jueves, 24 de junio de 2010

"CRACOVIA SIN TI", DE CARLOS SALEM

Hace unas semanas estuve en la presentación en sociedad de Culturamas, una revista digital de ocio y cultura con un planteamiento novedoso y moderno, alejado de los cánones habituales. Un espacio donde podemos encontrar numerosos temas como cine, literatura, teatro, cómic, música, pensamiento y muchos más. Con un elenco de firmas y colaboradores de lo más granado del panorama cultural español y un diseño vanguardista que está cosechando numerosos éxitos. Con sólo unas semanas en funcionamiento han recibido ya más de 100.000 visitas. Si no los conocéis, es una buena oportunidad para pasaros por allí.

Ya habíamos comentado el tema en alguna ocasión, pero después de ver la presentación del proyecto, sumamente atrayente, y tras hablar de nuevo con los responsables de novela, decidí unirme a ese grupo tan heterogéneo de personas unidas por la cultura en sus diversas vertientes, tras comprobar que no sólo seguían mi trabajo, sino que les parecía de calidad. Sólo quedaba empezar con las colaboraciones.

Os dejo con la primera reseña que ha aparecido estos días en Culturamas. Es sobre un libro del que yo os había hablado, la última novela de Carlos Salem titulada "Cracovia sin ti", publicada por Imagine Ediciones. Una obra que merece la pena ser leída.



Carlos Salem es un escritor todoterreno, mayormente conocido por sus novelas negro-criminales con un estilo muy propio, pero también autor de libros de relatos o poesía. En esta ocasión nos sorprende con una novela diferente, una trama urbana que ha sido galardonada con el Premio Ciudad de Seseña de Novela Romántica, donde los habituales de este escritor argeñol, como él mismo se define, no se sentirán defraudados al entrar de nuevo en su universo autoral.

Daniela es una joven publicista que está harta de desencuentros amorosos. Ha llegado a odiar al género masculino y sólo soporta a Gato, el gato que deambula por los tejados madrileños atento al devenir de la vida de los habitantes de la ciudad. Daniel es un mago al que los trucos no le salen en público, un escritor frustrado que sobrevive como puede en la jungla de Madrid mientras pena con su casera para pagar el alquiler. El azar les llevará a encontrarse, primero en el lugar de trabajo y después como vecinos del mismo edificio.

Daniel se presenta a un peculiar proceso de selección de ayudante de publicista en la agencia B & M. Allí conocerá a Daniela, que a partir de entonces será jefa y compañera, vecina y confesora, amiga pero no amante, ya que Daniela decide no liarse con Daniel para no alimentar falsas expectativas y centrarse sólo en el trabajo. Juntos formarán un equipo formidable con el que conseguirán grandes logros en su firma, subiendo en el escalafón como la espuma bajo la atenta mirada de Cuérnez, el dueño y señor de la empresa, ejecutivo de alto standing y baja estofa.

Una novela decididamente moderna y audaz, alejada de los estereotipos románticos, pero donde cada hijo de vecino puede sentirse identificado. Una obra llena de matices donde nos sumergimos en el alma de los protagonistas, en esas contradicciones tan nuestras que nos llevan a elegir a veces el camino equivocado, teniendo tan cerca el correcto. Y donde nos damos cuenta de que el amor, esa palabra a veces tan injustamente tratada, puede nublar la vista del más pintado, atontar sus sentidos y embotarle en una felicidad que puede ser efímera, pero que merece la pena investigar y adentrarse de lleno, hasta las últimas consecuencias. Quizás de ese modo nos llevemos una sorpresa…

Carlos Salem utiliza Madrid como telón de fondo, la ciudad donde vive y crea sus obras, mientras la agencia de publicidad es el escenario ideal para narrar las aventuras de los protagonistas. Un mundo difícil y cruel en ocasiones, con empresarios sin escrúpulos, clientes pelmazos y compañeros que no dudarán en pisotearte para ascender, aunque rodeado de un halo particular que el escritor reproduce con una ironía finísima que sólo se puede explicar leyendo la obra.

Con unos diálogos certeros y divertidos que a la vez nos harán reflexionar, y una prosa fresca, repleta de matices que paladearemos como el buen vino, Carlos Salem ha creado el cóctel ideal, ese tan dulce y espeso que nos devuelve la vida a cada trago. Una novela digna del galardón recibido y con la que todos podemos disfrutar con una historia primaveral de las que le dejan a uno la sonrisa en la boca.

viernes, 18 de junio de 2010

GALA DEL PREMIO LLANES DE VIAJES 2010

Anoche tuvimos la suerte de asistir a la gran gala organizada por Imagine Ediciones con motivo de la presentación del Premio Llanes de Viajes 2010. Una fiesta por todo lo alto que se celebró en la sala Liberata, situada en una de las zonas nobles de la capital, donde se congregó una nutrida representación de la cultura y el arte en nuestro país.

Tras el photocall de rigor en este tipo de actos todos los asistentes entramos al interior de la sala, decorada especialmente para la celebración de dicha fiesta. Allí pudimos encontrarnos con escritores como Fernando Marías, Carlos Salem, Pedro de Paz, Megan Maxwell, Eugenia Rico o Vanessa Monfort, recientemente galardonada con el Premio Ateneo de Sevilla. No faltaban periodistas de medios escritos y televisión, gente del cine como el director Emilio Barrachina o la actriz Ana Fernández; productores, cantantes, guionistas, editores, pintores y toda una amalgama heterogénea de gente relacionada de un modo u otro con el mundo de la cultura.

Los organizadores del acto nos deleitaron con una muestra exquisita de productos del concejo de Llanes: degustación de quesos a cada cuál más sabroso, carnes ecológicas servidas en cómodas brochetas y un amplio surtido de canapés servidos profesionalmente por una legión de camareros pendientes siempre de atender al público asistente. Todo ello acompañado por bebidas de todo tipo, consiguiendo de ese modo que la fiesta entrara en todo su apogeo. Los corrillos de gente diversa se movían, mezclándose con naturalidad, mientras las charlas se animaban y daban pie a conversaciones más que interesantes.

Llegó la parte central del acto, hora de los discursos y agradecimientos, aunque también de agradables sorpresas que hicieron la noche mucho más amena para todos. En primer lugar subió al escenario Silvia Pérez Trejo, directora de Imagine Ediciones y alma máter de la fantástica fiesta allí organizada. Una gala que pretende ser un referente cultural y convertirse en acontecimiento literario del año, además de fiesta de cierre de la Feria del Libro de Madrid. Y por lo visto ayer están en el camino correcto para lograrlo.

La editora agradeció a todo el mundo su asistencia y en especial a las personas que hacen posible que este Premio Llanes de Viajes tenga cada vez más repercusión. Silvia Pérez cedió entonces el testigo a los patrocinadores de este certamen: Ámbito Cultural de El Corte Inglés representado por Ramón Pernas, FEVE y el Ayuntamiento de Llanes, cuyo concejal Francisco José Balmori se excusó por la imposibilidad de la alcaldesa para asistir a la gala mientras nos mostraba la nueva campaña publicitaria para promocionar su bella comarca, "Llénate de Llanes".

Fue entonces el turno de uno de los protagonistas de la noche, el escritor asturiano Ricardo Menéndez Salmón, flamante ganador del certamen del 2010 con su novela "Asturias para Vera". Un viaje sentimental de un padre escritor, las vivencias de un observador a través de unos itinerarios por la tierra que le vio nacer, llevándonos de la mano por una Asturias natural y milenaria desconocida para muchos.

A continuación llegó una de las sorpresas de la noche. El cantante Carmelo Gómez, solista del conocido grupo "El Norte", nos dedicó en exclusiva un pequeño concierto para los allí presentes. En primer lugar tocó una canción compuesta exclusivamente para dicho evento, trasladando después a la concurrencia a un pasado recordado por todos con canciones suyas como "Entre tú y yo" y otras de su repertorio, enriquecido por joyas como la famosa "La chica de ayer".

Fue el turno de palabra para el representante de FEVE, que nos habló de sus trenes: el Transcantábrico y el remodelado Tren de la Robla. Se sorteó entonces un viaje para dos personas con todos los gastos pagados a elegir entre los diferentes itinerarios de dichos trenes y aparte una estancia en un hotel de Llanes. Los agraciados con los diferentes premios subieron al escenario para recogerlos después de mostrar los boletos ganadores y agradecer a todos los patrocinadores el fantástico regalo.

La fiesta continuó pasada la hora bruja. Nosotros nos marchamos después de más de tres horas disfrutando de la misma, pero seguro que la noche se alargó para muchos, visto el alto número de personas que todavía quedaban en el local. Una fiesta estupenda en la que disfrutamos muchísimo en compañía de viejos y nuevos amigos, poniendo el broche de oro a estas semanas de celebraciones literarias en Madrid.

* Fotografías de Fanny Luque. Cortesía de Silvia Pérez Trejo e Imagine Ediciones*

domingo, 13 de junio de 2010

FIN DE FIESTA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2010

En esta primavera loca, donde hemos pasado de sofocantes temperaturas a una última semana de Feria con más lluvia que claros y un frescor renovado, nos adentramos en el último fin de semana de una edición en la que no se espera batir los records de ventas y visitantes del año pasado.

Y como no todo es andorrear por el Paseo de Coches del Retiro, nos dirigimos el viernes por la tarde a un evento que podríamos encuadrar entre las actividades de la edición actual de la Feria. Se trataba de la presentación de la última novela del escritor murciano Jerónimo Tristante, titulada "El enigma de la calle Calabria", continuación de las andanzas de Víctor Ros, en este caso en la Barcelona del siglo XIX, y editada de nuevo por Maeva.

El acto tuvo lugar en un emplazamiento escogido con exquisito gusto: el auditorio del Museo del Romanticismo de Madrid. Una joya arquitectónica enclavada en el castizo barrio de Malasaña, edificio que ha sido restaurado convenientemente y abierto de nuevo al público hace escasas fechas. Un lugar digno de albergar la presentación de un libro sobre un policía decimonónico.


La presentación corrió a cargo del escritor Pedro de Paz, que con su habitual desenvoltura dio pie al protagonista de la tarde: su colega y amigo Jerónimo Tristante. El autor alabó el gusto por el recinto que albergaba el acto y pasó a continuación a hablar sobre su última obra. Una novela en la que abandona ligeramente el canon holmesiano con el que se articulaban las andanzas detectivescas en las dos anteriores novelas de Víctor Ros, para dar lugar a una trama ligeramente más negra, una historia con matices más macabros en las turbulentas calles de la Barcelona premodernista.

El escritor nos narró las vicisitudes a la hora de elaborar esta nueva historia. Desde el ingente trabajo de investigación, utilizando hemerotecas o el Archivo Municipal de la ciudad, a diversas anécdotas que nos contó a la hora de construir las tramas, pasando por el arduo proceso hasta encontrar el título adecuado para la obra. Una época en la que se narran los hechos que a Tristante le llamó poderosamente la atención, siendo una verdadera desconocida para el gran público aún encontrándose relativamente cerca en el tiempo. Una época de contrastes en Barcelona, desde el extrarradio donde se arremolinaban las masas de inmigrantes llegados de otras provincias hasta los palacetes de esa burguesía catalana tan hacendosa y europea, en los albores del modernismo y de las ideas independentistas.

Los minutos escuchando a Jerónimo Tristante volaban sin darnos cuenta, disfrutando con la amena charla con la que distinguió al respetable. Los años de docencia en Secundaria le han ayudado con esa elocuencia con la que nos convence sin dudarlo, sorprendiéndonos con la clarividencia con la que ve la evolución en la historia de sus personajes, hablando con pasión de unos protagonistas de los que está muy orgulloso y que le siguen dando grandes satisfacciones. Incluso nos avanzó, como primicia para sus lectores, algunos esbozos de la que sería la cuarta entrega de esta saga. Una obra donde quizás un Víctor Ros más descreído abandona la policía para dedicarse a la investigación privada, llevándole sus pesquisas a visitar el norte de España o quizás ciudades extranjeras tan llamativas en aquella época como Londres, Paris o Nueva York.

Fue el turno entonces del nutrido grupo de lectores incondicionales del autor, que con sus certeras preguntas animaron aún más el acto. Tristante no tuvo dudas en contar parte de su trayectoria personal y profesional como una parte más de ese aprendizaje que todo escritor tiene que superar hasta alumbrar ese legado que le traiga el favor del público. Y él le está muy agradecido a un Víctor Ros que espera le siga dando grandes alegrías en futuras entregas. Añadió finalmente las ideas sobre futuros proyectos en los que trabaja, como una historia vampírica o una trama ambientada durante la construcción del Valle de los Caídos.

Como inesperado colofón del acto, en vez de la más habitual firma de libros, todos los allí presentes acompañamos al escritor y a una representante del Museo a una visita guiada totalmente personalizada. El edificio había sido cerrado al público durante nuestra estancia allí, por lo que pudimos disfrutar de un modo mucho más tranquilo de las maravillas reunidas en aquel recinto: escaleras magníficas que nos transportaron a elegantes salones vestidos a la moda del Romanticismo o a dormitorios bellamente vestidos; cuadros y ornamentos de la época dignos de cualquier bello palacio, entre ellos obras de Goya, Ribera o Madrazo; mobiliario isabelino, de estilo Imperio o fernandino, con piezas tan notables como uno de los dos únicos pianos verticales existentes en España o el conjunto de miniaturas que alberga el Museo. Una colección digna de ser visitada con más tiempo.

Casi dos horas después de haber entrado al Museo salimos de nuevo a la calle, dispuestos a continuar la charla con escritores y lectores, refrescando el gaznate en ese tercer tiempo tan característico de este tipo de actos. Aunque el fin de semana todavía no había concluido y esperábamos poder acercarnos a la Feria si mejoraba el tiempo.

El sábado fue llovioso y desapacible, por lo que esperamos a la mañana del domingo, que afortunadamente nos alumbró con un mejor día. Así que encaminamos nuestros pasos de nuevo hasta el Retiro, sorprendiéndonos con la auténtica marea humana que poblaba el Paseo central y los aledaños de la mayoría de las casetas. La gente tenía ganas de sol y libros, y aprovechando el buen tiempo tras unos días infames, llenó con su alegría el último día del certamen de este año.

Sin tiempo para más, ya que la hora se nos echó encima y las aglomeraciones nos impedían andar a buen paso, nos dirigimos a terminar lo empezado el viernes. Pudimos entonces saludar de nuevo a Jerónimo Tristante, que estuvo amabilísimo con nosotros y nos dedicó un ejemplar de su última novela. Minutos después nos acercamos también a saludar a Fernando Marías, que nos firmó su flamante premio Primavera mientras charlábamos unos minutos agradablemente con él.

No hubo tiempo para más. En nuestro camino hacia la salida vimos las colas que de nuevo albergaban Matilde Asensi, Julia Navarro o Almudena Grandes en sus casetas, las oleadas de tiernos infantes que esperaban la firma de sus personajes preferidos de dibujos animados embutidos en trajes de felpa o el arremolinamiento de curiosos en torno a la caseta donde firmaba "El Sevilla", cantante de Mojinos Escocíos y bailarín ocasional en televisión.

De camino hacia Atocha, tras pasar junto a una estatua importante en la trama de mi primera novela, nos dimos cuenta de que una nueva edición de la Feria del Libro de Madrid terminaba para nosotros. Unos días en los que habíamos disfrutado de preciosos momentos, en compañía de viejos y nuevos amigos, y deseando que el año que viene sea aún más especial para todos.

lunes, 7 de junio de 2010

FIN DE SEMANA CENTRAL EN LA FERIA DE MADRID 2010

Según conversaciones mantenidas con entendidos, el fin de semana central de la Feria marca el devenir de la misma, dándonos las pautas de si la edición de un año es exitosa o no. Según mi humilde opinión, y sólo estuve por allí el sábado por la mañana, creo que este año tampoco ha ido mal la cosa, aunque habrá que esperar a los datos definitivos.

Bajo un sol abrasador instalado en Madrid desde hace días (36 º C a la sombra, imaginad lo que suponía andar por lugares donde los árboles no te cobijaban), nos lanzamos a recorrer el Paseo de Coches del Retiro. Un fin de semana especial donde los organizadores habían puesto toda la carne en el asador, coincidiendo en tiempo y espacio algunos de los pesos pesados de las letras hispanas acompañados de ilustres visitas extranjeras.

Por allí pudimos encontrar a los escritores Julia Navarro, Juan Cruz, María Dueñas, Antonio Gala, Ángela Becerra, Francesc Miralles, Francisco González Ledesma, Vila-Matas, Muñoz Molina, Sánchez-Dragó, Andrés Trapiello, Eduardo Mendoza, Eslava Galán o los incombustibles Carlos Salem y Javier Ruescas. Sin olvidarnos de la cuota de conocidos televisivos firmando como Teresa Campos, Richard Vaughan o Christian Gálvez. Aunque la lista de autores esa mañana os aseguro que era mucho más extensa.

La mayor aglomeración de personas esperando la dedicatoria de su autor preferido fue en la caseta donde firmaba Matilde Asensi. En la caseta central se apostaba el inefable Francisco Ibáñez, acompañado de dos personajes inmortales creados por su pluma: Mortadelo y Filemón. Aunque esa caseta central, sólo con unos pocos curiosos alrededor, imagino que tendría unas colas interminables para las firmas vespertinas de la sueca Camilla Lackberg. Y sobre todo para la aparición, trece años después de su última asistencia, del controvertido Arturo Pérez-Reverte, que tendría lugar durante todo el domingo 6 en sesiones de mañana y tarde.

Como ya sabéis, la edición de este año de la Feria está dedicada a la literatura nórdica y en especial al género negro. Disfrutamos de la exposición "Elemental, querida Salander" en uno de los pabellones habilitados en la Feria, comisariada por el mismo Lorenzo Silva, donde se nos mostraban fotografías, manuscritos e información inédita sobre diversos autores nórdicos y su obra: Stieg Larsson, Henning Mankell, Jens Lapidus, etc.

En el mismo comienzo del Paseo, caseta de los Países Nórdicos, se encontraban firmando dos autoras escandinavas de novela negra: la sueca Asa Larsson y la danesa Sara Blaedel. Aunque el plato fuerte de la mañana era la presentación, en el Pabellón del Círculo de Lectores, del último libro de Camilla Lackberg, donde pudimos disfrutar de la presencia de esta joven y prolífica autora sueca, una de las reinas del género policiaco.

La presentación corrió a cargo de Tom Kellene, periodista sueco afincado en España desde hace tiempo, que nos habló de las similitudes de las zonas rurales suecas, y lo que podríamos llamar la España profunda, aunque esa mentalidad de pueblo pequeño es común a muchos otros países donde los libros de Camilla están teniendo un éxito fulgurante. Y es que la autora centra sus narraciones en Fjällbacka, un pequeño pueblo del que es oriunda y donde incluso ahora tienen lugar tours turísticos para enseñar los diferentes emplazamientos de escenas y asesinatos acaecidos en sus novelas.

Kellene, que regenta un programa en RNE, nos habló también del origen de la novela negra escandinava, quizás afincado en ritos ancestrales de la época vikinga, como las canciones populares que tienen como leiv motiv sucesos terribles o asesinatos crueles, según recordaba de las "copillas" que le cantaba su abuela cuando era pequeño.

Camilla Lackberg iba contestando en inglés las intervenciones de su compatriota, mientras la traductora ejercía su papel, aunque a la escritora se le entendía bastante bien. Nos contó que "Crimen en directo" es la cuarta novela publicada en España de una saga exitosa comenzada con "La princesa de hielo". Éxitos que Maeva tiene previsto seguir editando, ya que en Suecia las aventuras de Patrick y Erika van ya por su octavo libro.

A la autora le interesa, según nos contó, descubrir el punto de inflexión a partir del cual una persona buena puede llegar a matar, ya que todos somos asesinos en potencia. Ella aseguró que en su caso podría llegar a hacerlo si alguien amenazara a sus hijos. Nos contó además como el ser una mujer joven y atractiva le ha añadido un plus interesante como escritora en un mundo inicialmente muy masculino. Camilla trabajaba anteriormente en temas de marketing, y cree que la cultura y las novelas no están reñidas a la hora de trabajar con ese tipo de promoción, por lo que se involucra mucho en dichos temas.

La charla terminó con unos minutos dedicando libros a sus seguidores antes del siguiente compromiso de la escritora, emplazando a los allí presentes para las firmas de la tarde. A la salida, pasadas ya las dos de la tarde, observamos como la gente se arremolinaba alrededor de una escultura de hielo promocionando a la escritora, dando un poco de frescor ante el sofoco que impregnaba el ambiente. La mañana terminaba y nosotros abandonamos el parque huyendo del sol, buscando un lugar agradable donde poder comer y descansar después de la visita matutina. Y esperando, cómo no, la siguiente visita a la Feria.