viernes, 26 de agosto de 2011

MI PRIMERA ENTREVISTA COMO ESCRITOR

Muchos de vosotros ya la habéis leído a través de Facebook y otras redes sociales. Pero como me hacía ilusión al ser mi primera entrevista como autor, he querido copiar de manera íntegra en mi blog la estupenda entrevista publicada en "El Universo de los Libros", con el consentimiento de Tatty, la encargada de tan magnífica bitácora. Una charla extensa, profunda y constructiva en la que tratamos un montón de temas interesantes. Espero que os guste.


Entrevista a Armando Rodera

La entrevista de este mes está protagonizada por un autor novel cuyo libro reseñé el mes pasado en el blog y si leistéis la reseña sabréis que me encantó (reseña aquí). La novela es "El color de la maldad" y su autor: Armando Rodera Blasco.

Hola Armando, bienvenido a El universo de los libros y muchísimas gracias por compartir tu tiempo con nosotros.

Gracias a ti, Tatty, por brindarme la oportunidad de que me conozcan los lectores y seguidores de tu página.

En primer lugar queremos conocerte un poco mejor, cuéntanos ¿Quién es Armando Rodera?

Soy un lector voraz que ha devorado multitud de libros desde muy pequeño y que un buen día pensó que también le gustaría ser leído por otras personas, buscando que esos posibles lectores de mis obras pudieran vivir sensaciones parecidas a las que todos hemos experimentado con una buena novela. Soy una persona inquieta a la que no le asustan los retos, acostumbrado a lidiar con las nuevas tecnologías desde hace muchos años por estudios o trabajo, por lo que ahora puedo aunar ambas disciplinas gracias a la revolución digital que estamos viviendo y al proyecto que tengo en marcha.

¿Cómo y cuándo supiste que querías ser escritor?

He escrito desde pequeño, ya fueran cartas manuscritas o pequeños relatos. Con 11 o 12 años gané un concurso de cuentos en el colegio. Después, ya en el instituto, me aventuré con desafortunados ripios que quedaron en el olvido. No fue hasta finales del año 2003, una época de bastantes cambios en mi vida, tanto personales, como familiares y profesionales, cuando decidí dar el gran salto y me lancé con mi primera novela. Un punto de inflexión en el que también tuvo mucho que ver la lectura de la fantástica “La sombra del viento”, de Carlos Ruiz Zafón. Me dije a mí mismo que yo también quería algún día escribir una gran obra y si conseguía que alguno de mis posibles futuros lectores sintiera la décima parte de lo que yo había experimentado leyendo esa novela me podía dar por satisfecho.

¿Cuánto tiempo dedicas a la lectura y cuánto a la escritura?

Depende del día y de la época del año. Todos los días leo por lo menos una hora, normalmente por la noche. Me refiero a novelas, ya que también leo blogs y otras páginas en Internet. En verano me puedo tirar una tarde entera leyendo y si algo me engancha, leerme esa obra del tirón. Leo bastante rápido; en un año puedo leer entre 60 y 80 libros perfectamente.

La escritura depende también, ya que entre blog, web, redes sociales, colaboraciones y proyectos propios siempre estoy escribiendo algo. Si estoy en medio del proceso de elaboración de una novela intento escribir todos los días, por lo menos durante una o dos horas. Hay días que puedo llegar a escribir tres o cuatro horas repartidas, no más, aunque cuando estoy inspirado la escritura suele fluir deprisa. Lo normal es que escriba entre tres y cinco páginas al día, a doble espacio fuente 12, aunque puedo llegar a diez o más dependiendo de las circunstancias.

¿Cómo escribes tus novelas? ¿Las planificas mucho o dejas que te guíe la inspiración?

En ese sentido no soy demasiado cuadriculado, ni planifico mucho. Suelo tener una visión general de la obra, algunas tramas y personajes. Pero dejo que la inspiración, la historia y sus protagonistas me lleven por derroteros a veces inimaginables, buscando ese final que normalmente desconozco al empezar a escribir la novela.

También eres bloguero, cuéntanos algo sobre tu blog y lo que podemos encontrar en él.
¿Crees que los blogs están empezando a desempeñar un papel importante en la difusión de la literatura? ¿Las opiniones de los blogueros influyen en el éxito o fracaso de un libro?

Inauguré mi blog, “Aventuras y desventuras de un escritor novel”, en octubre de 2008. Buscaba abrirme al mundo y conocer a otras personas que estaban en la misma situación que yo: escritores noveles perdidos en el maremagnum de un sector editorial desconocido para casi todos. De ese modo conocí a muchas personas con afinidades parecidas, distribuidas por todo el mundo, enriqueciéndonos mutuamente con la comunicación a través de la Red.

En mi blog se pueden encontrar desde reflexiones personales a vivencias que he tenido desde que decidí adentrarme en este mundillo. También reseñas de libros o películas, crónicas de eventos culturales que suelen tener una gran aceptación, entrevistas a autores, artículos de opinión, etc.

Creo que los blogs literarios son muy importantes hoy en día, tantos los personales como los dedicados a la literatura en general, o a las novedades editoriales. Permiten interactuar a multitud de personas que quizás de otro modo nunca hubieran llegado a coincidir, acercan la cultura a todo el mundo, estrechan lazos entre personas de diferentes países y ayudan a la difusión de la literatura. Sí pueden llegar a influir en determinados casos para el éxito de alguna obra, conozco varios casos, pero no sé si algún fracaso se puede deber a las opiniones de los blogueros.

La novela negra está muy de moda en la actualidad, ¿qué crees que buscan en ella los lectores?

La gente busca entretenerse, y en el caso de la novela negra clásica también le interesa el trasfondo de crítica social que a veces subyace. A mí me gusta más el formato de thriller, e intento escribir de ese modo. Una novela que intrigue al lector, que le obligue a seguir leyendo buscando ese clímax final que nunca se esperaría.

¿Cuál es su autor o autora favorito en el género negro?

Tengo varios. Dentro de los clásicos españoles me quedo con Vázquez Montalbán, González Ledesma o Andreu Martín. En los contemporáneos destacaría a Lorenzo Silva y José Luis Muñoz, a los que tengo la suerte de conocer y que siempre me han tratado de maravilla. Gracias también a la incursión en blogs y redes sociales he conocido a otros grandes escritores de novela negra con los que quizás nunca hubiera coincidido: Jerónimo Tristante, Carlos Salem, Pedro de Paz, Francisco José Jurado, Javier Márquez, David Torres, etc.

Entre los extranjeros destacaría a Michael Connelly o Andrea Camilleri como novela negra genuina y a Preston & Child, Patricia Cornwel lo John Katzenbauch en el thriller policíaco. Últimamente he leído bastante literatura negra nórdica, pero no me termina de convencer.

¿Habías escrito alguna otra obra antes de El color de la maldad?

Efectivamente, ésta es mi segunda novela. Mi opera prima, “El enigma de los vencidos” se encuentra en estos momentos en proceso de lectura en un par de editoriales importantes.

¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela?

La génesis de esta novela surgió en la primavera del 2007, cuando tras visitar como turista ocasional diversos entornos rurales de nuestro país, se me ocurrió que éstos podrían servir perfectamente como punto de partida para una novela policíaca poco convencional. A partir de ese momento empecé a crear una trama que fue asemejándose cada vez más al thriller anglosajón, separándose un poco de los cánones habituales de la novela negra clásica española.

¿Por qué te planteaste abordar este género?

Ya había escrito una novela de aventuras y misterios y quise buscar nuevos retos. La novela negra en general y el thriller en particular son géneros que me encantan como lector y decidí lanzarme sin miramientos.

¿Qué libros o qué autores del género te influyeron o te ayudaron en la escritura de la novela?

Durante el proceso de documentación, y también mientras iba escribiendo la novela, leí muchas novelas de género negro. Imagino que de todo se aprende un poco, aunque me gustaría que se me hubiese pegado algo de la potencia de los diálogos y las tramas de Lorenzo Silva en su saga de Bevilacqua, o la intriga de las historias de Preston & Child.

¿Cuánto tiempo te llevó escribirla?

Nueve meses para escribir el primer borrador, aunque ha tenido múltiples revisiones.
¿Hay alguna persona real que haya servido de inspiración para crear los personajes?
No, la verdad es que nunca me he fijado en personas reales para caracterizar personajes.

¿Te resultó difícil crear el personaje de Jasón?

Fue el más complicado de los protagonistas, dada la complejidad de su psique. Quise narrar lo que el psicópata sentía y pensaba desde su propio punto de vista, y fue un trabajo arduo; por eso he contado también su infancia y adolescencia, detonantes principales pero no los únicos que le llevaron a convertirse en un sanguinario asesino.

¿Cómo te has documentado para escribir la novela y cuánto tiempo dedicaste a esta labor?

Como comentaba anteriormente leí mucha novela de género antes y durante el proceso de escritura. También lecturas especializadas en psicología y psiquiatría, astrología, mitología o arquitectura, aunque casi todas mientras la novela iba avanzando. Para la descripción de los escenarios naturales me basé en mi memoria o en las fotografías que tengo de esos lugares, todos visitados por mí en alguna ocasión. Esas fotos pueden verse también en mi web o la fanpage de la novela.

¿Tenías clara la estructura que iba a seguir la historia desde el principio?

Sí, tenía claro que la novela giraría en torno a un asesino en serie que va dejando un reguero de crímenes por toda la geografía española, pero no tenía su leiv motiv. Tenía en mente la película de “Seven” o las novelas de Harris con el doctor Lecter como protagonista, pero no sabía los derroteros por los que me llevaría la novela hasta que me puse a escribirla.

A pesar de que desde el principio del libro conocemos al asesino, consigues mantener la atención del lector hasta la última página ¿cómo se consigue eso?

En el primer borrador no le daba un nombre al asesino y la narración se complicaba por momentos, sobre todo al interactuar con otros personajes. Quise dotarle de ese nombre que él mismo se autoimpone, aunque no se conozca el real hasta el final, para ayudar en la construcción de la trama y personalizar en alguien concreto la barbarie de esos actos criminales. Me alegra saber que he conseguido mi propósito de mantener esa tensión narrativa hasta el desenlace final.

"El color de la maldad" está a la venta en Amazon. ¿Qué se siente al saber que cualquier persona en cualquier parte del mundo puede acceder a ella con un solo click?

Es algo difícil de explicar, pero la verdad es que estoy encantado con la experiencia. Sé positivamente que la novela ya se ha vendido en países como Estados Unidos, México, Venezuela o El Salvador, aparte de casi toda la geografía española, y es algo que me llena de orgullo. La sencillez e inmediatez de los medios actuales a nuestro alcance hacen que algo hasta hace poco impensable, como es que nuestras obras lleguen a cualquier confín del mundo, se consiga con un solo click. Es maravilloso. En el fondo es lo que todo escritor busca, que los lectores puedan disfrutar de su trabajo, y la tecnología actual nos ayuda a conseguir ese sueño.

¿Cómo ha sido la recepción de la novela por parte de los lectores en estos casi dos meses que lleva a la venta?

La web con el lanzamiento digital de la novela la inauguré el 4 de julio y unos días después estaba también disponible en Amazon. Todos sabemos que el verano es una época muy difícil para cualquier proyecto y más al tratarse de iniciativas novedosas,, pero la verdad es que estoy muy satisfecho con los resultados. La acogida está siendo muy buena tanto a nivel de ventas como en los comentarios positivos que se están vertiendo sobre la obra, así que de momento estoy encantado con la experiencia.

Y respecto al mundo editorial, ¿es complicado publicar?

Siempre ha sido muy complicado para un novel hacerse camino pero la crisis actual, tanto global como del sector editorial, acompañada del cambio de tendencia en el mercado con la llegada del ebook, hace que ahora sea más difícil que nunca. Pero no sólo para los autores desconocidos, también escritores con tres o cuatro novelas publicadas se las ven y se las desean para sacar sus proyectos adelante. Esperemos que esto vaya mejorando poco a poco.

¿Has presentado la novela a alguna editorial? Y en caso afirmativo, ¿qué te han respondido?

Sí, tanto a agencias como a editoriales. Pero como decía anteriormente, últimamente sólo responden que no admiten más autores, que están sobrecargados o que la coyuntura actual no permite apostar por nuevos valores.

¿Por qué decidiste auto publicarla?

Fue una consecuencia de lo comentado en los puntos anteriores. Agencias y editoriales comentan que tienes historias originales y potentes, sí, pero que no es el momento adecuado, que toca esperar. Y yo me he cansado de esperar. De este modo me doy a conocer, aunque mis medios de promoción sean limitados, y puedo pulsar también la opinión de los lectores hacia mi trabajo, ese gran público al que es tan difícil llegar.

¿Has planeado de alguna manera su promoción a través de las redes sociales o los blogs?

Sí, he intentado adoptar estrategias de marketing online para promocionar mi obra, ya que en esto tienes que actuar de hombre orquesta. Ya contaba con el blog, pero creamos de la nada una web lo más completa posible, aparte de la fanpage de la novela en Facebook. Booktrailer en Youtube, mayor presencia personal en redes sociales como Facebook y Twitter, interacción con blogs y páginas especializadas, etc. Y alguna otra acción que tengo en mente e intentaré ir implantando poco a poco.

El color de la maldad de momento solo está disponible en formato digital, ¿cómo ves el mercado del libro electrónico en nuestro país?

Con relación a otros países está todavía en pañales, aunque afortunadamente cada vez se ve más gente con ereaders por la calle. Quizás la entrada de Amazon sea el espaldarazo definitivo, aunque el conservadurismo del sector editorial en castellano no esté ayudando precisamente a que los ebooks despeguen, ya que la oferta sigue siendo escasa. Sólo hace falta ver el rotundo fracaso de la famosa plataforma digital Libranda, aunque ahora parece que se están dando pasos en las direcciones adecuadas y autores muy conocidos están también apostando por un cambio en el modelo de negocio.

¿Tienes ya E-reader o te planteas hacerte con uno?

Tengo el Kindle de Amazon desde hace unos meses y la verdad es que se lo recomiendo a todo el mundo.

¿Y qué futuro le ves al libro tal y como lo conocemos?

Creo que el libro tradicional se mantendrá durante muchos años, pero tendrá que aprender a convivir con el libro digital.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?

Tengo el borrador de una tercera novela por revisar, aunque nunca veo el momento adecuado para ponerme con ello. Y luego un thriller científico a medio escribir que puede que retome después del verano. Aparte de seguir con la promoción de “El color de la maldad” y esperar noticias editoriales de mi primera novela.

¿Y tus ambiciones como escritor? ¿a dónde quieres llegar?

Me gustaría ver mis libros publicados en papel, por supuesto. Debe ser una sensación maravillosa ver tus obras en las mesas de novedades de las librerías. Y después, sólo quiero seguir escribiendo y que la gente pueda leerme y disfrutar con mis novelas. Simplemente busco entretener, nada mucho más profundo, aunque todos sabemos lo difícil que es conseguir eso.

Y ya para terminar cuéntanos ¿cuál crees que es el color de la maldad?

Eso lo tienen que averiguar los lectores después de adentrarse en las páginas de “El color de la maldad”...

jueves, 18 de agosto de 2011

RECORRIENDO ESPAÑA DE PUNTA A PUNTA

En estas fechas veraniegas en el que el que más el que menos está disfrutando de sus vacaciones o acaba de hacerlo, la blogosfera se ralentiza al mínimo. Es normal, y más con este sofocante calor que nos agobia en media España. Pero ya es hora de retomar las buenas costumbres.

En mi última entrada os hablaba del prólogo de la Semana Negra, esa fiesta de la cultura que por lo que he visto y leído en diferentes sitios sigue más viva que nunca y con ganas de dar mucha más guerra en años venideros. Ojalá pueda acercarme en alguna de las siguientes ediciones para poder contarlo en primera persona.

Nosotros nos marchamos escasos días después a uno de esos lugares privilegiados de nuestro país. Destino: Tenerife. Una de las Islas Afortunadas en la que hemos disfrutado de ocho días estupendos en los que dan ganas de quedarse por allí una temporada más larga. Y más con el increíble trato que nos han brindado en nuestra estancia.

Estuvimos alojados en un complejo hotelero situado al sur de la isla, en Playa del Duque, cerca del maremágnum de Playa de las Américas y Los Cristianos, pero mucho más tranquilo. Es una zona de resorts fantástica, que puede asemejarse a zonas conocidísimas en enclaves caribeños por la calidad de sus instalaciones. He de reconocer que hasta este momento no conocía la cadena hotelera Riu y a partir de ahora se la recomendaré a todo el mundo. Un trato exquisito por parte de todo el personal, instalaciones perfectas, buena situación, el buffet de comidas más impresionante que he visto, tienda, spa, actuaciones en directo y un sinfín de detalles que te ayudan a pasar mejor tus vacaciones, aunque estés rodeados por ingleses y alemanes.

Desde nuestra base de operaciones, bien comunicada por carretera con el resto de la isla, pudimos hacer excursiones a los sitios más destacados de Tenerife. Nos adentramos en el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, maravillándonos con la majestuosidad del pico más alto de España. Una sensación extraña te recorre al adentrarte en un parque volcánico, situado a 2000 metros de altitud junto a las faldas de este emblema patrio, casi como si estuvieras en otro mundo. Y eso que no subimos en el teleférico hasta su cúspide, donde las vistas deben ser espectaculares.

Nos acercamos también al conocidísimo Puerto de la Cruz en el norte de la isla. Primero un paseo refrescante entre la frondosidad del Jardín Botánico, repleto de árboles y plantas llegados de todo el mundo. Después nos perdimos por las callejuelas de la ciudad tras aparcar al lado del puerto, contemplando en perspectiva la joya de la ciudad: el complejo de los Lagos Martiánez, legado que el arquitecto César Manrique dejo en la isla chicharrera. Nada como bañarse en su impresionante piscina, salpicado por espectaculares cascadas y de fondo, casi como si fuera una postal, el Teide con pequeñas nubes flotando cerca de la cima.

Aunque las playas de Tenerife no se pueden comparar con las de Fuerteventura o Menorca, cuenta con algunas muy destacadas. En el sur, la zona del Médano, una montaña roja que parte en dos una playa salvaje con mucho viento, frecuentada por los amantes de los deportes náuticos. Al noroeste, el pintoresco pueblo de Santiago y su playa de arena negrísima, algo sorprendente al pisarla o tenerla entre tus dedos. Un enclave privilegiado situado a los pies de los imponentes acantilados de Los Gigantes. Y cómo no, la playa de las Teresitas cerca de la capital, una extensión de arena dorada llegada directamente del Sahara donde se puede nadar en sus aguas tranquilas casi como si estuvieras en una piscina y no en el mar.

Una semana que se nos hizo muy corta, acostumbrados ya a la calima instalada en la isla. Y encantados también con la hostelería de la zona, tanto en el hotel como en bares, pubs y restaurantes. Comida muy buena a precios razonables, y la bebida más aún. Eso de salir de la playa y poder tomarte una pinta de cerveza por un euro mientras sigues disfrutando de las vistas no tiene precio. Es una de las ventajas de que esa zona esté muy preparada para el turismo extranjero, nos guste o no el motor que da vida a las Canarias, aunque a veces no se comporten como es debido al encontrarse fuera de su país.

De vuelta a Madrid, y casi sin tiempo para deshacer maletas, nos marchamos para el norte de la península, a casi 3000 Kilómetros de nuestro anterior destino. De sur a norte totalmente, un cambio radical que nuestros cuerpos notaron al instante. Y de nuevo en Bilbao, cada día más remozado y preparado para el turismo, olvidando esa fachada industrial tan grisácea que acompañaba esta gran ciudad. Esta vez en casa de familiares, buscando otro tipo de turismo alejado del playero dada la especial idiosincrasia de la zona.

Pudimos maravillarnos del nuevo entorno de la ría de Bilbao. Un paseo preparado para peatones y ciclistas que te hace caminar junto a maravillas como el Palacio Euskalduna, el Guggenheim o la nueva torre de Iberdrola, uno de los iconos del moderno Bilbao. También subimos en el funicular de Artxanda, inédito hasta entonces para mí, desde donde se ven panorámicas increíbles de la ciudad y sus alrededores, en un entorno natural que me dio verdadera envidia.

Pero también tuvimos tiempo de hacer excursiones algo más lejos. Me llamaron la atención los carteles anunciando la cercanía de Francia y decidimos probar fortuna. Uno de esos días madrugamos para llegar hasta Biarritz, ciudad señorial situada sólo a 25 Kilómetros de la frontera, en el País Vasco francés. El sol no quiso acompañarnos en nuestra visita, pero nos encantó ese aire a Montecarlo mezclado con San Sebastián.

Caminando por el paseo marítimo tras admirar su conocido Casino pudimos vislumbrar la fuerza de la naturaleza. El Cantábrico rompía con fuerza en aquellas costas y en la zona se divisaban numerosos surfistas dispuestos a cabalgar sus olas, sumiendo al turista de baño y sombrilla a un mero espectador. Nos encontramos con cuevas azotadas por viento y agua, miradores estratégicos sobre la costa, palacetes, catedrales imponentes y mucho más, todo en primera línea de mar y con ese aire tan chic propio de los franceses.

De vuelta paramos en Donosti, dispuestos a perdernos en el Casco Viejo, repleto de turistas degustando sus famosos pintxos. Nosotros preferimos darnos un homenaje, y puedo asegurar que los pimientos de piquillo rellenos de bacalao y la chuleta de ternera que ataqué sin miramientos estaban para chuparse los dedos. Después había que bajar la comida y paseamos por el entorno de la playa y bahía de La Concha, esta vez con un fantástico sol. Un paisaje de película que recomiendo a todo el que no conozca la zona.

Los días de vacaciones se acabaron muy a nuestro pesar, y ya los estamos echando de menos. De vuelta a Madrid nos encontramos con una ciudad asfixiada por el calor reinante y colapsada por miles de personas que se han adueñado de la capital, habrá que sobrellevarlo lo mejor posible.

Retomaré también ahora la promoción de "El color de la maldad", el thriller policíaco lanzado digitalmente hace pocas semanas y que de momento no me está dando más que satisfacciones, como voy contando puntualmente en la web y redes sociales. Esperemos que siga la racha y en septiembre tenga ese empujoncito necesario para seguir dándose a conocer entre el gran público. Cuento por supuesto con vuestro apoyo en este tema, fundamental para seguir luchando en éste y otros proyectos que espero vean la luz.

Mientras tanto estoy releyendo el manuscrito inconcluso que escribí el año pasado. 135 páginas a doble espacio que no están tan mal, quizás se pueda sacar una buena historia con esfuerzo y dedicación. A ver si me animo y me pongo con ello, aunque con este tiempecito lo único que me apetece es remojarme en la piscina.