miércoles, 17 de febrero de 2010

LA MAGIA ESTÁ EN LOS PEQUEÑOS DETALLES

En estos días tristes y lluviosos de invierno, donde parece que el sol está asustado y no nos ilumina a su antojo, siendo superado por los sucesivos temporales de nieve, agua y viento, es tiempo de sobreponerse a la melancolía estacional y buscar nuevos acicates.

Uno de ellos ha sido la agradable sorpresa que ha supuesto la última y bella entrada de nuestro amigo Sergio G. Ros en su magnífico blog, "El alma impresa". En ella nos habla de la Generación del XXI, un heterogéneo grupo de escritores, algunos consagrados, otros con sus obras recién publicadas o por publicar y en último término, los noveles que luchamos por hacernos un hueco en este difícil mundo, unidos todos a través de las redes virtuales. Mi agradecimiento de nuevo para el autor de la entrada, por su trabajo y generosidad a la hora de reunir a una pléyade de amantes de la literatura cuyo principal punto en común es el amor por las letras. Un placer y un verdadero honor formar parte de dicha Generación, que como muchos han señalado ya, seguro que dará muchísimo que hablar. Y si todavía no has leído dicha entrada, no puedes perdértela.

Saco esto a colación porque me está costando volver a coger la senda de escribir todos los días. El impulso de terminar las correcciones de "El color de la maldad" me llevó enseguida a comenzar mi tercera novela. Por causas ajenas a mí tuve que parar la producción por unos meses para prepararme una oposición. Ya sabéis de la inestabilidad actual del empleo y ante la precariedad de mi plaza como funcionario interino resolví hincar de nuevo los codos para intentar sacar plaza fija en otra Administración Pública diferente a la que trabajo. El primer examen ya ha sido y espero aprobarlo, pero mientras espero las notas oficiales y me voy preparando los dos exámenes prácticos que me quedan para conseguir por fin la ansiada plaza, estoy en un compás de espera que no me permite centrarme en mi verdadera pasión: escribir.

El tiempo no acompaña, y en mi caso es más que una mera excusa. Soy nativo de Cáncer, nacido en verano, y necesito la luz del sol para funcionar a pleno rendimiento. Estos días plomizos me sacan de quicio, la presión atmosférica alta me pone dolor de cabeza, no me concentro y estoy de mal humor. Es cierto que puedes pasar más tiempo en casa por las inclemencias meteorológicas, pero debe ser que todavía no he soltado el chip de los estudios, con ese compendio infumable de leyes que me he tenido que meter en la mollera, y la parte creativa de mi mente se rebela aunque no con la suficiente fuerza. Y a esto tengo que ponerle remedio cuanto antes.

Así que voy a coger el toro por los cuernos y retomar la escritura de la obra. Había decidido soslayar, hasta tener más avanzada la trama, la parte científica que supone el eje principal del primer tercio de la novela, pero creo que ya tengo la solución. He hablado telefónicamente con un conocido mío que trabaja en un laboratorio puntero, uno de los más importantes en ese tipo de investigaciones en Madrid, y me ha confirmado que en las próximas semanas puede organizar una pequeña visita privada a su lugar de trabajo fuera del horario laboral.

Será cuestión de retomar el hilo, escribir todas las tardes un rato y coger de nuevo confianza. Las ideas bullen en mi cabeza, pero tengo que ir dándoles forma. De ese modo, si recuerdo la entrada de Sergio mencionada al principio mientras escribo, me daré cuenta que los sueños se pueden cumplir, pero al igual que las musas, es posible que sólo lleguen si te pillan trabajando. Sólo así podré retomar esa famosa senda que me llevará por el camino correcto.

24 comentarios:

B. Miosi dijo...

Con entradas como estas es imposible que no llegues a publicar. El día llegará, seguro. Pero para ello deberás tener entre manos lo que consideres es la mejor de tus novelas. (Bueno, es la sensación que tengo al terminar la última)después vienen las desilusiones, ja, ja, pero por lo menos sé que hice mi mejor esfuerzo.

Y como dicen, en la vida hay que establecer prioridades. Lo primero, tus reparaciones. Lo segundo conservar tu empleo. Lo tercero hacer la mejor novela de todos los tiempos. Tú puedes.

Besos!
Blanca

Armando Rodera dijo...

Eso es que tienes mucha fe en mí, querida Blanca. Eso espero, que el día llegue, pero mientras tanto habrá que seguir trabajando.

Quizás sea ese el problema, que esta tercera novela no me está llenando tanto como las otras dos que tengo terminadas. Me sabe mal dejarla a un lado (aunque lleve pocas páginas) y empezar con otra cosa, quiero darle otra oportunidad. Aunque las tripas, la intuición o llamemoslo como queramos, rara vez se equivocan.

Lo de conservar el empleo es complicado, pues ya sabía de antemano que era un puesto con fecha de caducidad. Demasiado me ha durado la interinidad, que llega ya a los tres años. Pero bueno, tengo otras perspectivas en la cabeza, no me voy a arredrar por ello.

Y lo otro, tienes razón, tengo que intentarlo por lo menos. Escribir una novela tan buena que sea imposible que nadie se fije en ella. Eso sólo depende de mí. Bueno, también un poco de la suerte y de las circunstancias, que desafortunadamente no son las mejores en esta época de crisis.

Gracias por los ánimos. Un abrazo.

naTTs R dijo...

Armando, es una cuestión de hábito. Durante el periodo de exámenes suelo volverme loca por no poder escribir, y cuando por fin disfruto de un poco de libertad me resulta bastante arduo planificar una rutina de escritura. Supongo que siempre se puede sacar un huequito, y a veces me temo que es más complicado cuando se dispone de mucho tiempo.

En cualquier caso, estoy con Blanca: lo primero es lo primero, y sin la seguridad económica de un buen empleo las preocupaciones monopolizarían tu tiempo, lo que se traduce en menos escritura. Así que ánimo, y mucha paciencia. Todo llega, ¿no?

Saludos,
naTTs

Armando Rodera dijo...

No creas que no te entiendo, Natts. Y estos últimos meses preparando el primer examen de la oposición ha sido como mis antiguos febreros universitarios con los parciales, pero ampliados, je, je.

De todas formas hoy me he obligado y he escrito un par de páginas. No es mucho, pero no está mal, tampoco me ha costado demasiado.

En esta época que nos ha tocado vivir sabemos de la dificultad de tener un empleo estable. Estoy tranquilo porque aunque se acabe la interinidad me mandarán de nuevo a la bolsa de empleo, quizás no tenga que esperar mucho. Aparte de que tengo paro acumulado y espero sacar la plaza que estoy preparando. Pero tenéis razón, todo esto me afecta tanto a nivel personal como literario.

Gracias por tu comentario. Un saludo.

Lola Mariné dijo...

Armando,para escribir se necesita por lo menos una cierta tranquilidad, y si tienes la mente ocupada en otras cosas es normal que no puedas. Además es importante que saques esas oposiciones.
Todo tiene su momento. Cuando te pongas ya verás que enseguida le coges el tranquillo y ya no puedes parar.
Ánimo.

Armando Rodera dijo...

Tienes razón en cuanto a lo de la tranquilidad, Lola, aunque no pensaba que pudiera afectar tanto. Espero poder obtener una de esas plazas, aunque no es fácil entre miles de opositores muy bien preparados.

De todos modos iré escribiendo poco a poco, seguro que algo voy sacando.

Saludos.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, escribir un poquito todos los días es importante para no perder la inercia. Aunque sea medio folio. Pero hay que hacerlo con ganas, no sólo por método. Cuando las puntas de trabajo me tienen machacado no escribo ni un linea. Suspiro por el día sin escritura, y ¡qué le vamos a hacer! a lo mejor al siguietne día todo es diferente.

Dicen que publicar es dificil, pero opositar debe ser aún más duro. Pero si ya has hecho el primero, ¡hala, a por el segundo examen!

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Entiendo lo que quieres decir, Blas. Tranquilo, no es que lo haga obligado, pero si veo que a veces me falta frescura. Tengo multitud de ideas para plasmar en papel, pero quizás he perdido un poco la inercia de escribir todos los días, como bien indicáis.

Hombre, lo de publicar es difícil, pero muchos de vosotros lo habéis conseguido y no me voy a rendir. Lo de las oposiciones es otro cantar. Imaginate estudiar mamotretos de derecho administrativo (la Constitución me parece hasta fácil comparada con la ley del Suelo o la de los Contratos públicos) para uno que siempre ha sido de Ciencias Puras!!! Es un auténtico horror.

Esperemos no llevarme una sorpresa desagradable cuando den la nota de corte para pasar al segundo examen, en este caso dos pruebas prácticas. Tú seguro que conoces la famosa campana de Gauss, que es la que utilizaran para poner la nota de corte a partir de la nota que ellos quieran (un 6, un 7, un 8 o vaya usted a saber...). Aunque algo tienen que hacer para ir eliminando los 33000 opositores que hay para unas pocas plazas...

Gracias por tus ánimos. Un abrazo.

Jesús F. dijo...

Hola Armando,
en efecto Sergio ha tenido un detalle importante con muchos de nosotros, y es muy de agradecer.
Con respecto a la segunda parte de tu entrada, estoy de acuerdo con Blanca, lo importante es el trabajo. Hace una semana que no enciendo el ordenador porque tenemos una feria importante en Barcelona y los horarios que estoy haciendo son impresionantes, pero a día de hoy es lo que me da de comer, pienso (aunque me gustaría que en un futuro esto cambiase). Además, pienso que es necesario estar bien anímicamente para escribir, de lo contrario tendrás que rehacer el trabajo, así que si dices que te afectan estos días grises, pues espera a otros más soleados, es mi consejo.
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Efectivamente, Jesús, tenemos que estarle muy agradecidos a Sergio por su generosidad. Su magnífica entrada creo que puede ser un punto de inflexión importante para muchos compañeros.

Con respecto al resto de temas, creo que tendré que haceros caso. El traer un sueldo a casa de momento es lo más importante y aunque no sea el trabajo de nuestras vidas, hay que sobrellevarlo y pensar que algo bueno nos espera en el camino.

Gracias por tu comentario. Saludos.

MiánRos dijo...

Hola Armando,
Desde luego, Sergio es muy buena gente; siempre lo diré.
Me encanta el título de la entrada; y cierto es: las cosas dejan de ser buenas para ser increíbles gracias a esos pequeños detalles que marcan la diferencia.

No suelo ser pregonero de consejos, porque creo que cada uno conoce sobremanera su máquina para saber cuando necesita descansar, cambio de neumáticos o una puesta a punto o cambiar los limpiaparabrisas. Simplemente decirte, suerte y aplícate lo mejor posible y haz caso a tu intención, lo demás ya no depende de ti.
Un abrazo, amigo.

Armando Rodera dijo...

En eso estamos totalmente de acuerdo, MiánRos. Sergio es un gran escrito y una excelente persona. Él solito ha plantado la semilla de algo que, quizás algún día, recordaremos con nostalgia.

Me alegra que te guste el título de la entrada. Siempre intento ponerlos en función de la entrada, pero también dependiendo de como me sienta en esos momentos y, claro está, intentando darle un pequeño matiz literario.

En cuanto a los consejos, pues os haré caso a todos, pero como bien dices, un poco a mi manera. Uno mismo es quien mejor se conoce, pero vuestros puntos de vista me ayudan a ver más clara la cuestión.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Proyecto de Escritora dijo...

Bueno Armando, va por rachas. Yo también tengo esa racha de no escribir, pero tampoco me preocupa en exceso.
ya verás como pronto sales de ella.

Yo también le he dedicado una entrada al trabajo de Sergio. :)
Que vaya curro se ha pegado.

Besos y ánimo que pronto pasará este frío (o eso espero)

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Elena, eso va por rachas. Aunque tampoco me preocupa en exceso, tengo muchas otras cosas en la cabeza, je, je.

De todos modos, algo he escrito esta semana y espero también hacerlo en el finde. Poco a poco, piano piano, volveré a cogerle el ritmillo.

Me pasaré a ver tu entrada, pero desde luego lo que ha hecho Sergio nos ha encantado a todos.

Y sí, yo también espero que se acabe el invierno. ¡Estoy harto de frío, lluvia y nieve!

Un beso y feliz fin de semana.

Dara Scully dijo...

Qué curioso leer que a alguien le quitan las ganas los días plomizos. ¡Yo que soy una fábrica de crear cuentos en los días grises del invierno!



un mimo

Armando Rodera dijo...

Debo ser un poco raro, Dara, je, je!! A mí no me van los días plomizos, como ahora, que se ha puesto a granizar..

Desde pequeño nunca me gustó leer o estudiar con luz artificial, necesito la luz del sol. y para escribir me pasa lo mismo, aparte de que el sol me revitaliza. Ojalá me sintiera inspirado con estos días lluviosos, pero no es así.

Gracias por pasarte. Un saludo y feliz fin de semana.

Daniel DC dijo...

Mi estimado amigo,

Lo que comenzó como una idea de Sergio, ahora es una realidad. Somos un grupo que buscamos el bienestar de la literatura y nos apoyamos mutuamente.

Escribir es un proceso que conlleva disciplina y determinación. A lo largo de mi carrera aprendí una técnica: sólo necesitas escribir “una buena página” al día. En seis meses, tendrás listo un manuscrito de 182 páginas ya corregido.

Ánimo y éxito en tu aventura hacia mundos desconocidos.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Eso es lo que yo creo, Daniel. La idea partió de Sergio, pero seguro que el éxito de los integrantes de esta Generación superará nuestras propias expectativas.

Las cuentas que haces también las he pensado yo alguna vez. Si cada día puedo sacar un par de páginas, se puede conseguir un buen manuscrito en tres o cuatro meses, aunque tenga por delante una buena corrección.

Gracias por tus ánimos. Un abrazo y feliz fin de semana.

Alicia dijo...

Armando me ha encantado verte en listado del blog "El Alma impresa".
No sé si estarán todos los que son, pero de los que yo conozco del listado que están desde luego que son.

Sabes que deseo que haya justicia en las oposiciones que te traes entre manos y logres una plaza.

Suerte e inspiración.

Besarkadatxu bat

Armando Rodera dijo...

Gracias, Alicia, por tu comentario. La entrada de Sergio nos ha encantado y es un honor formar parte de esta Generación.

En cuanto a las oposiciones te agradezco los ánimos. Yo voy a intentarlo, que no te quepa la menor duda, pero sabes que hay muchos factores externos que afectan al resultado final. Aunque por trabajo y confianza no va a ser.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Armando. Tú tienes mucha materia que soltar dentro, así que no te dejes amilanar por estos días grises y fríos que nos tienen a todos con el paso cambiado. El buen tiempo está a la vuelta de la esquina y las ideas y las ganas volverán seguro. Estoy de acuerdo con todo lo que se dice aquí. La escritura tiene mucho de disciplina y de aprovechar esos díasmalos en los que parece que nada sale, son en los que se curte un escritor. Pero es muy difícil, y no eres el único que desconecta temporadas y no puede dedicarse a escribir. Ánimo y a por ello
JC

Armando Rodera dijo...

Como lo sabes, Juan Carlos. Tengo tantas ideas en mente que unas atropellan a otras, saltando por encima. Habrá que poner un poco de organización.

Es cierto que este tiempo no me gusta nada y ya avisan que nos esperan todavía unos cuantos días de temporal. Pero bueno, estoy medianamente contento con las páginas que he podido escribir este fin de semana. Poco a poco recuperaré la normalidad y seguro que el trabajo será productivo.

Gracias por tu comentario y feliz semana. Un abrazo.

Javier Márquez Sánchez dijo...

Animando, Armando. A seguir escribiendo. Ésa es clave: no perder la pasión por contar historias.

Un fuerte abrazo

Armando Rodera dijo...

Gracias por los ánimos, Javier. No me puedo quejar, gracias a vuestros consejos y a tomarme las cosas de otro modo he conseguido avanzar con mi nueva novela: 20 páginas a espacio simple en seis días. No me puedo quejar.

Y eso que la climatología no acompaña, seguimos toda la semana con lluvias. Aunque nada comparado con vuestra Andalucía, ¡qué desastre las inundaciones!

Un abrazo.