viernes, 22 de julio de 2011

PRÓLOGO A LA SEMANA NEGRA 2011

Ya hemos hablado en alguna otra ocasión en este blog de la Semana Negra de Gijón, ese festival lúdico-literario que se lleva celebrando desde hace más de veinte años en la bella ciudad asturiana. Un festival que este año no las ha tenido todas consigo hasta hace pocas fechas, temiendo sus organizadores y seguidores que finalmente no pudiera llegar a celebrarse. Injerencias políticas, temas burocráticos y de logística han tenido en un brete a la gran familia de la Semana Negra, pero de momento la edición del 2011 ya ha comenzado y esperemos que continúe en años venideros.

Una Semana Negra que llevo ya tiempo queriendo visitar, y que gracias a los testimonios de muchos amigos que la conocen, ya sea desde dentro participando en sus muchas actividades culturales o bien como meros espectadores, hacen que me dé rabia no poder acudir. Este año nos ha fallado un poco la logística, ya que supimos muy tarde los días que íbamos a tener libres y ha sido imposible encontrar alojamiento en unas fechas que son auténtica temporada alta en la zona. Nos tendremos que conformar con las crónicas y testimonios de los que asistan a este acontecimiento único en el mundo.


Un festival que dió su pistoletazo de salida, como en anteriores ocasiones, con un encuentro informal de gran parte de esa familia negrocriminal en la conocida Casa de América, junto a la plaza de la Cibeles en Madrid. La organización decidió este año trasladar este prólogo a una sala interior del bello edificio, acondicionada con todas las comodidades en una tarde tan calurosa, dejando la espectacular terraza para las posteriores tertulias que se suelen formar al terminar cualquier acto de estas características.

En dicha sala se formó un círculo de sillas con una nutrida representación de los autores invitados al certamen de este año. Más de treinta escritores se reunieron en torno a Paco Ignacio Taibo II, alma máter de la Semana Negra, para dar sus impresiones sobre este festival y los motivos por los que debe seguir existiendo, rodeados por el numeroso público que acudió a esta presentación, junto a destacados medios de prensa acreditados para el evento.

En un ambiente totalmente distendido, entre bromas y veras, se pudo comprobar la camaradería existente entre esta gran familia de escritores con un denominador común: la literatura de género, tan denostada en otras épocas. Allí se encontraban sentados autores como Fernando Marías, Javier Márquez, Pedro de Paz, Carlos Salem, Marcelo Luján, Kike Ferrari, Eduardo Monteverde, Hector de Mauleón, Elia Barceló, Juan Miguel Aguilera, Ian Watson, Susana Vallejo, María Zaragoza, Nairy Nahapetian, Sebastien Rutes y muchos otros que quisieron empezar en Madrid los actos de la Semana Negra, a escasas horas de partir en el Tren Negro, el mismo que les llevaría desde la estación de Chamartín hasta su destino final: Gijón.

Todos los escritores reivindicaron esta gran fiesta de la cultura, un festival con más de veinte años de tradición que empieza incluso a ser copiado en algunos lugares del mundo, tan alejado de los cánones habituales de los festivales literarios. Un recinto ferial con más de 140 actividades a lo largo de 10 días de certamen donde es habitual que los visitantes se suban a una atracción, jueguen a la tómbola o coman algo mientras pasean por los stands de libros o acuden a diversas presentaciones literarias. Novela negra, fantástica, cómic y mucho más, en unos encuentros alejados de la típica caseta de firmas de cualquier otra feria literaria, ya que en Gijón los autores y sus lectores se mezclan de una forma curiosa, una de las características fundamentales que hacen única a la Semana Negra.

Una fiesta popular con la literatura como columna vertebral, que fue reivindicada con vehemencia por todos los allí presentes. "Una República de escritores", como la definió Juan Miguel Aguilera, donde escritores veteranos con más de veinte ediciones a sus espaldas, o los noveles en su primera o segunda participación departían como iguales, en un ambiente fantástico que supieron transmitir al público asistente en todo momento.


Tras acabar esta pequeña presentación todos los allí presentes regresamos de nuevo a la terraza de la Casa de América, donde pudimos refrescarnos del calor reinante gracias a las generosas invitaciones de los organizadores. Y allí, como no podía ser de otro modo, organizamos nuestras propias tertulias, compartiendo mesa y cervezas con viejos y nuevos amigos como Pedro de Paz, Paco Gómez Escribano, Francisco Balbuena, Marcelo Luján, Carlos Salem o Javier Márquez, mientras saludábamos a otros muchos escritores y amigos de la Semana Negra como Vanessa Montfort, Fernando Marías, Laura Muñoz o Begoña Minguito.

Fue una lástima que nos tuviésemos que ir pronto, despidiéndonos con envidia de unos amigos que estaban a punto de embarcarse en una de esas experiencias vitales que dicen que todos debemos conocer por lo menos una vez a lo largo de nuestra existencia. Una noche que ha sido muy larga para muchos, preludio de un viaje en el "Tren negro" camino de Gijón, donde seguro que esta fiesta de la cultura volverá a embrujarles para siempre.

9 comentarios:

Proyecto de Escritora dijo...

que faema lo de las fechas :S

yo he tenido suerte y me dieron los días prnoto y pude hacer la reserva. Ya contaré que tal en el blog, aunque no sea lo mismo.

besos!

Blas Malo Poyatos dijo...

Yo me pregunto si se hará algo parecido pero dedicado a otros géneros (p.ej. histórica), pero claro, la novela negra presenta a personajes un tanto picarescos y canallas, dados a las altas horas de la madrugada; y seguramente por eso, por eso dan tanto juego. Estoy leyendo a Jose Luis Muñoz ahora mismo: sus personaje se beben la vida para no colapsar por sí mismos.

Ya nos contará Elena de primera mano.

Un abrazo, Armando

Armando Rodera dijo...

Pues sí, Elena, ha sido una pequeña faena, que le vamos a hacer.

Espero que lo pases muy bien por Gijón, ya leeremos tus crónicas.

Un saludo.

Armando Rodera dijo...

No me suena nada parecido en el ámbito d ela novela histórica, Blas, aunque todo sería plantéarselo, claro.

En Gijón aparte de novela negra o policíaca también tienen cabida la ciencia-ficción y otros géneros, pero es verdad que el ambiente que se genera da pie a este certamen único en el mundo.

Las novelas de José Luis son buenísimas, con una ambientación excelente que te transporta a la Cuba actual, a un campo de concentración nazi o al escenario que elija el autor, maestro en estas lides. Seguro que disfrutarás de sus obras.

Un abrazo.

Alicia Uriarte dijo...

Armando, ya volví de pasar los tres primeros días en la Semana Negra de Gijón. Me encantaría que pasases a leer la crónica. Asimismo invito a todos los compañeros de camino que pasen por aquí a que, tras leer tu maravilloso prólogo desde Madrid, lo hagan.

http://lanieve2.blogspot.com/2011/07/semana-negra-de-gijon-2011.html

Gracias de nuevo por haberme abierto el camino hacia Gijón y a la novela negra.

Un fuerte abrazo.

Armando Rodera dijo...

No me des más envida, Alicia!! Fuera de broma, me alegra que hayas podido acecercarte de nuevo a Gijón, para disfrutar de la ciudad y su semana negra.

Ahora mismo me paso por La nieve para disfrutar de tu crónica.

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Una crónica fantástica, Alicia, gracias por compartirla.

Un cordal saludo

Alicia Uriarte dijo...

Gracias a ti Blas por dar el salto a La nieve para disfrutarla y gracias a Armando por ofrecernos su saloncito para habernos conocido un poco más.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

¿ Iremos algún año, Armando?
Un abrazo.JC