jueves, 21 de enero de 2010

"BENJAMÍN", DE FEDERICO AXAT

En este nuevo año, del que casi hemos consumido el primer mes, quería intercalar entre los habituales tipos de entradas del blog a los que os tengo acostumbrados una serie escogida de reseñas y/o críticas sobre libros interesantes que haya leído. Y creo que para inaugurar esta sección nada mejor que hablaros de "Benjamín", la opera prima del escritor Federico Axat.

Federico es un joven autor argentino afincado en La Plata, seguidor de este blog desde hace bastante tiempo. Ha escrito tres novelas cargadas de suspense y su primera obra, "Benjamín", verá la luz en unos días, publicada por la editorial Suma de Letras. Os dejo el book-trailer promocional sobre la obra en cuestión.




El matrimonio Green, Robert y Danna, viven una existencia tranquila junto a sus hijos Ben y Andrea en un pequeño pueblo de la costa este norteamericana. Ben está muy enfadado con su madre y para castigarla se plantea marcharse de casa. De ese modo les fastidiará también a sus padres un viaje para rememorar su luna de miel que llevan preparando bastantes semanas. Finalmente Ben se esconde en un desván abandonado desde tiempos inmemoriales, un habitáculo olvidado por todos que se encuentra situado justo encima de las estancias principales de la casa.

Comienza entonces una búsqueda desesperada de Ben por los bosques que rodean la zona. Durante días el pueblo entero se vuelca con los Green, intentando no pensar en la cruel realidad: Ben ha muerto y nunca volverán a su existencia anterior, aunque les falte todavía encontrar el cuerpo sin vida del pequeño de nueve años.

Pero Ben sigue encima de sus cabezas, espiando sus conversaciones más íntimas, descubriendo facetas desconocidas de sus familiares más cercanos y secretos terribles que amenazan con volverle loco. Los días pasan despacio y cada vez le es más difícil deshacer el entuerto. Poco a poco comprueba, anonadado, como su familia parece seguir adelante, reanudando sus vidas, pero ya sin su presencia.

Aunque Mike Dawson, el mejor amigo del padre de Ben, no da su brazo a torcer tan fácilmente e intuye que la historia esconde algo más que la simple desaparición y posterior muerte de un niño por una chiquillada. Secundado por Allison, ayudante del sheriff del pueblo, efectúa una investigación paralela que les llevara por derroteros inimaginables. Poco a poco empiezan a darse cuenta de la terrible realidad y las pruebas encontradas les demuestran que las apariencias engañosas pueden acarrear consecuencias desastrosas para todos. La trama alcanza entonces un ritmo vertiginoso, casi en formato de thriller, hasta desembocar en un final inesperado y sorprendente que pondrá patas arriba todo lo vivido hasta entonces.

En la obra de Federico Axat nos encontramos con una historia de verdadero suspense, una narración ágil que podríamos quizás enclavar dentro del género de "Terror psicológico". Un género a veces denostado entre las letras hispanas, aunque cuente con un elevado número de adeptos que siguen a los grandes maestros anglosajones de hoy y de siempre. Con esta novela el autor da un golpe encima de la mesa, reclamando la atención que se merece, y reivindicando para nuestra literatura de terror un lugar destacado en el panorama editorial.

Descripciones que nos transportan al universo de los protagonistas, personajes tan perfilados que casi podemos cortarnos con sus múltiples aristas y una narración fluida nos sumergen desde el principio en una apasionante lectura. Sus certeros diálogos nos trasladan, sin darnos cuenta, hacia uno de los puntos fuertes de la obra: la aparición, siempre en cursiva, de los sucesivos pensamientos que afloran en la mente de los diversos protagonistas. Este recurso literario, que nos evoca los primeros y, para mí, mejores años de Stephen King, nos permite adentrarnos en la complicada idiosincrasia de la historia y los complejos caracteres de los personajes.

Una novela en la que se puede escarbar a conciencia, intentando encontrar las sucesivas capas que el autor ha ido construyendo alrededor de la complicada trama, que se confirma ante nuestros ojos como un personaje más. La narración nos engulle y nos transporta hacia la verdadera esencia de la historia, siempre teniendo que subir un escalón más. Casi como en un juego de muñecas rusas donde cada vez nos adentramos más profundamente en la psique de los personajes, hasta alcanzar el momento culmen.

En definitiva nos encontramos ante una novela notable que destaca por una complejidad fascinante. Seguro que más de un lector, yo incluido, se plantea una segunda lectura casi inmediata para descubrir esos giros dramáticos que nos conducirán, sin remedio, hacia el único final posible. Una obra muy recomendable que hará las delicias no sólo de los incondicionales del género, sino de todo aquel que quiera disfrutar de una buena historia.

jueves, 14 de enero de 2010

LA BELLA ITALIA (II)

Antes de que pase demasiado tiempo y, después del interesante debate planteado en mi anterior entrada con motivo del libro digital, continuo hoy con la crónica ya empezada sobre nuestro viaje a Italia. El otro día os hablaba de las maravillas encontradas en Florencia y hoy nos centraremos en Roma, la Ciudad Eterna.

Regresamos a la capital italiana en el mismo medio de locomoción, el tren ligero. Partimos de la estación de Santa María Novella rumbo a Termini, situada en el centro de la gran urbe. Nada más llegar sólo tuvimos que dar un corto paseo, disfrutando de grandes avenidas como Via Cavour o Via Nazionale, antes de dejar nuestras maletas en el hotel, situado estratégicamente. Y es que caminando nos encontrábamos a poco más de cinco minutos escasos de la Fontana de Trevi y algo más de la archiconocida escalinata de la Piazza de España.


Era sábado por la tarde y la tranquilidad de la que habíamos disfrutado durante los primeros días en Florencia se tornó en un maremagnum de turistas que pululaban por doquier, llenando todos los rincones céntricos de la ciudad romana. Nos dejamos arrastrar por la marea humana que poblaba la carísima Via Condotti, donde las más selectas firmas de ropa y complementos seducen desde sus elegantísimos escaparates de firma.

Pudimos recrearnos en la magnificencia de la Piazza Navona, ya sin obras en las maravillosas fuentes creadas por Bernini. Nos cautivó sin remedio la cercana plaza donde el Panteón de Agripa luce esplendoroso después de veinte siglos en pie, antes de poner los pies en el interior de este templo circular que alberga la tumba del inmortal Rafael Sanzio.

El domingo por la mañana, aprovechando la buena situación de nuestro hotel, bajamos Via Cavour hasta encontrarnos con una pequeña maravilla escondida tras unas empinadas escalinatas: la iglesia de San Pietro in Vincoli. Es una visita muy recomendable ya que allí nos espera, con gesto altivo, el increíble Moisés de Miguel Ángel. Además, se puede contemplar en una vitrina anexa las supuestas cadenas que tuvieron preso a San Pedro en Roma y Jerusalén.

Desde ese punto de partida, casi a tiro de piedra, nos dirigimos a uno de los iconos por excelencia de la ciudad de las siete colinas: el Coliseo. Nos adentramos en su interior junto a una miríada de turistas curiosos que, como nosotros, se maravillaban ante el sobrecogedor espectáculo mostrado. No podíamos dejar de evocar imágenes que a todos nos venían a la memoria, escenas ya impresas en el imaginario colectivo que nos trasladaban a la época gloriosa del Imperio Romano, consecuencia de aquella famosa frase del pueblo demandando pan y Circo. Colosal, en una palabra, y eso que debido al saqueo, el paso del tiempo o el uso de sus piedras para construcciones posteriores han dejado al edificio en un estado de conservación que sólo nos permite imaginar la maravilla que debió ser en su época dorada.

Después nos perdimos en el Foro Romano, reminiscencias conservadas de la verdadera capital del Imperio en tiempos de los Césares. Vestigios en mejor o peor estado que nos permiten comprender la importancia de aquella ciudad en épocas pretéritas. Y si todos habíamos recordado a Espartaco o Gladiator al contemplar el Coliseo, no pude por menos que sonreír ante la visión del Circo Máximo y sus carreras de cuádrigas, tan magníficamente retratadas en la mítica Ben-Hur.

Siguiendo ese camino llegábamos a otro de los iconos que quería visitar, como buen turista al uso. Y es que aparte de disfrutar de la literatura, pintura, arquitectura o escultura, yo soy un acérrimo seguidor del vapuleado séptimo arte. Me encantan los clásicos americanos y una de mis preferidas es "Vacaciones en Roma", protagonizada por la genial Audrey Hepburn. Así que os podéis imaginar que habíamos llegado a la famosa Boca de la Verdad.

Como podéis comprobar la pateada estaba siendo de órdago, pero aún tuvimos fuerzas para atravesar el Tíber y acercarnos al bohemio barrio del Trastevere, perdernos entre sus callejuelas, disfrutar de la iglesia de Santa María y reponer fuerzas en una estupenda trattoria. Una jornada maratoniana que nos dejaba en la retina multitud de momentos mágicos dignos de un viaje de ensueño.

Para no ser demasiado extenso en esta entrada, tendré que posponer hasta nuevo aviso el final de nuestro viaje. Creo que Roma lo merece, y así podré deleitarme de nuevo recordando unos días que nunca olvidaré. Hasta entonces, Ciao, bambinos!!!

miércoles, 6 de enero de 2010

LA "SUPUESTA" REVOLUCIÓN DIGITAL

Después de las fiestas navideñas, -esperando que hayáis disfrutado de estos días tan entrañables en compañía de vuestros seres queridos y que los Reyes Magos os hayan colmado de regalos-, quería desearos a todos un Feliz Año Nuevo retomando la actividad normal del blog en su primera entrada del 2010.

Y quería plantearos un debate a todos vosotros. Sí, ya sé que en anteriores ocasiones hemos hablado del libro digital, pero las noticias aparecidas en los últimos días en diferentes medios me han llevado a escribir este post. Quizás el análisis que mi mente ha realizado sobre las noticias que he ido leyendo sobre el particular es un poco contradictorio, por lo que simplemente os voy a poner en antecedentes y así vosotros podréis opinar.

El primer artículo que sólo con su título ya nos llama la atención es el siguiente, aparecido en el periódico El País la mañana de Nochevieja: "El libro digital gana el primer asalto". Os recomiendo encarecidamente leer el artículo completo, ya que deja algunas consideraciones que me gustaría resaltar, para poder debatirlas después con todos vosotros.

En primer lugar nos cuentan el espectacular avance que ha tenido el libro digital en Estados Unidos y para ser más concretos nos dan los últimos datos de Amazon. Allí ya se venden más e-books que libros tradicionales y parece que la tendencia irá en aumento. Pero, ¿qué ocurre en España? Aquí, de momento, los contenidos digitales son escasos y los grandes sellos editoriales están posponiendo su entrada en dicho mercado todo lo que pueden, y quizás al final les pille el toro. Los gurús editoriales piensan que los dispositivos e-readers serán infrautilizados en lengua castellana al no existir suficientes e-books disponibles, pero Internet ya ha demostrado largamente que ese puede ser un error muy grave. Aunque ese es otro tema, el de los derechos de autor, que podemos debatir otro día.

Sabía que el sector editorial era conservador e inmovilista, pero me sorprende las acciones emprendidas contra la pequeña editorial que montó su web para vender libros. O la megaplataforma digital que están montando los monstruos de la edición española. ¿Qué es eso de que no se podrá comprar contenidos a través de esa web? Sabemos que "Spain is different", pero ir en contra de lo que ya está dando resultado en Estados Unidos e incluso sin mirar a nuestros vecinos europeos, puede que no sea la mejor solución.

Por lo que he leído en diversos medios el planteamiento sería el siguiente. Tendríamos que ir a las grandes superficies de venta de libros, y en menor medida a nuestras librerías de toda la vida, para poder comprar allí los e-books. Se supone que contarán con la tecnología necesaria, podrás pagar allí como hasta ahora, te darán un código o cupón y después con él, sea en tu casa o en cualquier otro sitio, podrás acceder a la plataforma web para descargarte dicho e-book con el código facilitado. ¿Alguien lo entiende?

Me parece bien que pueda hacerse así en determinados casos: gente que no se fía de pagar por Internet, personas que prefieren hablar con su librero de toda la vida para que le aconseje o incluso tener una cara conocida con quien desahogarse en caso de reclamación. Pero no que sea algo obligatorio. Estamos acostumbrados a comprar billetes electrónicos de tren, avión o lo que sea, desde casa y tranquilamente. Y como esos, muchos otros casos de ventas electrónicas seguras que puedo hacer desde mi portátil sin moverme si no me apetece. Aunque parece que éste no va a ser el caso.

Hay temor por la reacción de los libreros y me sorprende que grandes corporaciones editoriales puedan tener miedo a que no les expongan sus libros tradicionales. No sé si cuando esto avance nos encontraremos con un número ínfimo de plataformas digitales que tengan los derechos exclusivos de diversas editoriales, aunque esto sea contraproducente. O si por el contrario será como ahora, que aunque exista el PVP de un libro por ley, tenemos cantidad de tiendas, tradicionales o digitales, donde podemos adquirir dicho volumen con mayor o menor descuento. Creo que sería lo más lógico, que pudiéramos elegir, aunque me parece que los tiros van por otro lado.

Estamos en el siglo XXI y todos los sectores tendrán que evolucionar. A casi todos nos gusta tener un libro tradicional en las manos, sentir su tacto, su olor, evocar momentos inolvidables de los que hemos disfrutado. Pero, más tarde o más temprano, el e-book convivirá con el libro tradicional. Y deberán ajustar los precios para no andar en desventajas con otros países, sin que el autor vea disminuidos sus derechos, pero eliminando a ciertos intermediarios que al fin y al cabo en una transacción por Internet no son necesarios. Sólo hay que echar un vistazo a la web de Amazon o el MegaStore de Sony para ver que estamos a años luz, tanto en precios como en contenidos.

Para terminar, si no estáis demasiado cansados, podéis leer también el artículo de opinión del escritor Javier Calvo publicado en Nochebuena. En él nos cuenta su visión de hacia donde debería avanzar todo este asunto, y creo que da unos datos interesantes, aunque luego podamos o no estar de acuerdo con sus vaticinios.

Ahora os toca a vosotros opinar sobre el tema y así podremos tener un debate de lo más interesante para este año recién comenzado que nos augura tantos cambios.