jueves, 3 de febrero de 2011

RENOVARSE O MORIR

La temida cuesta de enero ha terminado. O no, porque las predicciones apuntan a que este año durará al menos hasta el mes de abril. De hecho, parece que sólo hemos pasado la primera página del calendario de este 2011 que ha comenzado turbulento en todo el mundo. Y lo que nos falta.

Llevo unas semanas bastante reflexivo, sobre todo en los últimos días. Será el dormir poco, que activa mis neuronas mientras intento conciliar el sueño, sumiéndome en todo tipo de cavilaciones tanto personales, como profesionales, literarias o simplemente mundanas. Hoy me vais a perdonar, pero quiero compartir con vosotros parte de esas reflexiones, y quizás esta entrada sea un poco más larga de lo normal.

Tranquilos, no voy a hablaros de los casi cinco millones de parados que tenemos en España, aunque podría. Ni de la incapacidad manifiesta e inutilidad insultante de todos nuestros políticos, sean del pelaje que sean: de izquierdas, de derechas o supuestamente de centro; locales, autonómicos, estatales o internacionales. No se libra ninguno y así nos va. Aunque casi es peor la panda de especuladores, empresarios y banqueros sin escrúpulos que nos han hundido en la crisis global más importante que hemos vivido. Ellos a pedir ayuda a los gobiernos, mientras se han estado llevando el dinero a manos llenas y los pobres trabajadores de a pie a apretarse el cinturón. No, de eso tampoco voy a hablar, que me caliento...

Quizás la crisis planetaria tenía que reventar por alguna parte. Y de hecho estamos viviendo con asombro los acontecimientos sucedidos primero en Túnez, luego en Egipto y ahora vislumbrando la posibilidad de que se extiendan a otros países musulmanes. La clase obrera se ha cansado de ser pisoteada, y en Europa parece que nos da todo igual. Aquí sólo nos echamos a la calle para festejar triunfos deportivos o para protestar por prohibiciones contra el alcohol o el tabaco. Así nos va. Y esto no tiene visos de mejorar. Pero tampoco voy a hablaros de las revoluciones de los que nada tienen ni temen. Aunque, mirándolo bien, el tema de hoy si tiene relación con uno de los catalizadores de lo que estamos viendo en telediarios de todo el mundo.

Me refiero a la revolución digital, a la era de Internet. El uso de las redes sociales está cambiando el mundo, y de hecho gran parte de las manifestaciones convocadas se hicieron a través de la Red. Y aunque las autoridades intenten acallar a las masas cortando la conexión, como ocurrió no hace demasiado tiempo en Irán, el poder intrínseco de la tela de araña global supera las previsiones de los mandatarios más restrictivos. Un nuevo poder para el pueblo, que vive gozoso situaciones por las que siempre había suspirado en el caso de algunos pueblos oprimidos.

Pero en el supuesto primer mundo, Internet también está cambiándolo todo. Hoy en día no nos imaginamos nuestra vida sin la Red, y de hecho nos sentimos huérfanos cuando, por cualquier circunstancia, estamos unos días sin conexión. En cierto modo también es bueno desintoxicarse un poco, pero para las nuevas generaciones Internet es algo tan innato como el aire que respiramos. Y para nosotros, nos guste o no, también forma parte de nuestra vida. La revolución digital ya está aquí, no es algo futuro, sino presente. Ha venido para quedarse y todos debemos adaptarnos si no queremos quedarnos obsoletos.

No voy a enumerar ahora las indiscutibles ventajas de Internet ni sus maravillosas aplicaciones. Tampoco los peligros que también engloba un arma tan poderosa. Hoy voy a centrarme en algo que nos concierne como lectores, escritores, internautas y amantes de la cultura en general. Debates que llevan semanas en el ciberespacio, poblando webs, blogs, foros y redes sociales. Con posturas antagonistas, enemigos recalcitrantes y encendidas polémicas que no nos llevan a ninguna parte. Porque todo el mundo tiene que ceder un poco para que esto no se nos vaya de las manos.

Todos habéis oído hablar de la famosa ley Sinde. Una ley que no gusta a nadie, ni a los defensores del "todo gratis", ni a los autores que ven vulnerados sus derechos. Gobierno y oposición, internautas y gente de la cultura, artistas y autores junto al público de a pie forman un conglomerado difícil de armonizar. Y radicalizar las posturas no nos va a llevar a ningún sitio.

He leído lo que he podido sobre el tema, incluyendo las polémicas en Twitter por parte de Alejandro Sanz, las asociaciones de internautas o el mismo Alex de la Iglesia. Las cosas se han sacado de quicio y en algunos casos se ha salido de madre el tema. Y como dice el refrán, "En el punto medio está la virtud". Así que habrá que buscar una entente cordial, aunque la solución no parece cercana. Y entre tanta lectura me ha llamado la atención un artículo publicado por el escritor Juan Gómez Jurado en Alt1040.com. Por favor, me gustaría que lo leyerais con tranquilidad para poder debatir sobre el tema. Y si tenéis algo de tiempo, leed también los comentarios, no tienen desperdicio.

Estoy bastante de acuerdo con casi todo lo que se dice en ese artículo, aunque se podrían matizar algunos detalles, incluyendo el título. No podemos criminalizar a todo el mundo, cosa que hace, por ejemplo, el famoso canon digital (ese que nos cobran a los usuarios en vez de pagarlo los fabricantes, como estipula la ley). Tampoco me parece bien todo la idea de cerrar webs por mandato judicial y toda la parafernalia de alrededor creada con una ley que no satisface a nadie. Tenemos que aprender a convivir con las nuevas tecnologías, no cerrar los ojos, e intentar adaptarnos. Una nueva era ha llegado a nuestras vidas, y tenemos que ponerle remedio para no quedarnos atrás. Y es cuestión de todos el remar hacia delante para que los beneficios repercutan al mayor número de personas.

Siempre se habla de la especial idiosincrasia española, la picaresca y demás. O de lo cara que es la cultura. Pues sí, es cierto. Pero no por ello, y aunque nos encontremos en el paro, vamos a dejar de comprarnos un libro o ver una buena película en el cine. Pero si tenemos otras plataformas a nuestra disposición, a ser posible legales y de buena calidad a precios razonables, seguro que a la larga los beneficios para todos serán numerosos. De hecho, yo seguiré prefiriendo gastarme veinte euros en un buen libro o en ver una obra de teatro que en tomarme dos copas. Pero debe haber también otras opciones.

En el artículo se habla del éxito en el mundo anglosajón de plataformas como Amazon, Itunes o Netflix. Vale, quizás no somos americanos. Probemos entonces algo nuestro, más cercano a nuestra cultura, pero no engendros como Libranda. Una plataforma hipermillonaria que parece querer alejar al lector de la posible adquisición de un libro digital.

Amazon desembarcó en Europa y España cerró los ojos. En Estados Unidos ya venden más libros digitales que normales, con miles de ejemplares a precios tan asumibles como 7 $, incluyendo novedades, a un sólo click de nuestro ratón. Y aquí, después de pegarse durante media hora con páginas e intermediarios, consigues un libro por 16 € en un formato que ni siquiera sirve para tu e-reader. Y sin ningún valor añadido, un simple archivo pdf o epub. Verdaderamente lamentable. Eso tiene que cambiar.

No será un camino de rosas, pero todos podemos aportar nuestro granito de arena. Habría que reformar la Ley de Propiedad Intelectual, abolir el famoso canon y abogar por el entendimiento entre las partes. Yo soy lector e internauta, pero también escribo. Con publicar ya me doy por satisfecho, no pienso ahora en vivir de los derechos de autor. Pero entiendo que algo hay que hacer para acabar con la barra libre.

La piratería no ha acabado, de momento, ni con la música ni con el cine. Pero esos artistas tienen otros modos de obtener beneficios. Un escritor no, exceptuando las grandes plumas que cobran por asistir a ciclos, conferencias y actos diversos. Su trabajo debe ser recompensado, y muchos autores se están planteando cambiar el modelo de negocio, que conlleva un montón de intermediarios que encarecen el producto sin que le repercuta realmente ese beneficio al autor de la obra.

De hecho, entre los comentarios del artículo mencionado, un escritor del que ya había oído hablar asoma la cabeza en tan intenso debate para comentar su situación. Bruno Nievas, que así se llama el autor, habla de una novela inédita que regala gratis en su web ante el reiterado rechazo de agencias y editoriales, con el aval del mismísimo Juan Gómez Jurado como lector entusiasta de la misma. De nuevo el poder de Internet. Ya había oído menciones sobre esta novela en algunas páginas y esta semana me la he vuelto a encontrar en diversos blogs. Incluso sacaron un reportaje sobre este escritor y su obra en el diario gratuito de mayor difusión nacional.

El poder del marketing viral es brutal. Preadolescentes que colgaron sus videos en Youtube son ahora estrellas mundiales del pop. Y la novela que menciono, "Realidad aumentada", subió su popularidad como la espuma. Hace unos días andaba por las 7.500 descargas gratuitas de la obra, pero ahora creo que lleva más de 25.000 descargas. Algo realmente sorprendente, y que nos dice mucho del poder de Internet. Quizás haya que planteárselo.

El mundo está cambiando y nosotros podemos ayudar a mejorarlo en la medida de nuestras posibilidades. Quizás éste es el punto de inflexión que creará un nuevo modelo de negocio, más afín con la época que vivimos. Sólo el tiempo nos lo dirá, pero mientras tanto, intentaremos seguir avanzando para no desfallecer ante el reto colosal que se presenta ante nosotros.

Y vosotros, ¿qué opináis de todo esto?

39 comentarios:

Paco Gómez Escribano dijo...

Leí el artículo de Juan Gómez Jurado, escritor al que admiro. Aportaba puntos de vista muy interesantes y no era muy radical ni en uno ni en otro sentido.
Yo no sé cómo va a acabar esto. Me parece muy bien que un escritor como el que citas, harto de editoriales y de agencias, publique su obra gratis en Internet. Lo de las 20000 descargas es más que interesante. Lo que no me parece bien es que alguien escanee un libro de otra persona y lo cuelgue en la red sin su consentimiento.
A mí me parece legítimo que un escritor quiera vivir de sus ventas o, al menos, sacar un rendimiento. Pero tal y cómo se está poniendo esto, quizá el de escritor sea un oficio a extinguir tal y como se conoce hoy en día, no lo sé.
Lo que si sé es que yo empecé a escribir porque me lo pasaba bien. Pero llegó un momento en que mi necesidad era otra: que alguien leyera lo que escribo y que disfrutara con ello. Esa necesidad seguirá existiendo en cada escritor. Lo que no sé es si obtendrá beneficio económico por ello o no. Este mundillo ya es muy complicado tal y como está. Y me temo que con el paso del tiempo estará peor como no cambien los soportes digitales e inventen algo que no se pueda piratear.
Un abrazo, Armando.

Anónimo dijo...

pienso como paco. vivir de la literatura cada vez está más y más difícil. aún así, mucho ánimo!

josé ferrandis peiró dijo...

pues yo estoy en las mismas. escribo porque me gusta y no pretendo hacerme rico con esto (aunque no estaría mal si fuera posible)

Sergio G.Ros dijo...

Execelentes reflexiones, querido Armando. Yo, por mi parte, estoy tan liado, que debo ir soltando lastre si quiero escribir aunque sea un poquito. Me temo que mis apariciones y colaboraciones se reducirán al mínimo minimísimo... y, en cierta forma, lo agradezco.. como bien dices, hay que desintoxicar... la Red tiene muchas cosas buenas, pero es necesario encontrarse uno mismo como escritor y para eso hay que "bajar al sótano",je,je.. un abrazo.
Sergio.

Federico Axat dijo...

Querido Armando, por lo pronto es bueno que el debate se plantee, y que los autores tomemos una postura y participación activa. También había leído el artículo de Gomez Jurado y rescaté positivamente su intención de fomentar un cambio. Es evidente que el modelo de mercado debe adaptarse, y cuanto antes lo haga... mejor. Seguro escribiré una entrada en mi blog en estos días.
Aprovecho para enviarte un abrazo, amigo!

Maribel dijo...

Pues lo que opino, Armando, además de que tu artículo es excelente, es que me parece que hemos llegado tarde al mundo literario, en el momento más convulso, con más crisis, crispación y lagunas legales.
Yo creo que todo el mercado funciona por la cultura del precio, y cuanto más caro es un producto más nos atrae, o de mejor calidad lo consideramos. Bajo esta premisa lo gratis no vale nada, precisamente porque es gratis. No es eso lo que yo deseo para mis obras. Por supuesto que persigo ser leída, pero no a ningún precio, para eso ya tenemos un blog y publicamos entradas varias. Con esto quiero decir que respeto la postura del escritor que refieres, que realmente es digno de analizar ese volumen de descargas de su obra (otra cosa será que la lean) pero no considero que con esa iniciativa se avance en nada, solo en el deseo como escritor de ser leído.
¿Terminará la cultura siendo financiada por el Estado? Quizá los escritores acabemos siendo funcionarios. Lo ofrecemos todo gratuitamente y después cobramos un sueldo público. Bueno, todo es un disparate. Yo, en cualquier caso, defiendo el oficio del escritor como medio para ganarse la vida, aun sabiendo que es muy difícil. Y esto es lo que hay que conciliar con los avances tecnológicos, con la Ley de Propiedad Intelectual, con la crisis y con los lectores.
Y ahora voy a ver si leo el artículo de Gomez Jurado.
Que siga el debate.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Estamos de acuerdo, Paco. El artículo de Juan me parece digno de alabanza, por eso lo menciono aquí.

El caso de Bruno también es muy destacable, y su repercusión mediática todavía no sabemos dónde le llevara. Lo que está claro es que no se puede consentir lo que comentas, que alguien escanee una obra y la cuelgue en Internet sin el consentimiento del autor.

Estamos en una época convulsa y difícil, y no sabemos muy bien los siguientes pasos a seguir. a mí también me gusta escribir y lo hago porque me sale de dentro. No lo hago por el beneficio económico, de momento, pero llegado el caso tambiéne staría de acuerdo por abogar algo consensuado, aunque sé que está complicado el tema.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Tienes razón, Anónimo. Cada día es más complicado lo de vivir de la literatura.

De todos modos, nadie nos va a quitar nuestra ilusión, por lo que sólo nos queda seguir trabajando.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Claro que no estaría nada mal, José, je, je. Pero de momento habrá que sentar las bases para que el modelo de negocio se ajuste mejor a la nueva realidad.

Y mientras tanto, a seguir haciendo lo que nos gusta: escribir.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Pues ya somos dos, amigo Sergio. En lo que va de año no es que haya escrito mucho por diferentes circunstancias. Eso de encontrarse a sí mismo, como persona y como escritor, es algo fundamental para seguir hacia delante.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Eso es lo que yo pienso, Federico, que es bueno que se fomenten debates, siempre desdeun punto de vista constructivo. Es una época complicada y los tiempos cambian para todos, y seguro que encontraremos la mejor solución para enfocar el tema dentro de nuestras posibilidades.

Permaneceré atento a tu artículo sobre este asunto. Un abrazo y feliz fin de semana.

Armando Rodera dijo...

Ya lo hemos hablado más de una vez, Maribel. Hemos llegado en la peor época, eso es cierto. Tanto para conseguir asomar la cabeza en un mundo tan difícil como el editorial, habiendo tanto talento por descubrir, como por la época de cambios en la que estamos inmersos.

Lo del funcionario escritor no me lo había planteado, no es un panorama muy alentador, la verdad. Lo de la situación de Bruno lo comentaba para ver las diferentes alternativas que se nos plantean. Sí, lo ofrece gratis y muchas de esas descargas no leerán su obra. Pero, ¿y si esas 27700 personas hubieran pagado, aunque fueran unos míseros 50 céntimos de euro? Otro gallo nos cantaría a todos...

Espero que la solución sea más fácil de lo que aparenta a simple vista. Por el bien de todos. Y mientras, como dices, que siga el debate.

Gracias por participar en él. Un abrazo y feliz fin de semana.

Bruno Nievas dijo...

Genial artículo, Armando, que se suma a esa "revolución digital" que estamos llevando a cabo, con la particularidad de que esta se realiza con teclados, cada uno en su casa, en vez de con antorchas y guillotinas, en la calle. Tus palabras s...on el reflejo de una maravillosa época en la que por fin, volvemos a ser las personas las que tenemos el poder. Y, menos mal, que este es por fin el de la palabra, y, por una vez, no el de las armas.
No me cansaré de decirlo: la gente quiere cultura, pero accesible y asequible. Y es una demanda de todos, así que ¿a qué estamos esperando?
Gracias!
Por cierto, lo compartiré en el FB de la novela, es genial! :)

Armando Rodera dijo...

Muchas gracias, Bruno. Lo primero es darte la bienvenida a este blog, donde ves que debatimos animadamente de muchos temas relacionados con lo que más nos gusta: la literatura.

Es cierto que estamos ante una época de cambios, y nosotros podemos aportar nuestro granito de arena para mejorarla en la medida de nuestras posibilidades. Entre todos seguro que sacamos adelante esto, por muchas dificultades que encontremos en el camino. El futuro está ahí, y con nuestro esfuerzo la sociedad seguirá creciendo para mejor.

Gracias por tu aportación. Un abrazo.

José Antonio López Rastoll dijo...

Hola Armando,

Una opinión muy breve, que es sábado y hay que divertirse.
A mí me parece que no llegan lejos los mejores escritores, sólo aquellos que son más constantes.
Lo que ocurre es que mientras las editoriales se fijan en nosotros, lo mejor es seguir escribiendo, ¿no te parece?

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, sí, el mundo se hace cada vez más complejo, e incomprensible. El tema de la piratería y la cultura es complejo. Quien sea un entendido supongo que tendrá más claro qué tipo de procedimiento y tecnología habra que aplicar y consensuar para que el trabajo de los autores llegue al público, sin que los derechos de nadie se vean menoscabados.

Yo sólo me pregunto una cosa: ¿cuál es la raíz de todo esto?

La educación de nuestros jóvenes. El valor del esfuerzo y de la superación, del respeto por los demás dentro de nuestra libertad, ha desaparecido.

A más jóvenes los veo, más perdidos me parecen.

Y del fracaso de nuestro sistema educativo nadie habla.

Un saludo

Lola Mariné dijo...

Tu articulo da mucho que pensar, Armando. Internet ofrece muchas cosas buenas, incluso abrirnos puertas a los escritores, pero tambien es un arma de doble filo, y si vivir de escribir ya era dificil, ahora puede hacerse imposible.
El mundo de la tecnologia va demasiado deprisa.
Saludos

Armando Rodera dijo...

Pues tienes mucha razón, José Antonio. Ya sabemos que debemos ser constantes, y seguir trabajando muy duro. Pero me parece totalmente lícito que cada uno se busque las habichuelas como pueda. Y si el resultado es satisfactorio y el público responde, quizás los modelos que conocemos vayan cambiando poco a poco. Mejor no cerrarse puertas, claro está, pero creo que debemos mantenernos atentos a la evolución de este sector.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Este tema es muy compleo, Blas, pero no podemos quedarnos al margen porque igual nos pilla el toro.

Lo de la educación que comentas mejor no digo nada. He trabajado tres años en un instituto y he visto de todo (los docentes que suelen visitar este blog podrían contarnos casos espeluznantes). Y mejor no te hablo de la "simpática" chavalería que tengo en mi vecindario, preadolescentes y adolescentes varios con bastante menos educación que un mono amaestrado. Y no sigo, que me pierdo...

Gracias por tu comentario. Un abrazo y feliz semana.

Armando Rodera dijo...

Es verdad, Lola, todo gira muy deprisa y a veces puede dar vértigo. Sólo opino que debemos mantenernos atentos, intentar coger las cosas buenas dela Red y las malas cambiarlas en la medida de lo posible para no perjudicar a terceros.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Por cierto, mientras este debate ha seguido creciendo en interés en el blog con vuestros comentarios, me he enterado que en determinados foros de Facebook y Twitter el tema se ha puesto al rojo vivo.

De hecho, creo que el mismísimo cantante afincado en Miami escribió al autor del artículo del que hablábamos, retándole a poner gratis alguno de sus libros en Internet y Gómez Jurado lo ha hecho!!! Libro gratuito y aportaciones voluntarias para Save the Children a través de algunas de sus plataformas. La polémica está servida.

Saludos.

Gonzalo Garrido dijo...

Vivimos momentos de cambios y de incertidumbre. Dos consejos: que nos coja trabajando y que no nos paralice el miedo. Creo que son tiempos de oportunidad. Saludos

http://literaturabasura21.blogspot.com/

B. Miosi dijo...

Armando, ser escritor ya es difícil. Publicar lo es más. Ahora, si lo que se publica no se vende, sea por un marketing mal manejado, porque el autor vive en otras latitudes (mi caso), porque justo en ese momento existen muuchos y muy buenos escritores y temas, la competencia se convierte en una guerra en medio de una selva.
Los americanos ya han previsto todo esto. Abrieron la venta de los E-books, rebajaron las descargas, las editoriales se adaptaron a los tiempos, que tenía que llega, no "después", como todo el mundo pensaba: El tiempo es ahora. En España todavía están aferrados al formato libro. Costoso, ambientalmente inviable, y no da cabida para todos los escritores que desean llegar a publicar, porque ya sabemos cómo trabajan las editoriales tradicionales. No digo que los libros de papel vayan a desaparecer, pero se convertirán en un lujo. El asunto es hacer leyes y crear un listado de precios que hagan posible la compra o descarga de todos los libros publicados a precios realmente accesibles. Por supuesto, muchos dejarán de ganar menos, pero la mayoría saldrá ganando.

Un abrazo,
Blanca

Alejandro Laurenza dijo...

Armando,

Las cosas cambian, no hay duda. Siempre ha sido así. Con la tecnología en general, y con internet en particular, esos cambios se producen más rápidamente. Y a las personas no nos queda otra que adaptarnos. Lo cual siempre hicimos, y seguiremos haciendo, tampoco hay dudas.

Piratería. Sí, ya es parte de nuestra vidas. A mi modo de ver, es inevitable. Se haga lo que se haga, seguirá avanzando. Y en cierto sentido, facilita la difusión de la cultura. ¿Qué más quiere un músico desconocido, o un escritor, que pirateen sus obras y las conozcan en lugares a los que nunca podría llegar de otra manera?

Ahora bien, ganarse la vida como artista (difícil antes, y difícil ahora), forma parte de la adaptación de la que hablaba. Ya vemos que los músicos dan cada vez más conciertos: ahí no hay piratería posible. El cine, creo, debería incorporar la suficiente publicidad (sin olvidarse de la obra, claro, y de su estética, etc) para que sea rentable. ¿Y los escritores? Los escritores no sé. Deberán (deberemos) encontrarle también la vuelta. Ya veremos cómo.

En lo personal, vendo en la calle mis propios libros, y siento que eso ya es algo: muchas veces me dicen lo interesante que les resulta hablar con el autor, y me compran más de lo que se puede suponer antes de hacerlo. Es un comienzo. Seguramente habrá otras formas. Pero se deberá estar dispuesto al cambio.

Un saludo,
Alejandro.

Armando Rodera dijo...

Eso dice un proverbio chino, Gonzalo. Creo recordar algo así como las épocas de crisis son época de oportunidades. Como bien dices, nos tendrá que coger trabajando, por si acaso.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

A eso es a lo que me refiero, Blanca. En España nos ha cogido el toro, como se suele decir por aquí, y los deberes no están hechos. La mentalidad y la idiosincrasia españolas son especiales, pero no podemos mirar para otro lado. El sector editorial al completo debe hacer propósito de enmienda y no esconderse en sus trincheras. Hay que evolucionar, no queda otra solución.

El otro día me comentaba un amigo que su hermana, afincada en USA, había podido comprar en formato electrónico un pack de seis libros de Roberto Bolaño por 20$!! Aquí, por ese dinero, no consigues ni uno solo, sea ebook o tradicional.

Esperemos que todo esto cambie para mejor, y se solucionen poco a poco todos los problemas subyacentes.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Ya conocía tu situación, Alejandro, y me parece digna de alabanza. Espero que te vaya muy bien con la venta de tus libros en una época tan complicada para todos.

Internet ha revolucionado muchas cosas y en algunos temas ha sido como una barra libre para determinados hechos a los que hay que buscarle remedio. El tema de la piratería es complicado, y no sé cuál será la solución, pero en cierto modo puedes tener razón con lo de que sirve de plataforma para desconocidos.

La gente del cine y de la música pueden sacar dinero de otros modos, pero los escritores lo tienen más complicado. Habrá que reinventarse, y seguro que algo se nos ocurrirá.

Seguiremos atentos a la evolución de este tema. Gracias por tu aportación, Alejandro.

Un abrazo.

Alejandro Laurenza dijo...

Armando,

Luego me quedé pensando en este tema: en las formas que tiene un escritor de suplir la posible carencia de ingresos por la venta de sus libros; y me parece que otra posibilidad cierta es la venta de publicidad en sus propios espacios de internet.

Hoy yo lo hago de manera muy reducida, a través de enlaces patrocinados (no los de google, porque esos no me dieron ningún resultado). Pero imagino que un escritor medianamente reconocido no tendrá inconvenientes en conseguir suficiente apoyo de ciertas marcas, u organismos culturales.

En fin. Sigo pensando que siempre hay formas de adaptarse. Bienvenido el debate! :-)

Saludos,
Alejandro.

Bruno Nievas dijo...

Saludos, de nuevo! :)

He decidido secundar la iniciativa 1libro1euro, de Juan Gómez-Jurado, con mi novela, Realidad Aumentada.

Así, todo el que quiera, podrá bajársela (como hasta ahora), y, además, donar 1€ a Save the Children.

La novela, por cierto, ya lleva más de 31.200 descargas, así que espero hacer una buena labor en favor de la ONG... :)

Espero, con esto, dar no sólo pleno apoyo a Juan, al que admiro y respeto, sino encima beneficiar a quienes de verdad lo necesitan, y que tan ajenos viven, desgraciadamente, de debates como éste.

Gracias por vuestra paciencia y por el genial artículo! :)

Bruno.-

Armando Rodera dijo...

Es muy interesante eso que comentas de los enlaces patrocinados, Alejandro. Lo miraré con más calma cuando tenga un rato.

Es cierto, habrá que buscarse otro modo de ser más visible. Seguiremos investigando.

Gracias por tu aportación. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Ya mencioné la polémica entre Alejandro Sanz y Juan Gómez Jurado, Bruno. El cantante retó a Juan a poner uno de sus libros gratis en Internet y el escritor no sólo lo hizo, sino que se sumó a esta iniciativa solidaria que dice mucho de él.

Me alegra que tú también te unas. Seguro que es un éxito y las aportaciones contribuirán a mejorar la situación de muchos desfavorecidos.

Felicidades de nuevo por tu éxito, que va in crescendo!!

Un abrazo.

Gervasio López dijo...

Mi enhorabuena, Armando, por suscitar estos debates tan interesantes. El tema es ciertamente peliagudo, por supuesto, pues es el autor/editor quien ha de determinar si cobra o no por su libro. Si alguien usurpa ese derecho le causa un perjuicio grave. Gracias a Dios, hay medidas realmente interesantes que tratan de solucionar eso, y EEUU, como en casi todo, es pionero. Pronto se implantarán aquí, y, supongo, conllevarán una mejora de las codiciones.
La iniciativa de Gómez Jurado es encomiable y digna de admiración. También Montero González, por ejemplo, con su habitual y genial tono irreverente, se ha pronunciado partidario de las descargas, pues arguye que eso le da acceso a un número mayor de poteciales lectores que, en buena medida, podrán adquirir sus libros en un futuro.
Perdona. Apenas he dicho nada, pese a soltar un rollo impresentable. Como dije, un tema peliagudo.
Genial el post, como siempre.
Un abrazo.

Gervasio López dijo...

Mi enhorabuena a Bruno Nievas, por supuesto, que se me pasaba.

Armando Rodera dijo...

Gracias, Gervasio, la verdad es que nos ha quedado un debate de lo más aparente. Y lo que queda todavía por hablar de este tema...

He leído también el artículo de Montero y la polémica en los comentarios de dicha entrada. También en el blog de Lorenzo Silva hay encendidos debates. Lo que pasa esque de momento nadie se pone de acuerdo y creo que irá para largo.

El modelo tiene que cambiar, eso es cierto. No podemos taparnos los ojos y pensar que todo va a seguir igual. Los tiempos cambian que es una barbaridad y creo que los grandes empresarios y los gobiernos deben darse cuenta. No hay más que mirar la fuerza del pueblo, que se ha cargado al gobierno de Túnez y al de Egipto.

Entre todos seguro que podemos hacer algo bueno. Esperemos que encontremos la solución más pronto que tarde.

Un abrazo.

Martikka dijo...

Llego la última a este encendido debate y no sé bien qué decir. Si bien lo "gratis" a menudo no es valorado, si es una ayuda como promoción. En realidad, lo de ganarse la vida con la escritura, es desde hace bien poco, sobre todo con la llegada de los derechos de autor. Antes, o se tenía un mecenas, o se malvivía (o no) con otros oficios, a menudo el de periodista. ¿Acaso William Faulkner no siguió en su granja después de ganar el Nobel? Tener un oficio "paralelo" no es óbice para no poder ser un buen escritor; es más, a menudo es necesario para abrirse y conocer el mundo desde otras perspectivas.
¿Puede ser un mecenas el Estado? Lo dudo, y menos en España.
¿Emplazar publicidad en los libros puede ser una idea?
Ahora bien, cuando además de la dificultad de vivir de la literatura está en juego la confianza autor-editor (ya se ha hablado del polémico cobro irregular de royalties)añadimos un interrogante más al tema.

Armando Rodera dijo...

Ha resultado un debate de lo más interesante, Martikka, y todos tenemos que dar nuestra visión para seguir progresando en estos duros momentos.

La situación es complicada y no sabemos hacia dónde derivará. Nuestro país es especial en muchos sentidos, pero aquí hay mucho talento e inventiva, y seguro que habrá una solución que, por lo menos, satisfaga a la mayoría de las partes. Lo complicado es encontrarla.

De momento seguiremos trabajando y permaneceremos atentos a la evolución del asunto.

Gracias por tu aportación. Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Armando, me ha parecido un debate de alto nivel al que creo que voy a aportar que uno de los libros de mi estantería se lo compré a un autor en una fería agrícola de Sopuerta. Me llamó la atención que entre tanta fruta y verdura hubiese algo de literatura. Fue superinteresante hablar con él.
Se trataba de un profesor sustituto de Plástica. Como el porvenir lo veía incierto en todos los ámbitos, estaba buceando por toda la inmensidad de posibilidades para abrirse camino. La dedicatoria fue acompañada, como no podía ser menos, de un bello dibujo.
Nuestro compañero, de "Atmósferas 100 relatos para el mundo", Sergio Astorga también vende en las ferias en Los Álamos de USA su primer libro, Temporal, y sus obras pictóricas.
Armando, para luchar contra la frustración acaso sea buena táctica emplear la imaginación como dice Alejandro.

De paso, a lo que si llego a tiempo es a deseáros que hoy y todos los días sean para vosotros un feliz día de los enamorados.

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Ya me parecía extraño que con un debate tan interesante como el que hemos tenido (con record de comentarios, creo), no te dejases caer por aquí, Alicia.

Como bien apuntáis hay que estrujarse las meninges y buscar alternativas. Cualquier cosa antes que quedarse parado. Y con la revolución digital en marcha, todos tendremos que ponernos las pilas.

Gracias por tu aportación. Un abrazo.

Martikka dijo...

Armando, cuando puedas contáctame en el correo del blog.
manuscritosdelcaos@yahoo.es
Es para un tema literario.