viernes, 15 de octubre de 2010

PRESENTACIÓN DE "SERENO EN EL PELIGRO. LA AVENTURA HISTÓRICA DE LA GUARDIA CIVIL"

Anoche tuvo lugar la presentación oficial de la obra "Sereno en el peligro. La aventura histórica de la Guardia Civil", de Lorenzo Silva. Este libro, editado por EDAF, ha sido merecedor del VIII Premio Algaba de Biografía, Autobiografía, Memorias e Investigaciones Históricas.

El evento se celebró en uno de los salones principales del Círculo de Bellas Artes de Madrid y tuvo mucho de acto cultural, pero también institucional, al estar presidida la mesa por el Ministro del Interior, don Alfredo Pérez Rubalcaba, a la sazón mando superior de la Guardia Civil. A su lado, además del autor, se encontraba el escritor Andrés Trapiello, flanqueados en ambos lados por el representante de la editorial y el de Ámbito Cultural del El Corte Inglés, patrocinador de este certamen.

Abrió el fuego de las intervenciones el editor de Edaf, agradeciendo al resto de componentes de la mesa su asistencia y recalcando la creciente importancia de un premio cada vez más consolidado. Después fue el turno del representante del patrocinador, resaltando el interés de su empresa por seguir ejerciendo el mecenazgo cultural en una época tan complicada para todos.

A continuación Andrés Trapiello fue el encargado de introducir la obra de Lorenzo Silva y presentarla al numeroso público asistente. En su alocución rememoró un artículo que escribió para el diario El País, aludiendo a las peculiaridades del tricornio, como primer acercamiento literario hablando del cuerpo castrense. Después fue el presentador del primer libro de la saga de Bevilacqua y Chamorro, los investigadores de la Guardia Civil que Lorenzo Silva ha convertido en todo un clásico de la novela policial española. Y ahora presentaba este ensayo histórico sobre la Benemérita, también de Lorenzo Silva, con lo que esperaba, dicho entre bromas y veras, que pudiera seguir librándose de las multas por exceso de velocidad si le paraba alguna patrulla de Tráfico.

Trapiello habló en profundidad del libro de Lorenzo Silva, haciendo hincapié en que este ensayo novelado refleja a la perfección, no sólo la verdadera historia de la Guardia Civil a lo largo de sus 166 años de singladura, sino también, y quizás eso es lo más importante, la realidad de la sociedad española durante todo ese período. Una sociedad que ha ido evolucionando durante los convulsos siglos XIX y XX, de forma paralela a un cuerpo policial y militar sobre el que se han vertido luces y sombras. Un libro dónde, desde el punto de vista más objetivo posible, se narran las vicisitudes de los abnegados miembros de la Benemérita, desde el guardia raso del puesto rural más recóndito del mapa hasta los generales que marcaron su destino. Una obra que analiza hasta el detalle las acciones de la Guardia Civil, no guardándose nada en el tintero, sin maniqueísmos absurdos, resaltando acontecimientos importantes de la Historia de nuestro país en los que siempre aparece algún miembro de la Benemérita. Hechos en los que este Cuerpo de Seguridad puede salir mejor o peor parado, pero hechos que ahí están y Lorenzo Silva los ha querido reflejar en su obra. En definitiva, una Guardia Civil que es un espejo de la sociedad española durantes sus más de 150 años de existencia.

Llegó el turno de Lorenzo Silva, que agradeció su presencia al resto de compañeros de mesa, recordando en forma de anécdota su primer encuentro con el Ministro del Interior, treinta años atrás. Fue en una charla que el señor Pérez Rubalcaba, en esos momentos alto cargo del Ministerio de Educación, impartió en el Instituto de Secundaria donde cursaba sus estudios Lorenzo Silva. Después nos contó brevemente su larga relación literaria con la Guardia Civil, desde que en 1998 publicó la primera novela en la que aparecían Bevilacqua y Chamorro, "El lejano país de los estanques". Hasta ese momento, según nos comentó Silva, no tenía una especial relación con el Cuerpo, aparte de algún encuentro por temas referidos a su trabajo de abogado, pero a partir de entonces se estrecharon los lazos.

En el caso de la obra presentada, Lorenzo Silva remarcó que él no es historiador, y que además se ha querido alejar de las numerosas obras ensayísticas que versan sobre la materia, aunque sí ha podido utilizarlas como documentación. Su obra no es un libro de Historia, argumentó, sino un libro de historias. De historias de hombres, y desde hace pocos años también mujeres, que han servido a la Guardia Civil desde el lejano 1844, cuando el visionario Duque de Ahumada creó este cuerpo policial para proteger los campos y caminos de nuestro país, y por ende, proteger a los ciudadanos españoles, siendo garantes de la seguridad en dichas zonas. Enumeró algunas de estas historias y anécdotas diversas, desconocidas para el gran público, intentando ser ecuánime en su escritura, pero olvidándose de los tópicos que a veces van asociados a la Guardia Civil.

Por ejemplo, nos contó que hubo guardias civiles presentes en los acontecimientos más importantes de nuestra historia a lo largo de siglo y medio: la instauración y caída de la I y II República, el alzamiento del 18 de julio de 1936 y la posterior Guerra Civil, los años del franquismo, incluyendo su triste final con la ejecución por fusilamiento de aquellas horrendas penas de muerte, y la lucha antiterrorista, sin omitir errores ni tampoco actos heroicos. Detalles tan importantes como que, tras el golpe de Estado del 36, sólo uno de los siete generales del Cuerpo se unió a la rebelión y más del sesenta por ciento de los miembros totales de la Guardia Civil permanecieron leales a la República. Una época terrible en la que se fracturó la sociedad española, al igual que una Guardia Civil que fue reabsorbida por otros cuerpos a partir de mediados de 1937 y durante el resto de la contienda civil. Ya durante el franquismo volvió a sus funciones, pero documentos históricos aseguran que estuvo a punto de desaparecer en esa etapa de la posguerra por no confiar en ella los más altos mandatarios del régimen.

El Ministro del Interior fue el encargado de finalizar las intervenciones. Nos contó que estaba encantado de participar en dicho acto por razones personales, profesionales y coyunturales. Personalmente porque es un seguidor y admirador de la literatura de Lorenzo Silva, especialmente tras leer "El alquimista impaciente", título que le recordó su vocación de químico. Profesionales porque, en calidad de Ministro del Interior, es el mando superior de los Cuerpos de Seguridad del Estado, y por supuesto de la Guardia Civil. Y coyunturales, ya que defendió el carácter militar además de policial del cuerpo castrense, recordando que este punto ha sido aprobado por abrumadora mayoría en el parlamento español. Un Cuerpo de larga tradición, pero que intentan adaptar a los tiempos modernos tras cambiar la antigua cartilla de los guardias y el férreo régimen de disciplina militar impuesto desde tiempos inmemoriales. Un Cuerpo de Seguridad que funciona a la perfección, y cuando algo funciona bien, aseguró, es arriesgado cambiarlo.


Tras la finalización de las alocuciones, los asistentes pasamos al salón adyacente, dónde pudimos degustar canapés de alta cocina acompañados por todo tipo de bebidas. En esa habitual y heterogénea mezcla que se produce tras este tipo de actos, donde escritores, agentes, editores, periodistas y demás personas relacionadas con la cultura en sus diferentes vertientes, compartimos un agradable rato conversando con algunos de los asistentes. Charlamos con escritores como Pedro de Paz o Paco Gómez Escribano, con la guionista y escritora Julia Montejo, el periodista Martin Roberts, o algunos de los miembros de la revista Culturamas, encabezados por su alma máter, Javier Vázquez Losada. A última hora, casi cuando nos marchábamos, tuve la suerte de que Pedro de Paz me presentara a Lorenzo Silva. Pude saludarle, estrechar su mano y compartir unos minutos de amigable charla mientras se hablaba de temas tan diversos como algunas anécdotas de la Guardia Civil o sobre los diferentes actos que tendrán lugar la semana que viene en el festival de novela policíaca de Getafe. Nos despedimos de él y del resto de acompañantes mientras quedábamos emplazados para esa tercera edición de Getafe Negro, en la que seguro disfrutaremos tanto como con el acto de anoche.

10 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Jolines, Cómo he disfrutado de esta crónica, Armando. Las haces muy amenas y están genialmente escritas. A ver si en uno de esos contactos te cae una oportunidad, una oportunidad que mereces desde hace tiempo.
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Me alegra que hayas disfrutado con la crónica, Sergio.

Lo de la oportunidad está complicado, ya sabes. Hablando allí con diferentes personas salió el tema de la crisis y lo difícil que está publicar, aunque ya lo hayas hecho y tengas incluso agente importante. Así que imaginate para los noveles...

Fue un acto muy interesante que además terminó de la mejor manera posible. Tengo que agradecerle a Lorenzo Silva, además de su amabilidad a la hora de charlar con nosotros, el que haya mencionado esta crónica en la última entrada de su blog:

http://lorenzo-silva.blogspot.com/2010/10/los-guardias-y-su-jefe.html

Un fuerte abrazo.

Paco Gómez Escribano dijo...

Estupenda crónica, Armando, que he leído gustosamente sólo después de hacer la mía en mi blog, por no contaminarte y plagiarte, jeje. Fue un placer conocerte y charlar de inquietudes comunes. A ver si nos vemos por Getafe. Un abrazo.

P.D.: Tranki que publicamos, tío. No sé cuándo pero sé que lo haremos. Ánimo.

Alicia Uriarte dijo...

Estimado Armando, esta entrada sí que ha sido completa. Después de leer tú crónica-como siempre impecable en cuanto a estructura, contenido y lenguaje-he pasado a la de Lorenzo Silva-al que conozco por la de veces que le has nombrado desde que te sigo- y a la de Paco-también muy interesante-. Desde luego he quedado muy bien informada del evento. Estoy segura que será un libro muy clarificador aparte de necesario. Sabes que, por razones geográficas y políticas, a algunos- y a pesar de intentar evitarlo-todavía nos pesan bastante las sombras del pasado de dicho cuerpo.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Paco, la tuya también me ha gustado mucho. Fue un acto muy distendido en el que disfrutamos mucho. Por supuesto fue un placer poder charlar contigo de temas e intereses comunes.

Seguramente nos veremos por Getafe. La verdad es que yo estoy tranquilo en ese sentido que comentas, sé que más tarde o más temprano llegará ese ansiado momento.

Un abrazo.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchísimas gracias por tus palabras, Alicia. Es cierto que leyendo todos los posts que comentas es más fácil hacerse una idea de lo que dio de sí dicho acto cultural.

Entiendo también tu postura respecto al tema, no creas. Para muchos de nosotros las connotaciones de dicho cuerpo son las que son, pero por lo que contaron todos los intervinientes en el acto, este ensayo lo narra desde el punto de vista más objetivo posible, intentando acercar al gran público detalles que quizás le sean desconocidos, ya sean a favor o en contra de las actuaciones pasadas.

Gracias por tu aportación. Un abrazo y feliz fin de semana.

Gervasio López dijo...

No hay quien haga estas crónicas como tú, Armando. Haces que uno piense que ha estado allí. Enhorabuena.

Armando Rodera dijo...

Te agradezco tus amables palabras, Gervasio. Y si realmente consigo lo que dices me doy por más que satisfecho.

Un abrazo.

MiánRos dijo...

Te has convertido en un reseñitas de pro, Armando. No hace falta que acudamos a los eventos para estar informados de primera mano como si hubiéramos asistido.
Mis felicitaciones, amigo.
Un fuerte abrazo.
Mián Ros

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, MiánRos. Pues se presentan unos días cargaditos de actividades, y no voy a poder acudir a todos ellos. Pero prometo manteneros informados de los que pueda, para sentirme más acompañado si cabe.

Un abrazo.