jueves, 30 de diciembre de 2010

SE ACABA LA DÉCADA

Pues sí, queridos amigos, el 2010 se acerca inexorablemente hacia su final y con él la década comúnmente denominada como "los años 2000". En estos últimos días del mes de diciembre, entre pantagruélicas cenas con la familia, es normal hacer balance del año a punto de terminar, aunque en numerosos medios de prensa, digitales o tradicionales, me he topado con resúmenes de esta decena de años, con impactantes imágenes recreando los mejores y los peores momentos de este convulso comienzo de siglo.

Pero tranquilos, en la entrada número 90 del blog no voy a hablar de lo que me ha sucedido en esta década. Como mucho os mencionaré algo de lo acaecido en un año que despedimos en escasas horas. Un año cargado de altibajos, tanto a nivel personal, profesional e incluso literario, pero que afortunadamente para mí y los que me rodean empieza a despuntar levemente, asomando un tímido rostro detrás de los negros nubarrones que nos han acompañado a lo largo de estos 365 días.

A todo el mundo, en mayor o menor medida, le ha afectado esta profunda crisis global que lo abarca todo. Una crisis que no tiene muchos visos de mejorar, por lo que deberemos seguir arrimando el hombro (por mucho que se nos quiten las ganas sabiendo que estamos en ella gracias a muchos empresarios sin escrúpulos, acompañados de esa clase política que miró para otro lado en época de bonanza, incapaces hoy en día, sea en España o en el resto del mundo, de tirar del carro hacia delante para sacarnos del atolladero). Sólo de ese modo podremos sobrevivir a esta dura etapa, un doloroso alto en el camino que lo único que puede hacernos es más fuertes y mejores, aunque debemos estar preparados para cualquier contingencia.

Si la crisis afecta a todos los sectores, que os voy a contar del tema editorial. Ya debatimos sobre sus profundos problemas en una entrada anterior sobre la que no voy a abundar, pero todos esperamos que el temporal amaine y por lo menos, aunque no sea un renacimiento floreciente, si podamos volver por lo menos a una época más proclive a nuestros intereses.

Para no aburriros demasiado, y fijándome estrictamente en mi devenir literario, os diré que en este 2010 he avanzado bastante, aunque por supuesto no todo lo que hubiera deseado. No ha sido hasta estos últimos meses cuando realmente he tomado conciencia de lo que buscan en agencias y editoriales, por lo que he vuelto a realizar profundas revisiones y correcciones de mis dos primeras novelas, reestructurando capítulos también en algunos casos, con el ánimo de intentar alcanzar esa meta que a veces vemos tan cerca, pero a la vez tan lejos. Es ahora cuando he terminado de comprender los mecanismos que mueven la maquinaria editorial, esos resortes ocultos que para el novel son como un océano insondable cuando nos metemos en harina, ajenos a todo lo que rodea un mundo desconocido para muchos pero al que queremos acceder.

La única pega es que he tardado mucho en comprender todo esto. Ya me han mencionado en alguna ocasión que las últimas versiones de mis novelas hubieran podido atravesar los rígidos filtros de agencias y/o editoriales hace dos o tres años, pero ahora mismo es casi impensable. He llegado tarde, que le vamos a hacer. Incluso escritores reconocidos, con tres y cuatro obras publicadas, están teniendo muchos problemas para publicar, así que imaginad los novatos. Las empresas del sector no se arriesgan en esta época tan mala, por lo que sólo queda esperar. Esta situación no puede durar toda la vida, y debemos estar preparados para cuando llegue nuestro verdadero momento.

Aparte de dejar niqueladas estas dos obras para luchar en igualdad de condiciones con otras muchas que tienen el mismo anhelo, he tenido tiempo en este 2010 de escribir otras cosas. Comencé una tercera obra que dejé momentáneamente de lado al asaltarme una súbita idea que debía acometer sin falta. Lo hice de un modo diferente a mi modo de escribir durante estos años. Hice caso a Stephen King y solté todo lo que llevaba dentro, sin mirar atrás ni corregir ni una sola palabra. Desnudé mi alma y escribí como un poseso, acabando el primer borrador de ese manuscrito en tres meses de verano, de los cuales, entre vacaciones y otros temas, aprovecharía como mucho 50 ó 60 días. Un hito del que estoy orgulloso, aunque sé que tengo una dura tarea por delante si quiero que esa crisálida sin pulir alcance la categoría de mariposa.

La otra obra que dejé a la mitad me ha sorprendido al releerla. No sólo porque me guste la trama y la vea con posibilidades, sino por su estilo mejorado y también porque no recordaba la longitud de lo escrito: 140 páginas con fuente 12 a doble espacio. Casi media novela que tendré que valorar si retomo a comienzos del 2011, aunque muchas otras ideas atacan mi mente sin descanso: una trama histórica, otra de espías, una de aventuras, otra de intriga, una policíaca, sin olvidarme de otra de misterio y en los últimos días, una posible saga de novelas juveniles. Como veis mi mente no descansa, sólo tengo que estudiar tranquilamente los pros y contras antes de atacar el próximo objetivo.

En este año que acaba he seguido introduciéndome en el mundillo literario, llegando a conocer, tanto virtual como personalmente, a muchas personas interesantes que se mueven dentro de un sector al que cada día tengo más claro que quiero pertenecer, por muchas luces y sombras que me encuentre en el camino: escritores, editores, blogueros, periodistas, guionistas, agentes literarios y gente afín con la que he podido tener contacto a lo largo del 2010. Una experiencia altamente enriquecedora y que recomiendo a todo el mundo.

Gracias a ello he podido asistir a interesantísimos eventos literarios, presentaciones, actos y fiestas relacionadas con el tema: actos durante la Feria del Libro de Madrid, Getafe Negro, galas del Premio Primavera, Llanes o Algaba, fiestas culturales diversas y un sinfín de presentaciones literarias donde el amor por la literatura es el plato principal de casi todos los menús. De ese modo he podido después contaros esas experiencias en el blog, compartiendo con todos vosotros esos gratos momentos e incluso llevándome la agradable sorpresa de que esas crónicas fueran mencionadas con aprecio en sus páginas personales por escritores de la talla de Lorenzo Silva o Pedro de Paz. Un motivo más para seguir trabajando con ahínco, buscando esa meta que espero alcanzar algún día.

Durante este año que termina también he seguido colaborando con diversos medios digitales, e incluso he tenido tiempo de meterme de lleno en otros proyectos culturales que me han llamado la atención. Lo cierto es que estoy encantado con ello, y muy satisfecho por los resultados, por lo que espero que en el 2011 esto vaya in crescendo.

Ya tendré tiempo de evaluar a conciencia todo esto una vez pasadas las fiestas. Y es que por cambiar las costumbres, y por primera vez en mi vida, las primeras horas del nuevo año las pasaré en un lugar bastante alejado de mi domicilio o el de algún familiar. Un lugar situado en latitudes más cálidas dónde, aparte de olvidarme de la lluvia y el frío típicos de estas fechas, intentaré cargar las pilas para afrontar un año duro, pero que espero también lleno de satisfacciones.

Hasta entonces os deseo a todos unas felices fiestas y una buena salida y entrada de año. Disfrutad de estos días en compañía de vuestros seres queridos, anhelando la llegada de esos Reyes Magos que os colmarán de regalos. Y también, como no, espero que en el 2011 se cumplan todos nuestros sueños y podamos seguir compartiéndolos.

¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!

26 comentarios:

JUAN dijo...

Armando, te felicito por tu excelente trayectoria y te deseo mucho éxito a partir del nuevo año.
Feliz año 2011. saludos.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Juan. Esperemos que el año nuevo sea aún mejor para todos nosotros.

Un abrazo y Feliz Año Nuevo!!

Rafael Ayerbe dijo...

Armando, desde luego que si sigues escribiendo con esta soltura y haciendo hincapié en esas revisiones de tus manuscritos, no tengo duda que cuando vuelva a emerger este sector, tú serás uno de los próximos candidatos a "novel que logra publicar". Así que ánimos para el 2011. Felices fiestas.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias por tus palabras y por tus buenos deseos, Rafael. Para eso seguiremos trabajando, a ver si en el nuevo año mejora algo la situación.

Un abrazo y Feliz Año!!

Paco Gómez Escribano dijo...

No hay otra fórmula, Armando: Trabajo y seguir acudiendo a esos saraos en los que nos encontramos tantas veces compartiendo ratos tan agradables. Excelente post. Un abrazo y pásalo bien en Nochevieja. Y que en el nuevo año se materialicen, por lo menosw, algunos de tus sueños.

Alicia Uriarte dijo...

Armando, estupendo resumen de lo que te ha acontecido.

Te deseo lo mejor para el 2011 y si te da tiempo, antes de marchar a tierras calidas, pásate por La nieve a que veas que en el baile también has prosperado bastante.

URTE BERRI ON!

Maribel dijo...

Feliz 2011 con mis mejores deseos.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Pues tienes razón, Paco. Seguiremos trabajando, no queda otra. Y desde luego acudiremos también a esos saraos literarios, que me han dicho que a mediados de enero se prepara uno bueno con Marqués de Cáceres y jamoncito bueno. ¡Qué dura es la vida del escritor, je, je!!

Muchas gracias por tus buenos deseos. Un abrazo y Feliz Año!!

Armando Rodera dijo...

Gracias por tus palabras, Alicia. Miedo me da acercarme a la Nieve para ver que has preparado, ejem...

Espero que disfrutes de lo que queda de fiestas. Y por supuesto que en el 2011 se cumplan todos tus deseos.

Un abrazo y Feliz Año Nuevo!!

Armando Rodera dijo...

Igualmente, Maribel. Seguro que el nuevo año viene cargadito de sorpresas agradables.

Un abrazo y Feliz Año!!

Sergio G.Ros dijo...

Un año completito, Armando. Ojalá se vea recompensado pronto. Un fuerte abrazo y feliz entrada; :)

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Sergio, el añito ha tenido un poco de todo. Eso sí, esperemos que el 2011 sea mucho mejor para todos.

Un abrazo y Feliz Año Nuevo!!

MiánRos dijo...

Feliz Año nuevo, Armando.
Mucha suerte y buenas muchas para este 2011, amigo.
Un abrazo,
Mián Ros

Miguel Baquero dijo...

Pues creo que puedes llegar a tener éxito, aunque en el fondo es una lástima eso de tener que modificar capítulos, buscar argumentos y rehacer escenas para estar de acuerdo con la corriente comercial. Te deseo suerte y que lo logres

Anónimo dijo...

Hola Armando. Gracias por tus deseos de buen comienzo de 2011 y por tu resumen personal del 2010. Leyendo tu repaso, creo que tu actividad y constancia no dejan otra conclusión que la de un año productivo y a todas luces positivo. Las revisiones de tus novelas, con las que tú mismo has dejado las mismas en buenas condiciones de calidad para dormir mientras son llamadas a esa oportunidad que estoy seguro que acabará llegando, no hacen más que reflejar lo que se ve en cada entrada de tu blog. Y es que amigo,de vrdad se nota que tu estilo y calidad va en constante mejoría y evolución, de lo cual nos alegramos.
Qué brbaridad !!!. Tienes en mente muchasbuenas ideas. Espero que las brisas y paz de esos parajes a los que te vas te pongan las pilas para empezar con ilusión a desarrollarlas.
Un abrazo fuerte, muchos éxitos y muchas alegrías para este 2011 en el que espero que sigamos compartiendo, como con los buenos vinos, el sabor de la litaratura
JC

Javier Pellicer dijo...

Estoy convencido de que lograrás traspasar todas esas metas que te has impuesto. Comprendo bien el lugar donde te encuentras, porque yo también estoy en el mismo punto: el escritor novel cabezota que se niega a tirar la toalla, porque sabemos que tenemos mucho (o al menos lo suficiente) que ofrecer. Y también como tú, ha sido en este último año en que, creo, he sabido adaptarme mejor a lo que se exige para al menos aparecer profesionalmente en el mundillo literario. Ahora es turno de las editoriales de darnos la oportunidad.
Seguro que ambos lo conseguimos. No sé dónde decían que para atraer la buena fortuna había que pensar en positivo. Así que ya sabes...

Feliz Año Nuevo, Armando!!

Lola Mariné dijo...

Feliz año, Armando.
No te puedes quejar, has hecho muchas cosas, y ya sabes que se hace camino al andar, y tu vas por el bueno.
Saludos

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Armando,

Creo que hay que ser exigente con lo que se escribe, pero siempre fiel a uno mismo.
Es ese puntito, no lo dudes, la marca de fábrica de un autor. El resto es cuestión de tiempo.

Feliz año, compañero.

Armando Rodera dijo...

Igualmente, MiánRos. Seguro que este año nos trae buenas nuevas.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Eso espero yo también, Miguel. No es que haya transformado las novelas para adaptarlas a requerimientos comerciales, pero si he intentado ser más directo, olvidándome de circunloquios o descripciones que no vienen a cuento para centrarme más en la historia mientras buscaba mi propio estilo. Y creo que ahora estoy en el buen camino.

Gracias por tus ánimos. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias por tus bellas palabras, Juan Carlos. En efecto ha sido un año completito que espero sirva como siembra para lo que tenga que recoger en un futuro como cosecha literaria.

Los días de vacaciones geniales, en un sitio del que sólo se pueden hablar maravillas, ya sabes. Habrá que adaptarse ahora a la dura realidad y empezar a pensar en los nuevos proyectos.

Un fuerte abrazo, amigo.

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Javier, tú también has pasado y estás pasando por experiencias parecidas en nuestra búsqueda del Santo Grial. Pero seguro que el 2011 será nuestro año, no queda otra opción.

Así que a seguir creciendo como personas y como escritores, preparándonos para ese mágico momento que está ahí, a la vuelta de la esquina.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Igualmente, Lola. No me quejo, voy pasito a pasito. Aunque tú me entiendes bien. Sólo me queda ese pequeño empujoncito que en esta época de crisis está tan complicado. Pero llegará, estoy seguro.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

En eso tienes razón, José Antonio. La esencia de lo que escribes no puede cambiar, por mucho que intentes mejorar o buscar la excelencia para entrar en determinado ámbito. Nosotros dejamos pedacitos del alma en cada escrito y eso no puede quitárnoslo nadie.

Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Querido Armando,

Sabes que he estado alejada de los blogs y de Internet en general estos últimos tiempos, ahora que regreso, (no tanto como quisiera) me encuentro con esta entrada en la cual manifiestas tus logros, tus esperanzas y nos detallas tus trabajos, qué bueno saber que todo sigue caminando, que la Tierra sigue dando vueltas, y que los deseos, el amor por las letras siguen moviendo este mundo que muchos de nosotros hemos escogido con amor.

Te deseo lo mejor para este 2011, y que sigas avanzando en pos de la tan ansiada publicación, lo más importante ya lo has conseguido, te has convencido de lo que se debe hacer para lograrlo.

Un gran abrazo para ti y Arantza
Blanca

Armando Rodera dijo...

Es un placer verte de nuevo por aquí, querida Blanca. Lamento profundamente tu pérdida y entiendo perfectamente que durante estos duros meses hayas permanecido alejada de todo este mundo. Espero que poco a poco, aunque sigas con ese dolor agudo en el alma, puedas ir recuperando tus antiguas costumbres y nos sigas deleitando con tus palabras.

Te agradezco tus ánimos y tus palabras de aliento. En este nuevo año que se nos rpesenta apasionante seguiremos buscando esa tierra prometida a la que llegaremos sin demasiada tardanza. Al menos esa es la ilusión que compartimos muchos.

Un fuerte abrazo.