lunes, 31 de mayo de 2010

PRIMERA TOMA DE CONTACTO CON LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2010

Después de unos días alejados de la capital por temas familiares, era ya hora de retomar las buenas costumbres y escribir una nueva entrada en el blog. Y que mejor manera de terminar el mes de mayo que acercándonos a una nueva edición de la Feria del Libro de Madrid, en el concurrido parque del Retiro.

Es cierto que esta vez fue una jornada atípica de Feria, pero comprenderéis enseguida que también fue muy especial. Habíamos quedado al mediodía con Celia Santos, alma máter de la web literaria "Más que palabras" y algunos de los compañeros con los que colaboro en dicha página, Eduardo Cruz y Laura Benito. El punto de reunión, la caseta número 47, donde la emblemática librería "Estudio en Escarlata" tenía este año asentados sus reales.

Antes de dicha cita nos dio tiempo a una vueltecilla rápida por la Feria, sorprendiéndome que a esas horas de la mañana de un sábado la afluencia de público no fuera demasiado abundante. Naturalmente este hecho fue cambiando a lo largo del día, pero en ese rato pudimos pasear sin demasiados agobios, contemplando como escritores de la talla de Lucía Echevarria, Julia Navarro, Javier Reverte, Antonio Gala, Andrés Trapiello o Ángeles Caso firmaban ejemplares sin las aglomeraciones contempladas en otras ediciones.

Pudimos también saludar y charlar unos minutos con Javier Ruescas (imparable la carrera de este joven escritor, 22 años y ya con tres novelas publicadas) y Félix G. Modroño, que estuvo amabilísimo con nosotros. Y casi sin darnos cuenta se nos echó la hora encima y nos encaminamos hacia la otra punta del Paseo de Coches del Retiro para no llegar tarde a la cita prevista. Allí estuvimos charlando y tomando unas cervecitas bajo el sol que empezaba a apretar, con la agradable noticia de que a la comida posterior se apuntaban los escritores Miguel Baquero y Pedro de Paz.

En la caseta 47 firmaban ejemplares de sus recientes galardones los escritores José Luis Muñoz y Carlos Salem, además del resto de su prolífica obra. Tuvimos la oportunidad de hablar con ellos de sus últimas novelas y aparte de libros dedicados, me llevé otro grato recuerdo de ese momento. Quise hacerme una foto con ambos literatos y el amable dueño de la librería me dijo que pasara al interior de la caseta para que la instantánea quedase mejor. Así que aquí me veis, la primera vez que entro al interior de una caseta de firmas, aunque sea como invitado. Quizás algún año...


Nos marchamos entonces todos los mencionados y nuestros acompañantes a una muy recomendable trattoria italiana, situada muy cerca del Retiro, donde pudimos disfrutar de una comida estupenda y una sobremesa la mar de divertida. Entre bromas y veras destripamos el mundo editorial de arriba abajo, escuchándose en la amplia mesa anécdotas muy jugosas que sorprendieron a más de uno. Con deciros que sin darnos cuenta nos dieron las cinco y media de la tarde os lo he dicho todo.

Con el estómago lleno y el sopor del sol abrasador que amenazaba en lo alto, nos dirigimos de nuevo en dirección a la Feria, que empezaba a desperezarse para el turno de tarde. Nosotros preferimos situarnos cómodamente en una terraza con sombra, mientras nos relájabamos tomando algo fresquito y continuábamos con la charla. Desde aquel punto estratégico pudimos contemplar el paso a escasos metros de la infanta Elena con su hijo Froilán y toda una cohorte de guardaespaldas. O la cercanía, en diferentes mesas de la misma terraza, de Alberto Vázquez Figueroa o Toti Martínez de Lezea. Ésta última iba acompañada de la encargada de prensa de Maeva, que tras saludarnos nos aconsejó asistir a la presentación el sábado que viene de CamillaLäckberg, uno de los platos fuertes de esta edición de la Feria que como sabéis tiene como eje principal la literatura negra nórdica, acto que por lo visto contendrá diversas sorpresas para el gran público antes de las firmas en la Caseta Central.

Después nos dimos un último paseo justo cuando comenzaba el turno de tarde de firmas. Todavía quedó tiempo para cruzarnos con Andrés Pérez Domínguez, que se paró a saludar a Pedro de Paz y al que pudimos conocer y felicitar por su fulgurante éxito con "El violinista de Mauthausen". Nos despedimos de los compañeros, con los que habíamos pasado una jornada memorable y cansados de tanto ajetreo nos dirigimos hacia el metro notando, entonces sí, como las aglomeraciones empezaban a hacer su aparición.

Sólo fue una toma de contacto ya que espero en próximas jornadas acudir con más calma y haceros una crónica más parecida a las del año pasado, con fotos incluidas propias, ya que en este caso y aparte de la instantánea en el interior de la caseta, el resto son cortesía de Celia Santos. Aunque nosotros disfrutamos una barbaridad, conocimos a compañeros con los que colaboro habitualmente y charlamos con gran número de escritores, por lo que me fui muy satisfecho. Y en unos días amenazo con regresar, no os lo perdáis.

24 comentarios:

Daniel DC dijo...

Aunque me encuentro del otro lado del océano, leer tus crónicas me ayuda a sentirme presente en la feria de Madrid. Eso te lo agradezco en el alma.

Me sorprende la baja afluencia del público para esta edición. Quizás se deba a la crisis económica que atraviesa Europa.

Esperemos que todo regrese a la normalidad.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Más claro, agua dijo...

Muy bien, Armando. Te veo (te leo, más bien) muy comedido y dentro de la legalidad. Ya estaba temiendo que desvelaras alguna de las conversaciones de la sobremesa y nos mandaran a todos al calabozo. Y Miguel y yo no queremos volver, te lo aseguro ;-)

Un fuerte abrazo. Fue un placer conocerte "en vivo y en directo" ;-)

Armando Rodera dijo...

Me alegra saber que mis crónicas acercan un poco nuestra Feria al otro lado del Atlántico, Daniel. Y yo encantado que vosotros podáis leerlo desde allí.

Por la mañana temprano fue cuando había poco afluencia de público, pero os aseguro que luego se llenó como de costumbre. Creo que la crisis no va a dejar en casa a los asiduos a la Feria, aunque es cierto que Europa está atravesando un mal momento.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Claro, Eduardo, esas conversaciones de sobremesa se guardan bajo siete llaves, no te preocupes. Nadie tendrá que ir a galeras por ello, aunque la encargada de los cocktails en el restaurante y sus devaneos con los gajos de naranja merezcan algún tipo de castigo ejemplar.

Fue un placer conoceros y poder disfrutar de una jornada diferente de Feria en compañía de todos vosotros.

Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Muy buena la crónica, Armando. Veo que te relacionas con la élite literaria española, lo cual me alegra mucho. Yo, que soy un desmemoriado incorregible al que además, se le da fatal la identificación de rostros, no sería capaz de saber quién es éste o aquel.. je,je.. Ainsss... qué cosas te contarían acerca del manido mundo editorial?? En fin, bajo siete llaves queda.
Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Sólo coincidí un rato contigo en tu azarosa jornada, pero fue un placer

Alicia Uriarte dijo...

Armando, un verdadero lujo que desde tan lejos nos hagas sentir la feria tan cerca.
Como siempre, muy bien redactado sin omitir detalles y lo de las fotos me encanta ya que me voy dando cuenta que gracias a ti voy poniendo caras a manos famosas.
Un abrazo y te sigo la pista.

Armando Rodera dijo...

Hombre, Sergio, se hace lo que se puede, je, je. Siempre viene bien relacionarse y aprender de la gente que lleva tiempo en el mundillo literario.

Yo no tengo problema en reconocer y acordarme de las caras, eso es cierto. Fui el que me di cuenta de que Lorenzo Silva y Andrés Pérez Domínguez se acercaban a saludar a Pedro de Paz y los reconocí de lejos, pero por ejemplo tarde en darme cuenta de que Vázquez Figueroa estaba sentado al lado nuestro. Cosas que pasan.

Y sí, las conversaciones fueron interesantes, no lo voy a negar, aunque algunos comentarios sean secreto del sumario, ya me entiendes.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Proyecto de Escritora dijo...

El año pasado yo también entré a una caseta, pero como invitada, jeje. Es muy raro, a que sí?

Aún quedan días y lo que mola es que pasen cosas diferentes. :)

Un beso y sigue disfrutando de ella!

Armando Rodera dijo...

Bienvenido al blog, Miguel, encantado de verte por aquí.

Fue una jornada muy interesante en la que todos disfrutamos un montón. Un placer conocerte, Miguel, y gracias de nuevo por el regalo hecho a los allí presentes.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Me alegra saber que con mis pequeñas crónicas os hago un poco partícipes de tan magnífico evento, Alicia. Ya sabes, un finde que tengas hueco te escapas y te plantas en el Retiro en un visto y no visto.

En esta ocasión no hicimos muchas fotos, pero me resarciré el próximo día para que sigamos poniéndole caras a nuestros escritores favoritos.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Elena, fue una experiencia diferente, je, je. Bueno, por lo menos hemos entrado en casetas aunque sea de invitados. Quizás algún año nos toque a nosotros y suframos de verdad ese calor agobiante que dicen los escritores que tienen allí dentro...

Muchos días todavía de Feria, es verdad, habrá que acercarse de nuevo para no perder la costumbre.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Hola Armando. Veo que la primera entrega de la Feria 2010 te fue productiva entre amigos. Vamos mañana a por la segunda. Yo ya tengo elegida la adquisición de este año
Un abrazo.JCRR

Armando Rodera dijo...

Eso es cierto, Juan Carlos, fue una jornada que tuvo de todo, muy productiva, y eso sí, todo el día rodeado de amigos y buena literatura.

Y todavía queda mucha Feria...

Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

Estupend crónica, Armando, parece que fue un dia inolvidable para ti.
Saludos.

Armando Rodera dijo...

No me puedo quejar, Lola. Fue un día estupendo, lleno de satisfacciones que espero sigan creciendo en el futuro.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

MiánRos dijo...

Pues para ser una toma de contacto, conociste a bastantes escritores y amigos de las letras, qué bien ¿no?
Me alegro por ese gran día que pasasteis.

Un abrazo, amigo.
Mián Ros

Armando Rodera dijo...

Es verdad, MiánRos. Yo pensaba tomarme algo, comer con los compañeros y dar una vueltecilla, pero al final fue una jornada muy completa y muy aprovechada. Eso sí, siempre muy bien rodeado de amigos de la literatura.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Impresionante, Armando, qué gran paseo y qué gran compañía. Así da gusto ir a comprar un libro, o dos , o tres, o cuatro....

Me ha encantado el reportaje.

Un abrazo.

Megan Maxwell dijo...

Que buena reseña ¡cómo siempre!
Estoy segura que un año de estos seremos nosotros quienes entremos en la caseta de los libros para hacernos una foto contigo.
¡Suerte! con tu novela y un besote

Maribel dijo...

Pues para ser solo una toma de contacto me has puesto los dientes muy largos. ¡Otro dando envidia! Seguro que lo pasastéis genial, esos momentos son inolvidables, hay que vivirlos intensamente.
Gracias por compartirlos. Quedo a la espera de más noticias.
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchísimas gracias, Blas. El paseo estuvo genial, la compañía insuperable y efectivamente, cayeron algunos libros. No podía ser de otro modo.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Agradezco tus palabras, Megan, pero creo que para eso falta mucho todavía. Me parece que te veremos a ti mucho antes firmando en la Feria, con las dos novelas que tienes a las puertas...

Un beso.

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Maribel, la toma de contacto se convirtió en una jornada en toda regla. Y lo que está todavía por llegar...

Ya sabes, un añito te tienes que dejar caer por aquí, seguro que te encanta.

Un abrazo y feliz fin de semana.