lunes, 6 de junio de 2011

HISTORIAS DE LA FERIA

Este año mi presencia en la Feria del Libro de Madrid está siendo un poco caótica debido a diversos compromisos y temas personales, por lo que no he podido acudir a determinados actos y firmas a los que me hubiera gustado asistir. Aún así ya he estado tres días por allí, que ahora os comentaré, pero espero poder acercarme también en el último fin de semana del certamen de este año.


Nos dejamos caer por el Paseo de Coches del Retiro el primer sábado de Feria, el pasado día 28 de Mayo. Esa tarde tenía un compromiso ineludible por lo que decidimos pasar la mañana entre libros, disfrutando de ese ambiente especial tan típico de este evento. Una mañana soleada y luminosa que con el paso de las horas derivó en muy calurosa según se acercaban las horas centrales del día. Normalmente el primer fin de semana suele ser el más tranquilo, pero la afluencia de público era ya bastante considerable.

En nuestro paseo matutino pudimos conocer a Eloy Moreno, autor de "El bolígrafo de gel verde", que se encontraba firmando en su primera experiencia como escritor en el Retiro. Eloy es una persona muy agradable y charlamos unos minutos con él sobre su obra y la grata impresión que nos ha causado. Un autor que está dando mucho que hablar y que ya ha alcanzado la décima edición de su primera novela.

Por allí se encontraban muchos otros autores conocidos firmando en sus respectivas casetas: María Dueñas, autora de uno de los best-seller más conocidos en los dos últimos años; Eduardo Mendoza y Carmen Amoraga como ganador y finalista del Premio Planeta; Rosa Montero; Alfonso Mateo Sagasta en la ineludible caseta de "Estudio en Escarlata"; Carmen Posadas, Chufo Llorens, Eric Frattini, Javier Sierra, Juan Madrid, Jorge Molist, Manuel Rivas, Maruja Torres y muchos otros grandes escritores, aunque las colas de lectores esperando ver autografiado su libro no eran demasiado numerosas.

Con el calor apretando pudimos degustar una cerveza fresquita en una terraza, acompañados del escritor sevillano Javier Márquez, que se encontraba en Madrid dispuesto también a estrenarse esa misma tarde con su reciente novela "Los rebeldes de Crow"como firmante en la Feria más importante de España. Charlamos sobre proyectos presentes y futuros, la actualidad del sector editorial, amigos y conocidos comunes en el mundo de las letras y muchos otros temas mientras buscábamos ya esa sombra salvadora ante la fuerza de los rayos solares. Mientras tanto la gente seguía paseando a nuestro lado. Por allí pasó el también escritor Marcelo Luján, que nos saludó un instante antes de encaminarse hacia otros compromisos. O el polifacético Juan Manuel López Iturriaga, autor del libro "Antes de que se me olvide", quizás familiarizándose con el entorno ya que también firmaría al día siguiente, paseando junto a su familia.

Sobre las dos y media abandonamos el recinto ferial camino del metro mientras contemplábamos como todavía quedaba un autor con una cola considerable de lectores esperando su turno. Se trataba de Eduardo Punset, que por lo visto está teniendo un gran éxito en la edición de este año de la Feria del Libro de Madrid.

Regresé de nuevo el miércoles siguiente, acompañado de un buen amigo, dispuesto a dar una vuelta por el Paseo de Coches con la tranquilidad que dan los días de diario. Aunque la verdad es que había bastante animación para no ser fin de semana. De todos modos me fijé en que la afluencia de personas está siendo numerosa, pero quizás el número de lectores que van cargados con sus bolsas de libros recién comprados ha disminuido este año. Ya se sabe, la dichosa crisis que a todos nos afecta.

Al no haber firmas importantes se podía uno parar con calma en determinadas casetas, charlar con los libreros, buscar ediciones especiales y conocer un poco más la idiosincrasia de la Feria desde dentro. Un certamen en el que, sorprendentemente tras un año en el que parecía haber despegado, se volvía a obviar todo lo referente a los libros electrónicos. No sé si será un error por parte de todos los que están dentro de la gran maquinaria editorial, pero creo que es un tema que no se puede dejar de lado en la sociedad del siglo XXI.

Este pasado fin de semana se me presentaba complicado para asistir a la Feria por diferentes razones pero no quise perderme el bautismo de fuego de mi amigo Paco Gómez Escribano, autor de "El círculo alquímico", que firmaba por primera vez el viernes 3 por la tarde en la caseta de "Estudio en Escarlata". Aunque antes de pasarnos por la caseta 78 dimos una pequeña vuelta por un recinto tan especial para todos los amantes de la literatura.

Todavía en el metro, justo al salir en la estación de Retiro, me topé con la escritora Julia Montejo, que se encaminaba hacia a la Feria acompañada de su familia. Después, ya en el Paseo de Coches, contemplé como también los viernes por la tarde se llenaba el recinto de lectores y paseantes que disfrutaban de una agradable tarde. El paseo fue corto ya que no quería perderme la firma de Paco, aunque tuve tiempo de ver como también había grandes firmas en esa tarde que, sorpresivamente, no contaban con las habituales filas de seguidores dispuestos a charlar con sus escritores preferidos. Entre ellas las conocidísimas Julia Navarro o Almudena Grandes, que quizás contemplaban con estupefacción como el joven Javier Ruescas, con su cuarto libro a cuestas, firmaba libro tras libro con una notable cola de fans incondicionales esperando su turno.

Por allí nos cruzamos con Jerónimo Tristante, de visita en Madrid para firmar su nueva obra, "El valle de las sombras". Llegamos por fin a la caseta 78, donde pudimos hablar con Paco sobre sus sensaciones en una jornada tan especial para cualquier escritor. En los aledaños de la caseta pudimos además charlar con amigos y conocidos del mundillo literario que se habían acercado a saludar al firmante. De ese modo pudimos departir con escritores como Jorge Magano o su tocayo Jorge Díaz sobre algunos de los famosos entresijos del mundillo editorial.

Pero lo mejor estaba por llegar. Una vez acabado el turno de firmas nos juntamos con Paco Gómez Escribano y un montón de allegados que le acompañaban en su gran día. Allí mismo, a escasos metros de las casetas, tuvo lugar una de esas entrañables charlas que suelen desarrollarse tras cualquier evento cultural que se precie. En un entorno inigualable, y con una compañía magnífica, nos dedicamos a degustar ricas viandas regadas por buen vino mientras hablábamos sobre lo divino y lo humano. Una tarde que se nos hizo de noche sin darnos cuenta, pudiendo conocer en vivo y en directo a muchas personas con las que había tratado anteriormente a través de redes sociales. Y es que no hay nada como el cara a cara con otras personas afines a tus gustos, charlando de multitud de temas mientras acompañábamos al autor agasajado en su arduo proceso de documentación para futuras novelas.

Desde luego fue una tarde diferente a otras vividas en la Feria, con un recuerdo especial que nos dejó un grato sabor de boca. No pudimos acudir en el resto del fin de semana al Retiro ni contemplar el éxito que Mario Vargas Llosa tuvo en la caseta central en su regreso ya como flamante Premio Nobel, pero intentaré regresar el próximo fin de semana para despedir como es debido la edición de este año del certamen. Hasta entonces, feliz semana a todos.

16 comentarios:

Ana Riesgo dijo...

Enhorabuena por esta entrada estupenda que nos ha permitido a los que no hemos podido asistir, hacerlo a través de tus palabras.
Enhorabuena también a mi amigo Paco Gómez Escribano por ese bautismo con tanto éxito. Saludos

Paco Gómez Escribano dijo...

Excelente crónica de un habitual cronista de eventos literarios. La verdad es que lo de la Feria es mágico. Gracias por la mención. Un abrazo.

(Gracias, Ana)

Sergio G.Ros dijo...

Genial la crónica, Armando, tal y como nos tienes acostumbrados. Gracias por traérnosla. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Bienvenida al blog, Ana. Te agradezco tus palabras y me alegra que hayas podido asistir con nosotros, aunque sea virtualmente, a la Feria del Libro de Madrid.

Saludos.

Armando Rodera dijo...

Gracias a ti, Paco. Lo pasamos estupendamente en el día de tu firma. Fue un placer acompañarte en una jornada tan especial y por supuesto, la posterior "charla post-partido" estuvo inconmensurable.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Un año tendrás que acercarte, Sergio, ya verás cómo lo pasas genial en el Retiro disfrutando de la Feria del Libro.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Jesús dijo...

Creo que es la primera vez que dejo un comentario en tu blog (fantástico, por cierto). Como han dicho algunos usuarios con sus comentarios, felicidades por la crónica, pues nos ha permitido tener la feria más cerca a aquellos que no hemos tenido ocasión de asistir.

¡Un abrazo!

Armando Rodera dijo...

Juraría que el otro día ya dejaste un comentario, Jesús. De todos modos te doy de nuevo la bienvenida al blog.

Gracias por tu comentario. Me alegra poder acercaros la Feria de Madrid a los que no habéis podido asistir.

Un abrazo.

Jesús dijo...

Armando, llevas razón. ¡Disculpa mi torpeza! Seguro que ya no me vuelvo a confundir.

Sobre la feria, llevo años queriendo ir, y nunca ha sido posible, a pesar de que cada año he pisado Madrid, pero sin coincidir con las fechas. Este año tenía intención de visitarla, pero tuvieron que operar a mi padre, así que tampoco ha sido posible (ni siquiera he tenido tiempo para acercarme a la de Cádiz). ¡Crucemos los dedos para que el 2012 sea el año!

Otro abrazo.

Armando Rodera dijo...

Disculpado queda, Jesús, faltaría más.

Para los que somos de Madrid la Feria del Libro es una cita casi obligada si eres amante de la literatura. Entiendo también que gente de fuera quiera conocer ese ambiente, como por ejemplo a mí me gustaría conocer el de Sant Jordi. Pero bueno, ambos lo intentaremos otro año.

Saludos.

Alicia Uriarte dijo...

Gracias Armando, un año más, por ser nuestros ojos. Se agradecen tus crónicas cíclicas pero ascendentes. Tu blog es una atalaya perfecta para sentir como vive Madrid. También he visto algunos reportajes en la tele.

El domingo acaba la feria en Bilbao. Mucho más sencilla. Yo me acercaré este viernes pero al parecer, con la crisis, la gente se está agarrando el bolsillo.

Enseguida espero tu crónica de Getafe Negro. Intentaré, como todos los años, participar en el concurso de micros.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

La verdad es que no hay muchos sitios a los que acudir para tener una crónica de la Feria del Libro desde el punto de vista de quien la vive, la disfruta y comparte sus intereses por la literatura con los demás. Por eso te felicito, Armando, porque a través de tu blogo todos hemos sentido año a año esa alegría y ese entusiasmo que transmites. No es la primera vez, y ya se está convirtiendo en un ritual y una tradición, que compartimos una tarde o un rato de casetas en la Feria, hablando de todo pero sobre todo de libros, escritores y literatura. Este año además renmatamos con una cerveza fresquita para rematar la faena. Que nos quiten lo bailao. Momentos como esos son irrepetibles y los seguiremos viviendo año a año para no ser meros viandantes que pasean por allí.
Encantado de compartir contigo, in situ y on-line, todas estas experiencias, amigo.

Un abrazo.JC

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Alicia, parece que este año la Feria de Madrid ha tenido bastante cobertura en los medios. Yo aporto mi particular granito de arena, ya sabes, pero poco más.

La Feria de Bilbao no la conozco, pero creo que ha tenido también actos muy interesantes.

Para Getafe Negro todavía queda, Alicia, es en Octubre. Pero antes, en julio, no sé si podré acercarme a Gijón, a su Semana Negra. Y si no, pues leeré la crónica negra de tus andanzas en La Nieve, como en años anteriores, si finalmente te acercas.

Gracias por tu comentario. Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Agradezco tus palabras, Juan carlos. Sabes que me gusta asistir a la Feria, y que mejor que verla en días diferentes para pulsar el verdadero ambiente de esta fiesta de los libros.

Disfrutamos de una tarde muy agradable en la que se podía pasear tranquilamente, sin demasiado calor ni agobios por afluencia de público. La verdad es que es un certamen en el que te puedes acercar todos los días por lamultitud de actos que hay, o simplemente por pasear y dejarte llamar por esas casetas y libros que nos hablan sin darnos cuenta.

Y por supuesto, seguiremos asistiendo en años venideros para no perder la costumbre.

Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Armando, me enviaron información de que Lorenzo Silva había presentado el Certamen Getafe Negro el día 2. No contemplé las fechas pues este mes vivo sin vivir en mí, a cuenta del trabajo, y no muero por que me gusta lo que hago. He revisado la información y ¡Qué respiro! Es verdad que será del 12 al 23 de octubre y con Italia como país invitado. Por esas fechas espero tener tiempo de más calidad que ahora para lo del concurso de micros. Gracias por la aclaración.

De momento sí que tenemos idea de hacer una escapada a Gijón. Andamos barajando si una o dos noches. La verdad es que la Semana Negra no es más que una disculpa para escaparnos a una ciudad que nos gusta para relajarnos y de paso ponemos en nuestras vidas un poco de literatura.

Un abrazo.

Armando Rodera dijo...

Es cierto, Alicia, yo también había visto que en estos días han empezado a promocionar Getafe Negro. Eso está muy bien, pero como apuntas no es hasta octubre el certamen. En su web tienen más inofrmación.

En cuanto a la Semana Negra de Gijón a mí también me gustaría i, no sé si podré. Me alegra que después de la recomendación de hace un par de años te hayas hecho asidua. Esperemos que los rumores de que los políticos de turno se quieren cargar el certamen se queden en agua de borrajas.

Un abrazo.