacerse así en determinados casos: gente que no se fía de pagar por Internet, personas que prefieren hablar con su librero de toda la vida para que le aconseje o incluso tener una cara conocida con quien desahogarse en caso de reclamación. Pero no que sea algo obligatorio. Estamos acostumbrados a comprar billetes electrónicos de tren, avión o lo que sea, desde casa y tranquilamente. Y como esos, muchos otros casos de ventas electrónicas seguras que puedo hacer desde mi portátil sin moverme si no me apetece. Aunque parece que éste no va a ser el caso.

Hay temor por la reacción de los libreros y me sorprende que grandes corporaciones editoriales puedan tener miedo a que no les expongan sus libros tradicionales. No sé si cuando esto avance nos encontraremos con un número ínfimo de plataformas digitales que tengan los derechos exclusivos de diversas editoriales, aunque esto sea contraproducente. O si por el contrario será como ahora, que aunque exista el PVP de un libro por ley, tenemos cantidad de tiendas, tradicionales o digitales, donde podemos adquirir dicho volumen con mayor o menor descuento. Creo que sería lo más lógico, que pudiéramos elegir, aunque me parece que los tiros van por otro lado.

Estamos en el siglo XXI y todos los sectores tendrán que evolucionar. A casi todos nos gusta tener un libro tradicional en las manos, sentir su tacto, su olor, evocar momentos inolvidables de los que hemos disfrutado. Pero, más tarde o más temprano, el e-book convivirá con el libro tradicional. Y deberán ajustar los precios para no andar en desventajas con otros países, sin que el autor vea disminuidos sus derechos, pero eliminando a ciertos intermediarios que al fin y al cabo en una transacción por Internet no son necesarios. Sólo hay que echar un vistazo a la web de Amazon o el MegaStore de Sony para ver que estamos a años luz, tanto en precios como en contenidos.

Para terminar, si no estáis demasiado cansados, podéis leer también el artículo de opinión del escritor Javier Calvo publicado en Nochebuena. En él nos cuenta su visión de hacia donde debería avanzar todo este asunto, y creo que da unos datos interesantes, aunque luego podamos o no estar de acuerdo con sus vaticinios.

Ahora os toca a vosotros opinar sobre el tema y así podremos tener un debate de lo más interesante para este año recién comenzado que nos augura tantos cambios.

21 comentarios:

Cita dijo...

Como siempre y como en todo, tarde. Y a poder ser con obstaculos y dificultades para pasemos de complicaciones, continuemos con lo cotidiano y la defensa alegue que somos nosotros los que no estamos interesados.
Luego veremos titulares del estilo " en España no se lleva..."o cosas si.
Pero como en todo, tendrá su lado positivo para quien quiera verlo. Voy a ver si se lo veo y te cuento.

Besos

Cita

Armando Rodera dijo...

Suele pasar en este país, Cita. Tarde, mal y nunca. Esperemos que finalmente las aguas sigan un cauce un poco más normal y no tengamos que lamentarnos después.

Saludos.

Deusvolt dijo...

Es un tema que se está dejando obviar y que, finalmente, pagaremos, por no ir adaptándonos poco a poco. El problema vendrá a mi parecer si ocurre una caída en picado de los derechos de autor, que inevitablemente se verán perjudicados. Recordemos que hasta ahora, el libro, como medio, no podía copiarse, y que incluso, si ibas a una copistería a fotocopiarlo, te ponían problemas. Además un libro fotocopiado no tiene ningún atractivo, a no ser que esté descatalogado o sea para estudiar. Pero la revolución que nos espera puede pasar por que la gente se acostumbre a "leer" en pantalla, lo cual, es muy posible. Pero, repito, los derechos de autor se irán a pique, porque no dudemos por un instante que este también es un país de pirateo, de bajadas múltiples, aunque sea para cosas que después ni se ven ni se escuchan.
Y, si los derechos de autor se van a pique, nuestras puertas a la publicación quedarán ya sí, practicamente cerradas.
Saludos.

Armando Rodera dijo...

Espero que eso no ocurra, Deusvolt. Es cierto que en este país está muy presente el famoso lema del "todo gratis", pero si se lleva con tiento podría solucionarse.

No tendrían porque bajar los derechos de autor, más bien deberían subir. Fijate en el panorama que pinta el artículo de Javier Calvo. Cierto que es difícil que los autores se salgan del círculo editorial, pero si lo pensamos detenidamente, sin los autores las editoriales no viven y los lectores no tienen que leer.

Todos se tendrán que amoldar. Si ahora un libro cuesta 20 euros y el autor, con suerte ve poco más de un euro y bastante tiempo después, después podría ser de otro modo. El coste de un best-seller recién sacado a ebook quizás esté en torno a los 10 euros en ese futuro a medio plazo y otro tipo de libros a 5 euros, pero el porcentaje de derechos de autor debería subir si se eliminan, por ejemplo, a las distribuidoras.

No sabemos si la gente se acostumbrará a leer en el formato digital, pero por si acaso, creo que deberíamos afrontarlo de otro modo. Por lo menos en igualdad de condiciones. Para los noveles puede que entonces sea más difícil entrar en el mundillo, o tal vez se nos presenten otras alternativas...

Lo iremos viendo poco a poco, porque creo que será un camino largo.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Marta Abelló dijo...

Es complicado porque entran en juego los intermediarios, que se llevan buena parte de la tarta, y creo que serán éstos los que den más problemas. Desde luego que las editoriales necesitan escritores, y los consagrados, tarde o temprano no estarán, así que necesitarán gente nueva, y tal vez el problema, como decís, resida en el anticipo, que desde luego para los noveles creo que no es ninguna maravilla, y a menudo es casi el único beneficio que da el libro. La opción de autoeditarse está ahí, la tenemos por ejemplo en Bubok, con una plataforma desde donde se pueden hacer perfectamente las compras y ventas sin problemas, pero entonces nos topamos con la "calidad" (formal, ortográfica, estilística) que no siempre tienen esas obras.

Pienso que si el sistema que van implantando en USA funciona bien deberíamos imitarlos, y no ser tan "differents" ¿no?

B. Miosi dijo...

No has podido traer un tema más actual, Armando. Pienso que el libro digital llegará, más temprano que tarde y que será beneficioso para todos. Ecológicamente, sobre todo.

Los que saldrán perjudicados serán los distribuidores, eso ni dudarlo, pero al no tener que compartir ganancias con ellos, (que son más altas que las de las mismas editoriales) creo que los autores y las editoriales saldrán ganando.

¿Piratería? con o sin e-books, siempre existirá. Ya eso dependerá de la ética personal del individuo.

Besos,
Blanca

Armando Rodera dijo...

Ese es el problema, Marta, los intermediarios. Y también estoy de acuerdo en que los escritores consagrados finalmente irán por libre. Así que se plantea un futuro en el que hay mucha tela que cortar.

Plataformas como bubok o lulú están ahí, y seguro que saldrán otras en las que, con la calidad de una edición al uso, se unan algunos escritores, agentes literarios con sus autores o editoriales pequeñas y medianas para poder darle un bocado al pastel que quieren comerse las grandes editoriales.

Permaneceremos atentos, seguro que el futuro nos trae muchas novedades.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Blanca, es un tema que está de actualidad. Y sin perder de vista lo que tú dices, que ecológicamente todos saldríamos ganando.

Estoy de acuerdo en que las editoriales y autores no tienen que perder con el cambio, pero habrá que hacerlo bien. Y lo del pirateo es cierto, existirá siempre nos guste o no, pero se deben presentar alternativas al usuario.

Gracias por dejar tu comentario. Un abrazo.

Maribel dijo...

Ante toda novedad, y todavía más a nivel tecnológico, lo normal es el rechazo, y principalmente cuando la novedad va dirigida a suplir y eliminar por completo otro artículo (en este caso el libro papel). Llegará un momento en que difícilmente conviviran ambos. La convivencia será temporal, como ocurrió con la entrada del euro, que convivían euros y pesetas, pero finalmente ganará el e-book (muy a mi pesar, que soy de las carcas que está en contra). Yo creo que el problema y el miedo es que hay mucho que legislar para que las cosas funcionen y nadie salga perjudicado con esta novedad, sobre todo los autores, pero tampoco debe repercutir negativamente en las editoriales, ni en los compradores de libros. Cuando hay muchas teclas que tocar las cosas se toman con cierta calma, dejamos que nuestros vecinos europeros o americanos empiecen primero, que sean ellos los conejitos de Indias y después iremos nosotros. Suele ser así. Todo se soluciona con tiempo y errores. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Yo tampoco quiero que desaparezca el libro tradicional, Maribel, y no creo que lo haga. Los discos, cd's y dvd's no han desaparecido, pero el mercado deberá evolucionar.

Es cierto que lo nuevo asusta, pero el mercado editorial europeo lleva mucho tiempo diciendo que viene el lobo y ahora les pilla con la guardia baja. No es malo ver como funciona en casa del vecino, lo malo es que aquí vayamos por libre y queramos ser más papistas que el Papa.

Tienes razón en que hay muchas lagunas legales, y asuntos por resolver. Pero estoy de acuerdo en que no tiene porque ser malo para autores, lectores y editoriales. Lo malo es que hay mucha otra gente que vive de este negocio y no quiere soltar su poltrona. Aunque el tiempo pondrá a cada uno en su lugar.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Bueno, Armando, eso que comentas será cierto: al eliminar a las distribuidoras subirán las ganancias de editoriales y autores. Eso, en principio, es verdad. Otro amigo escritor (Francisco Gijón), me comentó que en Estados Unidos ya está de moda que los propios autores tengan sus propias páginas webs, con libros a precios muy pequeños 5$, y que el total del beneficio va para ellos, sin pasar siquiera por las editoriales. Obviamente ese precio es mayor que el que obtendrían con una editorial tradicional.
Sin embargo, como dije, estamos de mala suerte:ahora será más fácil piratear. Esuchad, no es por ser pesimista, es que tengo compañeros de trabajo que han tenido los santos co...de leerse, por ejemplo, Un mundo sin fin, de K. Follet con sus troepcientas páginas en el ordenador. Gratis, claro, bajado con el emule. Eso es más barato que pagando aunque sean cinco euros. Obviamente, si tuviera un reader de los del mercado, se habría bajado el archivo igual.

Repito: como no se frene de algún modo la descarga gratuita, no se conseguirá nada. Perdonadme, pero no creo mucho en la buena "educación" de la gente. Saludos.

Armando Rodera dijo...

Así me gusta, Deusvolt, esto ya se parece a un debate en toda regla...

Lo de las distribuidoras es cierto, aunque tienen mucha fuerza y no sé como se solucionará a medio plazo.

A Francisco Gijón le he leído algunos comentarios interesantes en tu blog sobre los escritores en USA. También comentaba que allí las tiradas son diez veces más grandes y los anticipos tienen como mínimo un cero más a la derecha. Pero si ya es difícil escribir en español, como para plantearse lo del inglés.

Lo que cuenta de los autores no me extraña. Aunque sean 5 dólares, que es poco más de 3 euros, la ganancia para el escritor es mayor que con la venta normal (descontando como dicen en el artículo mencionado costes por alojamiento web, pasarela de pago, ancho de banda de internet, etc). Seguro que aquí más de uno se lo plantearía si no fuera porque entraría en conflicto con agentes y editoriales. Pero creo que terminará por suceder.

Por otro lado está lo que comentas de la piratería. A mí me costó horrores terminarme "Un mundo sin fin" en edición tradicional, así que no quiero ni pensar en leerlo de una pantalla. Pero como ese caso habrá otros muchos, y con los ereaders mucho más.

Ayer aluciné con un artículo sobre el particular que escribió el retirado presidente de Extremadura, Rodríguez Ibarra. Los argumentos que dan son inenarrables, y los comentarios de la gente dan auténtico pavor. Pero el problema existe, y es grave.

http://www.elpais.com/articulo/opinion/Fregonas/maletas/ruedas/elpepiopi/20100105elpepiopi_4/Tes


Va a ser muy difícil controlar eso y aunque cierren webs saldrán otros cientos de ellas, en eso tiene razón Ibarra. Y estoy contigo. Si a nosotros nos cobran 3 euros por un ebook que nos interesa podemos pagarlo tranquilamente, pero las descargas seguirán a pleno rendimiento.

Y si encima se necesita ir a una librería, perder tiempo con librero, plataforma, forma de pago, código o cupón, etc, antes de volver a casa para descargar el ebook, entonces si que poca gente lo hará. Y todos sabemos que si se han gastado 200 o 300 euros en un ereader quieren rellenarlo con contenidos que no sean del siglo XIX. Así que tenemos varios problemas.

No sé como se solucionará finalmente, sólo espero que al final no sea tan grave.

Saludos.

Alicia dijo...

Armando, estoy siguiendo el debate con atención.
Parto de la base de la base de que estáis más al día que yo en lo de los ereader y los correspondientes ebook.

Voy a comentar otro punto de vista que son las ventajas y desventajas en lo que se refiere a la novedosa tinta electrónica, de momento en blanco y negro con escala de grises, de estos aparatos.

Una de las ventajas de la tinta electrónica es que la “hoja” se puede ver desde cualquier ángulo y al no emitir luz no se agota la tanto vista como en un computador normal y esto es muy interesante para las personas que debido a su trabajo tienen que leer muchos archivos en PDF en la tradicional pantalla del ordenador. Además una vez que se forma el texto se “apagan” luego a nivel de ahorro energético son más baratos.

Los inconvenientes de la tinta electrónica son que debido a que las esferas que conforman la base de la misma necesitan actualizar la información, esta tecnología dicen que presenta todavía problemas de lentitud a la hora de refrescar una página tras otra. Ese parpadeo página tras página, de momento, es lo más molesto de la lectura de un libro electrónico en dispositivos con esta tecnología.

Yo tuve ocasión de manejar varios modelos en una feria del libro donde su valor rondaba los 300 euros, y creo que podría integrarlo bien en mi vida como lectora, sin desterrar el libro tradicional.

Supongo que habrá que ir canalizando todos esos problemillas que habéis comentado como escritores. Yo con un relato en el mercado y en un libro solidario como que ese asunto me pilla muy lejano personalmente aunque entiendo que el que vive de ello tiene sus derechos a seguir haciéndolo sea cual sea el soporte utilizado.

Armando tus convocatorias siempre me enseñan algo nuevo, muchas gracias.

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Un comentario muy interesante, Alicia, desde el punto de vista meramente técnico.

Yo también tuve un dispositivo en mis manos y me di cuenta de lo del refresco. He visto en internet dispositivos más modernos y caros de Sony en los que incluso puedes hacer anotaciones, por lo que imagino que será como todos los dispositivos electrónicos: a largo lazo mejorarán los fallos y bajarán los precios.

Estoy de acuerdo en que pueden convivir perfectamente con el libro tradicional. Y en cuanto a los derechos de autor, a mí tampoco me afecta demasiado, pero espero que tenga que plantearmelo algún día y sea para bien.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Eduard Pascual dijo...

Primera parte (que no me ha dejhado copiar el post completo):

Hola, vamos a ver como me sale todo lo que quiero decir sin dejarme nada entre las teclas del ordenador.

Fijaros que digo entre las teclas del ordenador... Hasta hace sólo unas décadas los escritores se las habían con "modernas" Underwoog, lapices Berol del número 2 y estilográficas para los más de los más. Nosotros, vamos a dejarlo en un noventa y pico, ya escribimos directamente con ordenador. El futuro de nuestros antepasados más cercanos somos nosotros.

Mis hijos han nacido con el ordenador y eso de escribir con lápiz o boli es una reminiscencia de su pasado cercano. También esto tiene los días contados, os recuerdo que en España ya empieza a ser obligatorio que los críos lleven un portátil al cole, algo que será del todo obligatorio según nuestros dirigentes en muy poco tiempo más. El sustrato educativo ya es una pantalla plana llena de imágenes y letras.

Nuestro principal problema, enamorados de lo que nos recuerda nuestro obsoleto tiempo, es que decimos que no estamos acostumbrados a leer en la pantalla cuando en realidad lo que sucede es que no reconocemos que pasamos el día leyendo cosas en internet. Una realidad palpable teniendo en cuenta que estamos escribiendo en este blog, ¿no? Negamos ser parte del futuro que nos ha cogido con el relevo en la mano.

Con todo el dolor de mi corazón, en mi humilde opinión, el ebook va a superarnos. Debemos ver el futuro en esos niños que se pasan más horas delante de un ordenador o una consola que delante de un libro, y ellos sólo leerán en pantallas del tipo que sean.

A los que nos gusta el papel nos espera ser tachados de muchas cosas, entre las que prefiero quedarme con la de romántico empedernido. Aún así, no creo que el libro en papel desaparezca totalmente, ni con mucho a corto y medio plazo, hay demasiado por hacer y definir todavía y quedamos muchos millones de lectores de papel en el mundo.

Creo que ambos productos van a convivir por un espacio amplio de tiempo, al menos mientras ambos sean productivos. Lo que sí creo que va a suceder en el ebook, es que no serán una copia literal del libro en papel. Me explico: el libro digital debe saber llenar de interés a los lectores habituales actuales, sino no van a comprar libros electrónicos. ¿Y que creo que pasará? que los editores ofrecerán un producto multimedia lleno de material que jamás ha estado presente en un libro de papel. Los escritores tendremos mucho más trabajo, sí. O tal vez incluso aparezca una nueva figura dentro del mundo editorial; alguien que se dedique a rellenar el ebook con material adicional sobre la obra. En definitiva, contenido extra que enriquezca el libro y con el que se pueda aprovechar todo el potencial de la tecnología puesta al alcance del lector.

No será extraño ver que los editores soliciten a los escritores que introduzcan hipervínculos en los manuscritos, con todo para suplir los pies de página y similares. O tal vez que se incluya en los manuscritos fotografías, si es que el autor cree que enriquecen el texto. Y, por qué no, versiones en diferentes lenguas o con un diccionario terminológico del mundo que ha creado el autor. O un prontuario de escenas, situaciones, pistas y personajes que han protagonizado otras historias del mismo autor. Todo esto sin olvidar que acaben poniendo entrevistas al autor, presentaciones digitalizadas, fotos de autor, biografía, y hasta versiones primeras de algunas escenas del manuscrito original y su proceso de reescritura. Todo un mundo posible a las manos de los editores, siempre en evolución, algo impensable en el libro en papel. Ese es el futuro que yo compraría, aunque eso sí, para complementar mi libro en papel con el que sentarme en mi sofá preferido y dejarme llevar a mundos que no existen, o sí.

Continuará...

Eduard Pascual
www.eduardpascual.com

Eduard Pascual dijo...

El tema de como adaptar este negocio al organigrama actual es más delicado de imaginar. Yo, la verdad es que no veo que desaparezcan los distribuidores. Lo que veo es una adaptación de medios que conllevará la modificación de las cualificaciones laborales de los que ahora se dedican a ese trasiego de libros de papel. Como ahora, no será lo mismo comprar un libro editado por una editorial de reconocido prestigio que comprar un libro autoeditado. Entre otras cosas, seguirá teniendo mucho peso especifico la promoción del autor, el prestigio editorial (por el que todos deseamos editar en una editorial o en otra), el anticipo, la calidad y cantidad de contenidos, y un etcétera de cosas que no alcanzo a imaginar todavía.

Los derechos de autor aumentarán, y esto lo digo con conocimiento de causa. Mi próxima novela, que saldrá en junio/julio de este año, incluye en el contrato un 25% en derechos de autor para la edición digital, caso de que esta llegue a realizarse porque el libro saldrá en papel con el 10% habitual en derechos. No sé en otros casos, en el mío es así. Si el libro digital se construye bien, no será todo lo barato que imaginamos. Yo sitúo el precio hipotético de un ebook, cuyo original en papel está alrededor de los 20 euros, en unos 10. Con un ligero calculo, vemos que el autor puede incluso a salir ganando.

El peliagudo tema de las copias no lo veo resuelto. Hace muchos años que en internet se pueden encontrar libros electrónicos, hay miles, y cientos de grupos en todos los formatos posibles que aglutinan a miles de usuarios que se dedican a "coleccionarlos" sin siquiera leerlos. Yo confieso que alguna vez he bajado alguno para ojearlo antes de decidirme a comprarlo. En mi caso, ha sido un motivo para comprar libros, por lo que me parece una utilidad más que una desgracia, sobre todo para el autor desconocido. Como soy incapaz de leer un libro en un ordenador, la compra del papel se hace indispensable. Imagino que el que está en esto de la tecnología no necesitará mucho tiempo para cargarse la nueva tecnología anticopy que pongan los editores. Así pues, no nos quedará más remedio que convivir con ello, como lo hacemos ahora. Sinceramente, preferiría que el ebook llevará un registro de contabilidad (algo parecido a lo que se pone en los animales salvajes bajo control) que me dijera cuantas copias andan por el mundo, que no donde o quien, antes que un sistema anticopia que se saltará quien quiera.
Segunda parte:


En fin, sin enamorarme de él, pero aprendiendo a no odiarlo antes de tiempo, y esperando que tarde todo lo posible en encandilar a los amantes de una buena lectura al amarillo de una bombilla de las de antes (que todo se mueve de forma irremediable hacía adelante, jolines) aquí queda mi propia reflexión, acaecida después de leer las vuestras.

Eduard Pascual
www.eduardpascual.com

Armando Rodera dijo...

Madre mía, Eduard, menudas reflexiones!!! Interesantísimo punto de vista que he de contestar como es debido y espero que algún otro compañero se anime.

En primer lugar, tienes muchísima razón con el tema de las nuevas generaciones. Quizás nosotros estamos a caballo, pero los chavales nos dan cin mil vueltas en las nuevas tecnologías y las han mamado desde pequeños. Y sí, conozco jovenes que no cogerían un libro ni muertos, pero en otros dispositivos puede que terminen cayendo. Será cuestión de aclimatarse.

Lo que comentas sobre lo que se puede añadir a los ebooks me parece una idea fantástica, no lo había pensado. Desde luego tienes visión de futuro y olfato en el marketing, eso ya lo hemos hablado alguna vez. Serían algo así como los "bonustrack" de esa obra, y creo que podría funcionar. Incluso crear puestos de trabajo, como tú mencionas.

El mercado tendrá que evolucionar y adaptarse a los nuevos tiempos. Sé que las distribuidoras tienen mucho poder y de hecho, algunas ya están montando plataformas digitales, no quieren perder su parte del pastel.

Lo de los derechos de autor nos lo corroboras con tu propia experiencia. ¡Felicidades por ese nuevo contrato editorial! Imagino que esas cosas se detallarán mucho más en los nuevos contratos, para dejarlo atado y bien atado.

En cuanto a la piratería estamos todos de acuerdo en que es casi el mayor problema, y que no le vemos una solución a medio plazo. Se ha demostrado que las medidas anticopy no resultan, y quizás sería bueno lo que comentas sobre saber por lo menos el número de ebooks que pululan por ahí.

Muchas gracias por tan magnífica exposición, este debate ya está evolucionando como yo quería.

Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Estas navidades he visto ebooks en muchas librerías; lo que pasa es que todavía salen muy caros y la gente se lo piensa, pero es solo cuetión de tiempo.
Las editoriales están empezando a crear sus fondos en libro digital y supongo que en cualquier momento tendrán que empezar a correr.
No cabe duda de que se impondrá, aunque yo creo que convivirá siempre con el libro tradicional.
Lo que no veo claro es el tema de la piratería,(a ver si ahora que voy a publicar no pillo un duro...).

Armando Rodera dijo...

Yo también he visto varios dispositivos e-readers en diversos establecimientos, Lola, pero no me acababan de convencer ninguno. Imagino que irán evolucionando y bajando los precios, claro.

Las editoriales empezarán a ponerse las pilas y en cuanto vean una demanda real, los contenidos digitales aumentarán.

De la piratería ya sabemos que no podemos hacer mucho. Pero no te preocupes, tú ya has firmado tu primer contrato y eso no te lo va a quitar nadie.

Saludos.

Proyecto de Escritora dijo...

Ya sabes Armando, para lo bueno los últimos, pero para lo malo copiamos que es un gusto!
Pero al final se impondrá el libro electrónico, aunque seguirá habiendo libros impresos. pero también cuando los precios sean mas asequibles. Como pasó con los discman o los mp3, etc.
Estáis puestísimos en el tema!! jeje
Besos!!

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Elena, ya sabemos como somos los españoles, je, je.

No sé si acabará por imponerse el libro electrónico o si por el contrario convivirá pacíficamente con el tradicional, pero si inutimos que habrá cambios a medio plazo.

Como bien dices todo evoluciona y nos tendremos que acostumbrar igual que pasó con los discman, mp3 y otros productos similares.

Gracias por pasarte. Un saludo.