lunes, 28 de marzo de 2011

EL DESCANSO DEL GUERRERO

Parece mentira, pero el tiempo pasa volando. Y no pienso sólo en los 60 minutos que nos han escamoteado este fin de semana con el cambio de hora, que al principio te descoloca un poco pero a la larga todos agradecemos. Me refiero a que el primer trimestre del 2011 se ha consumido sin apenas darnos cuenta. O quizás sí, según el caso.

Un año duro para todo el mundo, con una crisis galopante que amenaza con eternizarse. Pero enfocándolo sólo al sector editorial, que es del que solemos hablar en este blog, parece que las cosas no es que estén mejorando. Al contrario, hay nubarrones muy negros en el horizonte y la amenaza de tormenta afecta a casi todos los implicados en el mercado del libro.

El otro día caí por casualidad en el blog de un pequeño editor. Se trata de Luis G. Prado, editor de Alamut y Bibliópolis. El artículo que leí trataba sobre la rentabilidad de los libros digitales, y enlazaba con entradas anteriores, como una de hace unos meses donde hablaba de "Las cuentas del libro". En dicho post se explicaba de manera contundente las dificultades para sacar una edición adelante, los costes mínimos para poner un libro en la calle y los ejemplares que hay que vender para no tener pérdidas. No dejéis de leerlo, me parece muy interesante.

Estamos hablando de un coste mínimo de 9.000 euros para la edición de ese libro que, pongamos por caso, se trate de un escritor novel por el que ha apostado cualquier editorial pequeña o mediana. Obviando el hecho de que puede carecer de campaña de marketing y promoción, que la distribuidora hace su trabajo normalmente y que ese libro encuentra un pequeño sitio entre las novedades de las librerías españolas, no es descabellado entender que muchas editoriales no se arriesguen con ese lanzamiento, so pena de perder incluso miles de euros.

Se entiende también el hecho de que a algunos autores que conozco les han pagado su anticipo y devuelto los derechos de sus libros sin llegar siquiera a publicarlos. Vale, quizás los gastos para ese libro, en empresas del sector que podríamos considerar entre medianas y grandes, serían más de esos 9.000 euros. Pero ellos si tienen, o deberían tener, los medios necesarios para que se pudieran vender más de esos 1.000 libros necesarios para recuperar la inversión.

Se siguen publicando muchísimos libros, y nuevos lanzamientos inundan las librerías cada semana. Cualquier libro, y más de alguien desconocido o con poco nombre, se pierde en esa vorágine de novedades que pelean por un puesto en los mejores sitios de los establecimientos del ramo. Luego llega el turno de perder esa ansiada posición para ir a parar a una estantería olvidada, paso previo para regresar al almacén y de ahí a la distribuidora como devolución de ejemplares no vendidos. El pan nuestro de cada día para todo el sector.

Es cierto que se siguen vendiendo muchos libros, aunque quizás sólo de unos pocos autores consagrados. El sector anda agazapado, sin saber hacia dónde dirigirse. La crisis global, sumada a la del propio sector, sumido en una situación nada halagüeña al temer los cambios que la revolución digital está trayendo consigo, tiene a todo el mundo alerta. Y aunque se están dando pasos concretos para avanzar en esa dirección, quizás el inmovilismo de estos últimos años pese ahora a la hora de no perder el paso ante la nueva etapa. No hay más que leer las intervenciones de algunos gurús o editores muy importantes en el panorama internacional, convencidos de que en breves fechas el poder pasará del editor al lector. Interesante entrevista, por cierto.

Trasladando estos pensamientos a nuestro día a día parece que las malas noticias pesen tanto en el alma que nos obliguen a replantearnos las cosas. La semana pasada, por ejemplo, escribí al departamento de lectura de una editorial bastante conocida, preguntando por la situación de un manuscrito que les envié hace bastantes meses. Mi sorpresa llegó cuando recibí automáticamente un mensaje de autorespuesta en el que se me indicaba que dicho departamento había dejado de existir temporalmente, que no se podían mandar más obras y que las que ya tenían en su poder se irían evaluando paulatinamente. Muy bien no me sonó, para que voy a mentiros.

Hay escritores que se están pensando muy seriamente si merece la pena seguir luchando por todo esto. Y otros que se replantean la situación, intentando buscar alternativas. Mucha gente con la que he hablado me ha dicho que en esta etapa, que esperemos sea de transición, lo mejor que podemos hacer los escritores noveles que aún no hemos publicado (e incluso los que ya tienen alguna obra en la calle, ya que esta situación también les está afectando de manera poderosa), es seguir trabajando. Aprender, escribir, aumentar producción, mejorar poco a poco. En definitiva, estar preparado para cuando se acaben las vacas flacas. Intentar pulir tus escritos al máximo, ya que esto es una carrera de fondo y ante las dificultades sólo los mejores podrán sobrevivir.

Y en eso llevo pensando las últimas semanas. He de confesar que por unas razones u otras no he escrito mucho en lo que va de año, aparte de pequeños relatos o entradas en el blog. Pero sí tengo muchas ideas en mente, y no sólo para novelas. Le estoy dando vueltas a un tema de no ficción bastante interesante, e incluso pasean por mi cabeza un par de iniciativas novedosas e incluso, quién sabe, algún proyecto empresarial. La cuestión es no quedarse quieto.

¿Será entonces éste el famoso descanso del guerrero? Ese donde todos nos armamos y pertrechamos de la mejor manera para estar preparados ante lo que se avecina. Quizás sí. También esperaba, como empujoncito aleccionador que me sacara de este sopor productivo, cualquier pequeña noticia sobre alguna de mis obras. Pero eso, ya he visto, es bastante complicado en estos momentos. En las últimas semanas he recibido rechazos de agencias y editoriales, en algunos casos bastante duros debido a las esperanzas puestas tras meses de dimes y diretes, pero eso no me impedirá seguir escribiendo. Ya sabéis el motivo, porque a muchos de vosotros os pasa. Me gusta escribir, me llena y me encanta tejer esas historias que espero que algún día puedan ver la luz. Y eso no te lo puede quitar nadie.

Creo que era un proverbio chino el que decía que en época de crisis pueden surgir grandes oportunidades. Y eso esperamos todos. Por mi parte seguiré ahondando en los temas que llevo más avanzados, a ver si en los próximos meses alguna buena noticia viene a sacarnos de este letargo. Mientras tanto, habrá que continuar en la brecha. Yo creo en el trabajo y en el esfuerzo, aunque también en el talento y en la suerte, claro está. Sólo hay que encontrar el equilibrio exacto entre tales elementos y esperar que cuando esa oportunidad llame a tu puerta, tú te encuentres en casa dispuesto a seguirla hasta el final.

jueves, 17 de marzo de 2011

ENTREVISTA CON BRUNO NIEVAS, AUTOR DE "REALIDAD AUMENTADA"

Durante las últimas semanas os he ido hablando de diversos temas relacionados con el mundo de la edición en el entorno 2.0 y esa auténtica revolución digital que amenaza con mover los profundos y tradicionales cimientos del sector. Entre otros asuntos hemos comentado el exitoso caso de Bruno Nievas y su novela “Realidad aumentada”, puesta gratuitamente a disposición del público internauta en la web del autor. Una iniciativa que se ha convertido en todo un boom mediático, con 40.000 descargas de la obra a través de diversas plataformas.

Hemos querido charlar tranquilamente con Bruno Nievas sobre estos y otros temas que pueden ser de interés para todos los que seguimos las evoluciones del mundo editorial.

P: Lo primero de todo, Bruno, es preguntarte sobre los orígenes de tu pasión por la escritura. ¿Cómo llega un médico pediatra a escribir un thriller futurista? Nos gustaría saber también que referentes literarios tienes a la hora de afrontar la hoja en blanco.

R: Te aseguro que es muy complicado, incluso para mí, responder a esa pregunta, jajaja, así que te contaré mi caso: siempre he querido escribir, pero, por falta de tiempo, iniciativa y herramientas, lo he ido posponiendo. Sin embargo, no mucho después de haberme “convertido” a Mac, encontré un programa enfocado específicamente a la escritura, llamado Scrivener. Probé la demo y, me gustó tanto, que lo compré inmediatamente. Para aprender a manejarlo, decidí probar a escribir una novela, sólo como una prueba. Se me ocurrió una idea de tres líneas, que empecé a desarrollar. Tras varios meses, ¡tenía cerca de 100.000 palabras escritas!

En cuanto a los referentes, me gustan muchísimos autores; pero los que más me absorben son, sin duda alguna, Stephen King, Michael Crichton, Douglas Preston y Lincoln Child, además del gran maestro, Ken Follet. En cuanto a españoles, siento auténtica devoción por los libros de Juan Gómez-Jurado, que considero a la altura de los mejores bestsellers mundiales. Sin olvidar a otro maestro, Arturo Pérez Reverte, y a esa nueva oleada de autores que tantas horas me han hecho perder, como Javier Sierra, Matilde Asensi y, por supuesto, Manel Loureiro. ¡Son muchos!


P: En tu novela se describe con detalle unos experimentos científicos aparentemente futuristas, pero que pueden estar a la orden del día en menos tiempo del que nos pensamos. El protagonista de tu obra es médico e ingeniero informático, un auténtico enamorado de la tecnología y los aparatos de última generación. ¿Tienes mucho que ver con tu personaje? Creo que tú también eres un auténtico geek...

R: Curiosamente, los experimentos que se nombran en Realidad Aumentada… ¡no tienen nada de ciencia ficción, al contrario de lo que muchos piensan! Esa parte es completamente real. Hoy en día existe tecnología de sobra para realizar ese tipo de desarrollos, como me han demostrado muchos lectores, enviándome webs y vídeos donde se ven trabajos similares a los descritos en el libro, aunque a una escala menor. Eso sí, estoy seguro de que el proyecto del libro, se está desarrollando en algún sitio. Como ves, la ciencia ficción de la novela… está en otra parte, jejeje.

En cuanto al protagonista, Jacob Assavar, es evidente que va «vestido» con mucho de mí, como personalidad y aficiones... ¡pero esto también ocurre con el resto de los personajes! En el caso concreto de Jacob, la afición a la tecnología sí que la comparte con su autor... No sólo es incapaz de salir de casa sin sentir el peso de su Macbook Pro a la espalda o la superficie del iPhone en su bolsillo; sino que estos aparatos tienen una gran importancia en el desarrollo de la historia… ¡como no podía ser de otra forma!

P: La obra tiene un ritmo endiablado, casi cinematográfico, que engancha al lector desde el primer instante. ¿Te gustaría ver la obra en pantalla, ya sea para cine o televisión? En caso afirmativo, ¿te implicarías directamente en el proyecto?

R: ¡Uf, se me ponen los pelos de punta al oír eso! Pero creo que hay que ser prudente... Si tiene un ritmo más o menos rápido, es sólo porque adoro ese tipo de novelas, tan propias de Michael Crichton o Douglas Preston. Creo que son las que realmente atrapan al lector. En cuanto a una adaptación al cine, por supuesto que me encantaría, pero me suena tan lejana e irreal que no llego a imaginármela, jejeje. ¿Implicarme? Sería algo obligatorio. Primero, por pura inquietud y curiosidad. Y segundo, porque creo que la novela juega mucho con los pensamientos y sentimientos de los personajes, sobre todo el protagonista. Y eso es tan sumamente difícil de adaptar al cine, que creo que sería necesario trabajar, codo con codo, con director, guionistas e incluso actores. ¡Vamos, que como me dejen, la hago yo entera, jajaja!

P: Tu iniciativa está siendo uno de los asuntos más comentados en el ciberespacio literario en las últimas semanas. Sabemos la dificultad actual para que las agencias y/o editoriales se fijen en un escritor novel pero, ¿cómo surgió la idea de publicar tu novela a través de la Red? ¿Qué ha supuesto para ti la espectacular respuesta de miles de lectores?

R: La verdad es que, a día de hoy, sigo sobrecogido por la espectacular respuesta. La idea comenzó a surgir, como suele pasar, de la forma más inocente. A medida que recibía las famosas respuestas negativas de editoriales y agencias, comentaba, de broma, que la novela encontraría su sitio, ella sola. Y empecé decir que si era necesario, la regalaba en Internet. El caso es que, a medida que lo comentaba a familiares y amigos, siempre me decían que era una buena idea. Y, con el tiempo, empecé a pensar que lo era.

Ahora, tan sólo dos meses después de haberla colgado, estoy encantado. Cuarenta mil descargas, más de mil seguidores en Facebook y, lo que es más importante, los innumerables emails y muestras de cariño de aquellos que la han leído, por no hablar de la maravillosa gente que he conocido estas semanas. Eso es lo que más valor tiene, sin duda, de esta iniciativa.

P: Un público que no sólo se ha descargado la novela por el famoso “todo gratis”, sino que se la ha leído, en muchos casos a través del ordenador, y además te dejan halagos y comentarios elogiosos a través de mensajes privados o a través de las redes sociales. ¿Te ha sorprendido este entusiasmo?

R: ¿Que si me ha sorprendido? ¡Aún tiemblo al recordar algunos de los mensajes! Hay quien me ha contado que es lo primero que se han leído en la pantalla de un ordenador, porque no podían dejar de hacerlo; una chica, ciega, la convirtió para poder leerla con un dispositivo especial, y me escribió para darme las gracias por haberla colgado gratis; y otro que me emocionó especialmente fue un chico, que me dijo que… ¡se había aficionado a leer gracias a ella! Eso, por no hablar de las personas que me han ayudado con las correcciones (dos de ellas, Amparo Luque y José María de Haro, han revisado la obra entera, por ejemplo). Cuando conoces las historias de las personas que están detrás de las cifras, esos miles de descargas, es cuando comprendes lo lejos que puede llegar algo que tú has hecho. Y eso es algo que te llega tan hondo, que hace que todas las horas de trabajo, y todas las negativas recibidas, no pesen nada en el cómputo de todo esto. Creo que poner la novela en Internet ha sido una de las mejores cosas que he hecho en mi vida, y te aseguro que hay muchas de las que estoy muy contento.


P: La obra ya había sido ampliamente difundida, e incluso se ha hablado de ella en diversos medios de prensa, aunque quizás al participar también desde hace poco en la iniciativa creada por Juan Gómez Jurado de ”1libro1euro”, a favor de Save The Children, ha conseguido despegar más aún. ¿Qué nos puedes contar de esta plataforma?

R: Lo poco que puedo decir de ella, evidentemente, sólo puede ser fascinante. Es una iniciativa que han puesto en marcha los propios internautas, apoyados en la tecnología y las redes sociales (en este caso, Twitter). En ella, tuve la suerte de estar, al principio, nada menos que al lado de Juan Gómez-Jurado (Espía de Dios), y con Manel Loureiro (Apocalipsis Z). Ahora hay más autores, y cada día que pasa me enorgullezco más de ser uno de ellos, al ver la impresionante respuesta de la gente que la está utilizando. Pero, si a todo esto le añades el que su finalidad (lo más importante) es ayudar a una ONG enfocada a los niños, entonces es cuando te das cuenta de que, en este día a día tan gris de nuestras vidas, un par de clics de ratón pueden hacer mucho más que un ejército de tanques. Y no sabes lo gratificante que puede resultar contribuir a algo tan importante. Lástima que aún quede tanto por hacer…

P: Aparte del tuyo, en estos días se habla también del caso de Amanda Hocking, que ha vendido casi un millón de libros a través de Amazon sin editorial que la respaldara, u otro parecido en nuestro propio país, donde “El bolígrafo de gel verde” empezó su particular periplo a través de Internet antes de conseguir editorial. ¿Está el futuro en estas tendencias o ya es el presente más rabioso?

R: Agradezco las comparaciones, pero creo que en ambos casos esos libros han demostrado muchísimo más que el mío. El libro de Eloy Moreno ha conseguido dar el «gran salto», gracias a su gran narrativa, la genial historia que cuenta y, sobre todo, su trabajo e insistencia. He tenido la suerte de leerlo y comentarle a Eloy no sólo lo que me ha gustado, sino lo mucho que me ha hecho pensar. Algo que, como él mismo me dijo, era su intención. Pues lo consigue. De Amanda, aún no he podido leer su libro (pero lo haré, para algo tengo mi cuenta de Amazon); pero, de salida, uno sólo puede aplaudir su éxito, antes incluso de conocer la obra.

Evidentemente creo que estos casos ya no se pueden considerar aislados, ni mucho menos cosa del futuro, suerte o de ciencia ficción. Sólo Hocking, ella solita, ya está facturando más que muchas editoriales. Estoy seguro de que más de un agente se está tirando de los pelos. Pero, teniendo en cuenta que eso ya le pasó a J. K. Rowling o al mismísimo Stephen King, no debería sorprendernos. Lo que debe sorprendernos es que hace unos años era muy difícil encontrar a King o Rowling; pero ahora, los autores están en la red, a disposición de todo el mundo, a sólo unos clics de distancia. Si los agentes y los editores no los encuentran a tiempo, es porque no están sabiendo meter esa marcha que los autores sí han sabido engranar… Aunque me consta que algunos ya sí están haciendo, por fin, los deberes. La pregunta es ¿llegarán a tiempo?

P: Imaginamos que tu primera intención era darte a conocer al gran público, hecho que has conseguido con un gran éxito. Pero, ¿temes que este despertar digital haga recelar aún más a las editoriales tradicionales a la hora de apostar por un autor novel o por el contrario, será una auténtica carta de presentación editorial con la que dar el gran salto?

R: Creo que aún es pronto para sacar alguna conclusión. Cuarenta mil descargas en poco más de dos meses es una barbaridad, pero siempre digo que es sólo una cifra. A mí me apasionan mucho más las personas que están ahí, «al otro lado», que son las que te escriben y te cuentan, transmitiéndote sensaciones y devolviéndote parte de lo que tú les has dado a ellos. Sin embargo, las agencias y editoriales, como es lógico, se mueven por números, como criterios de rentabilidad, comercialidad, etc. Algunas verán mi presencia en Internet como algo positivo, pero otras seguro que lo ven como negativo. El problema probablemente resida en que esta «revolución digital» está ocurriendo demasiado deprisa, y muchos no estaban preparados para ella. Lo malo es que un puñado de esos «no-preparados» siguen, a día de hoy, convenciendo a sus jefes y colaboradores de que esto son fenómenos aislados, y que el modelo actual va a durar aún muchos años. Y ojo que llevan razón. Su problema residirá en que hay otros que sí están viendo el cambio. Y, sin ser grandes o conocidos a día de hoy, ya están forjando, en sus casas o en sus despachos, el camino a seguir. Nada me haría más feliz que el saber que mi novela pueda haber ayudado a poner una pequeña piedra en ese camino.

P: Ya sea para esta novela en particular, o en el resto de obras en las que trabajes o tengas en mente, podrías explicarnos brevemente como afrontas el enfrentarte al desarrollo de la historia y sus personajes, el día a día de todo escritor que se precie. ¿Planificas tramas, subtramas y personajes, con un guión predeterminado antes de atacar la hoja en blanco? ¿O bien tienes una idea en la cabeza, que se va desarrollando mientras escribes y percibes como te lleva por derroteros inexplorados mientras los personajes toman vida propia al crecer la historia?

R: Mi experiencia hasta ahora es sencilla, porque se reduce… ¡a una novela! Para ser honesto del todo, a una y media, ya que estoy escribiendo la segunda. Y, dado que aún no he dado el «gran salto», tampoco sé si soy precisamente un ejemplo de cómo se escribe una novela… En ambos libros he seguido la misma técnica: buscar un tema sobre el que me gustase escribir, y ver si podía contar una historia interesante. En los dos casos, las historias se pueden resumir en apenas tres líneas. Luego, he desarrollado unos borradores o guiones que, en el caso de la segunda, ha sido mucho más largo que en Realidad Aumentada, ya que su trama es mucho más compleja. Luego, una vez desarrollada esa trama base, voy escribiendo, poco a poco, escena a escena. Normalmente, cuando escribes estas, te das cuenta de que hay cosas que serían mejor de otra forma. O personajes que deberían ser de otro modo. O que hay trozos enteros que no te cuadran, y que has de desechar o sustituir. En cuanto a los personajes, es fácil hacerse una idea de lo que esperas de ellos. Sin embargo, no es raro que conforme avanzas en la escritura… ¡ellos te sorprendan a ti! Lo hacen con reacciones diferentes a las que tú esperabas en una escena, y que ves que encajan mejor. Tanto, que puede que llegues a cambiar el destino del personaje y la historia… ¡por culpa de una reacción de uno de ellos!
Como ves, al menos para mí, es un proceso fascinante, vivo, complejo y estimulante que, al final, termina siendo una droga realmente «dura», y difícil de desengancharse…

P: Por último, nos gustaría saber si “Realidad aumentada” va a tener continuación en una segunda parte o si estás trabajando en algún otro proyecto. Y por supuesto, siéntete en plena libertad para añadir lo que creas conveniente, sea para tus lectores, presentes o futuros, o los responsables de la industria editorial.

R: Es cierto que "Realidad Aumentada" tiene un final muy peculiar y sorprendente, que, por cierto, tuve claro desde la primera línea. Pero, a pesar de lo que muchos lectores me preguntan o sugieren, es una historia cerrada. En teoría no está pensada para tener una continuación, aunque, quién sabe, ojalá algún día hubiera un «clamor popular» tan inmenso, que al final tuviera que escribirla, jajaja.

Sí que estoy trabajando en otro proyecto. Es un thriller, con apenas ciencia ficción (aunque aparece mucha tecnología, cómo no), ambientado entre el Nueva York del 11 de septiembre de 2010, y el Auschwitz de 1945. Es mucho más amplio y ambicioso que Realidad Aumentada en todos los sentidos, y de hecho me está costando mucho más tiempo y esfuerzo escribirla. Mi mayor miedo, como es lógico, reside en el día que, sea de la forma que sea, llegue a manos de todo el mundo… ¡como no guste, me pego un tiro, jajaja! No, en serio, ojalá que pueda completar un buen libro que de verdad guste a quien decida prestarme su tiempo para leerlo. Que, al fin y al cabo, es lo más valioso que tiene una persona.

Muchas gracias por todo, Bruno. Un placer haber charlado contigo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

"EL CÍRCULO ALQUÍMICO", DE PACO GÓMEZ ESCRIBANO

Tenía pendiente hablaros en más profundidad de la primera novela publicada de Paco Gómez Escribano, que no la primera escrita. El sugerente título, "El círculo alquímico", ya debería llamarnos la atención, pero para los que tuvimos la suerte de asistir a su interesantísima presentación en Madrid, no encontrábamos el momento idóneo para hincarle el diente a la obra después de conocer el génesis de la novela.


Tras admirar la cuidada edición del libro por parte de la editorial Ledoria, nos sumergimos de lleno en la historia. Todo comienza cuando al efectuar unas obras de restauración en la catedral de Toledo aparece un extraño fresco del siglo XVI que llama la atención de los entendidos. El Arzobispado recurre a la UNED y la Universidad envía a Carlos, un profesor que trabajara junto al canónigo de la catedral para intentar desentrañar los misterios que oculta dicho fresco.

En torno a esta restauración se congregarán toda una serie de personajes diversos: la hermana de Carlos y su amiga Reham, llegadas desde Alemania; el detective John Turner, contratado a su pesar por un mafioso italoamericano que busca su particular panacea; el inefable padre José Luis, el misterioso Boris y toda una serie de secundarios de lujo que engrandecen aún más la trama.

Al restaurar la obra pictórica y disfrutar de todo su esplendor los protagonistas descubren que encierra en su interior una poderosísima simbología alquímica. Tras hablar con expertos y estudiar el cuadro a fondo descubren extrañas relaciones entre ese fresco y otros perdidos en lejanas tierras. Sus investigaciones, entre lo terrenal y lo esotérico, les llevarán a viajar a El Cairo y Jerusalén, donde siguen encontrando las pistas que les permitirán cerrar su particular círculo alquímico una vez de vuelta a Toledo.

Los personajes, para bien o para mal, se verán afectados de diferentes modos en este viaje iniciático que va mucho más allá de lo que habían supuesto. Los protagonistas se toparán con la amistad y el amor, pero también con el engaño o el chantaje. Descubrirán que la antigua alquimia no consistía sólo en la búsqueda del Santo Grial de la época, la transmutación de metales para conseguir oro. Sabrán que el secreto oculto en los frescos encierra una doble verdad, ya que cada uno podrá alcanzar, si está debidamente preparado, el camino real hacia su propia transmutación.

Esta novela fue definida por Pedro de Paz como un thriller esotérico, pero la obra de Paco Gómez Escribano es un verdadero crisol de géneros: aventuras, espías, novela negra y policíaca, de viajes, e incluso trascendental y filosófica. El autor, como confesó en su presentación, escribía en cada momento lo que le apetecía leer, consiguiendo crear un conjunto armonioso donde todo está bien trenzado hasta ese final en el que cada uno obtiene lo que realmente anhela.

El autor ha desarrollado un arduo trabajo de documentación que vemos plasmado de manera magistral en las descripciones artísticas que salpican la trama. Dan ganas de perderse en la catedral de Toledo o en el Santo Sepulcro de Jerusalén tras poder evocar las imágenes de tan bellos lugares leyendo esos pasajes. Recreaciones interesantes de los personajes, cada uno con su propia personalidad. En algunos casos arrolladora, como la del padre José Luis, el mejor cicerone que puede uno encontrar si tiene que viajar a algún sitio.

Los diálogos son fluidos y la trama se lee con placer, sin perder el interés en ningún momento. Destacan también los paseos de los personajes por las diferentes ciudades en las que transcurre la historia, donde podemos perdernos en un zoco árabe buscando una pista o degustar unas típicas gachas que le hacen la boca agua al más pintado. Un acierto que humaniza aún más a los personajes, ayudándonos a meternos de lleno en la novela.

En definitiva una obra redonda y muy recomendable que nos deja un gran sabor de boca, esperando que el exitoso debut de su autor sea sólo el comienzo de una larga carrera literaria.

miércoles, 2 de marzo de 2011

LA REVOLUCIÓN DIGITAL NO SE DETIENE. TENDENCIAS 2.0 EN EL SECTOR EDITORIAL.

Tras unos días algo alejado del mundo de los blogs por culpa de una pequeña intervención quirúrgica de la que me estoy recuperando sin problemas, vuelvo a nuestro espacio virtual con ganas de compartir muchas historias nuevas con vosotros. Y es que el sector editorial sigue convulso, aunque a mi modo de ver parece que mira con mejores ojos los nuevos tiempos en los que nos movemos.

Como recordareis, hace unos semanas debatíamos en la entrada "Renovarse o morir" algunos de los aspectos más candentes del panorama editorial con respecto a las nuevas tendencias y a la revolución digital que amenaza con llevarnos a todos por delante. Creo recordar que al final del debate, en alguno de los comentarios de respuesta, os hablaba de la última iniciativa de Juan Gómez Jurado.

Todo surgió por el guante que le lanzó al escritor un famoso cantante de Moratalaz afincado en Miami. Le retó a poner gratis en Internet alguna de sus obras y el escritor no se amilanó. Al contrario. Creo una nueva plataforma, 1Libro1Euro, y colgó allí su primera novela gratis, con la condición de que el internauta donase la voluntad a la ONG SaveTheChildren en un botón habilitado para ello. La respuesta fue brutal.

Con la ayuda de sus seguidores en redes sociales mejoró la web, a la que se han ido añadiendo nuevos títulos en los últimos días, y de paso le dieron bien en el morro al susodicho cantante. La iniciativa se difundió a toda velocidad por el ciberespacio y la idea prendió una mecha que no sabemos dónde terminará. Los internautas también quieren demostrar que no todos ellos son piratas, y que otro panorama es posible. El resultado: más de 40.000 euros recaudados y subiendo...

Otro de los libros que se ha unido a esta plataforma es Realidad aumentada, de Bruno Nievas. También hablamos de él en la anterior ocasión. El boom de su web, donde ofrece gratis su novela ante la negativa de las editoriales, también ha tenido una amplia repercusión. Lleva más de 37.000 descargas y no parece tener límite. Aunque como dice su autor, de momento no tiene ninguna propuesta seria de editorial alguna para publicar, aunque haya obtenido tan espectaculares cifras en poco más de un mes.

Yo me descargué la novela y, aunque me la estoy leyendo directamente del ordenador hasta que decida si me compro o no el ereader, he de decir que es un thriller que me está gustando mucho, se lee muy bien. Así que ya sabéis, si os gustan las historias de intriga en un ambiente futurista, acudid a su web y descargaros el archivo que más os complazca.

Ayer vi otra noticia relacionada con este tema en el blog de Javi de Rios. ¿Puede un autor independiente triunfar en la Red sin editorial que lo sustente? En Estados Unidos parece que sí. Una autora, Amanda Hocking, está vendiendo miles de ejemplares de sus libros a bajo coste en Amazon. No sabemos si será culpa del marketing viral, pero seguro que a todos nos encantaría siquiera llegar a una mínima parte de las descargas pagadas que está obteniendo esta joven escritora. Desconocemos si esto sería extrapolable al mercado español, pero hace que uno se plantee muchas cosas. Por cierto, Amazon ya ha aterrizado en Inglaterra, Francia y Alemania. Pero, ¿cuándo llegará el gigante americano a nuestro país?

Como muestra de que las cosas pueden empezar a cambiar en el mercado digital español, nada mejor que comprobar el éxito de Lorenzo Silva en su desembarco en el mundo de los ebooks. Para el que no lo sepa, en el magnífico blog de Lorenzo Silva se anunciaba hace unos días que toda su obra se digitalizaba para ponerse a la venta a un precio muy asequible en la plataforma digital Leqtor, como paso previo a su inclusión en el resto de distribuidoras del ramo.

Lorenzo llevaba tiempo detrás de esta idea y creo que hay que aplaudir sus logros. Después de batallar mucho, pegándose con agentes, editoriales e intermediarios diversos para ajustar los márgenes, le plantea al lector internauta una interesante disyuntiva. Todas sus novelas, de unna calidad contrastada como sabemos, a un precio inferior a los 5 euros. De hecho, la mayoría de sus libros se venden por 4,99 euros y el paquete con los seis libros de la saga completa de Bevilacqua y Chamorro se puede adquirir al módico precio de 14,99 euros. ¡Y sin DRM!!

La respuesta en este caso tampoco se ha hecho esperar. Éxito absoluto. En sólo unos días, en la lista de los diez libros más vendidos en la web de Leqtor, aparecen ocho obras de Lorenzo Silva. Calidad literaria, buenos precios y facilidad para la descarga en un click. Quizás era esa la solución. Esperemos que las editoriales tomen buena nota y por fin, ahora sí, éste sea el comienzo de un verdadero cambio.

Como veis, unos días cargados de noticias. Y los emprendedores de este país, poniéndose las pilas a pasos agigantados. Siguen surgiendo nuevas plataformas en el entorno 2.0, el de interactuar con todo el mundo. Un Netflix hispano llamado Filmin donde se pueden adquirir a bajo coste estrenos independientes de cine para visionarlos en streaming con alta calidad. O la web de 24Symbols, que lleva tiempo anunciando su inminente llegada y la puesta en marcha de su beta, semejante al Spotify de los libros. Y seguro que, a la vuelta de la esquina, nos seguiremos encontrando con agradables sorpresas.

Todo un mundo de posibilidades, es cierto. Y nosotros nos encontramos en el mismo meollo, viendo como todo cambia a nuestro alrededor. También podemos aportar nuestro granito de arena para mejorar cualquiera de estas iniciativa. O para encontrar otras nuevas y mejores que nos lleven al éxito. Está en nuestras manos.

Para ser coherente con esta vorágine tecnológica he querido hacer algunos cambios en el diseño del blog. Después de pegarme con varias webs y el código fuente de blogger he conseguido colocar (aunque quizás haya que cambiar el sitio) el botón para poder compartir estas entradas en Twitter. Este botón aparece al principio de cada entrada, arriba a la izquierda y es visible al entrar en el blog. También he agregado dos botones de Facebook, el de compartir y el de "Me gusta", pero esos sólo son visibles al pinchar en el título del post para entrar en el mismo. Probadlos y si dan algún problema no dudéis en comentarlo.

Y claro, al final yo también he claudicado, abriéndome un perfil de Twitter que os invito a visitar y seguir. Todavía estoy empezando en él, valorando sus enormes posibilidades, pero creo que es una potente herramienta de promoción. De hecho llevo semanas leyendo y visionando diferentes temas de marketing online, y creo que es un tema muy interesante. Quizás la llave de nuestros futuros éxitos. Ah, en la margen derecha de este blog, debajo de las bitácoras que sigo, también aparece un pequeño plugin con mis últimos tweets. Hay que estar a la última, ya sabéis.

Por mi parte sólo añadir que, debido a múltiples circunstancias, mi producción literaria está ligeramente atascada, aunque ideas no me faltan. Los rechazos sabemos que nos hacen más fuertes, construyendo desde dentro una gruesa coraza que nos aísla del exterior, esperando que amaine esta desoladora tormenta llamada crisis. Y trabajando, mejorando, esperando que llegue el momento. Quizás esté a la vuelta de la esquina...

Sólo me queda esperar a vuestros comentarios y opiniones al respecto para empezar un interesante debate que espero deje pequeño al anterior, que tuvo record de visitas y comentarios. Mientras tanto, mi mente seguirá ideando nuevos proyectos que me ayuden a entrar de lleno en esta apasionante batalla que podremos librar a golpe de tecla y ratón.