lunes, 13 de diciembre de 2010

LA CRISIS AFECTA A TODOS LOS SECTORES

En este año tan difícil para todos, y a pocas fechas de que el calendario cambie a un 2011 que esperemos sea mucho mejor, aunque las perspectivas no son nada halagüeñas, quería compartir con todos vosotros algunos apuntes relativos al sector editorial, ese al que algunos queremos acceder de uno u otro modo aunque los que ya lo han conocido por dentro te desanimen a veces con sus palabras.

Después de meses de dimes y diretes, con rumores de todo tipo que pululan por blogs, redes sociales, conversaciones de viva voz en reuniones y actos literarios o cualquier otro medio, sólo nos queda claro un asunto: el sector editorial también está en crisis. Las ventas han bajado considerablemente, las novedades cada vez aguantan menos en las mesas de las librerías, las tiradas de primeras ediciones son cada vez más pequeñas, se devuelven cada día más libros a la distribuidora y un sinfín de otros argumentos que pueden poner los pelos de punta al más pintado.

Si ya es difícil llegar, por lo visto es casi imposible mantenerse. Los escritores noveles tienen que escalar el equivalente a una docena de Everest para conseguir su sueño, pero es que los que ya han publicado uno, dos, tres o más libros tampoco lo tienen tan fácil. Las editoriales ven los problemas de otros compañeros de sector y ponen sus barbas en remojo. Las empresas del sector no quieren ver recortados sus beneficios en el mejor de los casos, y no hundirse con pérdidas irreparables en el peor de ellos, así que tienen que innovar o apostar por lo seguro. Y encima lleva apareciendo tiempo por el horizonte el problema/salvación del libro digital, sin un camino claro que seguir ante la disyuntiva que se nos plantea a todos.

Pero es que incluso nadie está a salvo de recibir un buen susto, aunque haya firmado un contrato con una editorial, o su libro se haya publicado y distribuido con mayor o menos éxito. Ya he conocido varios casos de escritores que han recuperado los derechos de sus obras, incluso después de cobrar el anticipo de la editorial, sin que su obra sea finalmente publicada. Es algo demencial que no llego a comprender muy bien; por muchos gastos que suponga la edición y distribución de dicho libro no entiendo que prefieran perder un dinero ya pagado por miedo al posible fracaso de dicha edición.

Aunque hay otros casos más flagrantes y de los que he tenido constancia en las últimas semanas. Una editorial importante que todos conocéis, con importantes títulos en thriller e histórica y cuyas novedades siempre estaban muy bien colocadas en todas las librerías, por lo visto no da señales de vida. Sus autores intentan contactar con ellos por teléfono, mail o fax y no obtienen respuesta. Ni con burofax han tenido ningún resultado, por lo que contratos firmados, cesión de derechos, liquidaciones que pagarse y otros muchos detalles están en entredicho, más teniendo en cuenta que en diversos foros se comenta que los responsables de dicha empresa se han largado con viento fresco a un paradero desconocido.

Otros muchos habréis visto en redes sociales algunos mensajes y grupos creados por escritores que no consiguen cobrar los royalties que les adeudan, aunque ese es otro tema. Por no citar los casos de editoriales que apuestan decididamente por publicar a autores extranjeros que ya han tenido éxito, con lo que todo es mucho más difícil. O editoriales a las que les mandas una propuesta de edición y te dicen que ahora mismo sólo publican sus premios literarios y poco más. Panorama desalentador, aunque no por ello vamos a dejar de luchar.

No sé si cada día hay más gente que escribe y menos que lee, pero las agencias y editoriales están desbordadas. El talento abunda en nuestra piel de toro y en los países amigos con los que compartimos lengua. Y los que necesitamos escribir porque es algo inherente a nosotros, casi como el aire que respiramos, seguiremos haciéndolo a pesar de las circunstancias adversas. Siempre hay una esperanza en el horizonte. Siguen saliendo prometedores proyectos de pequeñas editoriales que se lanzan a las procelosas aguas tan difíciles de surcar en estos momentos, pero es su arrojo y valentía el espejo en el que debemos mirarnos todos. O iniciativas como la de los librinos, o las diferentes maneras de afrontar el reto digital. Sin olvidarnos del éxito de autores no reconocidos hasta la fecha que alcanzan tiradas millonarias, o las segundas y sucesivas ediciones de escritores recién llegados a este mercado que han aterrizado con fuerza en su debut literario.

No podemos pensar que el futuro es sólo negro, puede ser un gris con matices que quizás algún día nos muestre ese cielo azul brillante que todos queremos contemplar en nuestro horizonte particular. Y para eso tendremos que seguir en la brecha, luchando con todas nuestras fuerzas. Y al igual que en cualquier otro sector que se precie, tenemos que seguir consumiendo para que el dinero circule y la maquinaria no se pare. Nosotros seguiremos leyendo, escribiendo, compartiendo momentos intensos con los amantes de la literatura mientras seguimos buscando nuestro sueño, porque nadie podrá quitarnos esa ilusión, ese momento sublime que otros compañeros ya han logrado y que por lo visto sabe a gloria. Hasta entonces sólo nos queda tener paciencia, seguir trabajando y confiar en que el futuro podamos sentir con fuerza esos tímidos rayos solares que intentan asomar por detrás de las oscuras nubes de la desesperanza.

25 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

No hay que desesperar, Armando. Para ser escritor, además de escribir, que es básico, hay que ser un pesao de la leche. Dar el coñazo a editores, agentes y demás. Aparte de moverte por saraos, tú lo sabes bien. Además de pasarlo bien con los amigos, como bien dices, te enteras de cosas increíbles que no tienen sentido, pero que pasan. Yo creo que no hay que hacer caso ni a las buenas ni a las malas noticias. Simplemente hay que ser uno mismo y seguir escribiendo a pesar de todo. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Si la cuestión es que no me desespero, Paco. La verdad es que ahora me lo tomo con filosofía. Antes tenía más ansias por publicar y demás, pero ahora simplemente me digo que no es el momento y que todo llegará.

Seguiremos, como bien dices, disfrutando de esos buenos momentos que podemos compartir. Mientras seguimos a lo nuestro, sin prisa pero sin pausa, esperando que pasen las vacas flacas.

Gracias por pasarte. Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Armando,

Excelente artículo: se nota que llevas un escritor en la sangre.

Yo opino que las editoriales están saturadas de manuscritos de gente que cree que sabe escribir pero no tiene ni idea. Me refiero a que le falta una formación académica.

También pienso que los escritores del Siglo XXI acabaremos rebelándonos contra la tiranía del sector editorial y de sus pobres remuneraciones, bien publicando en internet, bien en la puerta de un servicio público.

Suerte.

Nos leemos en El Mirador, si te apetece.

Arlette dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada Armando. La he disfrutado un montón, y te digo lo mismo que Paco, a seguir escribiendo a pesar de todo.
Un beso.

Maribel dijo...

Snif, Armando, voy a llorar. De verdad que el sector está muy mal. Vivimos tiempos convulsos y la literatura no es una excepción. Un agente me confirmó hace poco que tiene una serie de manuscritos con informes MUY BUENOS (porque los buenos directamente los rechazan) y no se atreven a representar a sus autores por miedo a estrellarse.
Reproduzco sus palabras: "estamos esperando que esto dé un giro. A ver si el próximo año cambia la cosa...".
Es triste, pero la crisis afecta a todo, se vende menos de todo (por supuesto también libros), y las empresas no quieren arriesgar.
Un abrazo. (Esperemos que el 2011 nos traiga un poco de bienestar).

Martikka dijo...

Ainsssss, Armando. Hoy has escrito un post de terrorrrr!!
Paciencia, es lo que nos queda. Un escritor normalmente ha de tener mucha!

Armando Rodera dijo...

Gracias por tus palabras, José Antonio. Es cierto que mucha gente envía manuscritos indiscriminadamente, pero todos nosotros conocemos montones de casos de gente muy válida a la que nadie da una oportunidad. Y en esta época tan difícil es todo mucho más complicado.

Lo de las nuevas tecnologías y otros medios de darse a conocer no es moco de pavo, aunque para todo "spain is different". No sé en que blog encontré información de un tipo en USA que había vendido más de 100.000 ejemplares entre una docena de obras estilo thriller a través de amazon, y ni tenía padrino ni era muy conocido. Pero eso en España creo que es inviable de momento.

Seguiremos en el candelero, no nos queda otra. Y a esperar que cambie el viento y se ponga a favor...

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Estoy encantado de que mi entrada de hoy te haya gustado, Arlette. Viniendo tus palabras de una escritora con tan gran bagaje a sus espaldas me sirve de acicate para seguir creyendo en lo que hago.

No te preocupes, seguiremos pese a las adversidades. No nos queda otra.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

No llores, Maribel, que con tus nuevos datos me dan también ganas de llorar a mí.

Es muy fuerte lo que dices, y ya lo barruntaba, pero no nos queda otra que apretar los dientes y seguir luchando contra viento y marea. Seguro que esto cambia para mejor, no puede ser de otro modo.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

¡No me digas eso, Martikka!! Ja, ja, no pretendía escribir un post terrorífico, por mucho que me encante Stephen King, pero la dura realidad nos golpea con fuerza y habrá que asumirlo.

Esto es pasajero, seguro, y en un futuro próximo todo volverá a su cauce. Más nos vale...

Un abrazo.

Maribel dijo...

Armando, no pretendía desanimarte pero a mí también me dejó a cuadros con esa afirmación de que las obras con informes buenos son automáticamente rechazadas, y que solo estudian las de informes muy buenos. Y me lo dijo una agencia importante.
En mi blog, si entras en el perfil, verás mi dirección de contacto (e-mail).
Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Armando, con el avance y uso de las nuevas tecnologías-léase ordenador-hay mucha gente confundida en el mundo literario. Y por desgracia, no todo el mundo tiene la capacidad para discernir que todo lo que está empaquetado en forma de libro no es literatura, unos por no primar la calidad frente a lo comercial y otros por pretender ser escritores por el hecho de saber escribir palabras. Eso acaso dificulte la labor de selección de lo realmente valioso. Por otro lado, en tiempos de crisis yo creo que lo mejor es aprovechar el tiempo para prepararse. Al menos es en lo que creo y lo que vendo a mi alumnado y a vosotros compañeros escritores. Cuando el temporal pase, espero que obtengan mejores frutos aquellos que se dedicaron a seleccionar mejor las semillas, así que a producir, corregir y no desesperarse. No olvidemos la famosa frase de “El cuervo”, NUNCA LLUEVE ETERNAMENTE.

Compañero, me encanta leerte aunque sean noticias poco alentadoras. Esa es la habilidad de un buen escritor, convertir en arte la redacción de lo cotidiano.

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

No, si no me has desanimado, Maribel. Pero es muy fuerte lo que cuentas. Hemos llegado en mala época, que se le va a hacer. Seguramente hace dos o tres años, teniendo nuestros escritos la misma calidad que tienen ahora, hubiésemos tenido menos problemas para pasar los filtros de agencias o editoriales.

Pues nada, a armarse de paciencia esperando que el nuevo año mejore el asunto.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Creo que tienes muchísima razón, Alicia, y eso es lo que ya estoy haciendo. Seguiré escribiendo, aprendiendo, puliendo mis textos y aumentando la producción. Así cuando pase esta mala época estaré en buena disposición para dar el salto.

Como siempre, un placer leer tus palabras. Un abrazo y feliz semana.

Anónimo dijo...

Creo que toca aguantar la crisis como todo el mundo y todos los sectores, pegado a la silla, en este caso escribiendo que es lo que nos gusta, para que un tiempo mejor la producción sea valorada por alguna editorial. Tampoco está mal una temporadita dedicada exclusivamente a la creación. Hay muchos escritores famosos que han publicado novelas de hace unos años, o que han ido sacando del cajón creaciones antiguas cuando han tenido un poco de nombre.
Es lo que hay, por lo que se ve.
Un abrazo.JC

Armando Rodera dijo...

Eso es cierto, Juan Carlos. La crisis está instalada en todos los sectores y no tiene pinta de desaparecer en un corto espacio de tiempo.

Así que haremos como comentas: seguir escribiendo, leyendo, aprendiendo y aumentando la producción. Nunca se sabe donde se abrirá ese pequeño resquicio que nos permita meter la cabeza.

Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Excelente entrada, Armando, bien contada, sin ser específico pero claro como el agua. Si te digo la verdad, al igual que me ocurriera con Maribel, pensaba hacer una entrada sobre la crisis editorial y te me has anticipado...je,je.. Por otro lado, creo que estoy de acuerdo con Alicia Uriarte: hay que prepararse, haber habrá oportunidades, pero no ahora. Es complicado, y los que no tengan verdadera vocación desistirán. Ser escritor no es fácil. No si se quiere ser un escritor medio decente, claro. Aunque eso ya lo sabes.
Un fuerte abrazo.
Sergio.

Daniel DC dijo...

Excelente artículo mi estimado amigo. Tocaste la realidad editorial en momento de crisis.

En el Book Expo America de este año, tuve la oportunidad de charlar con el presidente de una editorial y me reveló cosas que me sorprendieron:

1.- El 96% de las personas emplean el computador para leer por Internet; Google realizó una competencia este año sobre ideas novedosas y una de las ganadoras fue la posibilidad de accesar a material de lectura gratuita en la Web para la población de bajos recursos.

2.- Los libros digitales fracasaron en el 2000 porque la tecnología y costos no se adecuaban en aquél momento. La era digital atravesó una década de hibernación y ahora está despertando.

3.- Para una editorial es más fácil tener mil autores fichados que apenas vendan 1,000 libros cada uno; esto generará mayor ingreso a la editorial y les permitirá soportar la declaración de impuestos.

De esos tres puntos extraigo lo importante:

1.- Lo que marcará el futuro en la industria literaria será la lectura por Internet para las masas.

2.- El contenido es lo que cuenta sin importar el soporte que se transmita.

3.- El autor deberá valerse de las herramientas disponibles para promover su obra.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Armando Rodera dijo...

Me acordé de ti al escribir la entrada, Sergio. Como siempre dices que no cuento nada jugoso, ja, ja.

La verdad es que el panorama es desolador, pero como dices habrá que seguir sembrando en esta dura época para después recoger los frutos. Sólo los más fuertes llegarán al final del camino.

Esperemos que en el 2011 mejore un poco la situación.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Interesantes reflexiones, Daniel. El sector está en crisis en todo el mundo, pero la situación española creo que es algo diferente a la de Estados Unidos.

Allí se venden ya más libros digitales que en papel, por lo menos en Amazon, y a precios razonables. Aquí hay pocos contenidos digitales, precios desorbitantes sin ningún valor añadido, conservadurismo de las grandes editoriales para no eprder su trozo del pastel y además, dispositivos de lectura caros y con prestaciones que a veces dejan muccho que desear. Aunque en verdad es el futuro.

Otro asunto es que habrá autores que se promocionen por su cuenta, con su web, sus libros digitales y sus propios medios. Habrá muchos que se quedarán en el camino, pero posiblemente también habrá casos sonados que triunfarán. Pero todo está un poco en el aire.

Permaneceremos atentos al devenir del sector, esperando estar preparados para lo que llegue.

Gracias por tu aportación. Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

No me preocupa quedarme por el camino, Armando, me preocupa no haberlo intentado.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Pues estoy de acuerdo contigo, José Antonio. Por nosotros no va a quedar, eso por supuesto. Seguiremos con toda la ilusión del mundo, quizás algún día cambie todo esto.

Un abrazo.

Maribel dijo...

¡Enhorabuena, Armando! Has sido seleccionado en abogados.es.
He leído el micro y está genial.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Menuda sorpresa, Maribel!! Lo miro de vez en cuando, pero no sabía que me habían seleccionado, je, je.

Muchas gracias por la info. Un abrazo y feliz finde.

Blas Malo Poyatos dijo...

Aterradora entrada, Armando. Pero ésa es la realidad, o mejor dicho, sólo lo poco que vemos, porque lo que no vemos ni se dice debe ser de aúpa.

Y sin embargo, en plena Crisis, siguen publicándose libros de nuevos autores. Eso da una peque-esperanza para 2011.

Un abrazo