sábado, 20 de noviembre de 2010

PRESENTACIÓN DE "EL HOMBRE QUE MATÓ A DURRUTI", DE PEDRO DE PAZ

Ayer por la tarde tuvimos la suerte de asistir a una interesantísima velada literaria con motivo de la presentación en sociedad de la novela "El hombre que mató a Durruti", del escritor Pedro de Paz. Aunque durante los actos de Getafe Negro acudimos también a la presentación express de este mismo libro, de hecho la de anoche fue la verdadera puesta de largo de la obra en Madrid, en su reedición con la editorial Aladena.

Esta novela fue la primera del autor en su exitosa carrera literaria. Con su opera prima consiguió alzarse merecidamente con el premio José Saramago de novela corta en el año 2003. Por circunstancias diversas, dicha obra no tuvo una distribución acorde a su calidad literaria, y al autor siempre le quedó clavada esa espinita. Hasta ahora, momento en el que se ha reeditado, en una edición corregida y ampliada con un ensayo biográfico sobre la figura de Buenaventura Durruti, una obra singular que entusiasmará a no pocos seguidores del género negro, novela histórica o ensayo humanístico.

En esta ocasión, el maestro de ceremonias del acto fue el escritor y guionista Jorge Díaz. En su primera disertación nos habló sobre las circunstancias y razones para esta reedición especial, proyecto harto complicado y más en los momentos actuales del sector editorial patrio, presentando de forma muy amena y didáctica la obra y al autor de la misma, Pedro de Paz.

Pedro agradeció las palabras de Jorge Díaz, encantado por poder presentar este libro en un sitio tan entrañable para todos los amantes del género negro como es la conocida librería "Estudio en Escarlata", y en una fecha como el 19 de noviembre, aniversario de la muerte de Buenaventura Durruti. Agradeció también la numerosa concurrencia de público, en un acto en el que los asistentes al mismo dejaron pequeño el espacio habilitado para la ocasión. Nos habló entonces de los motivos para este nuevo lanzamiento de un libro del que está muy orgulloso y satisfecho con el resultado obtenido, sumergiéndose a partir de ese momento en una conversación en toda regla con el presentador del acto, en un toma y daca sin respiro con el que pudimos aprender mucho sobre los entresijos y la génesis de esta novela.

El autor nos contó las razones para lanzarse con este proyecto. De un lado su pasión por el período histórico de la Guerra Civil española, hobby que le ha hecho leer y documentarse ampliamente a través de diferentes medios, buscando nuevos datos sobre esa convulsa época de nuestra historia. Y por otro lado el gusto por la novela policíaca. Al aunar ambas pasiones surgió el germen de esta novela.

De hecho, recalcó el escritor, no buscaba escribir una novela sobre Durruti, pero en el período de documentación le surgió la oportunidad. Se encontró con una personalidad arrolladora y una auténtica vida de película durante los años de existencia del conocido anarquista, por lo que no tuvo que inventarse ningún personaje de ficción para su novela, que transcurre realmente después de su inesperada y misteriosa muerte en el frente de la Ciudad Universitaria de Madrid. Es esa posible investigación policial que tuvo lugar tras el luctuoso hecho la que da origen a la posterior trama detectivesca, en la que el comandante Fernández Durán y el teniente Álcazar, como trasuntos de Holmes y Watson en un cariñoso guiño a su admirado Conan Doyle, tratan de aclarar lo sucedido para tan trágico desenlace.

Pedro de Paz quiso dejar claro a los asistentes que lo que se muestra en la novela son meras hipótesis, las más plausibles vistos los pocos datos fehacientes que tenemos sobre aquella fatídica jornada. A día de hoy no hay certeza alguna sobre los verdaderos motivos de la muerte de Durruti, por lo que la novela parte de esa premisa para pergeñar una trama policial que según Jorge Díaz, va mucho más allá.

El autor confesó que ha seguido investigando sobre el tema y que seguramente, si tuviera que empezar ahora de cero su novela, matizaría algunos aspectos de la misma. Gracias a esta ingente labor de investigación, Pedro de Paz pudo brindar entonces una verdadera sorpresa al respetable, alcanzando el acto literario un estadio superior.

Pedro de Paz nos habló del exilio y posterior caída en el olvido de José Manzana Vivó, el fiel escudero de Durruti, un militar de carrera que acompañaba al anarquista en el momento de su muerte, y por ende, casi el único testigo fiable de lo que sucedió ese 19 de noviembre de 1936. Tras su exilio en México no se volvió a saber nada del sargento Manzana, incluso se llegó a decir que no se reunía ni tenía ningún trato con el resto de exiliados republicanos españoles. Un misterio más a incluir en una cadena de oscuros acontecimientos que agigantaron más el aura que envuelve la figura de Buenaventura Durruti. Hasta ayer.

El escritor nos contó como había trabado contacto con unos supuestos familiares del sargento Manzana, hecho que le corroboraron tras enseñarle pruebas irrefutables. A continuación, para sorpresa del respetable, Pedro de Paz tuvo el placer de anunciar la asistencia entre nosotros de Begoña Manzana, hija del colaborador de Durruti, y su hijo, nieto del militar español. Llegados expresamente desde México, su país natal, habían tenido la deferencia de asistir a la presentación y la señora Manzana se sentó incluso junto al escritor, dispuesta a dar luz sobre la oscura capa de misterio que envuelve toda esta historia.

Begoña Manzana aseguró que su padre era un hombre intachable, un rígido militar de carrera que sirvió a la República fielmente hasta el final de la guerra. Al verla perdida huyó a Francia, como otros miles de exiliados, para posteriormente coger un barco que le llevaría hasta Veracruz. Más tarde se instaló en Ciudad de Méjico, convirtiéndose en un próspero empresario que vivió dignamente el resto de su vida en el país amigo. El sargento Manzana siguió tratándose con el resto de exiliados republicanos, tomando parte incluso en la formación de la Casa de España en el país americano.

Según argumentó la hija del militar, su padre nunca hablaba de la guerra, por más que le insistiera. Sí hablaba del cariño que sentía por Durruti, e incluso la señora Manzana recordaba que en su casa había estado alojado alguna vez un familiar del anarquista. Nunca mencionó a su familia las circunstancias que giraron en torno a la muerte de Durruti, pero su hija, en conversaciones cazadas al vuelo cuando su padre se reunía en casa con otros exiliados republicanos y hablaban del tema sin mencionar nombre alguno, pudo entrever lo que realmente ocurrió en aquel lejano día, hechos corroborados al escuchar las diferentes tesis planteadas sobre el tema desde que contactó con Pedro de Paz.

De una forma distendida y alegre, Begoña Manzana nos narró anécdotas de su padre, como el rígido carácter castrense que imponía incluso a la hora de despertar a sus hijos a las seis de la mañana a toque de campana. O como el temor que sentían los exiliados españoles, aún habiendo huido del país, les llevaba a construir compartimentos secretos en sus casas para esconder escrituras o cualquier otro tipo de documento importante y de valor que quisieran tener a buen recaudo. Escondites que azuzaban el infantil interés que todo niño tiene por las cosas que no conoce, haciendo que la joven Begoña los buscara sin descanso.

A continuación tuvo lugar un turno de preguntas por parte del público asistente, tanto para el escritor como para su invitada especial, haciendo que el acto se alargara sin apenas darnos cuenta. Tras la correspondiente firma de ejemplares por parte del autor se desarrolló entonces la charla habitual en este tipo de actos, acompañados por ricas viandas regadas con bebidas espirituosas para deleite del respetable. Fue entonces cuando pudimos entablar interesantísimas charlas con algunos de los asistentes al acto como los escritores Jorge Magano, Paco Gómez Escribano, Jorge Díaz, Antonia Corrales, Rubén Sánchez, Lorenzo Rodríguez y otros muchos amigos y compañeros del autor que quisieron arroparle en un día tan importante para él. Charlas en las que diseccionamos la realidad del sector editorial actual, enterándonos de esos detalles tan interesantes que son, en definitiva, la salsa de estas reuniones.

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16 comentarios:

Sergio G.Ros dijo...

Excelente crónica, como siempre, Armando. Pedro se sacó un as de la manga para poner de largo su ópera prima, que, parace ser, tendrá por fin la atención que se merece. Oye, siempre que te leo me quedo con la intriga de que me cuentes algo de cotilleos editoriales porque estás muy bien informado, ;))
Un abrazo.

Antonia J. Corrales dijo...

Armando, ni que decir, porque sobra como siempre, que tu crónica es buenísima y que es un placer encontrarte a ti y a tu chica en actos como este, un placer y la seguridad de que ni un detalle se escapará para los lectores.
Me faltó tiempo para charlar contigo, que siempre es un lujo, pero ya sabes , como tú me dijiste: vas como las motos :))))
Felicidades, una crónica interesantísima, como la presentación.

Paco Gómez Escribano dijo...

Te ha quedado bordada la entrada, Armando. Buena crónica y buena la velada que nos marcamos el viernes. Fue un placer charlar contigo y con tu chica. Como hablamos, paciencia, que ya nos llegará lo de publicar. Y a ti, cuando menos lo esperes, ya verás. Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Un estupendo reportaje, Armando, muy profesional. Si yo hago más intentaré que en la próxima haya algun tentempie que anime a los asistentes.

Hasta que uno no comienza a hablar no se sabe si tiene delante a un público cálido o frío.

Un abrazo

Alicia Uriarte dijo...

Armando, no sé si te has dado cuenta de la evolución del personal que llega a esta tu siempre acogedora casa. No hablo de calidad humana, ni siquiera de la calidez en el trato. Eso ha existido desde los principios de incorporarme a este blog. Hablo de la categoría literaria reconocida de los que se van acercando a leer y posteriormente halagar tus crónicas. Estás ya arañando en el entorno que te corresponde, espero que alguna editorial por fin se dé cuenta de ello.

La crónica me ha parecido muy interesante. Es un gusto leerte. Bien llevado el hilo de la misma de principio a fin. La presencia de Begoña me ha parecido la guinda del pastel para la presentación de un nuevo relanzamiento que seguro será merecido y reconocido con buenas ventas, a pesar de los momentos de crisis.

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Sergio. La verdad es que sí, la sorpresa que nos tenía preparada Pedro fue el culmen de una tarde verdaderamente interesante.

Hombre, amigo, ya sabes que esas cosas se cuentan en petit comite, je, je. De todos modos las conversaciones giraron en torno a la crisis del sector editorial, más grave de lo que muchos nos imaginábamos. Y si ya es dificil para los consagrados, con varios libros publicados o con agencias importantes detrás, imagínate para los noveles...

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Agradezco tus palabras, Antonia, son muy importantes para mí. La velada fue interesantísima y todos disfrutamos una barbaridad.

Es cierto, sé que tenías otros compromisos y no nos dió tiempo a charlar tranquilamente. Espero que más pronto que tarde volvamos a coincidir y podamos resarcirnos.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Paco. Lo pasamos bien, es cierto, disfrutando de una de las veladas literarias más completas de los últimos tiempos.

Y como suele ser habitual, esas charlas tras la presentación que suelen ser de lo más jugosas.

Hombre, Paco, a ti sí que ya no te queda nada. Al resto, seguiremos luchando, que ya sabes cómo está el patio.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Blas. Lo del refrigerio posterior a la presentación nunca viene mal, ya sabes, pero tampoco es imprescindible.

Me hubiera gustado también asistir a tu premiere, espero que siga todo marchando tan bien y te veamos en breve por Madrid.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Siempre estoy encantado con tus comentarios, Alicia, es un placer poder leerte. Es cierto que el ambiente de este blog siempre ha sido muy bueno, me he sentido arropado desde un principio y me llena de orgullo que me lean y comenten escritores tan reconocidos como los que se dejan caer por aquí.

La tarde literaria fue de lo más amena. Reconozco que disfrutamos un montón y el broche final fue digno de mención. He asistido en los dos últimos años a muchos y diferentes actos, y la presentación de Pedro fue una de las mejores que he visto.

Además, con un gran éxito de asistencia de público. El bueno de Pedro casi no pudo atender a nadie al finalizar el acto ya que estuvo firmando libros durante más de una hora. Desde aquí, de nuevo, mi más sincera enhorabuena. Y por supuesto, mi recomendación para todos vosotros de una novela que merece mucho la pena leer: "El hombre que mató a Durruti".

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Por lo que nos cuentas en la crónica, la tarde fuen una estupenda ocasión de debate literario y vuelta a la historia, con presencia protagonista incluida. Esta vez me perdí la ocasión de escuchar a Pedro,al que sigo de cerca gracias a tus crónicas ycomentarios, e incluso conozco de una presentación en la misma librería,pero me hago una idea de lo buena que fue la tarde
Un abrazo.JC

Armando Rodera dijo...

Fue una estupenda tarde, Juan Carlos, y sé que te hubiera encantado asistir. La presentación estuvo genial, la inesperada aparición del personaje invitado subió aún más el listón y como colofón esas charlas que nunca hay que perderse.

A la próxima ya sabes, tienes que apuntarte.

Un abrazo.

Maribel dijo...

Muy interesante, como todas tus crónicas, Armando. Nos tienes malacostumbrados. El día que no nos traigas un encuentro literario tan bueno como éste y como otros muchos lo echaremos de menos. Además, es una suerte coincidir in situ con otros amigos y amantes de las letras. ¡Qué envidia!
Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Agradezco tus palabras, Maribel. Hombre, yo seguiré intentando asistir a este tipo de actos y seguiré compartiéndolo con todos vosotros. Primero, porque me gusta y me lo paso bien. Y segundo, porque de todo se aprende y se puede conocer y charlar con un montón de personas interesantes.

De momento tengo pensado en breve acudir a un acto diferente, que junta literatura con deporte. Ya os contaré.

Un abrazo.

Miguel Baquero dijo...

Una crónica muy completa, siento no haber podido estar allí, pero tú has reseñado el evento perfectamente.

Armando Rodera dijo...

Te agradezco tus palabras, Miguel. Es una lástima que no pudieras asistir, la verdad es que fue una tarde amena e interesante.

Un abrazo.