martes, 28 de septiembre de 2010

FESTIVALES LITERARIOS DE OTOÑO

Con el otoño ya instalado sobe nuestras cabezas, el sofocante calor de semanas atrás guardado en el baúl de la memoria y el fresquito reinante dándonos la bienvenida a una nueva temporada, es hora de prepararse para los interesantes festivales literarios que están teniendo o van a tener lugar en próximas semanas.

El primero del que os quería hablar es el nuevo festival de humor conocido como "La risa de Bilbao". Este certamen, único en su género, se celebró en días pasados en Bilbao, con una gran afluencia de público y unas críticas estupendas. Para ser su primera edición me han comentado que ha sido todo un éxito. Pensaba haberme acercado hasta la ciudad vizcaína para disfrutar del certamen y de sus indudables maravillas, pero unos problemillas de salud, (afortunadamente más molestos que graves en sí), me han tenido unos días en fuera de juego.

De todos modos podéis leer la primera parte de la crónica de ese festival en "Más que palabras", uno de los blogs con los que colaboro. Magnífico reportaje de nuestra compañera Celia Santos, que esperemos no nos deje mucho tiempo en ascuas para disfrutar de la segunda parte de la crónica. Lástima no haber podido acudir, la envidia es muy mala...

En breves fechas se celebrará también la tercera edición del Certámen de Novela Policíaca "Getafe Negro", del que ya os dí cumplida información el año pasado. En esta ocasión el leiv motiv del festival es la literatura negra británica y espero poder asistir a alguno de sus interesantes actos para luego compartirlo con todos vosotros. Para vuestra información se celebra del 18 al 24 de Octubre, y en su web van actualizando las últimas novedades.

Como en estos últimos días no me he encontrado muy allá, he tenido abandonado tanto este blog como la lectura de mis bitácoras habituales. Espero retomar la sana rutina y olvidarme de otros pesares. Mi última novela sigue guardada en el cajón, aunque ahora la tiene en su poder otro de mis lectores habituales. Mientras, he avanzado con la enésima revisión de "El enigma de los vencidos", aunque todavía me queda bastante trabajo por delante.

En póximas entradas intentaré sorprenderos con temas novedosos y noticias interesantes sobre grandes autores que todos conocemos. Hasta entonces, feliz semana a todos.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

EL CAMBIO DE ESTACIÓN

Ya está aquí el otoño o eso parece. Hace dos días estábamos a cuarenta grados a la sombra, con el aire condicionado a toda potencia y sufriendo unas infernales noches sin poder dormir. Y en un visto y no visto nos olvidamos de pantalones cortos y camisetas para ir buscando en el armario las prendas de manga larga e incluso algo de abrigo. Y sólo es el comienzo de Septiembre. El tiempo ya sabéis como es, y luego hablan del cambio climático y demás.

A mí los cambios de estación me sumen en una melancolía un poco irracional, con momentos de apatía pero también de volverme irascible, aunque es algo pasajero. Estaba un poco harto de tanto calor y demás, pero el repentino cambio le pilla a uno con la guardia baja y tiene sus consecuencias. Además, en mi caso ha coincidido con la finalización de una novela con una carga fuertemente emotiva, por lo que el efecto se multiplica. Llevo unos días bastante crepuscular, disperso, sin muchas ganas de hacer nada, incluso un poco asocial.

Pero sé que es un estado estacionario, y que cuando de verdad comience la temporada otoño-invierno mi organismo ya se habrá habituado. Quizás también el haberle tenido a pleno rendimiento durante las últimas semanas ha hecho que caiga en un estado casi vegetativo al poner el punto y final a la obra. Y eso no puedo permitirlo, claro que no. Y mucho menos en una nueva etapa en la que tengo puestas grandes esperanzas, que cómo sabéis es lo último que se pierde.

Comenté que quería ponerme a revisar mi opera prima antes de afrontar la corrección de la que acabo de terminar. Pero este apoltronamiento pasajero no me ha permitido ni abrir siquiera el archivo. Mea culpa. No tengo excusas, así que tendré que ponerme en serio y obligarme a ello.

Prefiero dedicarme a estos menesteres para poder terminar este 2010 con tres novelas pulidas lo mejor posible. Tengo muchas ideas para nuevas novelas, pero creo que no es el momento adecuado para ellas: una de espías entre potencias de toda la vida y otras emergentes en un entorno cerrado y bastante peculiar; una histórica con trama criminal por detrás; una de policías y ladrones modernos; una historia de familias a lo largo de varis generaciones o incluso otra de terror psicológico con experimentos de por medio.

Además, ayer me llevé una pequeña alegría que puede no significar mucho, pero me ha dado aliento para seguir creyendo en lo que hago. Mi lectora ideal ha comenzado con una primera lectura del último borrador acabado. Es una persona muy crítica, con razonamientos y reflexiones muy profundas en torno a lo que está leyendo. Incluso podríamos decir que en ocasiones es algo despiadada y saca unos defectos en trama, personajes, situaciones o estilo literario que a veces no estoy dispuesto a admitir, aunque sepa que tiene razón. El pequeño ego de cada escritor, nada más, ya que son comentarios acertadísimos que me sirven para perfeccionar esos escritos.

Le comenté que hiciera una primera lectura algo más rápida, sin detenerse en observaciones demasiado agudas. Sólo para ver si se lee con fluidez, si engancha, si se sigue bien la historia al ser contada desde un punto de vista algo diferente a lo que estamos acostumbrados. Y de momento, defectos aparte que ya han salido a la luz pero perfectamente subsanables en una posterior revisión, parece que le está gustando la trama. Es una persona que lee tranquilamente, no devora los libros como yo que no me duran nada y hay semanas que caen dos y tres novelas. Pero en este caso me ha sorprendido, ya que en una tarde se ha ventilado casi dos tercios de la obra, prácticamente sin pestañear.

Así que parece que vamos por el buen camino, pero no lanzaré las campanas al vuelo. Un dato a mi favor es que no le ha chirriado demasiado el modo de narrar desde un punto de vista femenino, ya que todos los personajes de esta novela son mujeres. Algo que tengo ganado, aunque sé que se puede perfeccionar. La historia tiene mucha fuerza y con los retoques adecuados creo que puede ser una novela muy interesante.

Se la daré a leer a más gente, personas que pueden ver esos fallos que para nosotros se difuminan y desaparecen en esa realidad intangible que nos creamos tras haber plasmado negro sobre blanco lo que queríamos contar. Y trabajaré duro, con constancia, mientras sigo aprendiendo, ya que es el único modo que conozco en el que podremos tener alguna oportunidad de lograr nuestros sueños.

Y mientras tanto otros proyectos muy interesantes, profesionales y personales, algunos relacionados con la literatura y otros no, se abren paso en un horizonte que no debemos permitir que se aleje demasiado de nuestra perspectiva real. Eso y seguir creyendo en lo que uno hace es la única manera de salir adelante, olvidándonos de la crisis que todo lo envuelve, en una época difícil dónde todos debemos poner de nuestra parte si queremos tener alguna oportunidad de ponerle fin a esta amarga etapa en la que nos hallamos.