sábado, 28 de agosto de 2010

OBJETIVO VERANIEGO CUMPLIDO

No, no os asustéis. No me refiero a conseguir un bronceado ideal, ni a esos famosos propósitos de vida sana, ejercicio y comida saludable que todos nos hacemos. El título de la entrada se refiere a algo mucho más prosaico. Y claro, tratándose de un blog de literatura, ésta es la protagonista del post.

En anteriores entradas, hace unas semanas, os hablaba de mi nuevo proyecto: una novela intimista que había llamado a la puerta de mi cerebro, colándose sin remedio y arrinconando sin piedad la trama que estaba escribiendo. Me pareció una idea interesante, con fuerza y carácter, y me vi obligado a comprobar si era capaz de llevar a cabo la tarea con suficiencia.

Es una novela de personajes, de sentimientos, de pasiones y sensaciones. Una trama profunda, con protagonistas femeninas que sufren y disfrutan de la vida. Una novela intimista, más introspectiva, que sin llegar al drama puede poner un nudo en la garganta. Y eso es lo que he pretendido hacer, dándole después un toque de intriga, de thriller y una subtrama que sin llegar a sobrenatural nos adentra en temas que el raciocinio humano es incapaz todavía de comprender en su totalidad.

No pensaba que la obra fuera a ser demasiado extensa, pero al final he llegado a 242 páginas a doble espacio, con fuente de 12 puntos. Unas 76000 palabras. Más corta que mis anteriores novelas, pero con un tamaño respetable. Al comenzar a escribir pensé que era una apuesta conmigo mismo, para ver si era capaz de terminarla, aunque luego la guardara en un cajón. Pero ahora, después de poner el punto y final, estoy bastante satisfecho con el resultado y creo que se merece una oportunidad. Es una apuesta arriesgada, pero nunca se sabe...

Por eso he estado un poco ausente de la blogosfera este mes de agosto. Quise ponerme una rutina y avanzar todo lo posible con la novela, y al final he sido capaz de terminarla en este caluroso mes. Y eso que las circunstancias no han sido las mejores: esta ola de calor insoportable en todo el país no ayuda precisamente y los mocosos berreando debajo de mi ventana todo el día, mientras se bañan en la piscina o juegan en las zonas comunes, no es la mejor manera de concentrarse para escribir una novela.

Pero la idea la tenía en la cabeza, y me ha costado menos de lo que esperaba sacarla a la luz. Por la idiosincrasia de la obra no he tenido que documentarme demasiado, y los avances los notaba día a día. Por ejemplo, en la última semana he escrito 60 páginas hasta terminarla del todo, con un ritmo que nunca había alcanzado anteriormente. Y he cumplido por primera vez una de las máximas del maestro King, una de esas perlas que suelta en su maravilloso "Mientras escribo".

Me refiero a que he tardado aproximadamente tres meses en terminar la obra. Me parece increíble sabiendo que para las otras dos novelas tardé más del doble. Pero también es cierto que he intentado escribir todos los días, aunque las vacaciones, compromisos varios y otros temas luego quitaban fechas del calendario. He visto que soy capaz de ser constante, coger una rutina satisfactoria y sacar el trabajo adelante. Y estoy muy orgulloso de ello.

Ahora retomaré las viejas costumbres y descansaré un poco, que me ha dejado ligeramente agotado este proceso veraniego. Es una sensación extraña, ya la conocéis. Ese vacío interior que le llena a uno al acabar la novela en la que ha puesto toda su alma. La novela se quedará unas semanas en barbecho, reposando, hasta que decida retomarla y coger la guadaña para redondear las aristas menos favorecedoras.

30 comentarios:

QuietBrown dijo...

Qué ganas de que una historia me atrape así... y de leer la que tú has escrito, ¡mucha suerte con ella!

Armando Rodera dijo...

Seguro que en un día no muy lejano, una historia determinada se colará en tu mente, te atrapará sin remedio y tendrás que dejarlo todo, Natalia!!

Pero bueno, tú ya tienes unos proyectos geniales funcionando a todo tren, je, je.

Gracias por tu comentario y tus buenos deseos. Un abrazo.

Federico Axat dijo...

Te felicito Armando por haberte planteado este desafío de escribir con constancia y haberlo conseguido. Se te advierte feliz con el logro y eso ya vale el esfuerzo. Sigue con los consejos de Mientras escribo para lo que viene. Mínimo cuarenta días de descanso, revisión y luego sometela a consideración de lectores de confianza, ni familiares ni amigos... ¡Sabes que te deseo lo mejor!
Un abrazo

QuietBrown dijo...

Sí, mi mente está oliendo y husmeando en todas partes para encontrar esa historia, y os lo haré saber, seguro...
¡Un abrazo!

Sergio G.Ros dijo...

Felicidades, Armando. Primero por dejarte atrapar y luego por ser constante y escribir sin parar hasta llegar a tu objetivo. Es un logro maravilloso, sin duda.
Un fuerte abrazo.

Armando Rodera dijo...

Encantado de verte de nuevo por aquí, Federico. Y muchas gracias por tus palabras de apoyo.

Es verdad, estoy feliz por haber sido capaz de lograr mi objetivo y orgulloso por el resultado alcanzado.

Haré caso a Stephen king, no te preocupes. No volveré a tocar esta obra en una buena temporada. Quizás me decida a regresar con mi primera novela, que hace tiempo no reviso en condiciones.

Un fuerte abrazo.

Armando Rodera dijo...

Sigue buscando, Natalia, seguro que al final das con la clave para una gran historia. Aunque nunca se sabe, igual es ella quién te encuentra a ti primero...

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

Gracias, Sergio. Me he sorprendido a mí mismo por la constancia desplegada en estas semanas, que debo reconocer no es una de mis principales cualidades.

Se agradece tu comentario. Un abrazo y feliz fin de semana.

Alicia Uriarte dijo...

Enhorabuena por el trabajo realizado y siempre ánimos para el que queda por hacer.
Supongo que ahora, tras el síndrome postparto, sentirás por un lado vacio y por otro satisfacción. Esa mezcla, a veces difusa, de sensaciones que desaparece con el comienzo de nuevos proyectos o añadir retoques a las tareas por terminar tras un periodo de transición para elegir el camino más adecuado.
Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

¡Madre mia! ¡tres meses para escribir una novela! y con el calorazo de agosto...
se ve que la tenias muy clara en tu cabeza; me pasó algo parecido con Katmandú, pero aun asi me costó nueve meses.
¡Suerte con ella!

Armando Rodera dijo...

Tienes mucha razón, Alicia. Es una sensación extraña, acostumbrado todos los días a una tarea que de repente ha finalizado. Pero sí, es una sensación satisfactoria de todas maneras. Dejaremos reposar la novela y luego la revisaré.

Gracias por tus palabras. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Ya te digo, Lola, a mí también me ha sorprendido, con lo vago que soy a veces, ja, ja.

En serio, tenía la idea en la cabeza y la he podido soltar casi a borbotones, sin parones, y sin que la cocumentación u otros temas me distrajeran de la tarea principal.

A mí la primera me costó un año y la segunda ocho meses, pero creo que este record no lo volveré a conseguir para las próximas que tengo en mente. Aunque la experiencia ha sido muy positiva, eso sí.

Un abrazo.

MiánRos dijo...

Bueno Armando, tú y yo hemos sido estos días de agosto la antítesis en cuanto a escribir se refiere. Creo que has cerrado un gran verano dando fin a la obra que te propusiste y, sinceramente, pienso que en un tiempo bastante considerable, uff; se nota que no había demasiados flecos y que la tenías calculada al dedillo en tu cabeza. Yo, sin embargo, me he contagiado desde el primer día del placer y el descanso hasta límites de no abrir el portátil en todas las vacaciones; espero que esto sirva al menos para cargar las pilas y el otoño e invierno sean productivos ante todo.

Lo dicho, que me alegro por el logro que has conseguido de acabar una nueva novela, y te mando mi enhorabuena porque imagino que habrás llevado a buen puerto ésa excelente embarcación.

Un fuerte abrazo.
Mián Ros

Blas Malo Poyatos dijo...

¡Genial, Armando! Con una buena idea en la cabeza y tiempo, puede avanzarse muy rápido. Bueno, pues a por la siguiente, ¿no?

Un abrazo

B. Miosi dijo...

Armando cuánto me alegra que no hayas dejado escapar la inspiración. Cuando llega hay que aprovecharla al máximo y disfrutarla, es así como salen las mejores novelas, cuando te involucras, te emocionas, y no piensas en otra cosa que no sea seguir escribiendo.

Maravillosa noticia.

Un gran abrazo!
Blanca

Miguel Baquero dijo...

Es para sentirse orgulloso, sin duda, y te deseo que tengas muchas suerte y consigas interesar a algún editor. Suerte y ánimo

Armando Rodera dijo...

Me había dado cuenta al leer tu última entrada, MiánRos, je, je. No pasa nada, otros veranos yo he perreado también bastante en ese sentido. La verdad es que estoy bastante sorprendido por mi rendimiento en este caluroso mes de agosto, donde he escrito más de media novela.

Lo de llegar a buen puerto ya se verá, amigo. De momento he quedado contento con el resultado, aunque cuando me ponga con la revisión seguro que me llevo las manos a la cabeza y sacó la guillotina a pasear.

Gracias por tus palabras. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Hombre, Blas, déjame descansar un poco, ¿no?, ja, ja. En serio, creo que me pondré con la revisión de "el enigma de los vencidos" y luego retomaré la de esta última novela. Vamos, que tengo curro por delante.

Espero que para finales de año tenga tres novelas en perfecto estado de revista para lanzarse a la gran aventura editorial.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Blanca, es lo que me ha ocurrido. Me he emocionado, involucrado y metido hasta el tuétano en el alma de esta novela. No he dejado nada en el tíntero, espero que el resultado haya merecido la pena.

Gracias por tus palabras. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras de ánimo, Miguel. Yo seguiré insistiendo, espero que mi momento llegue en un día no muy lejano.

Un abrazo.

Javier Márquez Sánchez dijo...

¡Fantástico, Armando! Mi más sincera enhorabuena, compañero

Armando Rodera dijo...

Muchísimas gracias, Javier. Ahora empiezo con mi semana de asueto literario, je, je.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena Armando. Tiene mucho mérito el que hayas terminado la novela en 90 días. Aunque se tenga la inspairación, no siempre se consigue el ritmo de escritura idóneo para plasmar una trama. Ójala que pudiera yo tener ese impulso y esa energía
Bueno, lo dicho, enhorabuena y a ver si tengo el placer de leer una muestra
Un abrazo.JCRR

Armando Rodera dijo...

Gracias, Juan Carlos. Es cierto que lo que más me ha costado ha sido el obligarme a seguir una rutina diaria cone stos calores, por eso estoy bastante contento.

Entiendo que tus circunstancias son diferentes para sacar el tiempo y las ganas de escribir, pero seguro que algún día lo haces.

Tranquilo, dejaremos que la obra repose, como el buen vino, antes de revisarla. Y después, a esperar el veredicto de los lectores más fieles.

Un abrazo.

Martikka dijo...

¡¡Felicidades Armando!!
Yo estoy a un tris de terminar con la novela de encargo -llevo 6 meses y teniendo en cuenta de que sólo he tenido una semana de vacaciones, tiene su mérito encontrar tiempo entre el calor y las salidas y el trabajo "normal" y la pereza.

Ahora un poquito de reposo y a por la siguiente idea (Yo tengo tres proyectos en mente pero poco tiempo para llevarlos a cabo, ¡ainss!)

Abrazos

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Marta. Veo que tú también llevas buen ritmo, ya nos contarás lo que puedas sobre ese bonito proyecto.

Esta semana la dedicaré a descansar y después ya veremos. Revisaré la primera y después me pondré con la tercera, aunque también tengo ideas para otras tres o cuatro novelas nuevas. Todo depende de otras temas que tengo pendientes, espero que esta nueva temporada que comienza sea provechosa.

Un abrazo.

Xavier Borrell dijo...

Enhorabuena Armando, mímala bien a ver si la leemos pronto.

Armando Rodera dijo...

Eso haré, Xavier, a ver si tienes razón y en un futuro próximo esta obra puede ver la luz.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Tiene todos los ingredientes que gustan incluso a los jurados literarios. ¿Te has planteado enviarla?
Si lo deseas, te envío las bases de uno.
Un beso.

Arlette

Armando Rodera dijo...

Pues no me lo había planteado, Arlette, ya que está recién terminado el primer borrador. Todavía queda bastante trabajo por delante.

No creo mucho en los concursos literario y menos después de cosas que he leído o me han contado. Aunque nunca se sabe, ¿verdad? Me lo pensaré.

Gracias por tu comentario. Un saludo.